Inesperado • boypussy [ Namkook ]

Summary

Namjoon ayuda a su híbrido durante su ciclo de celo. ㅤ𑜞𑇓 Humano e Híbrido ( Diferencia de edad ) 𓇼ׂ𝆬ㅤׅ

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único.

Namjoon había terminado su carrera exitosamente en una de las mejores universidades del país. Cuando tuvo un buen empleo, tuvo que mudarse a un pequeño pueblo en las zonas rurales de Corea, al ser veterinario tenía que ejercer su carrera como lo había querido años atrás.


Al venir de una familia prometedora, era tan difícil seguir sus sueños, sin embargo el siguió su carrera como veterinario, ya que adora los animales más que a nada. Sin tener mucha conciencia sobre aquel pueblo, termino por comprar una casa rústica muy bonita, tenía muchos detalles que llamaban la atención de cualquiera. Fueron días un poco agotadores para Namjoon, la mudanza y sobre todo la adaptacion en un nuevo lugar donde vivir.


Aunque al ser tan carismático, no tardó en hacer amistades con las mujeres del pueblo quienes lo recibieron con mucho cariño. Por suerte se sintió a gustó de que la gente fuera tan amable con alguien que venía de la cuidad. Algo que no se esperaba.


Namjoon era un hombre sumamente atractivo, algo que se podía notar desde lejos si era posible, aquello generó revuelo con las jóvenes. Un sin fin de sucesos surgieron a lo largo de los días, ahora se encontraba checando a una pequeña gatita que había lesionado su cola, cuando termino llevo al animalito hacia una de las camas donde los tenían para observación.


Al terminar su jornada laboral, salió del lugar para poder caminar hacia su casa que no quedaba tan lejos, pero pudo escuchar un pequeño aullido que se escuchaba dentro de unos arbustos.


Sin dudarlo busco entre aquellos arbustos, al no haber tanta iluminación solo podía observar como un animalito se movía de un lado a otro. Namjoon dejo su mochila a un lado, para poder sostenerlo, pero cuando noto que era un pequeño lobo entro en pánico, jamás había visto uno tan de cerca y tan pequeño.


Aún así, fue directamente hacia su casa, ya que era lo más prudente. Era muy tarde para poder llevarlo al veterinario, el cual ya estaba cerrado.


No tardó mucho en llegar y dejar al pequeño lobo en su cama, tomo lo necesario para hacerle un chequeo pero todo estaba bien, solo tenía una pequeña lesión en su pata delantera. Aún asustado, termino por limpiar la herida y vendarlo, hasta que el pequeño lobo despertó de su sueño, mirando a Namjoon con temor.


—Tranquilo, no te haré nada. Solo quiero ayudarte— Dijo en voz baja, tratando de no asustarlo, aunque se quedó sorprendido ya que parecía que aquel lobo había entendido lo que le había dicho.


La cabeza del lobo se ladeó un poco, tratando de levantarse de la cama pero fue imposible, su patita estaba vendada y no podía caminar. Ante eso, aulló de dolor, Namjoon rasco su nuca acercándose hacia el, pero está vez dejo de aullar mirándolo directamente a los ojos.


Ayudo al lobo cargándolo, llevándolo a tomar un baño ya que su pelaje estaba lleno de lodo,  al terminar pudo apreciar el bonito pelaje color café, era tan hermoso y suave. Durante toda una semana estuvo cuidando del lobo, quien ya había recuperado su salud y fuerza, había elegido un nombre para el, llamándolo Jungkook.


Un día, después de un largo día de trabajo en la veterinaria, Namjoon llegó a casa y se dirigió a su habitación para descansar. Pero al abrir la puerta, se encontró con una sorpresa inesperada. En su cama, en lugar del lobo, había un jovencito sumamente lindo, de piel blanca y era pequeño, quizá tenía alrededor de doce años.


Tenía el mismo color de pelo que el lobo, y lo que más sorprendió a Namjoon fueron las orejas que sobresalían de su cabeza, del mismo color que su pelo. Pero lo que realmente lo dejó sin aliento fue la cola esponjosa que descendía de su trasero.


Namjoon se quedó parado en la puerta, sin saber qué hacer. El híbrido, que parecía estar durmiendo, se movió ligeramente y abrió los ojos. Al ver al mayor, sonrió y se sentó en la cama.


—¿Quién eres?— Preguntó Namjoon, todavía sorprendido, dejando caer su mochila haciendo un estruendoso sonido.


—S-soy Jungkook— Respondió el joven, con una sonrisa tallada en su rostro, moviendo su cola de un lado a otro.


Namjoon sin creerlo aún, se acercó a el, intrigado. Examinandolo por todos lados, aún así noto como el pequeño estaba desnudo frente a sus ojos, no dijo nada y busco algo de ropa.


—Viéndote bien, no estoy soñando. Lo que no entiendo es como es posible esto— Dijo, extendiendole una playera blanca junto a unos pantalones y un boxer, para después tocar con curiosidad las orejas peludas de Jungkook.


El castaño solo se sonrojo cuando tocó sus orejas, aún así se quedó quieto, dejándose llevar por la sensación cosquilleante.


—Estoy perdido, los cazadores me perseguían a mi y a mis hermanos, pero los perdí de vista, agradezco mucho que usted me haya salvado. ¡Gracias!— Jungkook inclino su cabeza hacia Namjoon, haciendo una reverencia demostrándole su gratitud.


—No es nada, me alegro que ya estés mejor, ¿Eres un híbrido no? Lo siento por la pregunta tan obvia pero solo tengo curiosidad— se acercó, sentándose a su lado.


—Si, soy un híbrido. Durante años hemos estado viviendo con los humanos, pero por suerte nadie sabe sobre esto, solo usted. No tengo idea del porque existimos, pero hay más como yo— Confesó, aún así el menor estaba nervioso por revelar algo tan delicado, no podía dejar de mover su cola con rapidez.


Mientras hablaba, Namjoon no podía evitar mirar las orejas y la cola del híbrido. Era como si estuviera viendo al lobo de nuevo, pero en una forma completamente diferente.


—Cuidare de ti muy bien. Estarás a salvo, solo no salgas de casa de esta manera— Acaricio el cabello de Jungkook, evitando tocar sus orejas nuevamente.


El menor asintió agradecido una vez más, abrazando fuertemente a Namjoon, quien lo abrazo de vuelta. Pero luego de eso, lo ayudo a colocarse la ropa, aunque solo le había quedado la playera llegándole hasta los muslos, sin duda era tan pequeña a comparación de el.


El pequeño sonreía cada vez que pensaba en Namjoon, su protector y dueño desde ahora. Había sido un milagro que el mayor lo hubiera encontrado y cuidado después de que se transformó en un ser humano. Jungkook se sentía afortunado de tener a alguien que se preocupara por él de esa manera.


Al principio, todo parecía perfecto. Namjoon lo cuidaba con dedicación, preparándole comida y ayudándolo a adaptarse a su nueva forma humana. Ante eso se sentía feliz y agradecido por la atención que recibía.


Sin embargo, a medida que pasaban más tiempo juntos, Jungkook comenzó a sentirse raro, su cuerpo comenzó a reaccionar a sus instintos. Cada vez que podía, olía la ropa de su dueño olfateando el rico aroma varonil que esté tenía.


Su cuerpo ardía, pero algo que llamo más su atención fue cuando su coño comenzó a lubricarse de manera increíble, llegando a traspasar la bonita ropa interior que le había comprado el mayor. Solo pudo calmarse frotándose con la almohada que tenía impregnado su aroma, quedando exhausto sobre la cama de Namjoon.


Pero inesperadamente la puerta fue abierta, no había notado la hora, al voltear observo cómo Namjoon lo miraba atentamente sin saber lo que sucedia.


—Kookie, ¿Te sientes bien?— Pregunto con cierta preocupación, ya que Jungkook estaba empapado de sudor.


El híbrido se levantó con lentitud de su lugar, gateando sobre la cama inclinándose un poco, tratando de llamar la atención del moreno.


—Nam, me siento caliente. M-mi cuerpo está raro— Lloriqueo, ocultando su rostro entre la cama.


Lo miro con preocupación, tomando sus cosas para hacerle un chequeo ya que suponía que tenía fiebre. Pero no fue así, todo estaba bien, cuando lo acomodo para revisarlo, noto como los muslos del híbrido estaban mojados.


Separó sus piernas para ver qué era lo que sucedía, aunque se quedó sorprendido, ahora sabía lo que le sucedia. El pequeño híbrido había entrado en celo, algo similar en los animales.


Sin saber mucho de los híbridos, lo despojo de su ropa para darle un poco de libertad, la ropa sería molesta en una situación como esa, quitando por último su braguita.


Jungkook gimio cuando noto la mirada de Namjoon en su cuerpo, el mayor se mordió el labio ante la vista, pero se regaño internamente por pensar cosas innecesarias, no podía hacer más con el híbrido, no debería por más que lo deseara.


—Toqueme, quiero que lo haga. Porfavor— Suplico, jalando la playera de Namjoon para poder acercarlo.


Pero no pudo resistirse más, el menor se miraba tan indefenso y tan apetitoso, se recosto a su lado para poder tocar sus piernas tratando de no ser tan apresurado.


Aunque el híbrido ganó la iniciativa, sentándose en el regazo de Namjoon para poder restregarse en el. Sintiendo como la erección del hombre se frotaba contra su necesitado coño.


Se movió con rapidez hasta que fue recostado en la cama con brusquedad, quedando atónito por la fuerza en la que el mayor lo sujetaba. Sus piernas estaban en los hombros de Namjoon, por alguna razón se sintió nervioso cuando noto como la lengua del moreno se paseo por los labios de su coño.


Jungkook sonrió complacido con la vista que le había dado su mayor, jadeó por lo bajo mientras sujetaba los cabellos obscuros de Namjoon. Su lengua se paseaba por toda la zona, succionando su clítoris cada vez que podía, deleitandose y llenándose del sabor del híbrido.


—¡A-ah!, se siente bien— Miro al moreno, quien lo miraba desde abajo, sus labios estaban mojados por sus fluidos. Se veía tan bien de esa manera.


Volvió a sujetar los cabellos del hombre, pegándolo más a su coño, comenzando a mover su pelvis para aumentar el roce entre su intimidad y la lengua de Namjoon. Forzó a manterlo cerca, moviendo su cabeza de lado a lado para darle mayor placer, logrando que Jungkook gimiera ante tales estímulos.


—Y-ya casi...¡Algo viene!— Lloriqueo, moviéndose desesperadamente contra la lengua del contrario, quien se mantuvo quieto para que el menor se moviera a su ritmo.


Pero quedó sin fuerza a los pocos minutos, Namjoon comenzó a comérselo, jadeando por cómo se abría el agujero para su  lengua, chupó por completo sus pliegues, frotó fuerte y rápido con su  lengua a tal punto que la presión se volvió enloquecedora. Sus ojos se pusieron en blanco cuando el mayor cerro los labios en su clítoris para chuparlo con fuerza.


Las piernas le temblaron cuando pudo liberarse, corriendose sobre toda la cara de Namjoon. Quién no dijo nada ante eso, sin embargo, limpio los restos de fluidos que tenía en los labios para volver a dar una lamida en su bolita de nervios, la cual estaba roja e hinchada.


Se reincorporo de su lugar, para poder bajar su pantalón. Su polla dolía queriendo ser enterrada en ese coño tan apretado.


Jungkook abrió los ojos en grande cuando vio la polla de su dueño, era tan gruesa y larga, aulló bajito, quería que ese pedazo de carne entrara en su interior. Su coñito se contrajo, lubricandose aún más, manchando la sábana blanca.


—¿Quieres mi polla, lobito?— Dijo con cierta burla, masajeando su longitud con suavidad.


—S-si, la quiero~ Meneo su cola de un lado a otro, estaba tan impaciente por tenerla, su instinto quería que lo llenará y lo dejera repleto de sus cachorros.


—Ponte en cuatro cariño— Ordeno, mientras se despojaba de sus prendas, quedando completamente desnudo, Jungkook lo miro atentamente, notando como el cuerpo del mayor era demaciado atractivo.


Nuevamente meneó su cola, pero chillo cuando está fue agarrada con fuerza desde la basé. Dejando caer su rostro en la almohada, su cola era una zona sensible de su cuerpo.


—N-no, mi colita no ¡Mmgh♡!— Gimió, pero su suplica no fue escuchada por el peli-negro.


Ante esto, río con burla, dejo de hacerlo para llevar dos de sus dedos a su coño, escupió un poco de saliva antes de meter uno de sus falanges en aquel interior. Estaba tan apretado que no pudo meterlo por completo, con cuidado movió su dedo tratando de no lastimarlo. Hasta adentrar el segundo, moviéndolos con cierto cuidado, pero Jungkook meneó su cadera hacia atrás, tratando de sentir más.


—Más, quiero tu polla. Nammie, p-porfavor— Lo miro, sus ojitos estaban llorosos, y un lindo pucherito se formó en sus labios.


Retiro sus dedos de su interior, para complacerlo, quería hacer sentir bien a su híbrido, ya que estaba en su primer celo. Le agradaba la idea que Jungkook lo pasará con el y no con otro de su misma especie. No lo permitiría.


Froto la punta de su pene por todo el coño de Jungkook, hasta adentrarse lentamente, gimió al sentir la calidez de sus paredes. El híbrido solo mordió la almohada que tenía a su alcance, dolía pero se sentía tan lleno, llegando a tocar algo en su interior que hizo que volviera a correrse.


—Aun no comenzamos y ya te corriste, que lobo tan malo— Se inclino para susurrarle en el oído.


Jungkook se sonrojo, estaba avergonzado, había sido un lobo malo, pero no pudo aguantarse. Al entrar con fuerza en su interior, aulló por la inesperada embestida, su coño tragaba perfectamente la polla del veterinario, se expandió sin ningún problema.


Se dejó follar a su gusto, se sentía increíble como el hombre lo follaba, quizá mejor de lo que imaginaba. Sabía que estos actos solo se hacían para su reproducción, pero no vendría mal hacerlo para su gustó.


Sus paredes recibían tan bien las estocadas duras de su dueño, golpeando con insistencia su coño, sus pequeños pechos rebotaban por los movimientos. Namjoon los sujeto entre sus grandes manos, jugando con sus pezones hasta dejarlos sensible.


—¡Mmgh! ¡S-si, así!— Volvió a enterrar su cara en la almohada, cuando sintió como su coño chorreaba una vez más sobre la polla del moreno.


—Vamos cariño, montame— Lo sujeto para dejarlo encima de el, sosteniendo su cintura para ayudarlo moverse.


Para sostenerse y tener un empujón se agarra del pecho de Namjoon, apoyando los pies sobre la cama. Echo la cabeza hacia atrás, saltando cada vez más rápido, realmente la polla del mayor se sentía increíble


Era tanta la desesperación de Jungkook que siguió moviendose, aunque el veterinario lo ayudo, moviendo sus caderas dando justamente en su punto sensible, entrado cada vez hacia su útero.


Gimió fuertemente, cuando su interior era llenado por una gran carga de semen espeso y caliente, apretó sus paredes para ordeñarlo lo mejor posible. Aún así, dio unas últimas embestidas, chocando su pelvis contra el coño del híbrido, hasta que se levanto poco a poco del regazo de Namjoon.


El chorro salió disparado y tuvo que levantarse por completo, sacando la polla de su interior, mientras temblaba del reciente orgasmo.


—M-me siento tan lleno ¡Ngh♡!— Hablo Jungkook, dándole un besito en la mejilla a Namjoon.


El adulto sonrió, dándole besos al híbrido sobre sus labios, mientras lo ayudaba a limpiarse.


Finalmente, Jungkook quedó profundamente dormido, se sentía tan complacido y el celo había terminado.


Por alguna razón, Namjoon tuvo la sensación de que algo iba a suceder después, ya que ambos no habían usado ningún método anticonceptivo.


Lo pensó demaciado, pero la idea de ver al híbrido con una pancita lo hizo recapacitar, como buen médico y buen adulto, se haría cargo de Jungkook.




𖦹 🐺🩰⋆ Ꮺ




Y como lo había previsto, después de dos meses el híbrido comenzó a presentar sintomas de embarazo, su apetito era mucho mayor que antes y las náuseas eran cada vez más recurrentes. Así que el mismo le hizo el chequeo correspondiente, y efectivamente, Jungkook estaba en cinta.


Algo que emociono a ambos ya que era algo tan maravilloso y esperado.


A simple vista, Jungkook se veía tan adorable con su pancita, la cual estaba cubierta por un bonito suéter tejido por el mismo. Por suerte iba a tener a una buena madre que lo cuide, y a un buen padre quien los proteja.