ESCORIAL

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Summary

¡CAOS Y VIOLENCIA DESATADA! Un mundo sumido en el colapso tras el abandono de sus líderes. Un ex policía se convierte en el héroe improbable en una lucha por la supervivencia contra bandas rivales en una sociedad sin ley. Descubre la impactante verdad detrás del Proyecto Escorial.

Genre
Action/Humor
Author
Alexis
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAPITULO 1: SANGRIA

En un mundo diezmado por la escasez de recursos —agua, electricidad, y devastado por la deforestación— Delin Scohtshon se levanta para ir a su trabajo como policía. Al llegar a la comisaría, se encuentra con una escena desoladora: sus compañeros están desmantelando el lugar. Michael, su amigo, le explica que la comisaría cerrará, y que pronto ocurrirá lo mismo con todo.

Más tarde, persiguen a un ladrón de motos. Tras una breve persecución, Delin lo arresta. Antes de ser llevado, el ladrón, Jeff, le lanza una amenaza escalofriante: “Me llamo Jeff. Sé lo que pasó y lo que pasará. No te preocupes, un día te encontraré y te mataré... porque ya no habrá reglas”. Delin llega a casa, perturbado por la amenaza y el nombre, Jeff. Un flashback lo golpea: el accidente de su hijo, Jeff, atropellado por un coche, una culpa que siempre ha cargado.

De repente, una explosión sacude su casa. El techo se derrumba y la calle se convierte en un campo de batalla. Personas se disparan unas a otras sin control. Delin se esconde, aterrado, mientras la violencia se apodera de su hogar. En medio del caos, logra escapar y encuentra refugio en una farmacia, abarrotada de gente que huye de la violencia. Ahí, ve a Jeff intentando llevarse a un niño. Delin interviene, golpeando a Jeff con una tabla de surf. Rescata al niño, Agustín Aguirre, y juntos escapan a un callejón oscuro. Un golpe seco lo deja inconsciente.

Delin despierta esposado. Aprovechando un descuido, revisa el lugar y encuentra un cuchillo y un calendario que marca el 9 de diciembre. Un mes ha pasado desde que el mundo se volvió loco. Siente la presencia de alguien que se acerca, pero la persona se va. Encuentra una salida y huye, pero es acorralado por hombres enmascarados, con máscaras rojas y doradas. Aparece Randal, el líder, quien le explica que el mundo sigue sumido en el caos, sin una razón aparente. Le dice que lo noqueó porque Delin tenía algo que no le pertenecía: Agustín.

Delin exige saber dónde está Agustín. Randal responde que el niño no es suyo, que es hijo de un líder de los “Ojos Ciegos”, el bando más poderoso de California. Si Delin no entrega al niño, los Ojos Ciegos lo matarán. Randal explica que existen cinco bandos en California: los Red Field (máscaras rojas), los Chromakopias, los Ojos Ciegos, los Andes y los JR. Para que Delin comprenda, le encarga la entrega de un paquete. Si lo hace bien, podrá ver a Agustín.

Mientras Delin entrega el paquete, la historia revela la causa del colapso: ocho países se unieron para recuperar recursos esenciales. Ante la escasez, optaron por el Proyecto Escorial: enviar a los líderes mundiales al espacio en busca de un nuevo planeta habitable. Abandonaron a la humanidad a su suerte, sin gobierno, ni policía, ni orden. Legalmente, pero con consecuencias catastróficas.


Episodio 2

Delin, al llegar a un lugar amplio y tenso, se da cuenta de que esto no es una entrega, sino una trampa. Randal ha estado planeando deshacerse de él desde el principio. De repente, ganchos metálicos comienzan a emerger de las paredes, y el piso se empieza a abrir. Con un instinto de supervivencia, Delin busca escapar, pero la puerta se cierra de golpe. Desesperado, retrocede y encuentra una ventana.

Con rapidez, abre el paquete que le habían encargado, solo para descubrir que contiene una bomba. Sin pensarlo dos veces, la lanza lejos de él. La explosión resuena en el aire, y Randal, al darse cuenta de lo que ha ocurrido, entra a la trampa, solo para encontrar que Delin no está muerto, y mucho menos atrapado.

Escondido, Delin observa con horror cómo se llevan a Agustín. Sin perder un segundo, corre tras ellos, pero Randal lo ve y llama a uno de sus compañeros: Rick, un mudo que siempre parece estar perdido en su música.

Delin logra escapar y se lanza hacia una furgoneta. Con las últimas fuerzas que le quedan, entra y golpea a Junior, un guardia chistoso. Al frente, se encuentra con Lukas, un tipo serio que está al lado de Agustín. Pero Lukas es astuto; salta junto a un colchón desde la furgoneta, provocando que Delin quede atrapado y choque, causando una explosión que lo deja aturdido.

Randal llega junto a dos guardias más: los hermanos Chack y Shousen. Con desdén, Randal le grita a Delin que es un estúpido y que la trampa no estaba destinada a matarlo. Delin no le cree y le exige saber por qué tiene que entregar al niño al jefe de los Ojos Ciegos. Randal, con una sonrisa, le dice que lo verá por sí mismo.

Mientras tanto, Randal presenta al grupo: Rick, Junior, Lukas, Chack y Shousen, cada uno con su propio rol. Luego, les asigna una misión: eliminar a un pequeño grupo que los amenaza. El grupo se arma y se prepara para la pelea. Delin, asustado, intenta no mirar, pero se da cuenta de que Agustín no está a la vista. Al preguntar a Randal, este le responde que el niño está con Rick.

Delin se dirige a Rick, pero como siempre, Rick no habla. Cuando el grupo se detiene a descansar, Delin se acerca a Chack para conocer más sobre cada uno de ellos. Chack le explica que Lukas es el callado y serio, siempre buscando ser el mejor. Junior es su opuesto, siempre haciendo chistes. Rick tiene un excelente gusto musical y siempre escucha música para concentrarse, mientras que Shousen, aunque a veces enojado, también tiene su lado humorístico.

En ese momento, Randal llega y les entrega máscaras para ocultar sus identidades, formando un grupo cohesionado. Delin empieza a entender más sobre la situación en la que se encuentra. De repente, un estruendo resuena en el aire, y Randal, alarmado, dice: “¡Llegaron!”


Episodio 3

Un tiempo atrás...

Randal y Lukas se dirigían al territorio de los Chromakopias, un grupo conocido por su ferocidad. Con una actitud desafiante, Randal se acercó al líder, Colli. “Si no respetan nuestras zonas, les declararé la guerra”, amenazó con voz firme.

Colli, sin inmutarse, respondió con desdén: “Si quieres guerra, la tendrás.” Con esa advertencia, Randal decidió retirarse, consciente de que la tensión entre ambos grupos había alcanzado un punto crítico.

En el presente...

Las calles estaban destrozadas, con árboles caídos y edificios desmoronados. El eco de pasos resonaba en el aire. Colli y su grupo buscaban al equipo de Red Field, acercándose a su escondite. Randal, anticipando el peligro, les pidió que se ocultaran.

Colli, decidido a hacer una entrada espectacular, explotó la puerta de un golpe, arrasando con todo a su paso. Randal, al percatarse de que el grupo de Colli estaba desprotegido, vio una oportunidad. Hizo una señal a Lukas, quien no dudó en dispararle a uno de los hombres del líder.

El sonido del disparo resonó en el aire, y Colli, junto a su asistente, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.

Delante de ellos, Delin intentaba tranquilizar a Agustín, quien estaba asustado. “No te asustes, pronto acabará“, le susurró, pero la balacera estalló a su alrededor. El llanto del niño se mezclaba con el estruendo de los disparos mientras Randal buscaba refugio de los Chromakopias.

Colli, al escuchar el llanto del niño, se dirigió hacia la fuente del sonido. Delin, actuando con rapidez y miedo, disparó al hombro de Colli, distrayéndolo y permitiendo que ambos escaparan.

Se escondieron detrás de un auto volcado. Randal, al darse cuenta de la gravedad de la situación, gritó: “¡No maten al niño! Es hijo del señor Aguirre, el jefe del grupo más poderoso de la provincia.” La revelación sorprendió a Colli, quien ahora sentía una urgencia aún mayor por capturar a Agustín.

Delin, lleno de ira, recordó la tragedia de su hijo Jeff. La mirada de Agustín le recordaba lo que había perdido, y no estaba dispuesto a perder a otro niño. Con determinación, se levantó y se lanzó contra Colli, golpeándolo con todas sus fuerzas. Sin embargo, más hombres llegaron, disparando a Delin, aunque no fue un tiro mortal. Randal, junto al niño, logró escapar con el grupo.

Un día después...

Randal regañó a Delin por haber estado tan cerca de la muerte. Justo enfrente, Agustín, con gratitud en sus ojos, le agradeció a Delin por salvarlo. Delin sonrió, sintiendo un alivio momentáneo, antes de salir al exterior junto a Randal.

Mientras caminaban, Randal le comentó: “No estaré en el grupo para siempre. Una vez que entreguemos a Agustín al señor Aguirre, me iré.” Delin ya lo sabía. Randal añadió que más tarde se reunirían con hombres dispuestos a ayudarles en la lucha contra los Chromakopias.

Por la tarde, montados en una moto, Delin y Randal recorrieron las calles devastadas. Al llegar a su destino, se encontraron con un viejo conocido. Delin no podía creerlo: era Michael, un amigo que había dado por muerto. Al despedirse, Michael le aseguró: “Si no tienes dónde ir, siempre estaré para ti.”