Capítulo 1
CAPITULO I
Días antes de lainfección (Estados unidos)
Narrado por Jungkook
Después de ingresar de nuevo a la base, el comandante me entregó una misión de alto riesgo que implicaba un viaje extremadamente largo. Apenas terminé de leer los documentos, solté un suspiro cargado de frustración.
—Esto me tomará semanas... —murmuré, apretándolos con rabia—. Maldición... otra vez no podré celebrar nuestro aniversario.
Me quedé trabajando hasta tarde. Y antes de partir, quise hacer lo que siempre hacía: intentar compensar mi ausencia. Pasé por una florería y regresé a casa con un enorme ramo de rosas.
Pero en cuanto crucé la puerta, algo en el ambiente me golpeó. Junto a los zapatos de Soomin había un par de hombre. No eran míos.
Mi corazón dio un vuelco.
Avancé en silencio por el pasillo. Cada paso resonaba como un latido acelerado. Y de un golpe, abrí la puerta de la habitación. La escena me destruyó en un instante.
Mi esposa estaba con otro hombre.
—¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO, SOOMIN?! —grite, sintiendo cómo la sangre me hervía.
Los dos se separaron de inmediato. Ella, temblando, apenas pudo articular palabras.
—Cariño... dijiste que no volverías hoy.
La rabia me nubló mi vista.—¡MALDITA SEA! —arrojé el ramo de rosas sobre la cama—. Te mentí. Quería darte un maldito regalo antes de irme.
Ella bajó la mirada, pero su voz salió cortante, casi resentida.
—¿Lo ves? Siempre es lo mismo. Tu trabajo siempre está primero y después estoy yo . ¿Por qué crees que pasó esto, Jungkook? Nunca estás aquí... nunca.
Tragué saliva, sintiendo la mezcla de dolor y furia.
—¿Crees que no lo pienso todos los días? —mi voz se quebró sin que pudiera evitarlo—. Me esfuerzo para que no te falte nada... para que tengamos un futuro.
—Pero no es suficiente —respondió firme, sin temblar esta vez.Caminó hacia la mesita de noche, abrió el cajón y sacó unos papeles.Me los extendió.
No necesitaba leerlos para saber qué eran.
—Divorcio —susurré.
—Solo falta tu firma —dijo, sosteniéndome la mirada—.Aquí y ahora, terminamos.
Me entregó un bolígrafo.Por un instante, pensé que mis manos no responderían... pero firmé. Sin pelear. Sin pedir explicaciones. Algo dentro de mí ya estaba muerto. Le devolví los documentos y respiré hondo antes de hablar.
—Tienes hasta que regrese de mi misión para sacar tus cosas de mi casa.
Ella parpadeó, sorprendida.—¿Qué...? Jungkook, no tengo a dónde ir. No tengo dinero.
—Eso debiste pensarlo antes de hacer esta mierda —dije con frialdad gélida—. Ya no es mi problema. Desde hoy, somos dos desconocidos.
No esperé su respuesta. Di media vuelta y salí. La puerta retumbó al cerrarse, marcando el final de todo. Fui directamente al aeropuerto. La misión me esperaba. Y mi mundo... se había desmoronado en cuestión de minutos.
(Rusia)
Narrado por Taehyung
Me desperté demasiado tarde y, cuando llegué a la universidad, la clase ya había comenzado. No me dejaron entrar, así que decidí esperar en la cafetería de al lado, donde trabajaba mi amigo Hoseok.
Al entrar, me sorprendió verlo sentado en una mesa tomando café; casi siempre estaba atendiendo clientes.
—Hoseok, ¿Cómo estás? —pregunté, acercándome.
—Hola, Tae. Estoy bien. Hace tiempo que no te veía.
—He estado ocupado, pero por fin terminé. Esta semana tenemos feriado, así que volveré a Corea .
—Qué bien —sonrió—. Espero que todo salga perfecto y regreses sano y salvo.
—Eso espero... aunque primero debo dejar mi carnet de médico en el hospital y luego...No alcancé a terminar.
Una ambulancia pasó a toda velocidad frente a la cafetería, seguida por varias patrullas. Las sirenas hicieron vibrar los ventanales.
—Van hacia el hospital... debo apresurarme. Si no dejo mi carnet, tal vez no pueda viajar.
—Es verdad. Nos vemos cuando vuelvas.—Cuídate —me despedí antes de salir apresurado.
En ese mismo hospital, Jungkook estaba realizándose unas pruebas médicas que debía aprobar antes de su misión. De repente, un estruendo sacudió el edificio. Un sonido seco, violento, como si algo hubiera explotado en la planta baja. Luego vinieron los gritos.
La gente comenzó a correr. Enfermeras, pacientes, personal de seguridad... todos empujándose para llegar a las salidas.
Jungkook reaccionó de inmediato: se levantó del asiento y comenzó a correr.
Mientras tanto, Tae entregaba el carnet en recepción cuando escucho los gritos. Miro hacia el pasillo y vi a la multitud huir despavorida. No pude moverme. El miedo lo paralizó y sus piernas cedieron y cayo al suelo.
En ese instante, un hombre me tomó del brazo y me levantó con fuerza.
—¿Me escuchas? ¿Estás bien? ¡Debemos salir de aquí, ahora! —dijo con urgencia—. Sígueme.
No tuve tiempo de pensar. Él me arrastró entre la gente hasta el estacionamiento y me empujó suavemente dentro de una camioneta negra. Aún temblando, levanté la mirada hacia el asiento del copiloto: otra persona esta allí.
—Hola, ¿estás bien? Soy Jin —dijo con voz serena, intentando tranquilizarme—. Tranquilo saldremos de aquí.
—Yo... no entiendo nada... —balbuceé—. ¿Qué está pasando?
El hombre que me había rescatado se sentó al volante.—Perdón por traerte así —dijo, mirándome por el retrovisor—. Pero estabas en peligro. Soy Namjoon.
Sacó su celular y marcó un número repetidamente.—Mientras estés con nosotros, no te va a pasar nada.
—Gracias... —susurré, tratando de recuperar el aire—. Pero... ¿Qué esta ocurriendo ahí dentro?
Jin se inclinó un poco para verme mejor. Su expresión era seria, demasiado seria.
—No lo sabemos todavía... pero la gente está entrando en pánico, y eso nunca es buena señal.
Namjoon golpeó el volante con frustración.—¡Carajo! Ese imbécil no contesta... ¿le pasó algo?
—¿A quién llamas? —pregunté, sintiendo un nudo en la garganta.
—A un compañero —respondió sin apartar la vista del teléfono—. Tenía que estar aquí antes que nosotros.
—Calmate —intervino Jin, apoyando su mano sobre la de el —. Él sabe que hacer. Quizá ya esté camino a la base.
Namjoon cerró el celular con un suspiro tenso.—Está bien... pero no podemos quedarnos aquí.
Encendió el motor y acelero
—¿A dónde me llevan? —pregunté, intentando no sonar tan asustado.
Jin se giró un poco para verme. Su voz fue suave, pero firme.
—A un lugar seguro. Quédate tranquilo, Taehyung. No estarás solo.
Namjoon adentro a la camioneta por las calles.
Yo miré por la ventana, con el corazón latiendo tan rápido que mis manos temblaban sobre mis piernas.
El hospital cada vez se hacia mas lejano... y con él, la sensación de que todo lo que conocía estaba a punto de cambiar para siempre.
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Holiii🤗 ¿ Cómo están ?
Espero que el fanfic sea de su agrado estamos tratando de mejorar nuestra redacción y de dar mas sentido al libro y tratando de centrarnos mas en la trama y los personajes la historia cambiara un poco pero seguirá manteniendo la idea original. GRACIAS por leer este fanfic








