Secretos

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Summary

En esta mansión hay muchos secretos, en la mansión Sinclair la principal, pasaron varios sucesos, una familia llena de personas de poder, cada uno esconde secretos, cada uno tiene sus propios demonios….

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1. La primer cena

- ¿- ¿bueno? Ah, entonces todos eran culpables después de todo, mis sospechas si eran ciertas, pero, solo fue una persona o dos, los cuales estuvieron involucrados en esto, fueron dos personas que lo mataron...bueno? Ah, entonces todos eran culpables después de todo, mis sospechas si eran ciertas, pero, solo fue una persona o dos, los cuales estuvieron involucrados en esto, fueron dos personas que lo mataron...

Meses antes:

Toda la familia se reunía, cada año hacían cenas así, se reunían para estar al tanto de lo que pasaba, ya que era una familia llena de tanto mujeres como hombres de poder.

Todos iban muy bien vestidos, con sus ropajes de gala, muy elegantes para aquella cena tan especial.

- qué hermosa te ves Rhea - comentó uno de los de la familia.

Rhea solo sonrió amablemente más no dijo nada, Rhea es una de las mujeres poderosas de aquella familia, pronto ella sería la presidenta, pero, ella no quería tomar el papel de presidenta, decía que era mucho trabajo, tiempo y además dinero.

Mientras que henry, el hermano del esposo de Rhea estaba obsesionado con tener el puesto de presidente, y básicamente se lo quería quitar a Rhea, el esposo de Rhea le quería heredar el puesto de presidente a ella. Algo que molestó a henry, por que henry quería ese puesto, por lo que aprovecharía un momento de vulnerabilidad en Rhea para quitarle el puesto.

Todos se sentaron en sus sillas que les había tocado, todos se sentaban por apellido, ya que a pesar de que eran familia tenían diferentes apellidos. Donde era henry y sus tres hermanos eran aparte junto con su madre y su padre, los cuales le acompañaban.

Por otro lado, también estaba la esposa de henry y su hijo.

De ahí estaba su hermana de henry y su esposo, de ahí estaba Rhea y su amiga.

Los sirvientes ponían la comida, y las bebidas, acomodaban todo y estaban ahí pendientes de cualquier cosa.

- Rhea, me emociona el echo de que pronto serás la nueva presidenta. - hablo Melanie, la hermana de henry.

Rhea se puso seria de un momento a otro, no, básicamente no estaba tan segura de que fuera presidenta, simplemente no le gustaba el echo de ser presidenta y además, tener que empeñar todo su tiempo en la ciudad en el bienestar de las personas, en el tiempo, en el dinero que gastara y que tendrá que manejar, por qué para ella era una chinga todo eso.

- jamás dije que sería presidenta. - contestó firmemente y sería.

Miso, la amiga de Rhea miró por un momento a Rhea, mas no pudo decir nada, ella básicamente no era de la familia y le daba miedo a opinar, ya que siempre que opinaba y expresaba algo sin ningún miedo siempre le tenían que tomar la contraria.

- ¿qué tal tu miso? ¿Ya has vendido algunas de tus pinturas de tu galería, o cuidas los cuadros de los niños autistas? - preguntó con un tono de burla Melanie.

Miso no sabía qué decir. Si, ella tenía una gran galería, por esa razón ella era millonaria, por qué también manejaba una gran empresa de eso, y ella organizó una nueva didáctica en donde niños con autismo dibujarían cosas o harían manualidades, algo que le generó mucho más dinero y muchos llegaron ahí, ahí fue en donde miso conoció a Rhea, en una de esas ocasiones fue en donde se conocieron.

- bueno, hay muchas personas que quedan intrigadas con el arte de esos niños, ya que nunca creyeron que niños con esa discapacidad pudieran hacer pinturas o hacer esas obras maestras. - respondió con amabilidad.

Melanie no quería quedar como una pendeja, por lo que tuvo que meter de más su gran boca.

- ¿obras maestras? Vamos, solo son dibujos de niños con una discapacidad que no saben ni el gran arte de la pintura. - respondió crudamente Melanie.

Miso simplemente se quedó callada, no quiso decir más, no quería seguir una pelea totalmente estúpida.

- Melanie, por favor, tú trabajas y diriges una pastelería de mala muerte, en el cual maltratas a tus empleados y a los chef, ¿y quieres saber qué otra cosa? Que por culpa de eso tu pastelería está en decadencia, más la galería de miso, genera más que tu pastelería. - respondió fríamente y enojada Rhea.

Rhea siempre defendía a miso, ya que sabía que su familia eran unas grandes víboras y buscaban a alguien noble para atacarla sin ninguna piedad, por eso Rhea siempre defendía a miso.

Melanie solo se quedó callada y siguió comiendo, sabía que la pelea no la podía ganar cuando Rhea se metía.

- y... ¿cómo va tu hijo minji? - preguntó miso a la esposa de henry, minji.

Minji sonrió, ya que le tenía un gran amor a miso, ya que miso siempre la apoyó en todo momento y hasta miso fue la que buscó niñera y tutora para su hijo, pagó sus colegiaturas en Estados Unidos y hasta su departamento.

- va muy bien, es un niño demasiado inteligente y muy noble, es el mejor en su clase. - respondió con mucha alegría.

Miso se emocionó mucho al escuchar lo bien que iba el pequeño.

- sabes, busqué una buena secundaria para tu hijo, talvez queda un poco lejos, pero es la mejor secundaria para tu hijo, además, les enseñan mucho allí. - respondió miso feliz.

Miso sacó su iPad y se la pasó a minji para que viera la secundaria que le estaba promocionando para su hijo.

Melanie se sintió un poco celosa al escuchar eso, miso solo ayudaba a minji.

- sabes miso, es muy egoísta de tu parte que solo ayudes a minji con sus cosas, yo, por otro lado necesito alguien bonita... y atractiva si se podría decir, que promocionada mi pastelería. - gruñó Melanie.

Miso se sintió nerviosa por eso, también se sentía algo culpable por eso.

- si, es cierto, solo ayudas a minji. - habló la madre de Melanie, Melisa.

Miso ahora si estaba muy incómoda y algo presionada por los comentarios.

Rhea golpeó la mesa con más palmas de su mano enojada.

- ¡¿qué parte no entiende que miso solo le está dando una ayuda a minji con su hijo, a miso le encantan los niños y siempre quiere ayudar con el niño de minji por qué le gustan los niños!? - gritó enojada.

Miso solo se hizo chiquita en la silla por la vergüenza y por el miedo de que Rhea estaba ya encabronada de tantos comentarios así hacia miso.

- Nono, tranquila, yo puedo, puedo darles una ayuda a Melanie y a Melisa, nunca hace falta una ayuda. - murmuró amablemente miso.

- cierto, miso solo está ayudando con mi hijo, es inmaduro que celen a mi hijo de esa manera. - dijo arrogante henry.

Luego de eso, hubo un silencio muy incómodo, y todos mejor prosiguieron comiendo y disfrutando de la comida.

Cuando por fin acabó aquella cena, todos fueron a sus digamos que casas, ya que viven en un gran terreno. En sí, hay dos casas, la mansión principal que es la sinclair y la otra.

Rhea por otro lado fue hacia su oficina, y miro un rato la ventana y con un timbre llamo a una de las sirvientas.

- ¿si señora Rhea? - atendió una de las sirvientas.

Rhea seguía viendo la ventana, aún sería.

- llama a miso, está en su habitación en el segundo piso, es la habitación número 2, y si no está el número entonces es la puerta color blanca. - hablo firmemente con los brazos cruzados en su pecho.

La sirvienta hizo lo que le pidió Rhea, subió hasta el segundo piso y fue a la habitación de miso, tocó la puerta y miso abrió, estaba con su babydoll de encaje.

- señorita miso, dice la patrona Rhea que quiere verla en su oficina, en este momento. - dijo tranquilamente la sirvienta.

- esta bien, solo me cambio y voy. - respondió amablemente.

Al segundo la sirvienta recibió una llamada de Rhea, a lo que respondió.

- me faltó decirte, dile a miso que no se cambie, si está con su camisón de encaje que no importa que venga así, de igual forma nadie la va a ver, ya es de noche y no hay nadie despierto. - hablo detrás del móvil.

Miso escucho eso y le dio algo de pena salir así, ya que Rhea no muy la veía así, si sabía que tenía un camisón de encaje para dormir, más nunca la había visto así.

Por lo que se puso su batita que venía junto con el camisón y salió, medio rápido salió para la oficina de Rhea. Al llegar Rhea seguía viendo la ventana con sus brazos cruzados.

- ¿querías verme? - dijo con voz débil.

Rhea se dio la vuelta y vio a miso de abajo hacia arriba.

- si, quiero hablar contigo sobre lo de la cena. - dijo firmemente.

Miso estaba nerviosa por eso, sabía que Talvez Rhea se había enojado mucho por lo que pasó.

- antes, quería pedir la disculpa, yo, yo no sabía qué hacer, me sentía presionada y me sentía muy incómoda, no sabía que hacer y solo pude decir que... que si les iba a dar la ayuda. - intentó explicar miso.

- no es sobre eso miso, si no que hay veces que debes que decir que no, ¿no te das cuenta que Melanie te quiere agarrar como su juguete con el cual ganaría mucho dinero? - respondió.

Rhea se acercó más a miso, y miso solo puso hacerse chiquita por el miedo, Rhea emanaba demasiada dominancia y miso se sentía más vulnerable y más estando con el pinche camisón de encaje.

Miso solo miro a Rhea y solo cruzo sus manos en su pecho para mí sentirse tan insegura y tan observada.

- quiero darte algo, cambiando de tema y dejando atrás lo de la cena, quería darte una sorpresa. - dijo seria.

Rhea abrió su cajón y sacó varios pinceles y acuarelas, ya que observaba que miso se estaba quedando sin acuarelas y pinceles, por lo que quería hacer algo lindo por ella y por eso le compró más acuarelas y todo lo necesario para que ella hiciera bien sus dibujos.

- toma, es para ti. - dijo, mientras sacaba todo y se lo entragaba a miso.

Miso estaba feliz, le gustaba su regalo.

- muchas gracias, gracias, me encantan. - dijo sonriendo.

- me alegro que te gustara. - respondió Rhea.

Miso sonrió y regresó a su habitación para dormir. Ahora si para dormir.

Nota del creador: holi, perfeccione un poco esta historia, ya las ideas volvieron a mi cabeza, si me tardo mucho en actualizar sorry, es que me han estado damdo algunos colapsos mentales si se podria decir, tengan paciencia, prometo que si esta mas o menos terminada esta historia.

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