¿Quién eres hada?
En unas de mis tantas veces que me pierdo en el abismo de mis pensamientos, pensando y pensando en todo y a la vez en nada, imaginando el caos que aun no llega y la paz que nunca hubo, añorando los deseos del pasado, que hicieran parecer un jubilo en comparación con el presente, me hace ver que en realidad, no conocía bien el mundo en el me encuentro, pero de tonto me tropiezo con lo que pareciera ser un árbol, que tenia a su alrededor una maleza grande, tonto y re tonto, que fui al caer ante la trampa de mis pensamientos y de pronto estar frotándome la nariz por el tremendo golpe, pero que se le va hacer, solo me queda frotarme la nariz y maldecir mi suerte, pareciera que el universo conspira contra mí, pero que tonterías digo, no soy el único ser humano sobre la tierra, ni mucho menos el último ser del universo.
Es enserio que me pasa pareciera que desde hace unos años para acá las cosas me van mal, no se a que se pueda deber, la verdad es que no soy alguien que pueda decirse de mucha fe, o de por lo menos una religión o superstición alguna, mientras me adentraba en mis pensamientos, solo podía empezar a escuchar un chillido, pareciera casi imperceptible, pero estaba ahí, sin duda parecía que alguien me hablara, pero quien si no esta mas que el árbol y yo, por lo que decidió ver más de cerca el árbol, estaba ahí rengándome un hada, pero que estoy viendo un delirio, es que estoy ebrio, pero ni bebo.
-Pareciera que soy una especie de invento en tu cabeza no es así, querido humano - me decía la hada ya escuchándola más claramente, aunque claro estaba aterrado, nunca había sentido tal cosa en mi vida, una mezcla de terror y de curiosidad.
- ¿Me-- me hablas a mí? - respondía tartamudeando.
-Si claro no eres más que un humano tan insignificante para mí, claro desde mi punto de vista... Pero bueno ya que seguro estas nervioso y asustado te perdonare, pero a cambio no quiero que le digas a nadie acerca de mí
-Veo que no eres una alucinación, ni nada por el estilo, me alegra, pero a la vez me aterra pensar que hay más seres como tú - decía mientras me agachaba para verla más de cerca.
-Si por lo que ahora vete y deja que ver hacia abajo, no vez que te puede pasar lo que te sucedió hace rato, claro esta que no esta bien lo que haces, pero bueno, me parece que estabas pensando en algo ¿No es así?
-Ja un hada preocupada por un mero humano, no me hagas reír, seguro que tienes miles de años en la tierra - le respondía mientras me sentaba cerca de la maleza. Claro estaba que si alguien me veía en ese estado pensarían que estaba loco.
-Oye no seas grosero, a lo mucho llevo un millón de años en la tierra y la verdad es que no me preocupas, pero me encantaría saber ¿Por que no te fijaste en el árbol que había enfrente tuyo?
-Se trata de la misma vida, no se como empezar, pero digamos que la vida misma no me genera entusiasmo, me parece que es un poco vacía, redundante y sin escapatoria, toda mi vida me dijeron que debía de hacer las cosas muy bien para que me fuera de maravilla todo, pero no es así, por lo menos no lo noto, me dijeron que no mintiera, pero pareciera que es más fácil hacerlo, además de que hay mentiras que parecieran mejor hacerlas, que ser franco, me dijeron que el esfuerzo puede ayudarme y a veces lo hace, pero otras... otras me abandona a mi suerte.
-Ja humanos y sus lamentos por saber quienes son y tratar de encajar en la sociedad en la que crecen, dime ¿De verdad es que quieres ser exitoso? No se por que el afán de los humanos de hacer algo que los convierta en millonarios, a lo mejor me parece un desperdicio, por el simple hecho de que van a vivir unos cuantos años, a lo mucho cien, otros más otros menos, pero caso que ese es el limite, pero que me vas a contar de la vida una criatura de cuantos años... 30
-26 años - respondía mientras me intrigaba la platica que teníamos- 26 años que no se que es lo que sucede con mi vida, pareciera que los primeros años era un mundo de colorido y con un potencial enorme, pero conforme avanzo en la misma, me parece deprimente, y sin una escapatoria de lo que es la vida misma, me siento asfixiado.
-Asfixiado, mmm a lo mejor no lo sabes, pero el ser humano no esta hecho para obtener todo lo que se propone, así como tampoco esta hecho como para aburrirse, veras una vez que obtengas todo lo que quieres, te aburrirás, pensaras que has logrado todo, pero es solo una infama parte de lo que has logrado, sin darnos cuenta esos deseos que incluso yo tengo de obtener muchas cosas nos impulsan a lograrlo, eso sin contar que nos ayuda a matar el aburrimiento, pero los humanos a diferencia de otras especies, se aburren fácilmente - me decía el hada mientras se recogía el cabello dorado y largo que tenia y que se veía que le estorbaba la frente.
-Ya pero que he venido a hacer a este mundo, no me parece que solo venga haga el suficiente dinero para dejar a mis herederos, si es que un día tengo, y después solo morir, se me hace una vida vacía, carente de sentido y sobre todo el plantearme, el como es que puedo evitar mi misma muerte.
-La misma pregunto me hago, de cual es el propósito de la misma vida en la tierra, no pareciera que simplemente seamos la creación prefecta de un ser todo poderoso, pero tampoco creo que sea al azar, pero sabes que es lo peor, la misma inmortalidad, antes de que te des cuenta no sabes en donde es que fue la mayor parte de tu vida, además de que no sabes que hacer con la misma, pareciera que solo avanzas y avanzas, pero no logras nada, es como un libro sin final, es una desgracia para muchos de nosotros que llevamos viviendo millones de años, ver como es que el deseo y la mezquindad de la misma humanidad hace que el mundo cambie y no se aburra, pero en cambio uno solo se debe de adaptar a lo que dicte la raza superior, los seres humanos
- ¿Es que odias la inmortalidad hada? - le pregunte sin medir mis palabras.
-Si, la odio, es un problema ya que conoces demasiadas cosas que quieres probar y piensas que van a seguir durante mucho tiempo, pero cuando abres los ojos de nuevo se a ido lo que alguna vez pensaste que te gustaría, recuerdo hace unos doscientos años atrás cerca de aquí, había una jacaranda, le decía jaca de cariño, me dijo que alguna vez soñó con una tierra blanca, esponjosa y una lluvia que era blanca, que antes de despertar sintió como es que su cuerpo tembló, sintió algo que los seres llamamos frio, me comento que quería ver eso, le dije que eso solo era nieve. Ella me siguió preguntando sobre la misma y diciéndome que quería ver la misma, se la pasaba platicando todo el tiempo sobre la nieve y su sueño, me decía que debía de ser como unas nubes como las que se encuentran sobre nosotros, me pareció como un ser inocente preguntando sobre algo desconocido para ella...
- Y ¿Qué paso? No se supone que los arboles no pueden irse por su raíces, esas mismas las atan.
-Claro - me decía la hada mientras me señalaba una estatua de un personaje bastante famoso de la localidad - Eso mismo fue su perdición, siempre quiso saber que era la nieve, probarla, percibirla, aunque eso significara ser lo último que viera, claro que eso no sucedió, con eso sabes que la vida y los sueños que tienes no muchas veces se cumplen y personas o seres vivos o que parecen que lo están mueren sin saber por que vinieron a este mundo, caso contrario, tenemos a naranjo, ese árbol que esta al lado de la estatua, el decía que quería hacer los mejores naranjas que cualquier otro naranjo, lo logro y como ves es un árbol que cuida los mimos locatarios, con esto vemos que hay muchas cosas que que si se cumplen, pero así es el mundo, no es perfecto pero debemos de vivirlo mientras podamos.
-Ya veo, pareciera que has cargado con demasiadas cargas durante mucho tiempo hada, dime como es que soportas la soledad de la inmortalidad, creo que si yo fuera tú, no lo soportaría - le decía mientras miraba el suelo.
-No lo hago, sufro la perdida de jaca y de muchos otros que dejo en el camino, de como es que las personas se corrompen, de como es que la mirada de muchos se derrumba con el mundo entero, lo que un día fue un bello recuerdo de la infancia ahora pareciera un simple recuerdo, por ello solo sigues, anhelando los viejos tiempos y pensando en el futuro que nos depara, no0 se que día me toque partir, pero se que cuando lo haga a lo mejor vea a los seres que en algún momento deje, o por lo menos eso espero, es solitario el mundo cuando eras tan inmortal, pareciera que te dejan solo conforme pasa el tiempo, no sabes ¿El por que? Pero sientes un enorme vació cuando todo lo que conocías se derrumba ante tus ojos - decía la hada mientras entrelazaba sus dedos y bajaba la mirada, una mirada que me recordaba un hermoso lago que visitaba de niño.
-Vaya parece que lo que empiezo a dudar es solo poca cosa ante tus pensamientos y vivencias pequeña hada, solo pareciera un quejido de un ser que no entiende lo que quiere y que no sabe a donde es que debe de dirigirse, parece perdido, parece ingenuo y su mirada a pesar de que refleje desesperanza todavía mira con dulzura el mismo mundo...
-Ja si solo es eso, por el momento muchacho solo concéntrate en lo que quieres ser y como es que quieres que te piensen y recuerden los demás, digamos, que solo los grandes seres penates como nosotros mueren, pero nuestras ideas e ideales prevalecen, ahora si me disculpas tengo que seguir lamentando lo de jaca, es su aniversario.
¿Aniversario? Me preguntaba mientras me levantaba del suelo y me limpiaba la tierra que agarre por haberme sentado en el suelo, creo que tiene razón, creo que lo que me dijo encaja con lo que alguna vez e pensado, se que no soy nadie especial, ni mucho menos puedo lograr grandes cosas, eso lo dejo en manos de los extraordinarios, pero creo que si dejó en el el mudo mis ideas e ideales, puede que mi muerte no sea tan mala cuando esta misma llegue, me decía mientras veía la estatua, y me percate de que la hada se refería del aniversario luctuoso de jaca.
- !Oye¡ - le dije a la nada misma, pues cuando volteé hacia la dirección de donde estaba el árbol, el mismo ya no se encontraba, ni la maleza, ni una casa diminuta hecha de madera y pasto, con una puerta y dos ventas en ambos lados de la puerta, el vestido de la hada solo vive en mi mente, uno morado y la misma se había ido como se había aparecido ante mí, disidí volver a frotarme los ojos, pero sabia que no funcionaria y así fue, seguía sin aparecer el árbol, la casa y la hada y solo pude decir casi como un susurro - ¿Quién eres hada?