Prefacio
Todo eso que buscó matarme al final me volvió más fuerte, mi inocencia empezó a abandonarme y así supe que la bondad solo trae consigo la desgracia.
No es que todo me atacase, es que se era tan débil que hasta la mirada me cortaba, estar lejos de ti sabe a mi peor pesadilla. Su desaprobación es un látigo incesante en mi espalda, cuando ella era todo para ti pero para ella solo eras una parte de su historia.
Todo menos perdonar el daño, arderá el volcán y destruirá las placas que le presionan. Eres mi motor, mi mayor motivo, cuando me encuentre en la cúspide será para escupir con mayor facilidad tu tumba de maldiciones con mi rencor, tal vez me toque tu mismo destino en consecuencia, pero con mi astucia puede que encuentre alguna cláusula divina que me permita ser tu verdugo en la tierra y así pagar mis pecados.
El amor es amor hasta que se vuelve obsesión, haces cosas que no deberías, un poco ilegales, otras tóxicas, letales. El amor se cree inocente hasta que esa persona por la que sientes algo está rodeada de personas que le pretenden y piensas en cómo deshacerte de todas, y que sus atenciones, mimos y belleza sean solo para ti. El amor se pinta de rosa hasta que le tiñe el rojo de la sangre de alguien o el gris de su desaparición constante, el amor es más violento de lo que se admite aunque en libros podemos ver, aceptarías ser el segundo con tal de ser alguien para esa persona que te vuela la consciencia sin mucho esfuerzo, con que respiren en el mismo espacio basta, con ese abrazo que compone tus pedazos desde el polvo hasta sus besos que saben a gloria aunque cuando se detenga te busque la derrota de su ausencia y solo quieres que dure más, los yonquis me entenderán.
Decidiste algo más que darme un nombre, quisiste posar en mí un destino y pisar mis ilusiones que no hacía falta más, volaron tiros y hasta hace poco esas aves muertas se levantan para aletear. Me llenaste de miedos y dudas, me golpeaste con tus palabras y con la zurda, no puedo esperar a que tu cuerpo visite una tumba porque la física cuántica me trae tus moléculas a la garganta, puedo sollozar en mi debilidad pero ahora que soy fuerte lloro de verdad.
///ADVERTENCIA///
Todo lo que acá se expresa es una cosmovisión personal. No busco convencer a nadie de alguna verdad absoluta que no existe así que relájese y siga leyendo.
Estos textos a continuación también están llenos de odio y rencor, sentimientos nada recomendables para superar obstáculos personales o profesionales pero es lo que me sirvió a mi.