El ángel y el alma I
-Un ángel-
Los seres humanos están destinados a transformar el mundo.
Cada movimiento que hagan sea alto o pequeño moverá la decisión de alguien más.
Siempre cumplirán su propósito y volverán a renacer en un nuevo mundo con un nuevo destino junto a una alma limpia y pura.
Por eso, nosotros nos encargamos de guiarlos.
Lentamente.
Poco a poco.
Sea un propósito bueno o malo.
Observando sus movimientos y dando oportunidades para que su destino no se tuerce y puedan cumplir su propósito.
Un propósito imposible de cambiar.
Incluso nosotros desconocemos el desenlace la vida.
Solo el destino tiene la respuesta.
Es por esto que solo puedo observar en silencio mientras veo tu mundo destruirse.
Desde que naciste hasta que moriste.
He visto todo.
Tu dolor.
Tu rabia.
Tu ira.
Tu vulnerabilidad
Tu llanto.
Tus pecados e incluso tu muerte.
Pero.
Ahora que lo pienso.
¿Alguna vez sonreíste?
Nunca vi en tu hermoso rostro una sonrisa.
Siempre me pregunte como seria.
¿Sería brillante como el niño que vimos en el pueblo?
O quizás tierna como aquel joven que te perseguía como un fiel hermanito.
Quien sabe.
Incluso si he estado a tu lado todo este tiempo nunca correspondiste sus labios inclinados.
Dime.
Si puedo hacerte sonreír antes de desaparecer, ¿podrías mirarme un poco más?
No pude evitar reírme de mi ingenuidad.
Todos me lo advirtieron, pero de igual manera acepte este trabajo.
Soy demasiado sentimental.
No hay manera que me pueda encargar de un humano.
Siguiendo la norma de amar al prójimo.
¿Qué fue lo que me dijo mi compañero de trabajo?
Ah, es verdad…
No confundas amar con anhelar.
Quizás realmente estaba mal.
Tal vez no soy digno de ser un ángel.
Soy demasiado parcial con una persona en específico.
No creo poder tomar el papel de observar y guiar a otro humano por segunda vez.
Por eso.
Cuando me enteré que no reencarnarías y que solo te disiparías en el viento.
Tuve miedo.
Si te vas, ¿Nunca más te volveré a ver?
No deseo eso.
Te anhelo y deseo demasiado, que no quiero renunciar a ti.
Si no estas es posible que me vuelva un ángel errado.
Estar corrompido en este mundo es lo mismo que ser desechado al vacío.
Sin un lugar al que pertenecer… ¿no es igual a tu situación en vida? No tuviste una familia y te criaste en las calles.
Fuiste traficado y terminaste en manos de unos mercenarios.
Te convirtieron una herramienta de matar.
Cargabas tantas muertes detrás de ti.
¿Cómo podrías tener siquiera una sentencia justa?
Sin poder refutar, tu destino era desaparecer tanto del cielo como del infierno sin un sitio al dónde ir.
Dicho esto.
Se supone que debería aceptar tu muerte rápidamente y llevar tu alma al purgatorio para que el arcángel y el demonio la destruyan.
Pero con tan solo pensar como te desvaneces me duele.
Me duele mucho.
Es como si arrancaran mis alas y clavaran cuchillas sin filo a mi corazón.
Nunca entendí este sentimiento.
¿Es culpa?
¿Quizás porque mi guía no fue adecuada y terminaste así?
No.
No fue mi culpa.
No había manera de que te convirtieras en alguien de bien por las circunstancias que tuviste.
Entonces.
¿Qué es?