Samantha x harem milf

Summary

este fanfic me lo hizo me amigo fictiomon de verdad hermano gracias por la ayuda

Status
Excerpt
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

En Konoha se ve a una niña de 17 años, esta niña es Samantha, hija de unos comerciantes que llegaron a Konoha y se instalaron. Los aldeanos los saludaban ya que Samantha era una niña muy tierna y educada, pero la verdad era otra.

En el bajo mundo, Samantha, es el terror de las mujeres ya que tiene un pene de 7 centímetros. Además, es una niña muy arrogante y muy cruel con las mujeres, ya que es pagada, incluso, por algunas mujeres para dar placer, y la verdad las mujeres salían muy satisfechas con el trato.

En estos momentos Samantha está caminando y vio una hermosa mujer, se interesó y fue.

Samantha: Ara ara, que hermosa mujer tenemos aquí.

Con un paso de modelo meneando sus grandes caderas, una de las mujeres más hermosas de todo Konoha siendo tan joven, estaba llevándose varias miradas de los hombres, tanto casados como jovencitos en plena pubertad de forma descarada, ni si quiera disimulaban mirarle el gordo culo a milf peli-morada.

Aunque eso no le importaba mucho, todo lo contrario, le gustaba ser tan promiscua con su presencia. Que le miren el gordo culo con cada paso era algo indescriptible y maravilloso para ella, ser objeto de masturbaciones con sus tetas y su culo.

Aunque el llamado de cierta voz afeminada le llamó la atención frenando su paso.

Hinata: ¿Hm?... Oh, vaya… gracias pequeña por esos halagos. ¿Qué haces por estos lugares? -diría inclinándose un poco ante la enana, dejando ver mejor sus grandes pechos tapados por su ropa-.

Samantha al ver a la cadente mujer que sorprendida era poco lo que sentía, estaba fascinada, pero muy fascinada por esta mujer. Esta es la mujer que ella buscaba, una mujer con un buen cuerpo que haga que su pene futanari este complacida. Ella miraba el cuerpo de la mujer examinándola sin importarle qué diga, su hermoso rostro, con un cabello peli azul muy hermoso que daban ganas en hacerlo piojito; también miro sus ojos, unos hermosos ojos de color gris que caracteriza al clan Hyuga, pero eso hace que se vea más hermosa; también esta sus labios, unos labios muy hermosos de color carne que daban ganas de besarla hasta que le falte el aire; también vio su cuello, un cuello muy hermoso sin chupetones que, Samantha haría que su cuello este llenos de chupetones y mordidas hasta que todo el mundo vea que le pertenece; vio sus grandes pechos que, definitivamente, esos pechos la chupara y le dará mordidas y chupetones, y tomará esa cremosa leche; y también sus hermosas piernas, que se veían un poco notificadas, pues era normal, ya que es una ninja, pero para Samantha era muy hermosa.

Samantha miraba a Hinata como si la estuviera comiendo con la miraba y su pene era más grande por la excitada que estaba.

Al notar esa mirada traviesa en su cuerpo, la peli-morada sonrió levemente mientras se agachaba hasta estar a la altura de la niña. No se esperaba tal acción de alguien tan joven, sobre todo al notar que algo había reaccionado debajo de las prendas de la misma.

Tenía buen gusto la pequeña a la hora de elegir mujeres para ver. Hinata comenzó a tocar un poco la pierna de la niña por debajo de su vestido, subiendo hasta llegar a su miembro erecto comenzando a masturbarla un poco para ver su reacción.

Hinata: que niña más linda… mi cuerpo sí que te puso dura.

Hinata no se contenía a la hora de hacerla sentir estimulaciones, subía y bajaba sin mucho problema una y otra vez sintiendo con su otra mano las gordas y pesadas huevos de la niña, tan llenos y cargados que emocionaban a la milf.

Samantha se sobresaltó, no esperaba ese acto de la hermosa mujer. Pero no se quejó, para nada, al contrario, se sentía muy bien con esas manos con una piel muy suave que parecía la piel de bebé, pero sobre todo la experiencia que ejercía la mujer, de verdad, esta mujer iba ser su esposa y puta a la vez sea como sea, y su pequeña vagina la hacía sentir muy bien

Samantha: Fufufu si Hinata sama me encantó su cuerpo, pero no sería justo que yo sea la única en sentirse bien.

Dijo para besarla con mucha lujuria y posesión, y con su pequeña mano va hacia el pantalón de la mujer y pudo sentir que su vagina estaba muy mojada, sin piedad, la masturba con mucha delicadeza y con sus dedos le daba pequeños pellizcos al clitoris de la mayor, y con su otra mano le masturba toda su vagina y le metía su dedo poco a poco sintiendo la calidez de la mujer.