Thinking out loud

Amaba la sonrisa que se te formaba cada vez que tarareaba esta canción ,
En medio del silencio que envolvía aquellas noches ,
Dónde solo éramos dos personas reflexionando,
Sobre las formas extrañas en que las personas se enamoran.
Amaba como tus manos se enlazaban a las mías,
Con toda la naturalidad del mundo ,
Como si hubieran nacido para formar aquel encaje.
Amaba la forma en que me susurrabas incoherencias ,
Mientras el cielo estrellado era el mayor testigo de nuestro amor.
Amaba tu teoría de que todo era parte de un plan ,
Un plan del destino que jamás lograríamos descifrar,
Pero nada de eso importaba cuando las miles de estrellas,
Se alineaban e iluminaban cada beso que recibí de ti ,
Cada caricia que complementé con todo mi ser,
Cada pedacito de alma que te atreviste a robar ,
Pero nunca te resignaste a devolver.
¿Qué le pasó a esas palabras de amor que me susurrabas?
¿Acaso se mezclaron con la brisa de aquel invierno?,
Ó tan solo fueron palabras lanzadas al aire ,
Que no merecían tener tanto protagonismo,
Como lo tuvieron en mi corazón.
Tú odiabas las canciones de amor ,
No obstante , tú también fuiste la razón por la cuál aquellas letras,
Comenzaron a tener sentido en este cuerpo ,
Que reconoce como su único dueño,
A una pelinegra con los ojos más hermosos del mundo.