1. La verdadera Camila Cabello
—¿E-Estás seguro?— Murmuré, Jason me miro e hizo una mueca.
—Tal vez no sea en dos días, tal vez una semana, no sé Camila, a mí también me sorprende, eres una chica muy saludable— Murmuró él.
Mordí mi labio viendo la carpeta en la mano del doctor de confianza de la familia
—¿Quieres que llame a tus padres?— Preguntó, lo mire
—No, no, yo les voy a decir, lo prometo— Me baje de la camilla— Gracias por todo— Salí del consultorio, y cruce las puertas que daban hacia la sala de espera.
Keana rápido se puso de pie y se acerco a mí
—¿Todo bien?— Preguntó preocupada, pude ver a Lauren sentada en uno de los sillones con el celular en mano y fruncí el ceño
—¿Qué hace Lauren aquí?— Mordí mi labio nerviosa
—Ella nos trajo, fue la primera que se cruzó en mi camino, y estaba preocupada— Dijo tomando mi mano
—Oh, que cursi prima— Ella me dio un manotazo— No fue nada grave, me desmaye porque no había comido bien— Mentí, pero no del todo.
—Oh dios, bien, entonces vamos, Sinuhe que te de un gran plato de pasta— Me jaló de la mano
—¿Ya?— Lauren se puso de pies, y note que estaba un poco más alta que cuándo teníamos 14. obviamente.
—Sí, se encuentra bien— Sonrió Keana, ¿desde cuándo eran tan amigas?
Salimos de la clínica y Lauren subió a su auto, yo en los puestos traseros, y keana adelante. ¿Qué hago? Dentro de 48 horas tal vez no este en este mundo, tal vez me muera. Mierda.
Cerré los ojos.
Mi vida era una asco en estos momentos, mire hacia el techo del auto, y de repente algo hizo Click. Eso es, me iba a morir, pero podía intentar ser menos perra con el mundo. Suspire, tal vez me lo merecía después de todo.
Bostece por cuarta vez y termine de pegar la foto de Brad en la puerta de mi armario, eran las 1am, y yo había estado todo este tiempo haciendo una lista, así no me enredaría tanto.
Me aleje un poco y Sonreí.
Había una foto pegada de mi familia, serían mi primer objetivo. Comenzar a tratarlos mejor, y más que todo a mi hermosa hermana. Baje la mirada y me cruce con la foto de Austin, rodé los ojos, no puedo creer que salí con él, tenía una gran equis en su cara “Venganza” era lo que quería.
Pues el muy idiota me vio la cara de estúpida, y me engaño con 3 más, él nunca lo supo, creyó que le termine por terminarle.
Luego vi a Bradley, fingí vomitar y luego reí de mi misma, también quería vengarme y creo que el gran tachón en su cara lo demostraba. Se atrevió a salir con mi Lauren, para que al terminar su amigo haya dicho que se turnaron para poder salir con ella, es un imbécil.
Mire la foto de Hansen, quería disculparme, por ser tan imbécil, y decirle gorda y literalmente pobre. Dios soy lo peor.
Mire la foto de Lauren y sonreí, tenía un par de corazones en la foto que yo raye, me acerque y arrodille delante de su foto. Recuperarla, aunque sea por dos días, pero la amo y nunca lo admití.
Bese su foto y me aleje, me puse de pies y apague la luz para tirarme en mi cama
—Dios— Gemí al sentir el colchón chocar contra mi espalda.
—¡Buenos días familia!— Entre a la cocina y mi vi la cara de confusión de todos— ¿Qué? ¿Me veo muy fea?— Vi mi vestimenta.
Sólo eran unos jeans clásicos rasgados en la rodilla, una franela negra y un suéter blanco encima con un lazo llevando dos mechones cabello de los costados de mi cabeza hacia atrás.
—No, no, no— Negó rápido mi madre y se acerco a mí— Te ves hermosa— Sonrió y acarició mi mejilla, cerré los ojos y sonreí
—Gracias mamá— Mordí mi labio y ella se apartó, mire la comida sobre la mesa, hace mucho que no desayunaba en casa. Siempre le mentía a mi mamá diciéndole que comería al llegar al instituto, pero tampoco lo hacía.
Lo único que llevaba a mi boca era plátanos. Pero hoy era diferente, y mañana también lo sería.
Me senté y ella dejó un plato delante de mí, eran tostadas con huevos revueltos, tocino y un vaso de leche con chocolate.
Trague saliva, esto arruinaría todo por lo que había trabajado. Rodaría como una pelota y todos se reirían de mí.
—¿Comerás?— Preguntó mi padre. Yo asentí lentamente.
Tome una cucharilla y probé el huevo revuelto, gemí al tragarlo, estaba riquísimo.
—¿Rico?— Rió mi madre
—Claro— Dije con la boca llena al llevarme el tocino a la boca.
Keana no dejaba de mirarme, cosa que me ponía nerviosa, provocaría un accidente, por dios
—¿Qué?— Pregunte
—Te ves diferente— Musitó— Luces diferentes, y actúas diferente ¿Qué te pasó?— Preguntó.
Suspire y vi el instituto a lo lejos.
—Ayer el Doctor Jason me dijo que sólo me quedan 48 horas de vida, y planeo aprovecharlos al máximo, haciendo todo lo que la cobardía no me dejo— Hable rápido, estacione el auto en mi lugar de siempre y me gire a ver a Keana.
Me veía fijamente como si estuviera loca, luego de eso estalló a reír.
—Muy buena, Muy buena Mila— Dijo entre risas, limpio una lágrima que salió de sus ojos y sigo riendo.
—No es mentira Keana— Explique y ella paró de reír— Es completamente cierto— Musite, iba a seguir explicándole pero a lo lejos la vi a bajar de su auto, sonreí y vi como hecho su cabello hacia un lado mientras acomodaba el audífono sobre su oído.
—¿Mila?— Escuche a Keanna chasquear los dedos a mi lado, pero no voltearía, hoy besaría a Lauren Jauregui con todas mis ganas contenidas.
Lauren entro por las grandes puertas y me gire a ver a Keana, seguro con la mayor cara de embobada del mundo.
—¿Te quedan 48 horas de vida?— Musitó— Mila, mis tíos lo saben ¿No?— Yo negué, ella apretó los labios y desvió
—Se los voy a decir, te lo juro-Sonreí— Sólo debo hacer todo lo que está en mi lista, estaré bien— Tome su mano.
Bien muerta en dos días.
—Bien ¿Cuál es la primera?— Sonrió
—Mi verdadera yo— Me señale, iba vestida muy simple, y cada día busco destacar, hoy no, hoy era yo, baje del auto, con un morral común y corriente colgando de mi hombro.
Al entrar sentí la miradas de todos sobre mí, mordí mi labio y Keana a mí lado sonrió. A lo lejos vi a Lauren entre un montón de gente logre notar que ella se giro a verme, sentí mi corazón acelerarse, y estaba punto de ir a besarla ahí mismo, pero alguien choco contra mí y me gire para ver quién interrumpió el paraíso.
Era el mismo chico que casi me arranca la nariz ayer.
Flashback
Camine con mi aire de superioridad y mis tacones resonando contra el suelo, note que había dejado a muchos boquiabiertos.
Sonreí de lado y gire hacia el otro pasillo, moviendo mis caderas, lo que no vi fue la puerta que se abrió de par en par, sentí una gran punzada de dolor en mi nariz, que recorrió toda mi cara.
La sujete con fuerza y chille de dolor.
Escuche un “Mierda” Detrás de la puerta y está iba a cerrarse lentamente.
Tome el borde de la puerta y la abrí bruscamente
—¡Tú!— grite— ¡Te voy a demandar! ¡Casi me arrancas la nariz pedazo de…!
Mis palabras se quedaron cortas pues, Keana llego a mi lado
—Camila, traumas al muchacho, no exageres— Me jaló del brazo fuera de la vista de él y yo lo señale con el dedo, para luego fingir que era un cuchillo y pasarlo por mi cuello
Fin del Flashback
—Lo… L.-o S-siento— Tartamudeo— Fue una accidente— Dijo rápido, yo reí
—Tranquilo, todo bien— Alcé el pulgar y al girarme Lauren no estaba en el lugar, bufé y me gire hacia Keana, quién alzó una ceja y rió
—Quién diría que Lauren Jauregui estuviera en tu lista y no precisamente para recuperar su amistad — Dijo pícara, sentí mi cara arder y le saque el dedo del medio, ella rió y tomo mi brazo
—Vamos tenemos clase de Matemática— Yo sonreí mirando al frente, Keana a mi lado aguantaba la risa, el profesor me miraba boquiabierto, al igual que todo el salón.
Quién diría que la Joven Camila Cabello sabría resolver una ecuación tan complicada
—¿Señor Bans?— Reí— ¿Puede seguir con la clase?— Pregunte inocente y él salió del shock para asentí y proseguir.
El primer descanso llego y ya tenía todo planeado para pedirle una disculpa a Dinah, además mataría a dos pájaros de un tiro, pues mi lista decía comer como cerda.
Keana iba detrás de ella, y yo con una sonrisa llevaba mi bandeja hacia la mesa dónde se encontraba Dinah, siendo fastidiada por Alicia Miller, apresure su paso y deje la bandeja de comida al lado de Dinah al escuchar a Alicia, Keana se sentó al otro lado de Dinah y tomo las papitas para asentir con la cabeza
—Pobre bolita de grasa, nunca serás alguien en la vida— La pelirroja levantó la vista y frunció el ceño al ver la bandeja
—Cabello— Rió burlona— ¿Tú también quieres rodar?— Rió, sola, porque nadie más reía con ella, me senté al lado de Dinah, quién de seguro me veía como si tuviera un quinto ojo.
Mi bandeja estaba llena de una bebida de chocolate, una hamburguesa, papas, un gansito, y pudín trague saliva por lo que iba a decir y suspire
—La gente come Alicia, esa eres tú que no come, para llevarse los dedos a la boca, y ser una completa anoréxica y plástica— Dije, la pelirroja me miro sorprendida y rió.
—Sigue siendo una bola de grasa— Señalo a Dinah— ¿Ahora le defiendes?— Preguntó burlona
—Dinah Jane Hansen es la persona más sexy, hermosa y envidiable de este instituto, siempre le envidie por su cuerpo, siempre comía de montones pero nunca engordaba y tampoco iba al gimnasio, la admiro porque yo no puedo ser así— Hable molesta, y me había puesto de pie con mi bebida de chocolate en la mano.
La vacié toda sobre ella, y ella se encogió de hombros con una chillido que salió de su boca.
Keana soltó una gran carcajada
Me miro boquiabierta, y con enojo, le sonreí lo más falsamente posible, y ella salió echa humo de el comedor.
Me senté de nuevo y mire a Dinah.
—¿Qué quieres Cabello? No es normal que una persona cambie de un día otro sabes— Dijo ella, yo suspire
—Lo siento Dinah, y no no es normal, pero yo siempre intente sacar a alguien que no era, así que estás viendo a la verdadera Camila Cabello, y la verdadera yo siempre tuvo envidia de lo hermosa que eras— Sonreí.
Dinah asintió y sacó su celular, ella lo acerco a mí y la mire confundida
—Podrías repetir las ultimas palabras, quedaría genial para mi tono de llamada entrante— Sonrió, solté un carcajada, y rodé los ojos
—Te quedarás con las ganas— Murmuré y lleve una papa a mi boca.
Al salir de la cafetería decidí ir al contrario de dónde debía ir. Keana hace rato se había largado con otra chica a su próxima clase
—¡Hey! ¿A dónde vas? Nos toca Español— Dijo Dinah, no le respondí y sentí sus pasos detrás de mí
— Espero que valga la pena— Murmuró y yo reí
—Besaré a alguien— Dije, y me gire a verla, me miraba confundida
—Besar a alguien es lo más normal del mundo— Dijo.
—No si es la personas con la cuál piensas día y noche— Sonreí.
Mire el salón de biología, y al asomarme por la ventanita vi el salón desordenado y todos hablando y riendo, Lauren en cambio estaba sentada en la silla del profesor con la silla reclinada hacia atrás, los pies sobre el escritorio y sus audífonos.
—Estoy nerviosa— Susurré, y mire a Dinah quién grababa, fruncí el ceño y ella se encogió de hombros.— Lo haré— abrí la puerta y el salón se quedo en silencio, se escuchaba la hermosa voz de Lauren cantando “All of me” en voz baja y con los ojos cerrados, mordí mi labio y camine firme hasta ella.
Puse mi mano sobre el espaldar de la silla e hice que se pusiera recta, Lauren abrió los ojos de par en par, y bajo los pies de el escritorio, seguro pensó que el profesor.
Plante mis labios contra los suyos posicionando ambas manos sobre su cara, chupe su labio inferior y acaricie su mejilla lentamente, roce con mi lengua su labio para luego morderlo y alejarme completamente.
Lauren mantenía los ojos cerrados y los labios entreabiertos, mordí mi labio, distinguiendo un delicioso sabor a chocolate.
Mire hacia los asientos y todos estaban en shock, hasta Dinah quién grababa. Apresure mi paso hacia la rubia y la jale de la mano sacándola del salón
—Eso fue..Intenso— Murmuró Dinah, y reí nerviosa, sentía un cosquilleo por todo mi cuerpo, y estaba ansiosa, demasiado
—Camila, Camila— Me llamaba Dinah mientras yo caminaba lo más rápido que podía, pues al sonar la campana literalmente corrí fuera del aula, no quería cruzarme con lauren, ahora mismo tenía vergüenza, pensándolo bien no lo pensé mucho o sea, la besaba y luego ¿Qué? ¿Creía que todo iba a estar bien?
—Oye chica ¿Tienes complejos de Flash?— Dinah tomo mi brazo y la mire
—Debo salir de aquí, ahora— Dije tomando su brazo yo y jalandola hacia la salida
—¿Qué? ¿Por qué?— Preguntó
—¡Camila! ¡Hey!— Me gire y vi a Lauren intentar pasar entre los estudiantes y cómo los apartaba y volvía su mirada a mí
—Por ella, apresúrate— Dije, minutos después subimos a mi auto y vi a Lauren en la entrada mirando mi auto.
Al estar lejos suspire aliviada
—¿Por qué huyes de ella? Te vi besándola sabes — Dijo— Te gusta ¿No?
—Ahg, es complicado Jane, y todo comenzó hace unos 3 años atrás— Murmuré girando el volante.