𝐂𝐚𝐩𝐢𝐭𝐮𝐥𝐨 𝟏
𝟏𝟗-𝟎𝟒-𝟐𝟎𝟏𝟗
¿Alguna vez se han sentido como en casa en los brazos de alguien? Seguros, protegidos y cómodos... Pues para los que no quieran enamorarse les recomiendo saltearse aquella etapa, en mi caso el evitar esa experiencia había sido en vano, y sí, estoy perdidamente enamorado de aquel aroma único, de aquella voz que logra poner mis pelos de punta y ni hablar de su cuerpo cálido y perfecto (según yo).
Jeon Jungkook, lo es todo para mi.
Nuestras anatomías se encontraban recostadas entre las sedosas sábanas de su cama, el único ruido presente en dicha habitación era el de nuestros corazones bombeando con fuerzas insuperables.
—¿En qué piensas, mh?
Cuestionó rompiendo todo tipo de silencio armónico mientras acariciaba lentamente mi pálido rostro con sus esbeltas manos.
Ante su pregunta sonreí de manera amable, sabía que él quería calmarme luego de lo que había sucedido hace minutos atrás. Busqué su mirada para luego señalar su pecho.
«Sí Jeon, pienso en ti»
Admití mentalmente. Una pequeña risa de corta duración salió de sus labios. Para luego sentir como comprimió mi cuerpo contra el de él.
—Pero... ¿Ya te sientes mejor?
Ante su pregunta me quedé callado e inmovi por un par de minutos. Haber sufrido hiperventilación ansiosa frente a él, me disgustó bastante. Jungkook no acostumbra a verme sufrir episodios ansiosos pero si está informado con que es uno de los mayores demonios psicológicos que me carcomen en cuerpo y alma.
—Sí, tranquilo...
Respondí mientras sentía que dejaba de abrazar mi cuerpo para así posar su mirada en mi.
—Me alegra entonces.
El silencio volvió a reinar en la habitación por un par de minutos, nuestras miradas habían logrado encontrarse fue tal el instante donde se sintió la química entre ambos que los latidos de mi corazón se extendían más y más...
—Jungk...
𝟏𝟒-𝟎𝟑-𝟐𝟎𝟐𝟒
—Jungkook.
Oír mi nombre fue suficiente para poder desviar mi mirada perdida de aquel punto invisible que no llevaba a ningún sitio.
—¿En qué piensas?
Preguntó mi terapeuta con un tono de voz serio sin desviar su mirada sobre mi.
—En porque dijo lo que dijo.— Confesé dejando salir una entonación que lograba expresar como mi sangre ardía, mi mirada mostraba indignación, y mis pensamientos eran ruidosos.
—Jungkook. Pensar aquello no hará más que carcomer tu mente, es una duda que no podrás resolver. Lo importante es que has sabido cómo gestionar tus emociones al hablar del tema y al descubrir aquel rumor.
Cerré mis ojos por un par de segundos y solté un suspiro de corta duración.
—Bien. Es hora, así que para la próxima sesión hablaremos más sobre este nuevo tema. Que tengas buena semana Jeon. Recuerda tomar tus pastillas a horario.
—Muchas gracias, hasta la próxima.
Me despedí finalizando la sesión mientras me ponía de pie, caminé hacia la puerta de la habitación y tomé el pomo de acero para abrirla e irme de allí.
Hablar en aquella sesión sobre un tema de mi pasado hacía que me cuestionara si realmente estaba evolucionando psicológicamente. Desde aquel rumor nefasto hacia mi persona mi mente no era más que un lugar inseguro lleno de pensamientos y demonios peligrosos, haciéndome dudar de mi mismo. Es un rumor antiguo (para ser específicos; en el año 2021) pero fue divulgado por aquella persona que menos creí capaz.
«¿Por qué lo hiciste Park?»
Hasta el día de hoy, las dudas siguen atormentando a mi persona. Olvide como se sentía el silencio por culpa de las voces que a diario discuten en mi mente, mientras las escuchaba caminaba hasta mi departamento. Y al llegar, tomé las llaves, traté de abrir la puerta hasta que oí como uno de mis vecinos salía de su departamento.
—Ah, Buen día Jungkook, ¿Cómo te ha ido? — preguntó amablemente.
Me volteé para mirarlo, y sonreír sutilmente.
—Buen día Kim, me ha ido bien por suerte... — me quede callado por un par de segundos, tome una bocanada de aire para decirle algo, pero fui interrumpido...
—Por cierto, si no tienes a nadie con quien hablar, puedes pasar por mi departamento...
—No... Tranquilo, está todo bien, ahora debo irme, así que espero que tengas una buena mañana. Adiós.
Dije de manera algo apresurada tratando de evadir el tema, me adentre a mi departamento y cerré la puerta. Me quedé pensativo ante lo que acababa de suceder. Kim Taehyung es mi vecino desde hace 2 años, y creo que fue una de las pocas personas que más logró presenciar mi pésimo estado mental, no es extraño el hecho de que se preocupe, poniéndome en su lugar supongo que yo estaría igual si descubro como mi vecino quiso arrebatarse la vida. Intentaría ayudar.
Oír el sonido de una notificación proveniente de mi móvil fue suficiente para lograr salir de mis pensamientos y caer nuevamente a la realidad. Miré la pantalla de este y no era nada más ni nada menos que mi madre.
¿Cómo te ha ido en la sesión de hoy? ¿Y cómo te está yendo en la Universidad?
11:30am
Agradezco de tener una madre presente en estos momentos. Abrí el mensaje y me dediqué a contestarle para dejarla tranquila de que estaba todo en orden. Aunque con respecto a la universidad aún estoy en proceso de adaptación, el año pasado estuve en primer año de mi carrera y me fue fatal, ya que no tenía un buen orden de mis tiempos y poca disposición a la hora de adquirir conocimientos; Este año finalmente entré a segundo con algunas materias de primero, pero para mi suerte estoy adaptándome correctamente. Hablando de universidad, tengo clases en una hora.
Comencé a prepararme para lamentablemente tener que volver a salir de mi departamento, corrí hasta la parada del bus, y una vez allí me frené en seco al ver que mi vecino estaba en la misma parada que yo. Confundido por dicha situación fruncí el ceño, era la primera vez que lo veía en esta parada. Se encontraba sentado observando pasar a toda velocidad los automóviles, decidí acercarme a pasos lentos para también tomar asiento y esperar el bus, mi acercamiento captó su atención causando que se volteara a observarme, tome asiento.
—No pensé que nos volveríamos a ver aquí. — Admití y dirigí mi mirada hacia el frente.
Oí una pequeña risa salir de sus labios.
—Sí, yo tampoco, pasa que me cambie de universidad entonces debo tomar el bus hacia esa dirección.
—Ah, ya veo, entonces supongo que irás a mi misma universidad. ¿Qué estudias? — Pregunté tratando de entablar una conversación ya que sería incómodo estar aquí solos en silencio, o al menos eso pienso yo.
—Bellas artes. — dijo y suspiro —La verdad es que, antes estudiaba la carrera de Ingeniería, pero no era lo que esperaba, así que decidí ir por lo que me gusta y disfruto hacer. Fue un proceso difícil de aceptar.
—Uhm, ya veo ¿Entonces estás en primer año?
—Pues sí... — dijo y rió sutilmente ante mi pregunta.
«Que idiota.»
Maldije en mi mente ya que fue una pregunta demasiado estúpida, claramente iba a estar en primer año si se cambio de carrera. Volteé mi cabeza sutilmente hacia la izquierda para mirarlo, lo cual se sintió extraño ya que él se encontraba mirándome desde que empezó la conversación. Lo más común en mi es tener la costumbre de evadir las miradas del resto, siempre he preferido no cruzar miradas con absolutamente nadie.
—¿Tu que estudias y en qué año estás? — preguntó con un tono de voz curioso
—Publicidad, y estoy en segundo año. De hecho tenía entendido que los de primer año comenzaban las clases el 21 de marzo.
—Sí, era así, solo que antes de ayer mandaron un comunicado diciendo que las clases comenzaban este Lunes 14 de marzo.
Asentí ante lo que dijo y de inmediato me puse de pie ya que a lo lejos observe venir al bus, Kim repitió mi acción y en cuestión de minutos ambos subimos al bus, este estaba repleto de gente, por ende nos tocó quedarnos de pie tomandonos fuertemente a la barra de metal que se suelen encontrar en los costados de los asientos. Sentí que alguien tocó mi hombro, volteé mi cabeza y me encontré con Kim.
—¿A cuántos minutos estamos de la universidad? — cuestionó algo inquieto.
—A unos 10 minutos.
—Primer día y ya voy llegando tarde. — dijo frustrado.
Con lo que dijo me da a entender que al parecer es alguien aplicado en sus responsabilidades estudiantiles, mientras tanto existe gente como yo que les cuesta no estar ausentes en un par de materias.
Al llegar Kim huyó lo más rápido posible hasta sus clases, mientras tanto yo camine a pasos lentos. La universidad es pequeña, cuenta con dos edificios de 4 pisos cada uno que se conectan entre sí, también hay una cantina comunitaria donde la mayoría de los estudiantes suelen ir allí a desayunar o pasar el rato, pero por lo general se llena en demasía la biblioteca. Mientras me adentraba al edificio en donde tengo clases, un grupo de estudiantes pasaron caminando entre risas y charlas ininteligibles por mi costado derecho, al principio no les tome importancia y continué mi camino... Hasta que inesperadamente un aroma familiar inundó mi fosas nasales, al reconocer tal aroma tomé una postura erguida, mi corazón comenzó a latir a la velocidad de la luz, y apareció aquella presión en mi pecho que no tardó en quitarme la respiración por un par de segundos que parecieron horas. Me gire de cuerpo completo de una manera brusca y mis ojos comenzaron a buscar con desesperación... Apreté mi mano en forma de puño al notar que ya me encontraba solo en aquel pasillo del edificio.