Capitulo 1: un mundo extraño
-en las profundidades de un bosque peculiar, Kai se encontraba tirado boca abajo en el suelo. Un leve dolor pulsaba en su cabeza, y un extraño zumbido resonaba a su alrededor antes de desvanecerse por completo.-
Kai (pensando):Ah… mi cabeza…
-Con un leve quejido, se frotó la nuca y abrió los ojos lentamente. Lo primero que notó fue la sensación del aire húmedo en su piel, el suelo blando y frío bajo sus manos. Se incorporó rápidamente, aún aturdido, mientras sus ojos recorrían el lugar donde se encontraba.-
Kai:¿Dónde... me encuentro? ,¿Porque es de noche?.
-Dio unos pasos, inspeccionando el bosque. Había algo extraño en cada rincón, árboles altísimos cuyas hojas oscilaban con un brillo azul verdoso, como si estuvieran sumergidas bajo agua. A su alrededor, pequeñas partículas luminosas flotaban en el aire, como si fueran motas de polvo cargadas de luz iluminando todo el bosque.-
Kai (hablando para sí mismo):Esto no tiene sentido... Estas plantas parecen algas... ¿y esas cosas que cuelgan de las ramas? ¿Son corales?
-Extendió la mano hacia una hoja que parecía vibrar suavemente, pero cuando la tocó, esta se iluminó por un segundo antes de volver a apagarse. Retrocedió un paso, sintiendo una mezcla de fascinación y confusión.-
Kai (pensando):¿En qué sitio estoy metido? Esto no es real... ¿verdad?
-De repente, algo pasó por delante de su rostro, flotando suavemente en el aire. Kai retrocedió con un sobresalto, sus ojos siguiendo la figura con incredulidad-.
Kai:¿Pero que es eso?.
-kai se froto los ojos viendo con claridad, era un pequeño pez payaso, sus colores anaranjados y blancos brillando débilmente como si emitiera su propia luz. Se movía como si nadara, deslizándose entre los troncos de los árboles.-
Kai:¡¿Qué demonios...?!
-Con cuidado, Kai trató de acercarse al pez, alargando una mano hacia él lentamente, pero antes de que pudiera tocarlo, la criatura cambió de dirección y desapareció entre los árboles, dejando a Kai con la mano en el aire y una expresión de absoluto asombro.-
Kai:Esto… esto tiene que ser un sueño. ¿No es posible que un pez nade en el aire? Es absurdo. Sí, eso debe ser, estoy soñando… ¿cierto?.
-Miró a su alrededor, intentando buscar algún indicio de normalidad, pero todo lo que veía lo alejaba aún más de cualquier idea algo logica-.
Kai (pensando):Lo que sea que esté pasando… necesito salir de este bosque...... la humedad no me gusta.
-Suspiró profundamente, sintiendo una punzada de ansiedad mezclada con intriga-.
-kai al mirar abajo vería un sendero de notables marcas de pisadas algo raras pensado que eso lo guiaría fuera del bosque-
Kai (pensando):yo no ......mmm....yo no estoy muerto ¿verdad?, no tengo que pensar en eso ahora es muy prontos......pero ah.. solo seguiré el sendero
-seguiria el sendero durante un par de minutos deteniéndose cuando las pisadas ya no dejaban rastro alguno dejando a Kai algo frustrado-
Kai:!oh diablos! ,nada me puede salir bien en esta vida.....enojarme no servira de nada solo voy a calmarme un poco.
-Se recostaría contra un sauce cercano levantando la vista, mirando la belleza del bosque tan peculiar: hojas con un brillo azul verdoso cuya tonalidad era hermosa. Pequeñas partículas luminosas flotaban en el aire, hechas de luz, iluminando todo el bosque mientras se podían apreciar peces de distintos tamaños y colores nadando en el aire.-
Kai: Tengo que admitir que este lugar sí que es hermoso... podría decir que ya no tengo tanto miedo.
-Sus ojos empezaron a parpadear un poco somnolientos antes de cerrarse de manera lenta, durmiéndose contra el sauce.-
-Mientras dormía, se podía ver a la lejanía un tiburón que, al notar la presencia de Kai, fue nadando hacia él aprovechando su vulnerabilidad. Pero, al aproximarse demasiado, algo lo interceptó, arrastrándolo de una mordida a lo profundo de los árboles. Kai se despertaría de golpe.-
Kai: ¡¿Ah?! ¿Q-qué pasó? Creo que me quedé... dormido.
-Kai, al ver al frente, notaría sangre. Alarmado, se alzaría un poco antes de levantarse rápidamente.-
Kai: Diablos, me puse tan cómodo que se me olvidó que este es un bosque. También deben de haber animales salvajes, era obvio. Qué estúpido soy.
-A lo lejos se escucharía un ruido eléctrico, como si alguien se hubiera electrocutado, seguido de un grito: “!¿Qué diablos?! Pensé que te habías reparado bien!“. Cuando el ruido llegó a Kai, este salió corriendo hacia el lugar de donde provenía.-
Kai: ¡Yo sé lo que oí! Eso fue un grito, un grito de alguien frustrado.
-Mientras más se acercaba al origen del grito, una figura se hacía notable, pero cada vez más rara a medida que avanzaba.-
Kai (pensando): Espera un segundo... eso no parece una... ¿persona?
-Se detuvo antes de que esa figura notara su presencia, logrando esconderse en un arbusto sin hacer ruido alguno.-
Kai (pensando): Esa cosa parece una rana, pero en dos patas. ¿Y eso que trae puesto es una camisa?
-Kai se frotaría un poco los ojos con sus manos pensando que estaba viendo mal, pero afirmativamente era una rana parada en dos patas que tenía puesto un monóculo en el ojo.-
Kai (pensando): Creo que sí me volví loco.
-La rana estaría cubriendo ciertas partes de un artefacto de metal con cristales que emanaban una luz verde. Este artefacto comenzaría a hacer un zumbido algo molesto y se guardaría un cristal que le sobró en el bolsillo de su camisa.-
Gomfro: ¡Ja, ja, ja, al fin funcionas! ¡Con mi maravilloso... ah, cierto, no le puse nombre! Bien, entonces será el Imán Pez. ¡Con mi maravilloso Imán Pez voy a recolectar todos los peces que quiera, ja, ja, ja!
-A lo lejos se podía ver una gran fila de peces de colores que se aproximaban nadando en línea recta hacia el artefacto, donde Gomfro colocaba un saco abierto. Los peces entraban uno tras otro, como si estuvieran hipnotizados.-
Gomfro: ¡Ja, ja, ja! ¡Deberían darme una medalla por mi maravilloso invento y por ser el mejor inventor de los tres reinos, ja, ja!
-Hablaba en voz alta para sí mismo, adorándose a sí mismo, pero no se percató de que el artefacto empezaba a sacar humo y algunas chispas verdes.-
Gomfro: Aunque traigo el mejor pescado al gremio de aventureros, no me pagan lo suficiente. Y los idiotas de los otros aventureros me dicen que me haga pescador y no aventurero. ¡¿Ellos qué saben?! Solo necesito un buen equipo y seré el mejor aventurero e inventor de todos... ¡y se lo restregaré en la cara a esos idiotas!
-Detrás de él, su artefacto comenzaba a moverse de manera involuntaria, saltando tornillos, y los cristales empezaban a agrietarse. Pero parecía que Gomfro aún no se daba cuenta.-
Gomfro: Lo único que me falta es conseguir un equipo, pero todavía no sé por qué nadie quiere aceptarme en el suyo... si yo soy el mejor.
-Gomfro se daría la vuelta para agarrar su artefacto, pero este explotaría, creando una onda de sonido que se escucharía en todo el bosque y lo lanzaría al suelo, haciéndolo girar hasta golpear un árbol.-
Kai: ¡Mis oídos!
-Por el fuerte zumbido, Kai salió sin querer del arbusto, quedando frente al saco de los peces de Gomfro, quien al levantarse parecía que no tenía cabeza.-
Kai: ¡Ay, por Dios! ¡No tiene cabeza!
-Diría Kai asustado, retrocediendo un paso, mientras el cuerpo de Gomfro caminaba hacia el saco como si nada, tambaleándose ligeramente ante la mirada atónita de Kai.-
Gomfro: Oye, espera un segundo. Esto me pasa a veces. ¡No toques mis pescados, humano!
-Con sus manos, Gomfro se agarraría la cabeza, que se le había hundido en el torso, tirando de ella un par de veces hasta sacarla. Un ruido pop sonó cuando salió y un clup al acomodarse. Gomfro miró a Kai con los ojos entrecerrados.-
Gomfro: ¡¿Tú intentas robar mi pescado?!
-Cuando Gomfro sacó su cabeza como si nada, Kai casi se cayó hacia atrás de la sorpresa, pero logró mantenerse de pie. Su corazón latía tan rápido que pensó que iba a explotar.-
Kai: ¿Tú qué?
-Miraron abajo al mismo tiempo, viendo el saco de peces justo cuando uno de ellos salió disparado y golpeó la cara de Gomfro antes de irse volando.-
Gomfro: ¡Pez traidor! ¡Ibas a ser una deliciosa comida, pero ahora solo eres una rata... una rataaaaa traicionera!
-Decía Gomfro moviendo los brazos en el aire, como si le reclamara al pez, mientras Kai lo veía confundido, pensando que a esta rana le faltaba un tornillo. Gomfro se daría la vuelta para mirar a Kai.-
Gomfro: ¿En qué estábamos? Ah, sí. ¡Quieres robar mi pescado, humano!
-Gomfro apuntaría con su dedo acusador a Kai, con una mirada llena de sospecha, mientras Kai se quedaba con una expresión de frustración, perdiendo la paciencia con esta rana.-
Kai: ¡Que no quiero tus pescados, rana estúpida!
-Gomfro quedó realmente ofendido por la palabra “estúpida”, como si le hubieran pegado directamente en su ego, lo que lo hizo enojar aún más.-
Gomfro: ¡¿A quién le dices rana tonta, humano apestoso, ladrón de peces?! Para tu información, soy el mejor inventor del mundo, pero tu cerebro, tan pequeño como un maní, no lo entiende.
Kai: ¡¿Te haces llamar el mejor inventor, pero tu invento se cayó a pedazos?! ¡Tu invento apesta como tus peces!.
-Kai ya estaba muy enojado, pero su expresión se calmó un poco cuando vio que Gomfro se quedó callado mirando al suelo sin decir nada, así que se acercó un poco a él-.
Kai: Ah, oye, perdón por eso. Creo que exageré un poco, solo que estoy algo enojado y me dejé llevar.
-Las manos de Gomfro se pondrían en los hombros de Kai, y Gomfro levantaría la vista mirándolo-.
Gomfro: ¡Te daré una lección, humano idiota!
-Gomfro le daría un cabezazo a Kai, haciéndolo caer, pero Kai lo agarró, tirándolo también. Ambos empezaron a darse golpes uno al otro mientras giraban en el suelo forcejeando-.
Kai: ¡Maldito gremlin!
-Gomfro le mordería la mano, haciendo que este chille de dolor. Kai, enfurecido, agarró la cabeza de Gomfro y la estampó contra el suelo varias veces-.
Gomfro: ¡No hagas eso, que me duele la cabeza!
-Gomfro tiraría del pelo de Kai, empezando a arrastrarlo por el suelo mientras este intentaba hacer que lo soltara-.
Kai: ¡Suéltame!
Gomfro: ¡Admite que eres un ladrón de pescado!
Kai: ¡Nunca!
-Kai agarró la pierna de Gomfro y, sin pensarlo, la mordió, haciendo que este lo soltara, pero terminó golpeándose la cabeza contra el suelo-.
Gomfro: ¡¿Sabes cuánto tiempo se tarda en salir estas marcas de mordidas de mi piel?!... En realidad, unas horas, ¡pero igual duelen!
-Gomfro se tiraría encima de Kai, empezando a moverse por todo su cuerpo a la vez que se estiraba para enredarlo. Ambos terminaron cayendo en un arbusto con espinas, quedando llenos de ellas en la piel-.
Kai: ¡Aaaaaa! ¡Estúpida rana!
-Kai dio un salto fuera del arbusto por el dolor que le provocaron las espinas, pero aun así seguía forcejeando con Gomfro-.
Gomfro: ¡Fue tu culpa por caerte!
Kai: ¡Tú estás enredado en todo mi cuerpo, cómo no me voy a caer!
-Kai mordió el brazo de Gomfro, y a su vez Gomfro le mordió el brazo a él-.
Kai: ¡Mhmhmh!
Gomfro: ¡Mhmhmh!
-Un sonido de golpes a lo lejos hizo que ambos dejaran de morderse, mirando confundidos en la dirección de donde provenía el ruido-.
Kai: Espera... ¿Escuchas eso?
Gomfro: Sí...
-El sonido se hacía cada vez más fuerte, como si algo muy grande se dirigiera hacia ellos. Gomfro, creyendo saber qué era, se sobresaltó-.
Gomfro: ¡Corre!
Kai: ¿Por?
-Gomfro intentó desenredarse del cuerpo de Kai, pero no pudo, dejando a Kai más preocupado por lo que podría estar pasando-.
Gomfro: ¡Estoy atorado en ti, empieza a correr o moriremos!
-A lo lejos se podía diferenciar la silueta de algo grande. Al verla mejor, se aclaró: era una anguila gigante de ojos amarillos, con un patrón de rayas azules por todo su cuerpo. Se estaba aproximando hacia ellos, golpeando y derribando árboles con cada golpe retumbaban como rayos que llegaban a sus oídos a gran velocidad mientras daba un gruñido agudo-.
-Kai, con el corazón latiendo a mil por segundo, salió corriendo lo más rápido que pudo mientras Gomfro seguía enredado en él-.
Gomfro: ¡Espera, mis pescados!
Kai: ¡Al diablo con tus pescados, nos persigue una anguila gigante!
Gomfro: ¡Nooooo!
-Gomfro movía su cabeza de un lado a otro por el miedo errático que tenía. Se podía sentir la tensión en el aire mientras la anguila se acercaba cada vez más a ellos, haciendo que Kai casi se tropezara un par de veces con raíces sobresalientes del suelo y ramas de los árboles que los golpeaban porque no les prestaba atención, corriendo como loco sin pensar bien por el miedo.-
Kai: ¡Vamos a morir, vamos a morir, vamos a morir!
-No podía dejar de repetir las mismas palabras, que lo hacían estar más agitado mientras se hiperventilaba por estar corriendo seguido durante 20 minutos, casi llegando a su límite. Sentía que la anguila estaba tan cerca que podía notar su respiración en la espalda. Sus energías se agotaban poco a poco mientras más corría.-
Gomfro: ¡Humano, entra en ese camino de árboles! ¡Es muy estrecho para que la anguila pase!
-A Kai ya le faltaba el aire y no tenía fuerzas para correr mucho más, así que, siguiendo las indicaciones de Gomfro, cambió de dirección hacia el estrecho camino de árboles. Pero por el cansancio y el lodo del suelo, cayó de golpe al suelo, arrastrándose. Esto le dio tiempo suficiente a la anguila para llegar hasta ellos, comenzando a darles una mirada asesina.-
Gomfro: ¡Aaaaah, si voy a morir, lo único de lo que me arrepiento es de no poder lograr ser el mejor inventor de los tres reinos!
Kai: ¡Yo desearía haber dado mi primer beso antes de morir!
-Ambos tensaron el cuerpo entero, cerrando los ojos, resignados a aceptar su destino de ser devorados por la anguila, que se alzó hacia arriba para inclinarse a toda velocidad, abriendo sus fauces llenas de dientes, de los cuales caía baba encima de ellos.-
Kai: ¡Me disculpo por decir que tus inventos apestan!
Gomfro: ¡Me disculpo por decirte apestoso!
-Una luz brillante y cegadora impactó directamente en los ojos de la anguila, haciéndola retroceder y alejarse del lugar con un chillido, mientras Kai y Gomfro seguían con los ojos cerrados, esperando ser comidos.-
Gomfro: Ah... ¿Ya nos comieron?
Kai: No lo sé, no me siento masticado.
-Ambos abrieron los ojos y se centraron por completo en el brazo de Kai, que estaba lleno de marcas brillantes en forma de triángulos y una gran marca en la palma de su mano que iluminaba como una linterna.-
Gomfro: No sabía que los humanos brillaban.
Kai: Esto es igual de sorprendente para mí.
-Movió su brazo de un lado a otro, iluminando los árboles, aún estupefacto por lo que podía hacer, mientras Gomfro solo admiraba.-
Kai: Amigo, estamos vivos.
Gomfro: ¡Estamos vivos, jaja!
Kai: ¡En tu cara, anguila, jajaja!
-Mientras ambos reían felices por creer que se habían salvado de la anguila, no se percataron de que, detrás de ellos, en los árboles, la figura larga e intimidante de la anguila se alzaba en lo alto.-
Gomfro: Tengo que admitir que... ¡Aaaaah!
Kai: ¿Qué?... ¡Aaaaah!
-Ambos miraron con horror hacia arriba, viendo a la anguila encima de ellos, abriendo sus fauces para atraparlos de un solo mordisco. Su boca, llena de un olor fétido y baba, trataba de meterlos en su garganta usando su lengua, pero ellos no dejaban de moverse por toda su boca.-
Kai: ¡Pensé que ya se había ido!
Gomfro: ¡Es tu culpa por bajar la guardia!
Kai: ¿¡Qué!? ¡De seguro fue por tu aparato que la anguila vino, ese atrae peces!
Gomfro: ¡Es “imán de peces” y no tuvo nada que ver!... creo.
-La lengua de la anguila empezó a empujarlos más fuerte, dejándolos al borde de caer en su garganta. Se sujetaron con fuerza a las paredes para evitarlo.-
Kai: ¡Ya da igual lo que empezó esto, solo dejemos de pelear para enfocarnos en cómo salir de aquí!
-Gomfro se golpeó la cabeza, intentando pensar en algo rápido, hasta que recordó el cristal que había guardado en el bolsillo de su camisa.-
Gomfro: ¡Tengo una idea!
Kai: ¡Pues hazla de una vez, porque mis brazos no se sujetarán por siempre!
-Gomfro, usando su máximo esfuerzo, estiró su brazo, que estaba atado al de Kai, para agarrar el cristal, pero vio que estaba sin energía.-
Gomfro: ¡No, no tiene energía! Humano, usa la luz de tus manos para recargar el cristal, ¡tanto que se sobrecargue!
Kai: ¡No puedo! ¡Tengo los brazos ocupados tratando de no caer y además no sé cómo sacar esa luz de mi brazo!
Gomfro: ¡Tienes que intentarlo, porque, funcione o no, igual nos tragará!
-Kai dudó, pero terminó confiando en Gomfro. Agarró el cristal, soltándose de las paredes de la garganta. Ambos fueron tragados, sintiendo cómo las paredes se cerraban a su alrededor. Kai tomó el cristal y, usando toda su determinación, tensó su cuerpo, tratando de sacar luz de su brazo.-
Kai (pensando): N-no puedo, no sale nada. Esto no funciona.
-Se rindió, dejándose llevar por la garganta de la anguila, hasta que su brazo comenzó a dar un leve brillo de esperanza.-
Kai (pensando): Solo debo concentrarme... Vamos, Kai, piensa que esto es como una linterna que se enciende y se apaga. ¡Mmmm!
-El brazo de Kai comenzó a emanar una luz tan intensa que el cristal en su mano se cargó al máximo, pero seguía recibiendo energía. Al llegar a su límite, comenzó a resquebrajarse. Gomfro y Kai, sin oxígeno en los pulmones, se desmayaron. El cuerpo de Gomfro se soltó del de Kai, y el cristal explotó en humo verde dentro de la garganta de la anguila, causándole un picor insoportable. La criatura empezó a moverse erráticamente y los escupió con fuerza, lanzándolos lejos del bosque acuamarino y cayendo en un campo lleno de trigo luminoso que amortiguó su caída.-
-Ambos se despertaron unos minutos después de caer, abriendo los ojos lentamente y respirando profundamente por la falta de oxígeno, tras casi asfixiarse dentro de esa garganta-.
Kai: ¿Ya estamos seguros, no?
-Murmuró Kai dudando un poco de si estaban a salvo. Se encontraba algo mareado por la caída. Se levantó lentamente del trigo que iluminaba su cuerpo cubierto de baba de anguila-.
Gomfro: Supongo, estamos lejos del bosque aquamarino, y los animales de esos bosques no salen, a menos que sea por demencia.
-Gomfro, despreocupado, se levantó del trigo luminoso mientras se limpiaba la baba de anguila que tenía en la cara-.
Kai: Eso espero, no quiero confiarme de nuevo en que estamos a salvo, para después ser comidos otra vez por esa excusa de lombriz gigante.
-Suspiró mientras se sacaba la baba de anguila de sus brazos porque empezaba a apestar-.
Gomfro: Pero es una anguila, no una lombriz.
-Estaba algo confundido por lo que dijo Kai, moviendo ligeramente la cabeza hacia un lado-.
Kai: Sí, ya lo sabía, solo estaba siendo... ya olvídalo, ¿quieres?
-Kai agachó la cabeza, quedándose con la vista en el cielo oscuro, pensando un poco mientras se rascaba la nuca-.
Kai: Ahora solo quiero saber en dónde me encuentro.
-Miraría a Gomfro con una mirada y una pequeña sonrisa fingida-.
Gomfro: Estamos en un campo de trigo luminoso.
-Dijo Gomfro con una cara inexpresiva mientras se quitaba la baba de otras partes de su cuerpo-.
Kai: No me refiero a eso, sino a en qué país o lugar geográfico me encuentro.
-Dijo Kai esperando una respuesta, pero notó que a Gomfro no le interesaba mucho ayudarlo-.
Gomfro: Aaah... ¿Qué es un país?
-Gomfro movería ligeramente la cabeza hacia un lado; él estaba confundido porque nunca antes había escuchado algo así-.
Kai: Ay, esto no puede ser... Se supone que tú dices que eres el más inteligente, pero no sabes qué es un país. ¿En serio?
-Dijo Kai con algo de sarcasmo en su tono. Estaba algo frustrado al no obtener respuestas coherentes de parte de Gomfro. Respiró profundo, poniendo sus dedos en su frente-.
Gomfro: Soy muy inteligente, especialmente en ingeniería mágica, pero no conozco nada con el nombre de “país”. Lo único que conozco son los tres reinos de cristal.
Kai: Bueno, al menos es algo. Llévame allá.
Gomfro: No, lo siento. Después de que dejaras mis peces olvidados en el bosque, estoy enojado contigo.
-Dijo algo molesto, cruzando los brazos y entrecerrando los ojos mientras miraba a Kai-.
Kai: ¡No podía volver atrás! O eran los peces o nos comían. ¡No seas idiota!
-Kai ya se había hartado de la idiotez de Gomfro, dando un pisotón en el suelo-.
Gomfro: Pero... igual daba tiempo. Yo necesitaba el dinero porque, si no lo tengo, me romperán las piernas.
-Agacharía ligeramente la cabeza, mirando al suelo, mientras su cara se tornaba triste. Al ver eso, Kai comenzó a sentir empatía por la situación de Gomfro-.
Kai: Ah... lo siento, creo que... espera un segundo.
-Kai dudaría un poco de las palabras de Gomfro-.
Kai: ¿Tú eres de plástico o algo así? ¿Cómo diablos te romperían las piernas?
-Kai pasó de sentir lástima a pensar que Gomfro decía incoherencias-.
Gomfro: Es una expresión. Lo que quiero decir es que me van a golpear si no consigo el dinero, y para tu información, soy de goma, no de plástico.
Kai: Pues sé más específico.
-Gomfro se daría media vuelta para luego alejarse, caminando en dirección a un sendero brillante a lo lejos, visible a simple vista-.
Gomfro: Adiós, humano.
-Kai, al ver que Gomfro se estaba yendo, empieza a seguirlo por el campo de trigo luminoso para tratar de obtener algo de información y no quedarse solo en un lugar que no conoce-.
Kai: Oye, oye, no puedes dejarme aquí solo.
Gomfro: Sí que puedo.
-Comenzó a caminar más rápido para alejarse de Kai, que se le pegaba como una garrapata-.
Kai: Por favor, no conozco nada de aquí. Ni siquiera sé dónde está la ciudad más cercana.
-Pondría ojos de cachorro suplicante, pero a Gomfro no le importó y siguió caminando lejos de él-.
Gomfro: Ese suena como tu problema, no el mío. Y ya déjame de molestar.
-Gomfro ya se veía notablemente molesto por la insistencia de Kai-.
Kai: Por favor... haré lo que sea, te lo suplico. No quiero morir. Mira, estoy de rodillas, y eso que soy alguien orgulloso.
-Kai cayó de rodillas con un golpe seco contra el suelo. Sus manos se apoyaron en la tierra-.
Gomfro: Ok, ok, ya deja de humillarte y levántate. Pero me debes una, que no se te olvide, humano.
-Dijo con una sonrisa mientras se detenía, se acercaba a él y le ponía la mano enfrente para ayudarlo a levantarse-.
Kai: ¿En serio? Muchas gracias, te lo agradezco mucho.
-Tomaría su mano para levantarse del suelo, comenzando a seguir a Gomfro con una sonrisa-.
Gomfro: Humano, no agradezcas. No lo hago por ti, sino por el favor que me deberás. Ahora, hay que ir a Lubrilis.
-Kai y Gomfro se aventaron a un un poco agotador viaje hacia Lubrilis. El camino los llevó por senderos serpenteantes iluminados por cristales de levitantes que flotaban a baja altura, guiándolos a través de la del paisaje nocturno. Avanzaron sin descanso , Kai solo podía escuchar las historias de gomfro de como era el mejor inventor-
-El paisaje comenzó a transformarse conforme se acercaban al reino. Los campos dieron paso a una vasta planicie iluminada por el brillo constante de Lubrilis en el horizonte.-
Kai: Wow, es hermoso y brilla como una estrella.
-Asombrado por el brillo de la ciudad, era algo que nunca antes había visto, y de alguna manera le provocaba un poco de emoción.-
Gomfro: Jeje, sí, por eso la apodan la Ciudad Estrella, aunque suene simple, le queda.
-Desde la distancia, el reino se alzaba como un espectáculo vibrante, lleno de luces de colores que parecían bailar en el aire.-
-Finalmente, después de horas de viaje y algún que otro desacuerdo en el camino, llegaron a las majestuosas puertas de Lubrilis. El bullicio de sus distritos temáticos los invitó a adentrarse en un mundo completamente distinto al que Kai había imaginado.-
Kai: Este lugar es increíble, se parece a Las Vegas.
-Diría emocionado, mirando para todos lados con entusiasmo-.
Gomfro: No sé qué son Las Vegas, pero de seguro no se comparan con el gran reino de Lubrilis, je.
-Diría Gomfro, algo creído, mientras mantenía una pequeña sonrisa presumida.-
-Caminaban por las calles brillantes de Lubrilis, llenas de personas tan extrañas y de diferentes razas. Se podía ver a elfos en carteles como modelos, enanos vendiendo armas, goblins atendiendo puestos de comida, y tiendas de magia donde se vendían pociones.-
Gomfro: ¿Impresionante, no, humano? Jajaja, en Lubrilis hay de todo.
-Gomfro le empezaría a presumir todo lo bueno del reino, mientras Kai, más que escucharlo, solo veía asombrado todo: puestos de pociones junto a lugares de cazarecompensas y pequeños mercados de pulgas.-
Gomfro: ¿Oye, me estás escuchando?
-Chasquea un poco los dedos tratando de captar la atención de Kai.-
Kai: ¿Qué? Ah, sí, sí, solo que estoy algo curioso por todo esto.
-Diría Kai con una sonrisa pero sin girar a ver a Gomfro.-
Kai: Oye, ¿y de qué trabajas? ¿Vendes pescados o algo así?
-Diría curioso, dándole una sonrisa a Gomfro que iba a su lado, para seguido seguir viendo todo a su alrededor.-
Gomfro: ¡¿En serio no te acuerdas?! Te lo vengo diciendo todo el camino, soy aventurero y también un gran inventor.
-Diría algo molesto Gomfro por haber sido ignorado anteriormente, dando un pequeño resoplido.-
Kai: Ya, perdón, es que no soy de muy buena memoria, tengo memoria de pez dorado.
-Intentaría decir un chiste para calmar la tensión, pero en un instante fue arrastrado a un callejón junto a Gomfro por unas manos grandes que los tirarían al suelo áspero del frío y maloliente callejón.-
Kai: ¡¿Qué diablos les pasa...?!
-Estaría enojado levantándose del suelo para ver que había tres tipos grandes que intimidaban con su presencia. Enfrente de ellos dos había uno más pequeño. Eran un licántropo hipopótamo, un ogro de más de 2 metros de altura y un goblin pequeño pero arrugado. Los tres llevaban puestos trajes color vino.-
Cui: Vaya, vaya, vaya, ¿qué tenemos por aquí? Es Gomfro, el deudor.
-El pequeño goblin miraba a Gomfro con una sonrisa enojada, mientras el ogro lo sostenía colgado frente a él.-
Gomfro: Ah... Cui, qué bueno verte, c-como te va, amigo.
-Diría Gomfro nervioso, sin poder mirar a los ojos a Cui. Daba una sonrisa nerviosa mientras le sudaba la frente.-
Kai: ¿Quiénes diablos son ellos, Gomfro?
-Diría molesto, caminando hasta colocarse delante de ellos y mirándolos con seriedad.-
Margot: Jajaja, mira ese humano, ¡qué ropa más ridícula trae!
-El ogro se reiría tontamente de la vestimenta de Kai, que consistía en unos pantalones cortos negros y una camisa de mangas cortas.-
Kai: ¿Mi ropa es ridícula? Pensé que los trajes color vino habían pasado de moda en cuanto la gente se dio cuenta de que se veían como payasos elegantes.
-Diría burlonamente con una sonrisa sarcástica en su rostro mientras cruzaba los brazos.-
Margot: ¡¿Me acabas de llamar payaso, estúpido humano?!
-Margot daría un paso adelante enojado, pero fue detenido por el brazo de Jop, el licántropo hipopótamo.-
Kai: ¿Quién es el estúpido aquí, yo o la obesa bola de músculos que molesta a alguien más pequeño que él? Digo, ¿tú no debes de tener cerebro, no?
-Kai solo hacía enojar cada vez más a Margot con sus comentarios sarcásticos y burlones.-
Jop: Ya, ya, cálmate, Margot. El humano solo quiere molestarte.
-Diría Jop, tratando de detener a Margot antes de que hiciera algo estúpido. Gomfro permanecía callado, escuchando todo sin tener el valor de hablar.-
Cui: Escucha, niño, no te metas. El problema aquí es con esta rana. Uno de sus inventos de porquería explotó e incendió uno de nuestros locales de licor, y ahora este idiota nos debe mucho dinero.
-Diría con tono soberbio, jalando a Gomfro de su camisa y apretando fuerte el puño, amagando con golpearlo. Gomfro se cubría la cara, temeroso.-
Jop: ¿Niño, en serio vas a arriesgarte a recibir una paliza por una rana perdedora que no conoces, que ni siquiera sabe hacer algo bien? Mejor vete antes de que sea tarde.
-Mantendría una sonrisa arrogante mientras Kai los miraba seriamente por unos instantes, antes de decidir irse del callejón, dejando solo a Gomfro.-
Cui: Parece que tu amigo te dejó. Claro, ni siquiera era tu amigo, porque, ¿quién se haría amigo de una rana tan patética como tú?
-Los tres se reirían burlonamente de Gomfro, quien ya se había resignado a aceptar su paliza. Margot lo levantó para estrellarlo contra el suelo, pero alguien lo golpeó en la entrepierna antes de que lo hiciera, haciéndolo soltar a Gomfro y caer al suelo.-
Jop: ¡¿Pero qué...?!
-Esa persona tiraría tierra en los ojos de Jop, quien daba un quejido por el dolor, siendo golpeado en la cabeza con una escoba.-
Cui: ¡¿Qué rayos haces, niño?!
-Un fuerte golpe con la escoba mandaría al pequeño goblin a volar dentro de un contenedor de basura.-
Kai: Creo que sí voy a arriesgarme.
-Diría con una sonrisa en su rostro. Kai se movió rápido, agarrando a Gomfro para empezar a escapar corriendo hacia el centro del reino.-
Gomfro: ¡Humano, me salvaste!
-Diría Gomfro con una sonrisa de felicidad, aferrándose a la camisa de Kai para no soltarse mientras corrían.-
Kai: Sí... solo que no podía dejarte morir ahí. Tú tuviste la idea para salir de la garganta de la anguila; te debía una.
-Atrás de ellos se escuchaba un fuerte grito del goblin, completamente furioso: “¡Ambos están muertos!” Su tono amenazador hizo que Kai y Gomfro aceleraran el paso.-
Gomfro: Hay que apurarnos.
-Mientras ambos estan corriendo, una banca sería lanzada en dirección a ellos. Al percatarse, la esquivarían dando un salto hacia la derecha, cayendo al suelo. La banca apenas rozó la cabeza de Kai antes de caer y romperse contra el suelo.-
Kai: ¡¿Qué fue eso?!
-Kai se sorprendería de lo cerca que estuvo de perder la cabeza. Se levantaría de manera apresurada del suelo junto a Gomfro.-
Gomfro: ¡Ahí viene!
-Cuando Gomfro gritó, ambos fijaron sus ojos en el ogro Margot, que corría a gran velocidad a pesar de lo ilógico que parecía por su tamaño y peso. Este se aproximaba rápidamente para embestirlos.-
Gomfro: ¡Oh, un policía!
-Gomfro gritaría, apuntando con su dedo hacia la derecha del ogro. Margot, distraído, giraría su cabeza, momento que Kai aprovecharía para moverse rápidamente y ponerle el pie, provocando que cayera rodando y terminara chocando contra un puesto de comida.-
Kai: Trágate esa, panzón.
-Ambos continuarían huyendo, perdiéndose entre la multitud de gente que transitaba por las calles. Gomfro, con su conocimiento previo de las calles del reino, comenzó a guiar a Kai por unos caminos que servirían como atajos hacia un lugar donde no los buscaran.-
Kai: ¿Hacia dónde vamos?
-Diría algo confundido por dar tantas vueltas por las calles mientras corrían.-
Gomfro: A un lugar donde nunca nos encontrarán esos tres.
-Diría con una sonrisa confiada, pero de repente, el hipopótamo antropomórfico lo sorprendió en una esquina, agarrándolo fuertemente de su camisa y levantándolo del suelo.-
Jop: ¿Crees que puedes escapar tan fácil de nosotros, rana apestosa?
-Diría de manera seria antes de desviar su mirada hacia abajo, observando a Kai golpeándolo en el estómago. Sin embargo, Jop ni siquiera se inmutaba ante los golpes.-
Jop: ¿Sabes lo bueno de tener un cuerpo grueso? Que los golpes no me duelen.
-Con una sonrisa engreída, movió rápidamente su pierna, dándole una fuerte patada a Kai en el estómago y mandándolo a volar contra un poste de luz.-
Jop: Te dijimos que no te metieras, niño.
-Hablaría con un tono serio, observando a Kai tirado junto al poste.-
Gomfro: ¡¿Nunca cierras tu bocota, no?!
-Gomfro gritó mientras sacaba un pequeño cristal de fuego (usado para prender cigarrillos) del bolsillo superior del traje de Jop. Abrió la boca del licántropo y tiró el cristal dentro, quemándole la garganta. Jop soltó a Gomfro, llevándose las manos al cuello.-
Jop: ...Rana... del demonio...
-Gomfro corrió a ayudar a Kai a levantarse del suelo, aunque todavía estaba adolorido. Ambos emprendieron el escape nuevamente por las calles, sin notar que a lo lejos Cui, el goblin, se dirigía hacia ellos con una daga.-
Kai: Oye, Gomfro, ¿sabes jugar al fútbol?
-Kai sonreiría mientras corría junto a Gomfro.-
Gomfro: No, ¿cómo se juega?
-Preguntó Gomfro con curiosidad.-
Kai: Déjame mostrarte. Haz exactamente lo mismo que yo.
-Gomfro asintió, siguiendo los movimientos de Kai mientras corrían cada vez más cerca de Cui, quien estaba realmente enojado.-
Kai: ¡Ahora!
-Cuando se acercaron lo suficiente, Kai preparó su patada. Gomfro lo imitó, y ambos le dieron una fuerte patada al goblin al mismo tiempo, mandándolo a volar como si fuera una pelota de fútbol.-
-Ambos continuaron corriendo por las calles, pasando entre la multitud de personas, hasta llegar a un callejón. Gomfro ingresó primero, y Kai no dudó en seguirlo. Ambos llegaron al otro lado del callejón, saliendo a una calle reluciente. Allí se quedaron frente a un bar llamado “Ojo de Bruja”.-
Kai: ¿Estaremos más seguros en un bar?
-Diría algo dudoso por la apariencia vieja y maltratada del lugar.-
Gomfro: Claro que sí. Este bar está al lado de la comisaría; ellos no van a poner ni un pie aquí, tranquilo.
-Gomfro, con una sonrisa tranquila, caminaría hasta entrar por las puertas del bar junto a Kai. El bar, por dentro, era algo rústico, con una apariencia vieja y las típicas mesas de madera y bancos de madera algo astillados. Ambos se sentarían en una mesa ubicada en una esquina del bar.-
Gomfro: Tengo que agradecerte por haberme salvado, en serio fue muy noble de tu parte.
-Diría con una sonrisa feliz en el rostro mientras ordena un platillo del menú de comida.-
Kai: Ah, no agradezcas, solo que no era justo, tres contra uno.
-Le daría una sonrisa a Gomfro mientras también ordenaría comida del menú, aunque no entendía algunos platillos.-
Gomfro: Te recomiendo que pidas las arañas dulces, son deliciosas, je.
-Apunta en el menú donde está la foto de las arañas dulces, que son dulces en forma de arañas.-
Kai: Se ven muy bien.
-Kai ordenaría las arañas dulces señalándolas con el dedo en el menú, y la camarera iría por los pedidos de ambos a la cocina.-
Gomfro: Sabes defenderte bien, aunque luchas algo sucio, je. Oye, te quiero proponer algo.
-Gomfro le daría una sonrisa negociante a Kai, quien lo quedaría viendo, esperando que diga lo que tenga que decir.-
Gomfro: ¿No te gustaría estar en mi equipo de aventureros? Bueno, en realidad solo seríamos tú y yo, y necesitaríamos a uno más para que nos acepten como grupo en el gremio, pero la paga es buena. ¿Qué dices?
-Gomfro, algo nervioso por lo que Kai podía elegir, solo se le queda viendo.-
Kai: No lo sé, suena muy peligroso.
-Kai se concentraría para pensarlo bien mientras ve a Gomfro, hasta que por fin se decide.-
Kai: Claro que sí, además necesito ganar dinero para sobrevivir hasta que encuentre la manera de volver a mi casa. Tú y yo tenemos un trato, ranita.
-La cara de Gomfro se iluminaría de felicidad, dando un pequeño salto de emoción, pero trata de disimular.-
Gomfro: ¡Excelente! ...Digo, qué bien, seremos un gran equipo.
-La camarera se acercaría a ellos con una bandeja con la comida que pidieron, dejando un plato de moscas grandes fritas enfrente de Gomfro y un plato de arañas bañadas en caramelo.-
Kai: Pensé que eran preparadas, no hechas con arañas de verdad.
-Diría algo asqueado por la comida mientras la pica con su tenedor.-
Gomfro: No todo es como parece a simple vista, amigo.
-Diría mientras come sus moscas fritas sin tenedor, solo estirando su lengua y metiéndolas en su boca. Kai prueba una araña de dulce y le terminan gustando, empezando a comerlas como si fuera normal para él.-
-El fin-.








