Run before I got ya

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Summary

Una historia donde Harry es un mafioso (secuestrador) y Louis solo un estudiante de diseño gráfico, debido a una deuda de su padre su vida tendrá un giro inesperado.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

so easy

“¡Eres un estúpido! ¿Cómo es posible que no encuentren el paradero de Michael. ¡Eres un inepto Stefan!.”

El castaño bajó la mirada avergonzado. “Señor...perdóneme, no-no volverá a pasar se lo aseguro.”

El hombre de cicatriz en el rostro apretó los puños. “No, claro que no volverá a pasar. Ahora tendré que mandar a buscar a alguien capaz.”

“Señor-.”

“Sabes que les pasa a los que me fallan.” Masculló el hombre antes de dispararle cuatro veces y el cuerpo cayera frente a él.

Tomó su radio cercano. “Dile a Stylesy a Devine que suban de inmediato.”

Unos minutos después y Harry y Devine estaban en la puerta.

El hombre abrió apresuradamente, “tengo un trabajo para ustedes.”

Los jóvenes permanecieron en silencio.

“Este tipo, me estafó.” Dijo antes de tenderle una fotografía a Devine, Harry solo permaneció en silencio observándola. “Le daba más de dos millones de dólares a cambio del paradero de una persona, pero me dio información falsa y ahora se escondió de bajo de las piedras. No sabemos dónde está. Hice un negocio con él hace tiempo atrás, vendimos facturas falsas por lo que pensé que éramos de confiar, pero se pasó de listo y ahora se está chingando el dinero”

Harry entrecerró los ojos prestando atención.

“Pero, afortunadamente tiene una familia, solo una esposa y un hijo de 20 años.” Dijo tendiéndole otra foto donde un joven castaño iba saliendo de la Universidad, tenía puesto unas gafas negras y su cabello lacio con copete sobre un lado. Vestía un pantalón entubado de color gris y una playera blanca sencilla, de él colgaba una bufanda de color gris y vino.

“Se llama Louis y lo quiero vivo”

Harry tomó la fotografía del joven analizándola.

“Esta es la mamá, se llama Maison.” Una mujer castaña con un cabello perfectamente lacio, estaba con una copa de champán brindando junto a otras personas en al parecer un restaurante.

“Quiero que echen un ojo sobre el chico, vive cerca de los Hamptons. En uno de los departamentos privados. Vive solo.” El hombre tomó una cerveza de su minibar y la destapó con los dientes.

Devine un hombre bastante alargado lleno de tatuajes por el cuello y torso, asintió guardando su pistola en el bolsillo trasero de su pantalón. “Mañana por la mañana iremos a observarlo, ¿tienes más datos?” Preguntó.

El hombre de cicatriz asintió. “Uno de mis hombres lo ha estado observando, siempre está solo en su piso. Sale a su universidad, pasa por un helado y regresa a su piso”

Harry le había llamado la atención el muchacho, veía algo de inocencia en él, no se veía como un peligro para ellos.

“Partirán hoy mismo, les conseguiré en estos días un piso cerca de él.”

“¿Quieres que ganemos su confianza?.” Preguntó Harry.

“Quiero que lo secuestren y lo traigan aquí. Hagan lo necesario, sedúzcanlo, golpéenlo, lo que quieran, pero lo quiero vivo no se les olvide. Así podré manipular a su padre a mi antojo.”

Harry y Devine asintieron con la cabeza, estaban parados en una posición de firmes.

Adam los repaso con una mirada antes de voltearse y encender un puro.

“Lárguense”

Harry y Devine se fueron rápidamente. Fueron hacia la sala, donde estaban los demás hombres.


Cada historia de cada hombre, coincidan. Eran unos pobres diablos con sed de venganza y deseo de dinero, algunos habían estudiado y otros ni siquiera conocían lo que era un libro.

Eran unos sanguinarios, que hacían todo por ganar unos cuantos miles de dólares.

Era gente sufrida que necesitaba subsistir en ese mundo, no les importara de lo que fuera. Poco les importaba ensuciarse las manos de sangre, de causarle dolor a unas cuantas almas.

Ellos no sentían, no sabían lo que era el dolor. No podían permitirse verse débiles porque ya sabían cual sería su final.

Colgado o con un tiro de gracia.

Vin un hombre que comenzó boxeando en las calles por unas cuantas monedas fue reclutado hace siete años por Adams. Le ofreció tanto dinero por hacer uno que otro trabajo sucio. Era el que más tiempo llevaba ahí.

Tom, un chico castaño huérfano de familia. Sus padres habían fallecido hace años quedándose solo en el mundo, una casa hogar lo acogió, pero fueron los peores años de su vida sucumbido en una soledad inmunda, una oscuridad llena de sombras y llanto. Un niño de nueve años que sufría de maltrato y abusos por parte de los directores de la casa de hogar.

Adams lo vio hincado en la calle, raspado de sus rodillas cargando dos bloques ladrillos en cada mano por dos días. Sin poder ir al baño ni comer. No dudo en reclutarlo, siendo apenas una criatura. Adams lo crió como su hijo, siendo el más joven del grupo, pero el más querido por el hombre.

Ramee, un migrante de Egipto. Fue encarcelado por hacer una recolecta de edredones para niños en pobreza, y también fue encarcelado por haber estado en contra del uso de pieles exóticas. Tuvo tanto odio, que cuando salió. Mató a sangre fría al hombre que lo había encarcelado, así que Ramee tenía pena de muerte en su país por los demás cargos, huyó a cómo pudo y terminó siendo contratado por Adams.

Devine, un hombre viudo, su esposa falleció en un accidente automovilístico dejando a su esposo e hijos. La familia de la mujer le quitó a los niños y el seguro de vidar. Le quitaron todo, no permitiéndole ver a los niños, metiéndole ideas malas en la cabeza sobre su padre. Uno de sus cuñados lo acusó de fraude, mandando a Devine a la cárcel por cinco años, ahí aprendió cosas fuertes, crudas. Su corazón dolido, se volvió indiferente, incluso con sus hijos.

Y por último, Harry.

Harry quien era médico, lo habían culpado por la muerte de su mejor amigo.

Y fue acusado por negligencia médica, le quitaron su titulo. Pago una gran cantidad de dinero, quedándose sin nada.

Adams lo vio dormido en un callejón de las calles de Nueva York, junto a los botes de basura.

Adams le ofreció dinero y un techo donde quedarse, a cambio de que hiciera algunos cuantos trabajos y que se preparara para ser uno de sus soldados, a lo cual Harry aceptó y en poco tiempo era uno de los más fieles hombres del hombre.


Tom estaba fumando un cigarrillo, mientras acomodaba sus piezas de damas chinas sobre el tablero.

La habitación estaba llena de humo, por el consumo de tabaco que había.

Devine se dejó caer en el sillón, tomando una botella de tequila.

Tom soltó el humo haciendo formas de círculos. “¿Que les dijo Adams?”

“Un trabajo que tenemos que hacer”

“¿Código?”

“Azul”

Tom los miró a ambos con curiosidad, “¿a quién van a secuestrar?”

Harry se sentó junto a Devine, se ajustó sus botas. “A un chico”

Devine soltó una carcajada, “a un riquillo, es hijo de uno que le debe a Adams”

Ramee, estaba barajando cartas para después acomodarlas por orden. “Se llama Louis, ya lo investigué, la información que necesitan está en la computadora. Su rutina es la misma siempre. Sale de su departamento a las siete de la mañana, camina derecho a su escuela, sale a la una, pasa por un helado y un café de Starbucks. Y los martes sale a sus clases de piano de cinco a seis. Sus padres lo llegan a ver los fines de semana”

Tom y Harry lo miraron con curiosidad, “¿cómo sabes eso?”

“Me hice pasar por intendente. Platiqué con el bastante, es muy hablantín y confianzudo, me invitó a su casa a tomar el té. Así que no será difícil tomarlo” Ramee guardó sus cartas en su cajita. “Les conseguiré un piso a un lado de él, haré el pago hoy y mañana podrán cambiarse ahí. Lleven ropa de marca la gente que vive ahí es adinerada, así que deben mostrarse a la par”

Harry jugó con sus anillos, “bien”

Tom se levantó del sillón y se estiró, “no hay sospechas de nada, llévense mi carro para que no se lleven la camioneta, la usaremos cuando se lleven al muchachito”

.

.

.


“Mamá estaré bien, lo prometo. El sábado iré a un club con Stefanie solo iremos de entrada por salida” Dijo Louis al teléfono mientras servía una taza de cereal en su plato favorito de color azul cielo.

Le gustaba mucho el cereal de chocolate, así que vertió un poco más porque nunca podría tener suficiente de ese glorioso manjar.

Se dio cuenta que solo quedaba unos cuantos granos así que se mentalizo en ir a hacer las compras esa misma tarde.

Era viernes en la mañana así que tendría que ir en la tarde para hacer despensa para la próxima semana.

“Hoy tengo cosas por hacer, primero iré a... ¡no mamá Jake y yo no somos novios! No me gusta y no me interesa que se haya unido al equipo de fútbol americano”

Louis rodó los ojos al escuchar a su mamá, ella insistía en que Jake y Louis harían una linda pareja. Pues Jake conocía a Louis desde niños pero cuando entraron a preparatoria, Jake se volvió más popular y dejó de lado la amistad de Louis.

Incluso lo había intentado ligar pero Louis dejó muy en claro las cosas con el y tomaron distancia desde esa vez.

Pero Jake era popular, era rico y sumamente guapo, se acaba de unir al equipo de fútbol americano y había ganado un cuerpo del diez.

Louis dejó salir un suspiro cansado, miró el reloj y solo tenía 20 min para desayunar y luego salir de ahí.

“Mamá, me tengo que ir ahora, te amo disfruta de tus vacaciones”

Tomó una cuchara y vació la leche, prendió la televisión y estaban las noticias.

Decidió dejarlas y siguió comiendo, habían asaltado un banco cerca de ahí.

Siguió saboreando su cereal y después dejó su taza para acariciar a su mascota.

“Hola bebé” saludó a su perro, era un Yorkie que su padre le había dado de regalo de cumpleaños.

Louis no era fanático de las mascotas, pero cuando le dieron al cachorro no pudo decir que no.

El perro le derritió el corazón con solo verlo.

Su padre le insistió en que tener una mascota sería una responsabilidad. Como acababa de adquirir su departamento en uno de los residenciales más prestigiados, John creyó que era buena idea regalarle un perro a su hijo, así no estaría solo.

“¿Tienes hambre pulgoso?” Preguntó Louis mientras le daba besos por toda su cara.

Louis se levantó del sofá y le llenó su pequeño plato en forma de corazón a su perrito, y le puso agua fresca.

“Te amo mi tigrillo.”

Se fue corriendo a su habitación para ponerse un poco de loción y unos tenis cómodos. Y después se cepilló sus dientes, no le importó limpiar porque la señora Gloria iría a su casa a limpiar como lo hacía del diario.

Tomó a Kidi, y le dio un beso en su cabeza. “Te amo, nos vemos en la tarde” después jaló su mochila negra y la colgó en su brazo.

Tomó sus llaves y su tarjeta para ingresar de nuevo a su casa, puso su contraseña en la puerta de la casa y activó la alarma contra incendios y robo.

Se acomodó su sudadera negra y comenzó a caminar hacia la universidad, no estaba tan lejos, solo a diez minutos de ahí.

Tenía un carro propio, un Audi que su mamá le regaló en su cumpleaños número dieciocho, pero no le gustaba usar el carro para ir a la universidad, se hacía mucho tráfico y llegaba tarde a sus clases después, para nada era que le daba flojera manejar ni mucho menos sufrir de ansiedad al recordar que chocó su carro con una barda el primer día en que lo recibió.

Además, que contaminaba esto era lo más importante.

Louis estudiaba diseño gráfico, estaba en su último año y por ahora a la mitad del semestre comenzaba a hacer un poco menos la carga de trabajo.

Un gatito negro pasó corriendo a su lado y Louis se asustó y pegó un brinco.

Pensó que algo le había pasado, pero lo vio escalar una pared y luego saltó hacia el otro lado.

Se acomodó su sudadera y comenzó a caminar más rápido, casi eran las ocho. A esta hora el tráfico comenzaba a intensificarse.

Cuando llegó a su aula, sacó su libreta y comenzó a hacer sus anotaciones.

Sacó sus plumones y colores y comenzó a hacer la tarea que el profesor le indicaba.

Cuando sonó el timbre para ir a descansar Louis se junto con un par de sus amigos.

“Stefanie, ¿a que hora nos veremos en el club?” Preguntó Louis a la chica morena, era una chica lindísima, su cabello era largo y le llegaba hasta la espalda baja. Tenía labios gruesos y unos ojos que podían hipnotizar a cualquiera, ella estudiaba con Louis diseño.

“¿Te parece a las ocho?”

Louis asintió mientras enseñaba su tarjeta que decía “priority” en la cafetería, así ya no hacía filas para su comida. Solo se la daban a estudiantes con Excelencia académica, aparte de la renta mensual del plástico.

Stefanie también tenía una, pero prefería no usarla porque la mayoría de ahí ya la tenía entonces las filas se seguían haciendo, lo encontraba absurdo.

Rodó los ojos cuando vio al grupo de pesados, riéndose y empujándose entre ellos.

“Ahí viene tu novio, Jake”

Louis ni siquiera se molesto en voltear, estaba ocupado escogiendo su comida.

“Y también podría darme un Nesquik y... un jugo de naranja con zanahoria”

Stefanie alzó una ceja hacia el grupo de chicos cuando ellos los estaban mirando.

“Louis...”

“Y también me gustaría ese baguette con jamón por favor”

“Louis... ahí viene”

El mencionado volteó a verlo. Era Jake y tenía una sudadera del campus, un león en la espalda.

“Hey”

“Oh, hola Jake”

El chico sonrió de lado, “no me has saludado desde hace un tiempo”

Louis tomó su bandeja y comenzó a caminar lejos de él, “si no fueras tan presumido lo haría con regularidad, adiós”

Jake se quedó en medio pasillo viéndolo alejarse mientras sus amigos se burlaban de él porque Louis lo ignoró.

.

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Cuando Louis llegó a su casa, después de pasar por su helado y a Starbucks, ya todo estaba limpio, la señora gloria le había preparado salmón y le había horneado un pan con ajo. La comida favorita de Louis.

Le dejó una nota que estaría de vacaciones por ocho días. Así que le dejó varias cosas preparadas.

Kidi en cuanto lo olió corrió hacia él saltándole en sus piernas.

“Hola mi bebé hermoso ¿cómo te has portado? ¡Mira lo que te traje!” Louis sacó una pelota azul y se la lanzó.

El cachorro corrió hacia ella y se la trajo a Louis para que la volviera a lanzar una y otra vez.

Y así lo hizo, hasta que tuvo hambre “jugaremos más tarde, por lo pronto comeré algo”

Kidi comenzó a ladrarle, “te daré de tu comida también. ¿Quieres salmón?”

Le sirvió en su plato de su alimento de calidad, le partió unos trozos de salmón y también puso algunas fresas y sus vitaminas.

Le dejó el platito en e suelo, “aquí tienes precioso”

Se sirvió su salmón y cortó un pedazo del caliente pan, también se sirvió un poco de vino.

Miró un poco de televisión y después un poco de su serie favorita de médicos.

Se levantó del sofá y ya casi eran las cuatro. Tronó su espalda y decidió que era hora de ir a comprar su despensa.

Se colocó su bolsa de lado, que era una transportadora especial para Kidi, amaba ir con Louis de compras.

“Kidi, vamos a pasear” le colocó su pechera y su collar de identificación por si se llegaba a soltar, tomó sus llaves y puso a su cachorro dentro de la maleta.

Bajó hacia el estacionamiento y miró una camioneta blanca que estaba polarizada en los vidrios, estaba arrancada pero aparcada en una esquina del estacionamiento.

Eso le desconcertó un poco, nunca había camionetas de ese tipo, le restó importancia y caminó a su auto y metió a su perrito, después arrancó rumbo hacia el supermercado que admitía a mascotas. Se acercó al área de frutas y comenzó a escoger las manzanas más rojas y bonitas que vio, las metió en su bolsa ecológica y después fue por fresas, había un chico también escogiendo un poco de ellas.

Louis acomodó mejor a Kidi en su bolsita y tomó dos cajas de fresas, las amaba tanto que podría desayunar comer y cenarlas.

Cuando iba a ir por lechuga para ensalada se chocó con el chico.

“Oh, lo siento” se disculpó Louis.

El chico con gorra lo miró y alzó una ceja hacia el. Tenía una mirada profunda, unos ojos muy lindos color verde que se veían un poco oscuros por la luz.

Tenía una gorra puesta hacia atrás y al parecer era un chico bien formado, tenía una playera blanca y se pegaba a su cuerpo.

Louis lo miró de arriba a abajo y parpadeó una vez, le sonrió mientras se alejaba de ahí.

A decir verdad, Louis era un poco enamoradizo, supuso que sería ese chico a su lista de “crushes de súper” siempre veía chicos guapos pero nunca los volvía a ver.

Estaba un poco nervioso, al parecer el chico también le había llamado su atención por qué ahora lo miraba un poco más mientras elegía unos cuantos duraznos pero sin quitar su mirada de él.

Le dio escalofríos, pero de una manera coqueta.

Louis le sonrió de vuelta y acomodó a su perrito mientras tomaba el carrito de súper y se iba a la sección de cereales. Quiso rogar al cielo que el chico lo siguiera.

Así que comenzó a hacer tiempo eligiendo su cereal favorito. Miró de reojo y el pasillo estaba vacío.

Así que caminó de un lado al otro cuando sintió un carrito detrás de él.

El castaño volteó a verlo y ¡era el chico guapo!

Louis hizo contacto visual con el y decidió tomar dos cajas de su cereal favorito. Uno con chocolate y otro con extra chocolate.

El chico parecía buscar uno más simple, sin tanta azúcar y al parecer uno saludable.

Kidi comenzó a gruñir un poco, y Louis le acarició sus orejas. “Tranquilo bebé” susurró Louis, pero no pasó desapercibido para el joven de gorra quien levantó la mirada hacia el y comenzó a caminar acercándose un poco.

Louis se quedó quieto admirándolo.

“Um, disculpa.”

“¿Si?”

“¿Sabes si quedan más de ese cereal que tienes en la mano?”

“¿Mis coco pops?”

“Si”

Louis busco en el almacén y ya no había otros, solo los que tenía en la mano.

Le tendió una caja al chico, “supongo que se han terminado, pero yo siempre llevo dos cajas, puedo darte una si quieres”

El chico levantó sus manos en forma de negación, “oh no no, no podría aceptarlo”

Louis le tomó su mano y le dio la caja, “aquí tienes. Te estoy dando la versión con chocolate, a menos que quieras con extra chocolate”

“Esta está bien, ¿muchas gracias?....” dijo en un tono como si estuviera esperando por saber el nombre de él, que claramente ya sabía hasta su horario.

Louis le sonrió y le ofreció su mano derecha, “me llamo Louis, un placer conocerte”

“Oh, que lindo nombre tienes. Yo me llamo....”Harry, pero no quiso decirlo, por seguridad no. “Edward” no, no podía decir su nombre real. “James”

“¿Edward James?” Preguntó Louis con una sonrisa en su cara.

Kidi comenzó a gruñir un poco. Y Louis lo calmó.

“Así es, soy de Irlandés y mitad inglés, soy un poco de todo”

“Oh, yo también nací en Londres, pero he venido a Estados Unidos desde que tengo memoria, aquí estudio”

“Pero tienes un acento bastante marcado”

“Mi mamá así me enseño y siempre me corregía como debía decir las cosas” dijo soltando una risita tímida. Metió su caja al carrito, “tú tampoco tienes acento irlandés”

“Porque no me gusta”

Louis asintió, “oh”

Harry se remojo sus labios y dejó salir un suspiro, “nos vemos, me tengo que ir” dijo con algo de prisa.Se frenó cuando escuchó la voz de Louis.

“¿Es la primera vez que vienes aquí? He venido varías veces, pero nunca te había visto antes”

“Me acabo de mudar a un departamento cerca de aquí”

Louis se acomodó su sudadera, “oh pues bienvenido a Nueva York, James”

“Gracias Louis” dijo antes de tomar el carrito y salir de ahí.

Louis sonrió mientras veía al guapo joven irse, tomó su carrito de súper y siguió haciendo sus compras.

Una vez que pagó, caminó hacia su auto metiendo todo con cuidado. Acomodó a su perro dentro del auto y le dio un beso en su pequeña cabecita.

Entró con cuidado y se dispuso a conducir hacia su piso, aparcó su carro y bajó las bolsas una por una.

Su perrito fiel a su lado, Louis sacó su tarjeta y la deslizó por la puerta. Metió al cachorro y algunas bolsas antes de cerrar y volver al auto por más.

Cuando subió con la última bolsa, había un chico batallando con su llave, al parecer era su vecino. Estaba intentando abrir pero no podía hacerlo.

Louis le llamó la atención, no sabía que habían rentado el apartamento de a lado. Cuando miró bien, ese chico se parecía a... James.

Louis bajó su bolsa al suelo h camino con cuidado hacia el chico, “¿James?”

Harry lo volteó a ver e hizo una cara de sorpresa. “¿Louis?”

El mencionado sonrió, “hola”

“¿Vives aquí?”

“Si, soy tu vecino”

Harry sonrió de lado dejando ver un pequeño hoyuelo, “esto será interesante entonces”

Louis se sonrojó, “¿necesitas ayuda?”

“Por favor” señaló la llave, “no sé como hacer que esto se deslice”

Louis tomó la tarjeta de sus manos con cuidado y deslizó la tarjeta con facilidad escuchando como el seguro se corría y abría la puerta.

Se volteó a verlo y le sonrió entregando la tarjeta con sus dos dedos.

“Eres un genio, enséñame”

“Solo tienes que meterla bien, la flecha debe estar hacia el lado derecho, inténtalo”

Louis cerró la puerta nuevamente y esperó a que Harry lo hiciera un par de veces hasta que se convenció en que era suficiente.

Harry dejó escapar un suspiro de satisfacción, “muchas gracias”

Louis le sonrió y comenzó a caminar a su departamento.

“Um, Louis ¿Quieres pasar? acabo de hacer las compras, podemos cocinar algo”

Louis debería decir que no, no debería meterse al departamento de su nuevo vecino que acaba de conocer.

“Claro”

Entraron juntos y Louis curioseó todo, era casi parecido al suyo.

“¿Quieres tomar algo? ¿comer algo?”

“¿Que tienes para cenar?”

Harry sacó las cosas de las bolsas de súper y las puso en la mesa revisando rodo. “Tengo cereal coco pops o podemos cocinar pasta”

Louis dejó escalar una risita, “¿y si pedimos una pizza?”

Harry se acercó unos centímetros y lo analizó, “eso es una gran idea. ¿Alguna recomendación?”

“Podemos ir a mi departamento, ellos ya saben a dónde llevarla”

Harry asintió y lo siguió a su departamento, no se esperaba que cuando cruzara la puerta un pequeño cachorro estaría ladrándole e intentando morder su pie.

Le estaba jalando el pantalón de un lado al otro.

“¡Kidi! ¡No hagas eso!” Reprendió Louis.

El perro parecía querer comerse a Harry, y le pareció extraño, el era un perrito social, nunca nadie había atacado y le pareció extraño que estuviera haciendo eso.

Harry entrecerró sus ojos ante el perro. “No pasa nada”

“¡Kidi basta de gruñir!”

“¿Tienes algún pedazo de jamón o de comida que le guste? Intentaré darle comida así sabrá que no soy mala persona”

Louis intentó sujetar mejor a su perro quien parecía querer seguir abalanzándose a Harry.

“Están en ese refractario que dice bebé, son sus galletitas favoritas”

Harry tomó dos y caminó hacia el perrito de las tendió para que las oliera pero no resultó a cómo esperaba, pues el pero le agarró su muñeca y mordió lo suficiente fuerte hasta sacarle sangre.

Harry hizo una mueca de dolor. “Carajo”

Louis le dio una nalgada a su perrito, “¡no! ¡no hagas eso!” Corrió a encerrarlo en su habitación.

Y después regresó con Harry quien se sostenía su muñeca con un poco de sangre. “¡Oh James! ¡Lo siento mucho! No se qué pasó con Kidi, el nunca ha mordido a alguien. ”

Harry hizo un mohín de que no importaba.

“Permíteme curarte”

Louis lo condujo hacia el baño y le enjuagó con jabón y agua. La sangre se enjuagó de la piel de Harry. Secó con una toalla blanca la piel rojiza de Harry. Se podían ver dos colmillos pequeños como si fuera de un vampiro.

“Lo lamento mucho, tiene toda sus vacunas así que no tienes nada que preocuparte por alguna enfermedad”

Harry soltó una risa. “No me preocupa eso”

Louis lo guio afuera del baño y lo sentó en una de las bancas. “Iré por antisépticos y una curita”

En cuanto Louis se fue, Harry le echo un vistazo a la casa, en busca de cámaras. Se dio cuenta que Louis si tenía.

Maldijo por lo bajo, pero no tenía que preocuparse, le mando un mensaje a Ramee.

‘Estoy con él, en su piso hay cámaras’

Recibió una respuesta inmediata, ′no te preocupes lo solucionaré′

Harry guardo su celular de nuevo en su bolsillo.

Louis llegó con una caja que estaba decorada con muñequitos de los avengers. “Perdón por la tardanza, no me acordaba donde la había puesto”

Harry le sonrió de lado, “no te preocupes”

Louis acomodó su brazo sobre el y le curó con cuidado, después le puso una curita del hombre araña. “Listo, como nuevo”

Harry pareció satisfecho y le sonrió. “Gracias, eres una persona muy amable”

“Me gusta serlo”

“Debes tener cuidado, no todas las personas son buenas, algunas tienen segundas intenciones”

“Lo sé, pero me gusta ser atento, así me enseñaron. Siempre debes ayudar a tu prójimo y nunca darle la espalda ni a tu enemigo”

Un dicho que tu padre no se aprendió bien, quiso decir Harry.

“Es cierto”

Louis tronó sus propios dedos estaba un poco nervioso por la cercanía de Harry, “pediré la pizza”

Lo hizo por unos minutos, después de un rato en que Louis estuvo sentado en el sofá junto a Harry. Louis le platicó su vida en veinte minutos.

Después, no supieron en qué momento terminaron besándose, hambrientamente.

Harry moldeó el cuerpo de Louis y lo atrajo hacia el suyo, donde Louis quedó ahorcajadas.

Louis estaba besando el cuello de Harry lentamente, mientras escuchaba que Kidi rascaba la puerta rápidamente, quería salir a toda costa.

Harry rompió el beso y soltó con una risa, “tu perro va a tirar tu puerta”

Louis se mordió su propio labio, “no lo hará”

“Eres muy sexy” soltó Harry mientras le acariciaba su espalda baja. “Y eres hermoso y demasiado caliente”

Louis se sonrojó un poco, “tú también eres caliente”

“¿Quieres seguir?” Preguntó Harry mientras lo miraba fijamente.

Louis asintió.

“¿Tienes cámaras?”

“Si, pero las apagaré” dijo antes de levantarse y fue hacia la pastilla y la bajó.

Después regresó con Harry y lo siguió besando, se besaron bastante.

Hasta que el ruido de la puerta los interrumpió.

“Es la pizza”

Louis rodó los ojos y comenzó a caminar hacia la puerta. La pizza la entregó un chico castaño un poco más alto que el, era la primera vez que lo veía por ahí, no era el típico repartidor de pizza que siempre le llevaba.

Louis intentó arreglar su cabello con cuidado. Tratando de verse mejor, se veía arruinado por los besos que se estaba dando con el chico hace unos momentos.

“¿Louis Tomlinson?” Preguntó el repartidor.

“Si”

Louis sacó el dinero y tomó la pizza, “quédate con la propina” dijo antes de cerrarle la puerta en la cara.

Tom ni siquiera tuvo tiempo de entrar, así que pensó que lo mejor era irse por ahora y dejar que Styles se encargara, esperaría alguna señal.

Louis dejó la pizza en el sofá. Y caminó hacia Harry quien seguía sentando con sus piernas abiertas, estaba viéndole.

Louis sonrió hacia el y comenzó a besarlo nuevamente. Pero Harry rompió el beso. “¿No prefieres cenar?”

Louis le acarició su pecho coquetamente, “¿que es lo que quieres cenar?”

Harry sonrió de lado y comenzó a besarlo de nuevo, Louis le quitó la gorra y noto que su cabello era corto de aspecto ondulado.

Louis le quitó su playera con cuidado. Y siguió besándole lentamente. La presión del aire se sentía más densa porque estaban los dos calientes.

Harry separó a Louis y dejó salir un suspiro. “Louis... no tengo preservativos”

“Yo tengo” le dijo mientras seguía besándole no podía parar.

“Ve a buscarlos entonces”

Louis rompió el beso y se levantó y caminó hacia su cuarto, cuidando de que Kidi no se escapara para morder a Harry nuevamente.

Escuchó como tranquilizó a su perro detrás de la puerta.

Tomó su celular rápido y le escribió a Tom.‘Enciende la camioneta, bajaré con el’

Y como si el mundo conspirara contra él, Louis regresó casi corriendo e hizo una mueca, “no tengo preservativos”

Harry aprovecho esa oportunidad. “Yo tengo en mi auto, será más interesante si lo hacemos ahí”

Louis sonrió de lado y asintió. Harry tomó su playera y se la puso de nuevo, caminó hacia Louis y lo besó con firmeza llevo sus manos a los glúteos de él y los apretó con fuerza, Louis casi se deshace en ese instante en sus brazos.

“Vamos cariño, disfrutemos de nuestro momento” dijo antes de abrir la puerta y dejar que Louis saliera primero.

“Toma tu gorra, póntela te ves más sexy así” dijo con una sonrisa.

“¿Quieres que te folle con la gorra puesta?” Harry sonrió y se la puso mientras esperaba a que Louis cerraba la puerta nuevamente, entrelazaron sus manos y comenzaron a caminar bajando el elevador mientras seguían besándose.

Cuando llegaron a la parte del estacionamiento. Harry caminó hacia un carro negro, parecía un Mercedes pequeño.

“Abriré el auto y jalaré la silla hacia atrás para que me montes ¿está bien cariño?”

Louis eso lo encendió como un cerillo. Se sentía ansioso por eso.

“Esta bien”

Harry le dio un último beso antes de acomodar el asiento.

Envío un mensaje a Tom, señal para que se acercara.

Harry tomó el preservativo y jaló el asiento hacia atrás.

Louis estaba abrazándose a sí mismo, había frío afuera y el ni siquiera había bajado alguna sudadera.

Harry se volteó a verlo y le sonrió, cuando estuvo a punto de besarlo. Sintió un trapo que le ponían en la nariz, era alguien que lo había tomado por la parte de atrás, Louis comenzó a forcejear intentando escaparse.

Intentó no inhalar, pero cada vez que forcejeaba era más difícil no hacerlo, sintió que otros dos hombres le tomaban de sus piernas y lo metían dentro de una camioneta.

Lo único que pudo ver fue como Harry se quedaba a un lado del auto sin hacer nada. Viendo cómo cada vez lo llevaban lejos de él.

Quiso llorar y se sintió tan estúpido, porque lo último que hizo antes de quedarse dormido, fue pensar en su pequeño Kidi quien se había quedado solo encerrado en la habitación.

.

.

.

Cuando despertó, se sentía mareado. Estaba atado a una silla sus manos estaban en la parte de atrás con unas esposas.

Comenzó a recuperarse poco a poco y comenzó a llorar, tenía miedo.

Estaba en una habitación, como un despacho.

Había libros y una lámpara encendida, había un sofá también y café en una cafetera, parecía como un estudio, un hogar.

Intento forcejear para zafarse, pero era inútil, no podía moverse, sus pies estaban esposados también.

Comenzó a llorar.

No se dio cuenta que no estaba solo en la habitación, un hombre con pasamontañas y vestido totalmente de negro estaba detrás de él sentado en el sillón.

“Por más que intentes no podrás escapar de aquí” dijo con una voz grave.

Louis se heló al escucharlo.

“¿Que estoy haciendo aquí? ¿porque me secuestraron?”

El hombre estaba acostado en el sillón armando un cubo Rubik, “queremos presionar a alguien”

“¡Y por qué a mi! ¡yo no tengo que ver en nada!”

“Eso lo averiguaremos, por lo pronto no puedo decir nada hasta que venga el jefe”

Louis sintió pánico, lo único que pasaba en su mente era su pequeño perrito. No sabía ni siquiera que hora era. Y la señora Gloria estaba de vacaciones y sus padres estaban fuera de la ciudad.

Comenzó a llorar.

El hombre rodó los ojos, “deja de llorar que nadie te está haciendo nada”

Escuchó que alguien abría la puerta. “Hey J. Tú novia está llorando”

Louis parpadeó para quitar sus lágrimas.

Un hombre con pasamontañas llegó y se paró frente a él. Pero miró directo a sus ojos.

“¿James?” Dijo con hilo de voz.

Harry se quitó la máscara y lo miró desde donde estaba.

Louis abrió y cerró la boca un par de veces, estaba tan desconcertado. Sus lágrimas pararon y el lugar de llorar de tristeza, solo odio y traición se acomodaron en su corazón.

“Eres un imbécil, eres tan despreciable” soltó Louis.

Harry solo lo miró pero no dijo nada.

“¡Confié en ti!”

Harry caminó hacia la mesita y se sirvió café, “ese fue tu error, eres demasiado confianzudo y por eso te pasó esto, lo hiciste tan sencillo todo”

Louis comenzó a llorar de nuevo e intentó forcejear una vez más, lastimándose un poco.

“¡Te odio! ¡Te odio! ¡Te odio! ¡Mis padres sabrán que no estoy y me buscarán! ¡Irás a la cárcel desgraciando insolente!”

“Tus padres están en Miami y regresarán hasta en ocho días.”

“¡Mentira!”

“Louis, sabemos cada movimiento de ustedes, son demasiado predecibles”

El castaño comenzó a forcejear nuevamente, “¡déjame ir! ¡no sé que es lo que quieren de mi!”

Harry ignoró a Louis, “D. ¿Ya hablaste con A?”

“Viene en camino” Devine encendió un cigarrillo. “El hará las preguntas ¿ya le diste su bienvenida al chiquillo?”

Louis pensó que abusarían de él, sintió como su corazón se quebraba en mil pedazos.

Harry tronó sus dedos. “Ya lo hice” caminó hacia Louis y lo tomó de sus mejillas, y le dio un beso en su mejilla derecha.

Devine salió de la habitación, mientras los dejaba solos.

Louis le escupió en la cara. “¡Eres un asqueroso! ¡Te odio tanto! ¡Que si me matas te odiaré después de la muerte!” El rizado se limpió su cara con sus manos.

Harry metió seguro en la habitación. Le tomó la cara entre sus dedos para que le prestara atención.

“¡Escúchame!Y presta atención a lo que te diré, te han traído aquí para que hables acerca de tu papá y nada más, tienes que cooperar o no te dejarán ir tan fácil. Podemos matarte Louis si no cooperas.”

“¡Prefiero que me mates!”

Harry apretó sus labios. “¿Y tu familia? ¿Y tu perro? ¿Lo dejarás solo?”

Louis se le llenaron los ojos de lágrimas.

“Solo necesitamos información de tu papá, es todo, y que regrese el dinero que debe.”

“¡El no debe dinero!”

Harry se sintió un poco impotente. “No puedo hablar más de eso, solo haz lo que te dicen, haz lo que yo te digo y nadie te molestará ni saldrás herido”

Le soltó el rostro a Louis.

“Tranquilízate y sé breve, a el no le gusta que tarden tanto en hablar, tampoco mientas o será peor” dijo antes de salir de la habitación.

Ahora si que tenía miedo.

Intentó pensar en una solución rápida, necesitaba salir de ahí cuanto antes. El reloj marcaba cuatro de la mañana, supuso que del día siguiente.

La puerta se abrió y entró un hombre un poco grande edad, tenía un saco verde con negro. Dos hombres a su lado con pasa montañas y armas estaban a un lado de él.

Louis se sintió pequeño en su silla.

“Así que tú eres Louis” dijo con una voz profunda.

El mencionado solo se quedó en silencio mirando con angustia.

“No temas, no te haremos daño. Amenos que así lo quieras” dijo el hombre de cicatriz.

¿Como iba a querer que le hicieran daño? Que estupidez.

Era un hombre canoso, de unos sesenta años aproximadamente, vestía un traje beige con corbata negra, bastante formal “¿Qué edad tienes?”

“Veinte años”

“¿Con quien vives?”

“Solo”

El hombre alzó una ceja, “¿estás seguro?”

“Vivo con mi perro”

“¿Dónde está tu familia?”

Lejos de ti, quiso decir, se sintió mal por decirle.

“Ahora están en Miami”

“¿Cuándo regresan”

“En... unos días”

“Tu papá en que trabaja”

“Es dueño de una financiera y también es socio con varias personas”

“Y supongo que no te dijo que también hace fraudes, ¿verdad?”

Louis sintió que le apretaban la garganta, pero era solo sus nervios.

Escuchó que abrían la puerta y otros dos hombres entraban. Entre ellos pudo notar que era Harry, solo que ahora tenía su pasamontaña.

“No lo hizo”

El hombre caminó y se recargó en su escritorio, “Bueno pues eso hace, vende y compra facturas falsas, de eso ha hecho su fortuna, es un cerdo”

Louis bajó su mirada.

“Todo lo que tienes, todo lo que eres, es falso”

Sintió que su corazón se quebraba más, no era cierto, él no era lo que su papá se había convertido.

“Pero no te culpo, no creo que tú sigas sus pasos ¿verdad?”

“Por supuesto que no”

“¿Estudias algo Louis?”

“Diseño gráfico”

El hombre alzó sus cejas, “eres diseñador. ¿porque preferiste eso en lugar que contaduría como tú papá o administración como tú mamá?”

“No me gusta”

El hombre se acomodó su traje, “tú papá me debe dinero y me ha estafado. Dijo que tenía información acerca de un hombre que me hizo mucho daño, pero fue mentira. Resulta que son muy amigos ahora”

Louis palideció.

“Así que... como él me debe algo yo también le deberé algo”

El castaño comenzó a llorar.

“No llores. Solo necesito saber algo más específico”

“Michael no es mi papá”

Adams miró a Louis con sorpresa. “¿Qué dices?”

“Es mi padrastro, mi mamá se casó con el cuando yo era un niño”

“Devine, ¿esto es verdad?”

El mencionado dio un paso al frente y asintió. “Si señor, tampoco tiene una buena relación con él”

“¿Es cierto eso?”

“Si”

“¿Y porque no se llevan bien?”

Harry llevó su mirada al chico, quien ahora también lo estaba viendo.

“Mamá siempre me ha querido mucho, es una persona muy amorosa. Entonces Michael siempre se ponía celoso de mi, siempre trato de apartarme de ella. Cuando comencé a estudiar mi preparatoria me compro un auto y uno de los departamentos en los Hamptons para irme a vivir ahí, lejos de mi mamá”

Adams tomó una galleta y la hizo polvo, “te apartó de tu mamá”

“Técnicamente”

“¿Y el te da dinero?”

“Si, siempre me pasan una mensualidad a mi tarjeta para que yo haga mis compras”

“¿Y te visita seguido a tu departamento?”

Louis negó con su cabeza. “Solo ha ido como dos veces, siempre va mi mamá, es claramente que no le agrado”

“¿Y la familia de él? ¿cómo es?”

“Son muy reservados, no hablo mucho con ellos”

Adams asintió. “Te haré un par de preguntas más”

Louis contestó cada pregunta que le hicieron.

Cuando Adams se fue, solo quedaron dos hombres en el despacho.

Estaba quedándose dormido. Pero no quería dormirse, que no le hicieran algo en ese momento, no quería decir que no le harían nada.

No tenía ninguna certeza que esa gente le hiciera daño.

Escuchó la voz de uno de ellos. “¿Va a dormir aquí?”

Escuchó la voz de Harry. “Si”

“Pero se va a torcer el cuello, pobrecito llévalo al sótano” le dijo Tom.

Harry miró a Louis “no me han dado autorización para que lo mueva”

“Pero yo digo que lo llevemos allá”

“No

“Si”

Harry rodó los ojos, “bien, pero si me golpea yo te golpearé a ti” cuando iba a desatar a Louis el se movió a un lado.

“No me toques” dijo con advertencia.

“Te llevaré a un lugar mejor, ¿quieres estar sentado aquí por más tiempo?”

“¡Si lo prefiero! ¡No quiero que me toques nunca más!”

Harry quitó las manos del castaño, “bien, como tú lo decidas”

Dijo antes de salir y dar un portazo.

Tom miró a Louis y también decidió salir dejándolo solo.

Louis sintió que sus lágrimas se resbalaban por sus tersas mejillas, estaba asustado. Pero... ya no sentía la mitad de su cuerpo, estaba entumecido.

Y tenía un poco de hambre, pronto recordó la pizza que había pedido y que quedó entera.