Sweet like the first taste

Summary

"¿Helados mágicos? ¡Pft-! Por favor, no hay cosa existente que te haga enamorarte mágicamente de otra persona." "¿Y si ya estabas enamorado de él desde mucho antes?" ⚠︎Ship principal: Sonadow/Shadonic 𒊹︎︎︎Inspiración de: Temp. 2, Cap. N3 de Miraculous Ladybug ⚠︎Los personajes 𝐧𝐨 me pertenecen, 𝐬𝐨𝐧 𝐝𝐞 𝐒𝐄𝐆𝐀. 𒊹︎︎︎El arte visual es 100% de 𝐦𝐢́ autoría.. ⚠︎Cualquier parecido a otra historia/fanfic es pura 𝐜𝐨𝐢𝐧𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚. 𒊹︎︎︎Agradecería que señalaran si hay errores ortográficos. Igualmente revisaré la historia una última vez para corregirlos.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Sabor a Destino

“Un pequeño paso puede tener un gran impacto. Tal vez no para nosotros. Tal vez no en ese momento. Pero es seguro que hará un cambio.”

Sonic leyó en una de las varias publicaciones en sus redes sociales mientras se “arreglaba” (si estar en la habitación acostado con el celular era arreglarse).

Un mensaje de uno de sus amigos lo hizo levantarse de la cama de inmediato. “¡Ya casi llego, apúrate!”

El erizo negó con la cabeza y se puso sus zapatillas, escribiéndo un “Voy saliendo” mientras se ponía unos lentes de sol. Una vez fuera de su hogar, pudo divisar a Shadow esperándolo en frente de su casa.

—Demoraste como siempre —dijo quitándole los lentes, dándole un casco.

—Calla, no decidía que ponerme —mintió, colocándose el casco y subiéndose a la moto.

Shadow rodó los ojos, pero no le dio más vueltas al asunto. Guardó sus lentes en su chaqueta y empezó a manejar con Sonic abrazándolo desde atrás. Llegaron al parque central de la ciudad, donde se reunirían con otros amigos.

—Por fin llegan, ya queríamos ir a comer algo —dijo la murciélaga con sus manos hechas puño en sus caderas.

—Ustedes disculpen que Sonic no puede ser puntual ni aunque su vida dependiera de ello —les quitó el casco a ambos.

—Eso es normal, ya deberías de saberlo, después de todo, ustedes dos son los que más tiempo llevan conociéndose —rió Amy, tapándose parcialmente la boca.

—¿Vinimos a juzgarme o a pasar el rato? —El azulado se cruzó de brazos y frunció el ceño.

Knuckles rió.

—No te enojes azul, solo son bromas amistosas, o ¿no recuerdas cómo molestas de que siempre pierdo en los deportes?

—O mi seriedad —replicó Shadow.

—O mi afecto físico —mencionó Amy.

—Lo callada que soy —murmuró Blaze.

—Ya, dejen al pobre erizo en paz—Rouge se compadeció.

—Gracias, Rouge, eres la única que me entiende...

—Están exponiendo sus pecados —interrumpió la albina, su comentario haciendo reír al grupo.

Sonic refunfuñó y empezó a caminar, siendo seguido por Shadow.

—Hey, no te enojes tanto, sabes que no se toman las cosas a pecho.

Sonic suspiró.

—Sí, no te preocupes, solo me hacía el dramático y veo que alguien se preocupa por mí —sonrió alzando las cejas.

El azabache suspiró y le dio un codazo.

—Volvamos con los demás, seguro ya se están yendo.

Sonic asintió, regresaron con el grupo y comenzaron a pasear por el parque. Había un ambiente agradable, se notaba que todos estaban felices y cómodos con la presencia de los demás, incluso los más serios de sus amigos. En su recorrido, pudieron observar un letrero colorido que anunciaba “Heladería el Paraíso”

—Oigan, dicen que ese lugar prepara los mejores helados de la ciudad. ¿Qué les parece si entramos? —sugirió Blaze, poniendo una mano en su cintura.

—Dicen que sus helados tienen propiedades mágicas y han unido a muchas parejas —comentó Amy con una sonrisa pícara y haciendo movimientos con sus manos para darle más “magia” a su comentario.

—Solo lo dices, porque luego de ir, Rouge y yo comenzamos a salir —Knuckles se cruzó de brazos y la eriza solo se encogió de hombros sonriendo.

Shadow rodó los ojos con escepticismo.

—Eso suena como un cuento de hadas.

Sonic asintió.

—Seguro que solo es marketing. No creo que comer helado pueda unir a gente de forma mágica. —apoyó su codo sobre uno de los hombros del azabache.

Rouge suspiró, frotando la yema de sus dedos sobre su frente, su otra mano en su cintura.

—Ustedes dos nunca son divertidos, ignoren la “magia” y solo disfruten de un buen helado.

El azulado rió.

—Seh, hace calor, podría caer bien algo frío. —se sopló a sí mismo con su mano enguantada.

Terminaron por ver a Shadow, queriendo saber si iría o no, quien solo suspiró y asintió con la cabeza. Una vez que entraron, se sorprendieron al ver la gran fila. Parecía que el lugar era realmente popular, tal vez demasiado. Shadow se dio la vuelta para salir, no queriendo hacer fila por un simple helado, pero Sonic lo agarró del cuello de su chaqueta.

—Ya accediste, no puedes retractarte.

Shadow se cruzó de brazos.

—Esto es ridículo —murmuró —. Estaremos aquí todo el día a este ritmo. —movió su pie contra el piso impacientemente.

Sonic negó con la cabeza ante la impaciencia del moreno y le agarró la mano mientras hacían fila para evitar que intentara escapar. Vio sus alrededores, el lugar era acogedor, con mesas y sillas de madera y colores vivos en las paredes. Olía delicioso a frutas frescas y crema, con música vibrante sonando. (Música con filtro de jazz/saxofón, perfecta para bailar)

Después de esperar aproximadamente veinte minutos, finalmente llegó su turno. Los ojos de ambos erizos se ensancharon al ver la impresionante variedad de sabores en el mostrador. Había más de veinte opciones, desde los clásicos chocolate y vainilla, hasta sabores más originales como mangostán, lúcuma y copoazú.

Al igual de todo tipo de combinaciones extrañas y apetecibles al mismo tiempo, desde cerveza negra con chocolate hasta helado de vainilla con tocino.

—Hola, muchachos, ¿qué desean pedir? —preguntó el heladero con una sonrisa.

Sonic se aclaró la garganta al notar que le hablaban a ellos y sus amigos ya estaban sentados en una mesa cerca de una ventana y que ya habían pedido.

—Deme un bol de dulce de leche y frambuesa —sonrió.

—Yo quiero un cono triple de chocolate, chocolate blanco y crema con galletas.

—¿No es demasiado chocolate? —Sonic alzó una ceja viendo a Shadow, quien solo se encogió de hombros.

Esperaron unos pocos minutos a que les sirvieran sus helados y se dirigieron donde sus amigos.

—Qué bonito cómo nos esperaron —dijo el cobalto sarcásticamente mientras se sentaban.

—Los helados aquí son deliciosos, solo pruébenlos —Rouge respondió comiendo su helado compartido con su pareja.

Sonic alzó una ceja y fijó su vista en Shadow, quien se quedó estático al probar el helado, lo que lo dejó con curiosidad y agarró la cuchara, comiendo de su postre.

Inmediatamente, se quedó paralizado. Los sabores eran increíbles: matizados y complejos, de una manera que ninguno de los dos esperaba de un simple helado. El chocolate tenía una rica complejidad, mientras el sabor del dulce azucarado y la suavidad de la frambuesa se complementaban de una manera espectacular.

—De hecho, esto... es bastante bueno —Shadow admitió, tratando de sonar indiferente, aunque su rostro delataba su disfrute.

Sonic solo asintió, demasiado ocupado saboreando su propio postre y comiendo con entusiasmo, disfrutando de los contrastes de sabor.

Amy sonrió y soltó unas pequeñas risitas desapercibidas. Rouge le sonrió y ella solo señaló con la mirada a los dos erizos, quienes comenzaron a platicar, encogiéndose de hombros después.

Se dividieron en dos grupos. La gata y la eriza rosada platicaban junto con la murciélaga mientras el equidna escuchaba y los otros dos erizos platicaban entre ellos.

Pronto, Shadow se dio cuenta que había demasiado para él solo.

—Hmmm... ¿Quieres probar mi helado? No creo poder acabármelo.

Sonic se encogió de hombros.

—Está bien, prueba el mío entonces. Pero no más de tres cucharadas, ¿eh? No vaya a ser que te enamores de mi sabor favorito —bromeó.

Los dos rieron y empezaron a intercambiar de a pocos bocados y lamidas sus respectivos helados. Knuckles rió un poco y negó con la cabeza. Para este punto, los cuatro del grupo se sonreían entre sí al ver la interacción de ambos erizos.

—¡Hey! —Shadow manchó el rostro de Sonic de helado mientras probaba el chocolate.

—¿Qué? —preguntó fingiendo inocencia. El ojí-esmeralda lo miraba con el ceño fruncido mientras se limpiaba con una servilleta.

Igualmente, continuó, le gustaba el sabor que quedaba al probar su helado y luego mezclarlo con el del otro. Cada sabor realzaba al siguiente. Aunque Shadow volvió a mancharlo.

—¡Ya basta con eso! —bajó un poco sus orejas hacia atrás con enojo. El moreno rió.

—Lo siento, era demasiado fácil y obvio como para no hacerlo...

—¡¿Dos veces?!

Shadow se encogió de hombros y agarró una servilleta, le limpió la barbilla.

—Ya está, no era necesario tanto drama.

—Hmm. —Se sonrojó un poco de vergüenza, era normal en ellos, pero esto era diferente, estaban en público.

Aunque echando un mejor vistazo, estaban ¿solos?

—¿Y los otros? —preguntó. El lugar seguía lleno, pero ahora estaban solo ellos dos en la mesa.

—¿Hm? —Shadow alzó una ceja y vio que, en efecto, sus amigos ya no estaban —, al menos dejaron el dinero de sus helados.

Sonic levantó sus orejas, pero luego negó con la cabeza, agarró el cono de Shadow y se comenzó a comer la galleta de este. El moreno levantó una ceja viéndolo. El cobalto solo volteó a verlo, comiéndose la galleta, pero se detuvo. Se quedaron viendo por un rato hasta que Sonic notó que lo poco que quedaba de su helado se derritió. Cuando se terminó de comer el cono, Shadow aclaró su garganta.

—Ya se está haciendo tarde y no quiero ir con el grupo, ¿quieres volver al parque, pasear un rato? —se inclinó hacia adelante, dejando sus brazos cruzados sobre la mesa.

—Sí, no hay problema —sonrió, sintiendo su cola menearse de lado a lado.

Pagaron la cuenta y salieron del local. El parque era un hermoso espacio verde. Los altos robles proporcionaban sombra moteada cuando el sol empezó a ocultarse. Sonic inhaló, sintiendo el aroma característico del césped mojado.

—Nunca había venido a esta parte del parque.

—Mmhm, no mucha gente viene por aquí, por eso te traje, nadie nos molestará.

Shadow los guio por un sendero oculto entre algunos arbustos. Llegaron a un hermoso lago cristalino.

—Damas primero.

—Deja de bromear —rodó los ojos, negando con la cabeza.

Se sentaron sobre el pasto.

—¿Cómo encontraste este lugar? Es bastante pacífico.

El azabache volteó a ver a los patos.

—Si te soy sincero, no estoy muy seguro, supongo que estaba explorando por aburrimiento y lo encontré —se encogió de hombros.

—También tiene una bonita vista del atardecer —el azulado abrazó sus piernas, sus rodillas se encontraban a la altura de su pecho.

—Cierto —en realidad no le estaba prestando atención a sus alrededores. Su vista estaba fija en el cobalto, como sus púas se movían ligeramente con el viento o como el sol iluminaba su rostro, dándole un brillo único.

Negó, sería raro ver a tu 𝑎𝑚𝑖𝑔𝑜 de esa manera por tanto tiempo. El viento sopló.

El lugar era bastante tranquilo, rodeado de arbustos y árboles. Era como un secreto, ni una sola alma ahí. El lago probablemente nadie lo conocía, aún así, lo cristalino que era permitía reflejarlos en el.

—¿Quieres escuchar una idea algo tonta? —Sonic sonrió ligeramente, despegando su vista del lago para ver directamente a los ojos de Shadow. Lo que le hizo sentir un escalofrío al azabache.

—¿Ahora qué se le ocurrió a esa mentecilla tuya? —respondió levantando una ceja y cruzando sus piernas.

—Ahora que somos “mayores”, se podría decir, siento como que no tengo permitido actuar de manera infantil —bajó sus rodillas.

—¿Y qué cosa infantil quieres hacer? —A Sonic se le iluminaron los ojos, su cola empezó a menearse sin permiso, al igual que la palpitación de su corazón.

—Bueno, esque- es algo tonto...

—Dilo.

—... —Se quedó en silencio por unos instantes, luego suspiró.

—Siempre quise hacer coronas de flores. —murmuró, apartando la mirada. Shadow notó su vergüenza y sonrió ligeramente.

—Tienes suerte de que aquí allá flores, ¿sabes cómo hacer esas coronas?

[...]

—Yo te nombro, rey Shadow —dijo poniéndole gentilmente una corona hecha con flores de colores en la cabeza al azabache, quien soltó unas risitas.

—Esto es ridículo.

—No es ridículo, tú aceptaste —se cruzó de brazos.

—Mínimo hubieras escogido flores de los mismos colores.

—¿Cómo tú? Solo escogiste flores moradas, ¿dónde las encontraste siquiera? —tocó ligeramente la corona morada en su cabeza.

Shadow negó, el morado era su color favorito. Era 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑐𝑖𝑎𝑙.

—Entonces, ¿si yo soy el rey, tú eres mi reina? —bromeó sonriendo. Sonic se sonrojó.

—¿Qué-? ¡No! O sea-, solo era un juego. No eres un rey, bueno... obviamente no lo eres, pero igual, ¿por qué soy yo la reina?

—Es bien fácil ponerte todo nervioso —se levantó, sacudiendo cualquier rastro que tuviera de pasto o flores de su ropa y le ofreció la mano a Sonic.

—No me puse nervioso, solo... me agarraste desprevenido —tomó la mano de Shadow.

—Yo nunca te he agarrado nada, ¿o acaso quieres que lo haga? —sonrió pícaro. Sonic se puso rojo y, en “venganza”, jaló la mano del azabache para que cayera. Lo que no calculó, es que caería encima de él.

Gracias a sus reflejos, logró disminuir el impacto, aunque sí logró darle un buen golpe en la cabeza al azulado.

—¿Estás bien? —se sostuvo con sus dos brazos a los costados de Sonic.

—Seh, solo fue un pequeño golpe, igual, fui yo quien te jaló —se sobó la cabeza, sentándose lentamente. Shadow se mantuvo en la misma posición, solo que se arrodilló ligeramente.

Fue en ese momento en el que se percataron de lo cerca que estaban. El azabache se perdió en los ojos de Sonic, era como si el tono burlón hubiera desaparecido por completo, siendo reemplazado por algo más 𝑑𝑢𝑙𝑐𝑒 que nunca había notado antes. Se aclaró la garganta y se acercó un poco más.

—Ten, se te cayó —le colocó la corona morada hecha con petunias a Sonic en la cabeza.

—Ah, no me había dado... cuenta —un pequeño nudo se formó en su estómago, de repente era muy consciente de la cercanía del azabache, sacudió su cabeza lentamente, desconcertado por sus pensamientos.

—No sé, tal vez Amy tenía razón con lo de los helados mágicos —bromeó Shadow alejándose un poco, trataba de romper la 𝑙𝑖𝑔𝑒𝑟𝑎 tensión que se había formado.

—Bah, tonterías —sonrió ligeramente, tratando de ocultar el carmín de sus mejillas.

—Hace rato no pasábamos tiempo juntos.

—Seh, supongo que hemos estado ocupados con otras cosas como para acompañar a nuestros amigos —frunció el ceño.

—No me digas que sigues enojado con eso, me había enfermado, no podía acompañarte —explicó —, pero fuiste con Amy. ¿No la pasaron fantástico? —gruñó con sarcasmo, rodándo los ojos.

—Solo fui al concierto por ella, no es que sea fanático de las músicas de Taylor, sé que tú sí lo eres. Contigo allí, hubiera sido más tolerable.

Se quedaron viendo por unos minutos, Sonic entrecerró los ojos e hizo un ligero puchero.

—No mereces esta corona —le quitó la corona de flores.

—¡Hey! Tú fuiste el que insistió —trató de recuperar la corona.

—Nope, ya no tienes derecho a tenerla.

Shadow pensó por unos segundos, tal vez se vería ridículo, pero podía intentar. Exageró un rostro triste, bajando sus orejas y elevando las puntas interiores de sus cejas.

—¿Por qué no? —bajó el volumen de su voz —¿No quieres que siga siendo 𝑡𝑢 𝑟𝑒𝑦?

Tuvo que aguantarse las ganas de reír al ver a Sonic todo rojo, aunque también le parecía algo 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑛𝑜.

—¡Agh, te dije que dejaras de hacer esas caras! —le tiró la corona en la cara.

—¿Por qué? Con ellas obtengo lo que quiero —siguió hablando con ese 𝑡𝑜𝑛𝑜 de voz mientras se colocaba las flores en la cabeza. Sonic se aclaró la garganta y se levantó.

—Vámonos, ya casi no veo el sol —se rascó la nuca. Shadow se encogió de hombros y se puso de pie.

Comenzaron a caminar, no dijeron nada más mientras se dirigían a la moto del moreno. Una vez allí, le dio su casco a Sonic, quien solo asintió y se lo puso. Shadow empezó a manejar de manera veloz, no le gustaba conducir de noche. Por la velocidad, Sonic terminó abrazándolo de detrás, de la misma manera de cuando llegaron al parque más temprano.

—Llegamos —Shadow detuvo la moto —. ¿Seguro que tu hermano no se enoja por que llegaras algo tarde?

—¿Tails? —se quitó el casco —Nah, no creo, ya le había dicho que saldría. El azabache acercó su mano y acomodó algunas de las flores en la corona.

—Se aplastaron un poco por el casco.

—Era lo más lógico. Por cierto, pensé que no me seguirías la corriente en hacerlas —bajó la mirada. Shadow rodó los ojos y le dio un abrazo a Sonic.

—Somos 𝑎𝑚𝑖𝑔𝑜𝑠 después de todo, ¿no? —El azulado correspondió el abrazo, ellos siempre se daban “abrazos de despedida” y se hizo costumbre con el tiempo.

Sin embargo, este contacto extrañamente se sentía diferente, era exactamente la misma manera y forma en la que se abrazaban normalmente, pero algo cambió. Tal vez era lo reconfortante que se sentía el cobalto de ser rodeado por los brazos de alguien en quien confiaba con su vida. O la forma en la que el moreno abrazaba con gentileza la vida entre sus manos, temiendo que se vaya lejos.

Ese abrazo fue más largo de lo normal.

Adictivo.

No querían separarse, incluso con el frío de la noche, o el sueño que ya le estaba entrando a Sonic. Estaban cómodos con sentir el pelaje del otro.

Un momento tal vez demasiado íntimo para amigos...


“Un pequeño pa

Sonó la campana, hora de ir a sus salones. Ambos erizos no paraban de sonreírse.

—Vaya, Shadow y tú amanecieron sonrientes —bromeó la eriza rosada, alzando sus cejas con una sonrisa.

—Sí... —Sonic abrió los ojos y sacudió su cabeza —digo... No es para tanto, ¿qué no pueden unos amigos sonreírse entre sí?

—Lo digo por la manera en la que se sonríen.

El azulado rodó los ojos.

—Estás imaginando cosas —comenzó a ignorar las insinuaciones de su amiga.

Mientras tanto, al otro lado del salón, estaba cierto erizo azabache viendo su interacción con el ceño ligeramente fruncido.

—¿Por qué tienes esa mirada tan intensa? —Rouge le preguntó. Con curiosidad, volteó a ver al punto que Shadow observaba —¿No me digas que hay algo entre tú y la rosada? Sabes que le gusta a Blaze.

—¿Qué? ¡No! ¿No me conocías lo suficiente como para saber que no me interesan las mujeres?

—Solo confirmaba. Entonces, ¿tú y el azulito? —sonrió alzándo las cejas. Shadow suspiró

—No inventes cosas, solo somos amigos.

Rouge se encogió de hombros, abriendo su libro de texto.

—Los amigos no se miran con esos ojos...

Shadow rodó los ojos.

—Estás imaginando cosas —empezó la clase, al menos eso logró callar a sus amigas por un rato.

El lapso educativo se sintió eterno y aburrido para ambos, ya estaban acostumbrados a esa rutina, pero se sentían ansiosos porque se acabara y al fin pasar tiempo juntos. Shadow estaba a punto de dormirse cuando el tan melodioso sonido del timbre se hizo presente. En un parpadeo ya había guardado todas sus pertenencias en su mochila y estaba fuera del salón, siendo seguido por Sonic.

—¡Por fin! —estiró sus extremidades —ya me estaba haciendo piedra en esa silla.

—Casi me duermo —comentó el azabache.

—Sí, lo noté.

—Rouge comenzó a sospechar que hay algo entre nosotros —dijo viendo al suelo.

—Para ser sincero, ¿quién no? ¿No recuerdas la vez que tu mamá pensó que éramos novios? —se rió a media oración.

—Ugh... ¡Ese día fue un dolor de cabeza! En especial tenerle que explicar que solo éramos amigos. —se cruzó de brazos.

—Sin contar que no te creía.

—No te hagas, tú tampoco estabas ayudando. Me estabas abrazando de una manera que... ¡agh!

—Solo me estaba divirtiendo un rato —se encogió de hombros.

—Hablando de diversión, ¿recuerdas aquella película de videojuegos de la que tanto hablabas hace unos meses? —dejó de caminar, su corazón aceleró su ritmo.

—Sí, pero quería ir acompañado y ninguno de nuestros amigos conoce sobre la trama.

𝙿𝙾𝚅. 𝚁𝙾𝚄𝙶𝙴

—Ni siquiera nos esperaron —se quejaba Amy.

—Lo sé, ¿y así quieren que pensemos que no hay algo más que una amistad entre ellos? —Era algo tonto, el mismo erizo obstinado contradecía sus palabras con sus acciones.

Incluso se desveló por varias semanas tratando de entender la tan compleja historia del videojuego favorito de Sonic para ir juntos a ver una película. ¡Díganme que eso no grita amor!

—¿Qué hacen? —volteé a ver a Amy, quien señalaba a los dos erizos.

Sonic estaba entusiasmado, probablemente Shadow ya le ofreció ir al cine juntos. Por tan terco que sea con sus propios sentimientos, igual lo quiero, y me hizo sonreír el hecho de que por fin tuviera a alguien.

—Creo que hoy se formará una pareja —en ese instante, Sonic abrazó a Shadow, causándole una sonrisita a la eriza.

—Nah, no creo, Sonic es muy tímido y ambos aún no aceptan sus sentimientos —negó con la cabeza.

—¿Apostamos? —vi cómo ahora la eriza me sonreía a mí —. Apuesto cincuenta dólares a que se harán pareja entre que van al cine a una semana después.

—Si se hacen pareja luego de esa semana, yo gano la apuesta. —Extendió su mano.

—Acepto.

so

—No tenías que comprarme un chilidog, con las palomitas bastaba —dijo el erizo azulado mientras entraban a la sala oscura.

—Solo es un pequeño gustito, sé que te gustan —sonrió de lado —. Además, tienes que disfrutar, no fue nada fácil conseguir boletos en estreno.

—Hmmm... —frunció ligeramente el ceño mientras tomaban asiento.

Luego de un rato, la sala se oscureció, pasaron los anuncios y la película empezó. Shadow miraba de reojo lo emocionado que estaba Sonic, y solo llevaban diez minutos de película. Le prestaba atención a la pantalla, sí, pero estaba más centrado en ver al azulado y cómo le hablaba para explicar algo sobre la historia del juego, aunque ya la supiera.

En un momento, hubo una escena de acción y el cobalto estaba inmerso en la pantalla, con la bebida en su mano y su corazón acelerándose. Bajó la bebida en el portavaso; esto hizo que sus manos se rozaran. Sonic no le tomó demasiada importancia, concentrado en la película.

Pero Shadow se estremeció, su corazón también se aceleró. Cerró los ojos y respiró hondo tratando de calmarse, no entendía por qué actuaba así. La cercanía entre ellos era obvia para cualquiera, siempre lo vio normal, ¿por qué ahora se sentía tan... diferente?

Hacían las mismas cosas de antes: pasear juntos, ver el atardecer, bromear entre ellos, ver películas. Eso siempre lo vio con la perspectiva de una buena amistad. ¿Acaso eso significaba que ya no eran amigos? Pero si es así, ¿entonces ellos serían algo más?... ¿Como pareja?....

Shadow parpadeó al escuchar la sala de cine emocionarse. Todos allí eran fans del videojuego del cual estaba basada la película, incluso Sonic tenía una enorme sonrisa en su rostro. Volteó a ver la pantalla, dedujo que la emoción se dio ya que la pareja principal al fin declaró su amor después de una saga entera de juegos. Sí que era algo esperado por los fanáticos.

Pero lo que no esperaba era el apretón que sintió en su mano, la iba a apartar por instinto cuando sus ojos se agrandaron y sintió como si su corazón se detuviera. Sonic había agarrado su mano. Tragó saliva, y de repente su garganta estaba seca.

«Sonic siempre ha sido bastante físico, de seguro fue por reflejo de la tensión en la pantalla. ¡No te alteres!» Fue lo que se dijo Shadow a sí mismo dentro de su cabeza. Estabilizó su respiración y miró al frente, dándole un apretón a la mano de Sonic.

Permanecieron con las manos unidas el resto de la película, ninguno dijo nada y nadie se atrevió a ver al otro al rostro. Era verdad que Sonic había agarrado la mano de Shadow por reflejo, la iba a dejar unos minutos y luego la apartaría, fingiendo que iba a sostener su bebida. Pero ese plan se vino abajo cuando sintió el apretón del azabache y mejor dejó su mano donde estaba hasta el final de la película.

Salieron del cine, uno nervioso y el otro emocionado. Sonic no había soltado la mano de Shadow durante todo el final de la película y no sabía exactamente cómo reaccionar. Mientras que Sonic se sentía renovado, por fin vio la película que tanto esperó durante años.

—Valió la pena esperar cada maldito segundo —fingió secarse una lágrima del ojo con su mano libre.

Caminaron fuera del cine para conseguirse algún smoothie, aunque el repentino silencio de Shadow lo dejó intrigado.

—¿Todo bien, Shadz? —preguntó como si no estuvieran agarrados de la mano y como si no pudiera ver que algunas personas que los conocían se les quedaban viendo.

—Sí... no te preocupes. Solo pensaba en algunas diferencias entre el universo del juego y el de la peli —dijo como excusa, evitando la mirada del azulado.

—¡Yo también noté esas diferencias! Pero era obvio, no iban a contar la misma historia que en los juegos —se encogió de hombros —A mí no me molestaría, pero sería medio aburrido.

—Estarían contando la misma historia que ya conocemos... —Fue interrumpido cuando Sonic comenzó a correr, jalándolo con él —. ¿Por qué corremos?

—Se me había olvidado por completo, Shadz. ¡Los actores están aquí! —Era imposible contener su sonrisa y emoción. Shadow notó esto, al ver al frente, una multitud de gente estaba reunida alrededor de los dos actores protagonistas de la cinta.

Fue prácticamente arrastrado hacia ellos, no le agradaba mucho la idea, odiaba los tumultos de gente, pero no iba a decepcionar a Sonic. Respiró hondo mientras el azulado les abría paso entre la gente, lograron quedar hasta el frente, se apegó más al azulado y abrió los ojos al mirar al frente, de verdad los actores estaban ahí.

Se mantuvo callado por todo ese tiempo mientras su compañero amante a ese videojuego trataba de llamar su atención. Aunque lo que de verdad los hizo acercarse fue la dinámica entre ambos erizos, eran literalmente lo contrario del otro, justo como la dinámica de la pareja principal.

—¿Qué tal? ¡Veo unos cuantos fanáticos por acá! —El protagonista fue donde Shadow, quien se tensó y apretó su agarre en la mano de Sonic.

—Para, ¿no ves que lo incómodas? —Su compañera lo movió ligeramente con el ceño fruncido y le sonrió al azabache —Discúlpalo, parece que la personalidad de su personaje lo consumió —se cruzó de brazos.

—No es nada, solo me sorprendí, ya estoy acostumbrado —Shadow respiró hondo calmándose, el azulado estaba más que alegre, consiguió un autógrafo del actor. Un poco más y le pedía que le firmara la frente. De verdad sus personalidades eran parecidas, demasiado tal vez.

La chica observó al azabache y a su acompañante; era como verse a sí misma con el actor en esa cinta. Y sus manos entrelazadas la hizo pensar otra cosa.

—Entiendo, supongo que por eso dicen “los opuestos se atraen” —le guiñó un ojo y fue a saludar a otros fans. Shadow ladeó la cabeza, no entendiendo a lo que se refería, hasta de que se acordó que tenía su mano junto a la de Sonic.

—¡No, no es!... eso —suspiró, con ella ya iban como seis personas que creían que eran pareja, contando a sus amigos y a su... mamá.

Terminó como una hora en el centro comercial esperando a que su acompañante terminara de pedir todos los autógrafos posibles que quería. Aunque estar rodeado de gente no era su cosa preferida, era tolerable por ver la sonrisa de Sonic.

Valía la pena.

En los siguientes días se hicieron más unidos que antes; si no pasaban horas hablando por teléfono, organizaban “salidas”.

—Me hubieras dicho que te sentías incómodo, nos hubiéramos ido —habló Sonic acostado boca arriba en su cama con sus pies en la pared.

—No te iba a arruinar conocer a tu ídolo —respondió Shadow desde el celular, usaba audífonos, no se iba a arriesgar a que el azulado hiciera una broma de doble sentido y que su madre la escuchara. Sonó una risa.

—Me gustó cómo interpretó al personaje, pero no es mi ídolo. De todas formas, tu comodidad es más importante —sonreía mientras jugaba con una pequeña cadena que le había regalado el azabache más temprano. Hubo un silencio momentario. Shadow se aclaró la garganta.

—Cambiando de tema... ¿Tienes libre el fin de semana?

—¿Hmm? —parpadeó un par de veces —sí, ¿piensas invitarme a algún lado? —bromeó, dejando la cadenita a un lado suyo.

—De hecho, sí, luego te mando el lugar y la hora. Solo no preguntes.

[...]

POV SONIC

Las cosas han ido bien desde entonces. Esa salida fue inolvidable. Ni siquiera yo me hubiera creído a mí mismo si me dijera que terminaría siendo 𝑛𝑜𝑣𝑖𝑜 de mi antiguo mejor amigo. Aún se siente rara la palabra “novio”, casi no la uso. No mucho ha cambiado entre nosotros, nos tratamos de la misma manera.

Solo que ahora pasábamos más tiempo en la casa del otro y hacemos “cosas de pareja”. Como besarnos, aparte de eso, todo es igual: manos entrelazadas, abrazos, miradas... Oh dios, ya veo por qué todos creían que nos amábamos desde hacía años. Supongo que era entendible.

De vez en cuando Shadz y yo volvemos a esa heladería, él sigue sin creer que hubiera algo mágico en los helados. Si me preguntan a mí... yo tampoco creo que sea magia, solo-... solo necesitábamos un empujón, nada más. Aunque opino que con helado o no, hubiéramos sido pareja de igual forma.

Ahora sé cómo se sintieron Rouge y Knuckles cuando comimos helados juntos. Sentí una clase de déjà-vú. Verán, Amy tiene un primo. Sinceramente no sé cómo son primos, digo, ella es una eriza y él es un camaleón.

Pero volviendo al tema, cuando Shadz y yo fuimos a ver esa película, él llegó a la ciudad y se hizo un muy buen amigo de un amigo en común. Silver.

Parece que, como nosotros, son amigos. Pero no son amigos... No me expliqué bien, todos creen que se gustan, así como me pasó a mí y pues ahora hubo un cambio de papeles. Estando en la misma heladería, Shadz y yo comíamos los mismos sabores de helado que la primera vez, mientras veíamos cómo Spio y Silver comían su helado, tímidos.

Parece que los rumores eran ciertos.

Cuando los vi lo suficientemente distraídos, le hice una ceña a Shadow y nos fuimos sigilosamente. Mientras caminábamos, estiré mis brazos.

—¿Esto no te trae recuerdos, Shadz? —solté unas risitas.

—¿Hablas de cuándo nuestros amigos nos dejaron solos en la heladería? —Era obvio que me refería a eso y le mostré una cara de “¿Es en serio?” Él solo sonrió, envolviendo su brazo sobre mis hombros.

—Somos todos unos cupidos, ahora entiendo por qué a Rouge le gusta tanto emparejar a la gente —incliné ligeramente la cabeza sobre el hombro de mi pareja.

—Nah, yo digo que es su pasatiempo. O simplemente un plan que hizo desde el principio para darnos los empujones que necesitábamos y ser pareja.

Sonreí, puede que eso sea verdad. Pero no cambiaría por nada del mundo el presente que tenía. Solo espero que mis hermanos no hagan un drama cuando se enteren de que tengo novio...

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Bueno-

No sé

Técnicamente es mi primera historia.

Ojalá y no esté hablando solx

Por cierto, si quieren saber. Rouge ganó la apuesta, era obvio-

Espero y la mini-historia haya sido de su agrado (y no haya dado tanta pena agena)

Igual, iré mejorando con el tiempo, pero por ahora me despido.

Chau 🐯✌️puede tener u