Capitulo 1
⚡⚡⚡⚡⚡
Miré a los tres bebés frente a mí y no puedo evitar maldecir mi suerte. ¿Por qué tenía que ser yo quien los encontrara primero? Sus caras son inconfundibles: uno parece Minseok, mi novio; otro, Junmyeon, el perfeccionista siempre tranquilo; y el tercero, Yixing, que ahora mismo duerme plácidamente en medio del caos.
Me muevo rápidamente por el departamento, levantando todo lo que podría ser peligroso para unas manitas curiosas. Parece que aquí nunca escucharon hablar de “sona segura para bebés”, porque hay demasiadas cosas al alcance. Sin embargo, mis intentos de organización son interrumpidos por el llanto ensordecedor del bebé que parece ser Junmyeon.
Tomo a “Junmyeon” en brazos, desesperado por calmarlo mientras intento procesar lo que está ocurriendo. Por otro lado, “Minseok” se arrastra por el suelo como si estuviera decidido a explorar cada rincón del departamento, haciendo que mis nervios se disparen. Y al menos “Yixing” me da un respiro: duerme profundamente, como si nada hubiera pasado.
Con el bebé llorón en brazos, hago una llamada grupal. Necesito a los demas, y los necesito ahora. El primero en contestar es Chanyeol, con voz adormilada y notoriamente molesto por la interrupción. Sehun aparece casi al instante, igual de quejumbroso, y entre sus bostezos, comienzan a preguntar qué está pasando.
—¡No cuelguen! —les ordeno, intentando mantener la calma mientras “Junmyeon” sigue berreando en mi oído.
En eso, Kyungsoo también se une a la llamada, pero es Jongin quien habla primero, quejándose de lo tarde que es. Kyungsoo solo lanza una afirmación cansada desde el fondo.
—Traigan pañales, leche, biberones y todo lo que crean que necesita un bebé. —Mi tono es firme, aunque por dentro estoy al borde del colapso—. Hubo un incidente… Y necesito que vengan al departamento de Junmyeon y Yixing ahora mismo.
No espero respuestas. Cuelgo antes de que alguien intente hacer más preguntas, porque sinceramente, ni yo tengo las respuestas.
Con un suspiro, vuelvo a centrarme en “Junmyeon”, intentando tranquilizarlo mientras “Minseok” sigue gateando con entusiasmo. Me pregunto qué van a decir mis amigos cuando lleguen y vean este desastre.
Mientras espero a mis amigos, observo a “Minseok”, que por fin parece haberse calmado. Encontró una pelota de fútbol debajo de la mesa y ahora está entretenido golpeándola torpemente con sus manitas. Es curioso, porque ni Junmyeon ni Yixing tienen idea de cómo jugar fútbol, así que me pregunto qué hace esa pelota aquí. Al menos me saca una sonrisa en medio de todo este caos.
Pero “Junmyeon” no me da tregua. Sigue llorando desconsoladamente en mis brazos, con su carita completamente roja. Por momentos, pienso que va a quedarse sin aire de tanto gritar.
—¿Qué te pasa, pequeñín? —susurro, intentando calmarlo con un tono suave, aunque por dentro estoy al borde del colapso.
Intento de todo: lo mezo, le hablo con palabras tranquilizadoras, pero nada parece funcionar. Entonces me doy cuenta de que podría tener hambre… o sueño. O las dos cosas. Claro, porque yo debería saber leer mentes de bebés, ¿verdad?
Miro a mi alrededor, buscando algo que pueda usar. Encuentro unas llaves en la cocina, son del departamento, las agarro y las pongo frente a él, pero no lo calmo, dejo más llaves y volví a la sala donde está Minseok lo escucho riéndose.
Lo miro y está abrazado a la pelota, riendo como si fuera el mejor momento de su vida. Su risa me da un poco de alivio, pero cuando “Junmyeon” suelta otro grito que parece perforar mis tímpanos y toda esa paz se evapora.
—Por favor, que lleguen rápido… —murmuro, mirando el teléfono como si eso fuera a acelerar el tiempo.
De repente, “Minseok” deja la pelota y empieza a gatear hacia mí, curioso por lo que pasa con “Junmyeon”. Se sienta a mí lado, observándolo con esos ojos brillantes que, incluso como bebé, me recuerdan a mí Minseok. Sonríe y da unas palmaditas suaves en mí rodilla, como si intentara decirme que todo está bien.
—Ojalá tú pudieras decirme qué hacer —le digo, suspirando.
Mientras tanto, “Yixing” sigue profundamente dormido en el suelo. Es el único que no ha causado problemas, pero claro, seguramente se despertará justo cuando logre calmar a “Junmyeon”.
Miro el reloj. ¿Dónde están mis amigos? No puedo con esto mucho más tiempo.
⚡⚡⚡⚡⚡
Cuando por fin la puerta se abre y veo entrar a Baekhyun con los ojos medio cerrados y bolsas llenas de cosas para bebés, seguido por un Chanyeol que parece más despierto pero cargado de aún más bolsas, siento un alivio tan grande que casi me dan ganas de llorar yo también.
—¡Por fin! —exclamo, haciéndoles una seña para que se acerquen rápidamente.
Apenas dejan las bolsas sobre la mesa, sin perder un segundo, pongo a “Junmyeon” en los brazos de Chanyeol.
—Toma, por favor, llévatelo un rato. Necesito un respiro de él, antes de que me vuelva loco.
Chanyeol mira al bebé, claramente algo incómodo, pero se lo lleva sin protestar a otra habitación. Baekhyun, mientras tanto, parece estar todavía procesando todo. Se sienta en el sofá y mira a “Yixing” dormir, luego a “Minseok”, que ahora está gateando alrededor de la mesa, y finalmente a la habitación en la que se llevaron a “Junmyeon”, que sigue llorando como si fuera el fin del mundo.
—¿Qué demonios pasó aquí? —pregunta, frotándose los ojos.
Mientras revuelvo las bolsas, buscando biberones y leche, le explico rápidamente todo lo que sé.
—No tengo idea de cómo sucedió, solo sé que Minseok llegó con esa sustancia azul, se tropezó, y ahora tenemos tres bebés en lugar de tres amigos. Y antes de que digas algo, no, no sé cómo solucionarlo.
Baekhyun hace una mueca, claramente aún incrédulo, mientras Chanyeol reaparece mientras intenta calmar a “Junmyeon” moviéndolo de un lado a otro. Por suerte, parece que está funcionando un poco, porque el llanto baja de volumen.
Finalmente encuentro el biberon y la fórmula en una de las bolsas. Caliento agua en la cocina y me pongo a preparar la leche, ignorando las quejas de Baekhyun y Chanyeol sobre el ruido y lo complicado que es cuidar a “Junmyeon”.
—¡Jongdae, apúrate! —grita Chanyeol desde el salón.
—¡Eso intento! —les respondo, sin siquiera girarme.
Termino de preparar el biberon y vuelvo al salón. Se lo entrego y deseó qué esto funcione.
—Vamos a intentarlo. Tal vez está llorando porque tienen hambre —digo, intentando sonar más tranquilo de lo que me siento.
“Junmyeon” toma el biberón con avidez, como si no hubiera comido en días, mientras que “Minseok” tira sus manitos hacía arriba en busca del biberón y sus ojos comienzan a cristalizarse. Lo levanto e intento tranquilizarlo pero se nota que también quiere comer. “Yixing”, por otro lado, empieza a despertarse por el olor, parpadea unas cuantas veces antes de levantarse y Baekhyun lo toma en brazos.
Baekhyun me mira con una ceja levantada.
—Esto es una locura.
—Oh, ¿encerio?—respondo, suspirando.
Después de que JunMyeon termino de comer, fue el turno de Minseok y último Yixing que espera paciente su turno.
Cuando finalmente logramos hacer dormir a los bebés, cada uno cargando con cuidado al pequeño que tenía asignado, los llevamos a la habitación de Junmyeon y Yixing. Los acomodamos con cuidado en la cama, asegurándonos de que estén rodeados de almohadas para que no se caigan ni se mueven.
Al terminar, suspiro profundamente, sintiendo el cansancio pesar en cada parte de mi cuerpo. Estaba a punto de dejarme caer en el sofá cuando, de repente, escucho un estruendoso grito desde la entrada.
—¡Ya llegamos! —gritó Luhan con energía.
Baekhyun, que ya estaba medio dormido en una esquina del sofá, le lanzó una mirada asesina.
—¡¿Por qué tienes que gritar a esta hora?! —le espetó, pero antes de que pudiera seguir, el llanto inconfundible de “Junmyeon” llenó el departamento una vez más.
Me levanté de inmediato, arrastrando los pies hacia la habitación, y encontré a “Junmyeon” completamente despierto, con los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Lo tomé en brazos, intentando calmarlo, aunque sabe que eso es casi imposible en este estado.
Cuando volví al salón con el pequeño en brazos, encontré a todos mis amigos recién llegados paralizados en la sala.
Luhan tenía las manos cubriéndose la boca, claramente sorprendido. Sehun estaba inmóvil, con una expresión de total incredulidad. Kyungsoo tenía los ojos abiertos como platos, y Jongin… bueno, Jongin parecía a punto de desmayarse, su rostro completamente pálido al ver al bebé lloroso.
Yo, por otro lado, no tenía tiempo para sus reacciones dramáticas. Pasé junto a ellos con “Junmyeon” en brazos, directo a la cocina.
—Si van a quedarse ahí de pie, por lo menos pueden ayudar a acomodar las cosas—les dije, sin mirarlos.
En la cocina, empecé a preparar otro biberón, mientras “Junmyeon” seguía llorando desconsoladamente.
—Shhh, ya, ya. Aquí está tu leche, pequeño llorón. No despiertes a los demás, ¿sí? —susurré, más para mí que para él.
Finalmente, logré calentar el agua y mezclar la fórmula. Al acercarle el biberón, el bebé dejó de llorar casi de inmediato y empezó a beber con ansias.
Suspiré con alivio, dejando caer mi cabeza contra la puerta del refrigerador. Pero sabía que esto apenas era el principio. Afuera, mis amigos seguían tratando de procesar lo que veían, y yo todavía no tenía idea de cómo íbamos a solucionar este lío.
Cuando Junmyeon terminó de beber la fórmula, lo arrullé un poco en mis brazos, tarareando una canción que definitivamente no era para bebés. Honestamente, era lo único que me venía a la mente en ese momento. A pesar de lo raro que pudo haber sonado, funcionó: Junmyeon se quedó dormido poco a poco.
Con cuidado, lo llevé de vuelta a la habitación. Abrí la puerta y me encontré con que Yixing estaba despierto, mirándome con sus grandes ojos oscuros. Apenas me vio entrar con Junmyeon en brazos, sus manitas se alzaron, como si estuviera exigiendo tenerlo cerca.
—¿Es en serio? —murmuré, agotado.
Coloqué a Junmyeon en la cama con cuidado y comencé a retirar las almohadas que había puesto para separarlos, porque claramente Yixing estaba a punto de llorar si no tenía a Junmyeon cerca. Apenas lo hice, vi cómo el bebé calmado gateaba hacia el pequeño llorón que ahora dormía plácidamente. Yixing se acomodó a su lado, apoyando su cabecita junto a la de Junmyeon, y cerró los ojos para volver a dormir.
Suspiré, sintiéndome derrotado y conmovido a partes iguales. Era imposible no ver cómo esos dos parecían necesitarse, incluso siendo bebés. Salí de la habitación, cerrando la puerta con cuidado, y caminé de regreso al salón con una sonrisa de triunfo.
—Todos los bebés están dormidos —susurré, levantando las manos como si acabara de ganar una batalla.
Sin embargo, la expresión de mis amigos seguía siendo de total confusión. A pesar de que ya estaban al tanto de lo ocurrido, nadie tenía ni la más mínima idea de cómo solucionar esto. Algunos, como Sehun y Jongin, nunca habían interactuado con bebés en su vida. Los demás tenían nociones básicas, pero nada que realmente ayudara en este caos.
Nos sentamos alrededor de la mesa, todos con los teléfonos en la mano, buscando información sobre bebés como si estuviéramos preparando una tesis. Ya eran las tres de la mañana, y el cansancio era evidente en nuestras caras, pero no podíamos detenernos. Esto no era solo por los bebés; era por nosotros mismos.
—¿Alguien encontró algo útil? —preguntó Baekhyun, masajeándose las sienes.
—Solo cosas obvias… cómo cambiar pañales y qué tipo de leche darles —respondió Sehun, bostezando.
—Esto va a ser un infierno —murmuró Jongin, dejando caer la cabeza sobre la mesa.
Y aunque todos estábamos agotados, sabíamos que no podíamos darnos el lujo de rendirnos. Teníamos que encontrar una forma de devolver a nuestros amigos a la normalidad… y rápido.
⭐⭐⭐⭐⭐
Fin del capítulo 1
Espero les guste y voten
Adiós ❤️