EIRA

Summary

โ”โ” โ›๐“ญ๐“ฎ๐“ผ๐“ฝ๐“ป๐“ธ๐”‚๐“ฎ๐“ญ ๐“ต๐“ฒ๐“ด๐“ฎ ๐“ฒ๐“ฌ๐“ฎ โœ โ”โ”โ”โ” EL LABORATORIO ERA todo lo que ella habia conocido desde el dia en el que habia salido de su capsula, sintiendo la frialdad de los huamnos al ser llamada un experimento fallido, solamente conociendo la calidez de una niรฑa y una sombra que calmaban el frio de su interior tan... Roto... โฆ โ”โ” โช Sonic Movie โซ โฆ โ”โ” โช Shadow ๐— Fem!oc โซ โฆ โ”โ” โช content +18 โซ

Genre
Scifi/Drama
Author
Asui
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

I

07/01/1994

La sala estaba sumida en un silencio absoluto, roto solo por el zumbido constante de las mรกquinas que trabajaban incansablemente. Las paredes de acero pulido reflejaban las luces frรญas, iluminando los pasillos como tรบneles interminables. La atmรณsfera era opresiva, cargada de una inquietud que parecรญa flotar en el aire. Todo en este lugar estaba diseรฑado para el orden y la perfecciรณn.

En el centro de la sala, sobre una mesa de operaciones, yacรญa un cuerpo reciรฉn formado. Aรบn no tomaba forma completamente ni habรญa respirado por sรญ mismo. Era Eira, el experimento fallido, cuyo primer destello de vida habรญa sido una chispa elรฉctrica corriendo a travรฉs de sus circuitos y tejidos reciรฉn creados.

Era difรญcil decir si estaba viva o en un estado de transiciรณn. No era completamente humana ni completamente animal. Su forma recordaba a la de un mapache, pero sus ojos permanecรญan inertes, sin la chispa de curiosidad propia de un ser reciรฉn nacido. En sus venas no corrรญa รบnicamente sangre: habรญa algo mรกs, algo que solo los cientรญficos que la crearon comprendรญan. Era el producto de tecnologรญa avanzada y manipulaciones genรฉticas, un intento desesperado de alcanzar lo inalcanzable: la perfecciรณn.

La operaciรณn habรญa sido un รฉxito a medias. Los patrones genรฉticos derivados de Shadow, junto con intentos de mejorar sus habilidades fรญsicas, habรญan dado lugar a una criatura mรกs pequeรฑa y frรกgil, pero con un potencial latente. Su corazรณn latรญa con fuerza, pero su esencia parecรญa estar en conflicto consigo misma, como si no terminara de encajar en el molde que habรญan diseรฑado para ella.

โ€”ยฟQuรฉ opinas, doctor? โ€”preguntรณ uno de los cientรญficos principales, un hombre de rostro severo y ojos calculadores, rompiendo el silencio.

โ€”ยฟEs ella la perfecciรณn que esperรกbamos?

Los demรกs intercambiaron miradas incรณmodas. Nadie se atreviรณ a responder.

El Doctor Gerald Robotnik, lรญder del proyecto, se acercรณ lentamente a la mesa. Observรณ el cuerpo pequeรฑo e inmรณvil de Eira con una mezcla de orgullo y duda. Sus ojos brillaban con una intensidad frรญa mientras analizaba a su creaciรณn. Sin embargo, su expresiรณn revelaba una inquietud latente.

โ€”Es... una anomalรญa โ€”murmurรณ Robotnik, casi para sรญ mismoโ€”. No tiene el control que necesitamos. No es como Shadow.

En ese instante, Eira abriรณ los ojos por primera vez. El destello de un verde esmeralda intenso iluminรณ su rostro, rompiendo el tinte grisรกceo de la sala. Los cientรญficos dieron un paso atrรกs, sorprendidos por su sรบbita consciencia.

Pero Eira no reaccionรณ como un experimento controlado. Comenzรณ a moverse torpemente, explorando su cuerpo con movimientos descoordinados. Entonces, un destello de hielo brotรณ de sus manos, extendiรฉndose sobre la mesa de operaciones y las mรกquinas cercanas.

โ€”ยกDetรฉnganla! โ€”gritรณ Robotnik, pero la orden llegรณ demasiado tarde.

El hielo se expandiรณ rรกpidamente, cubriendo paredes y equipos, mientras la temperatura descendรญa de forma alarmante. Eira, aterrorizada por el caos que habรญa desatado, retrocediรณ con la mirada llena de confusiรณn y miedo.

โ€”Es un desastre โ€”murmurรณ Robotnik, observando la escena con expresiรณn amargaโ€”. No es lo que esperรกbamos.

Mientras el hielo continuaba invadiendo el laboratorio, Eira sintiรณ el peso de todas las miradas sobre ella. No entendรญa sus palabras, pero percibรญa el rechazo en sus gestos. La presiรณn de ser algo que no encajaba en el mundo se volvรญa insoportable.

A medida que el caos alcanzaba su punto รกlgido, algo en Eira pareciรณ cambiar. Levantรณ las manos, y aunque el hielo dejรณ de expandirse, una fina capa permaneciรณ en su piel, como un escudo protector. Sin embargo, su mente estaba fija en una รบnica idea: escapar.

Las primeras semanas de Eira en el laboratorio estuvieron marcadas por la soledad y la incomprensiรณn. Aunque su cuerpo era pequeรฑo y parecรญa inofensivo, su mera existencia era vista como una amenaza, una anomalรญa en un lugar donde solo se valoraba la perfecciรณn.

Los cientรญficos, encabezados por el Doctor Gerald Robotnik, se mostraban frรญos y distantes. Sus miradas siempre reflejaban escepticismo. Aunque las habilidades de Eira eran prometedoras, su falta de control era un recordatorio constante de que algo habรญa salido mal en el proceso. Nadie parecรญa dispuesto a acercarse a ella, salvo una persona: Marรญa.

Marรญa era una niรฑa de cabello rubio y ojos dulces que recorrรญa los pasillos del laboratorio como si perteneciera a un mundo completamente diferente. Siempre llevaba una sonrisa en el rostro y, cuando podรญa, se acercaba a Eira con pequeรฑos regalos o libros, intentando ofrecerle consuelo en medio de su aislamiento. A menudo, la encontraba sentada sola en una esquina, observando cรณmo el hielo se formaba involuntariamente sobre las superficies cercanas.

Un dรญa, despuรฉs de un experimento particularmente doloroso en el que los cientรญficos habรญan intentado manipular sus poderes, Eira se retirรณ a un rincรณn del laboratorio. Miraba sus manos temblorosas, luchando por contener la energรญa incontrolable que hervรญa en su interior. Un toque suave en su hombro la sacรณ de sus pensamientos.

โ€”ยฟTe sientes bien, Eira? โ€”preguntรณ Marรญa con voz llena de preocupaciรณn.

Eira no sabรญa cรณmo responder. Nunca habรญa conocido la calidez del consuelo, y las palabras de Marรญa la confundรญan. Levantรณ la vista, sus ojos llenos de incertidumbre se encontraron con los de la niรฑa, buscando alguna respuesta.

โ€”Es... difรญcil โ€”murmurรณ Eira, apenas en un susurroโ€”. No entiendo por quรฉ me hicieron asรญ.

Marรญa se arrodillรณ frente a ella, con una expresiรณn sincera y compasiva.

โ€”No eres un error, Eira. Eres especial, aunque a veces no lo sientas.

Esas palabras, tan simples, se grabaron en la mente de Eira. Nunca antes alguien le habรญa dicho que no era un error. Por primera vez, una pequeรฑa chispa de esperanza se encendiรณ en su corazรณn. Marรญa no la veรญa como una falla, y eso lo significaba todo.

No todos, sin embargo, compartรญan la bondad de Marรญa. En los pasillos del laboratorio, Eira a menudo se encontraba con Shadow. A pesar de ser producto del mismo experimento, su trato hacia ella era distante, casi hostil. A menudo la ignoraba o la miraba con desdรฉn, como si su sola presencia fuera una molestia.

Un dรญa, mientras Eira deambulaba por los pasillos, vio a Shadow de pie frente a una ventana, observando el horizonte con expresiรณn seria. Algo la impulsรณ a acercarse, aunque no supiera exactamente por quรฉ. Pero cuando รฉl notรณ su presencia, sus ojos se tornaron frรญos.

โ€”ยฟQuรฉ haces aquรญ? โ€”preguntรณ Shadow con voz dura, sin molestarse en ocultar su desdรฉn.

โ€”Solo... quiero ver. ยฟSera todo tan perfecto allรก afuera? โ€”respondiรณ Asui, su tono suave y vacilante.

Shadow la mirรณ con indiferencia.

โ€”Nada es perfecto, Eira. Y tรบ no encajas aquรญ.

Esas palabras cortaron como un cuchillo. Eira sintiรณ un nudo en el estรณmago, incapaz de responder. Habรญa pasado tanto tiempo intentando encontrar su lugar, pero parecรญa que nadie estaba dispuesto a aceptarla. Shadow volviรณ su atenciรณn al horizonte, ignorรกndola por completo, dejรกndola allรญ, sola con sus pensamientos.

Poco despuรฉs, algo comenzรณ a cambiar en Eira. Durante una de las sesiones de pruebas en el laboratorio, algo dentro de ella despertรณ. Su cuerpo reaccionรณ de forma incontrolable; el hielo que apenas habรญa logrado dominar se volviรณ mรกs salvaje, mรกs frรญo, como si sus emociones fueran un detonante. Cada vez que sentรญa rechazo o tristeza, el hielo se formaba con mayor fuerza.

El Doctor Gerald Robotnik observaba desde detrรกs de un cristal, su mirada fija en la escena.

โ€”Es mรกs impredecible de lo que pensรกbamos... โ€”murmurรณ, ajustรกndose las gafas mientras analizaba el comportamiento de la pequeรฑa mapacheโ€”. Necesitamos control.

Las รณrdenes del doctor se escucharon por toda la sala, pero eran inรบtiles. Eira no podรญa detener lo que estaba ocurriendo. Su miedo, rabia y desesperaciรณn se mezclaban en su interior, desbordรกndola.

En ese momento, Marรญa irrumpiรณ en la sala, alarmada por el caos. Vio a Eira en el centro de una tormenta de hielo, rodeada por el miedo de los cientรญficos. Sin pensarlo dos veces, corriรณ hacia ella.

โ€”ยกEira! โ€”gritรณ, su voz cargada de angustiaโ€”. ยกRespira, por favor!

Eira apenas podรญa oรญrla. Solo veรญa las caras llenas de miedo a su alrededor. El frรญo crecรญa, y todo en su interior se sentรญa fuera de lugar, desconectado.

De repente, algo hizo clic en su mente. No era solo el laboratorio lo que la hacรญa sentir perdida; era ella misma. El frรญo que emanaba de su cuerpo no era solo un poder descontrolado: era un reflejo de lo que sentรญa en su interior. Era un grito silencioso, un clamor de desesperaciรณn por encontrar su lugar en un mundo que no la aceptaba.

Las tardes en la base de GUN eran, para Eira, un tormento que parecรญa no tener fin. Dรญa tras dรญa, los cientรญficos la empujaban mรกs allรก de sus lรญmites, obsesionados con desentraรฑar los secretos de su control sobre el hielo. Las pruebas eran crueles, diseรฑadas para forzar su poder al extremo. Cada experimento dejaba a Eira con una sensaciรณn helada que no solo invadรญa su cuerpo, sino tambiรฉn su alma. A menudo, el dolor era tan intenso que apenas podรญa mantenerse en pie, y las palabras frรญas de los cientรญficos la hacรญan sentir como si solo fuera un error mรกs en una serie de intentos fallidos.

โ€”No es suficiente, Eira. Si no controlas tu poder, no eres รบtil para el proyecto โ€”decรญa uno de los tรฉcnicos, su tono indiferente, como si las lรกgrimas que se formaban en los ojos de la mapache fueran irrelevantes.

Para ellos, Eira era un objeto, una herramienta defectuosa que debรญa ser corregida. Las horas de pruebas se sucedรญan sin descanso, cada una mรกs agotadora que la anterior. En ocasiones, el frรญo de su propio poder se volvรญa tan intenso que sus extremidades temblaban, y un leve hielo cubrรญa su pelaje, como si su cuerpo intentara protegerse de sรญ mismo.

Pero no todo era desolaciรณn en su vida. En medio de aquellos dรญas interminables de pruebas y experimentos, existรญa un pequeรฑo rayo de luz: Marรญa.

Marรญa Robotnik era una presencia constante en la base, moviรฉndose con una dulzura y una calidez que contrastaban con la frรญa eficiencia de los cientรญficos. Cada vez que veรญa a Eira despuรฉs de una prueba, la niรฑa encontraba la manera de animarla, ya fuera con una sonrisa, un abrazo o alguna pequeรฑa distracciรณn.

โ€”Eira, traje esto para ti โ€”dijo una tarde, extendiendo un paรฑuelo bordado con flores azules. Era un gesto simple, pero para Eira, significaba el mundo.

โ€”Gracias, Marรญa โ€”respondiรณ Eira con una sonrisa dรฉbil, sus manos temblorosas mientras aceptaba el regalo.

Por otro lado, estaba Shadow. Aunque ambos eran similares por sus origenes. Shadow se llevaba el mundo por delante con su determinaciรณn y su creencia inquebrantable en su propia perfecciรณn. Para รฉl, Eira no era mรกs que una distracciรณn, alguien que no merecรญa su tiempo ni su respeto.

El trato de Shadow hacia Eira era frรญo, casi cruel. Aunque ambos intentaban mantener las apariencias por el bien de Marรญa, la tensiรณn entre ellos era palpable. Cada interacciรณn estaba cargada de rivalidad, como si el simple hecho de compartir el mismo espacio fuera una batalla.

Una tarde, despuรฉs de otra sesiรณn de pruebas, Eira caminaba lentamente hacia su habitaciรณn, sus pasos pesados por el cansancio. A mitad de camino, escuchรณ un ruido proveniente de la sala de entrenamiento. Cuando se asomรณ, vio a Shadow nuevamente solo mientras pasaba por uno de los pasillos despues de todo ambos iban a ver a Maria.

โ€”ยฟQuรฉ haces aquรญ? โ€”preguntรณ Shadow al notar su presencia, su tono cargado de desdรฉn.

โ€”Solo... pasaba por aquรญ โ€”respondiรณ Eira, intentando evitar el conflicto.

โ€”ยฟPasar por aquรญ? โ€”replicรณ Shadow, dejando de entrenar para mirarla directamente. Sus ojos rojos brillaban con intensidadโ€”. Si no puedes ni siquiera completar tus pruebas sin quejarte, no deberรญas estar aquรญ.

Las palabras de Shadow golpearon a Eira como un balde de agua frรญa. Habรญa soportado demasiadas crรญticas aquel dรญa, y su paciencia estaba al lรญmite.

โ€”ยกNo sabes lo que es estar en mi lugar! โ€”exclamรณ, su voz temblando de rabia y frustraciรณnโ€”. ยกNo tienes idea de lo difรญcil que es controlar esto!

El aire a su alrededor comenzรณ a enfriarse, y pequeรฑas partรญculas de hielo flotaron en el ambiente. Shadow se mantuvo firme, su mirada imperturbable.

โ€”Lo que sรฉ es que las excusas no sirven de nada aquรญ โ€”respondiรณ con frialdadโ€”. Si no puedes controlar tu poder, solo estรกs demostrando que no eres lo suficientemente fuerte.

Eira apretรณ los puรฑos, luchando por contener las lรกgrimas. Querรญa gritar, golpear algo, hacerle entender lo injustas que eran sus palabras. Pero antes de que pudiera decir algo mรกs, Marรญa apareciรณ en la puerta, interrumpiendo la tensa escena.

โ€”ยกShadow, Eira! โ€”exclamรณ, corriendo hacia ellos con una expresiรณn de preocupaciรณnโ€”. ยฟQuรฉ estรก pasando?

Ambos se quedaron en silencio, evitando la mirada de la niรฑa. Marรญa se acercรณ a Eira, colocando una mano reconfortante en su hombro.

โ€”Eira, ven conmigo. Necesitas descansar โ€”dijo con suavidad, guiรกndola fuera de la sala de entrenamiento.

Mientras caminaban por el pasillo, Eira sentรญa cรณmo el frรญo en su interior comenzaba a disiparse, reemplazado por la calidez de la presencia de Marรญa.

โ€”No dejes que Shadow te haga sentir menos de lo que eres โ€”le dijo la niรฑa, su voz llena de sinceridadโ€”. Eres especial, Eira, y yo creo en ti.

Las palabras de Marรญa eran un bรกlsamo para las heridas de Eira, pero no podรญan borrar por completo el dolor que sentรญa. Shadow seguรญa siendo un recordatorio constante de lo lejos que estaba de alcanzar el control que todos esperaban de ella. Sin embargo, en el fondo, algo en su interior le decรญa que esa rivalidad, aunque dolorosa, serรญa lo que la empujarรญa a descubrir su verdadera fuerza.

El miedo hacia los humanos era una constante en la vida de Eira, una sombra que se cernรญa sobre ella incluso en los momentos de aparente calma. Cada mirada crรญtica, cada orden รกspera y cada sesiรณn de experimentaciรณn reforzaban la idea de que, para ellos, no era mรกs que un medio para un fin. No la veรญan como un ser vivo, sino como un objeto, una herramienta que debรญa funcionar a la perfecciรณn o ser descartada.

Ese miedo habรญa comenzado mucho antes de llegar a GUN. Desde el momento en que abriรณ los ojos en el ARK, rodeada de batas blancas y frรญas luces fluorescentes, Eira habรญa comprendido que los humanos podรญan ser crueles, incluso en su bรบsqueda de progreso. Aunque Gerald Robotnik era una excepciรณn, su bondad no bastaba para borrar las cicatrices que otros le habรญan dejado. Ahora, en GUN, esas cicatrices solo se profundizaban.

Una tarde, mientras descansaba en su habitaciรณn tras una prueba particularmente agotadora, Eira sintiรณ cรณmo la ansiedad se apoderaba de ella. Cerrรณ los ojos e intentรณ calmar su respiraciรณn, pero las imรกgenes volvรญan a su mente con una intensidad aplastante: los cientรญficos rodeรกndola, sus voces monรณtonas y desapasionadas discutiendo sobre sus โ€œfallasโ€.

โ€”Los niveles de control siguen siendo inaceptables. Si no mejora, este experimento serรก considerado un fracaso.

Esas palabras resonaban en su mente como un eco burlรณn. Un nudo se formรณ en su estรณmago, una mezcla de frustraciรณn, impotencia y desesperaciรณn que no podรญa ignorar.

Marรญa hacรญa todo lo posible por ayudarla, pero ni siquiera la calidez de la niรฑa podรญa borrar el temor que Eira sentรญa hacia los humanos. Habรญa momentos en los que incluso la presencia de Marรญa le recordaba lo vulnerables que eran ambos frente a aquellos que controlaban sus vidas.

Una noche, mientras estaba en la sala comรบn junto a Marรญa y Shadow, ocurriรณ algo que avivรณ aรบn mรกs sus temores. Los tres jugaban un juego de mesa que Marรญa habรญa traรญdo. Por un breve instante, Eira sintiรณ algo parecido a la normalidad, como si todo el sufrimiento en GUN fuera un mal sueรฑo.

Pero entonces, uno de los cientรญficos irrumpiรณ en la sala, llamรกndola por su nombre con esa voz frรญa y autoritaria que siempre la hacรญa estremecer.

โ€”Eira, necesitamos que vengas al laboratorio. Hay un cambio en el protocolo de pruebas.

โ€”ยฟAhora? โ€”preguntรณ Marรญa, claramente preocupadaโ€”. Pero ya ha tenido suficiente por hoy.

โ€”No es negociable โ€”respondiรณ el hombre, ignorando a la niรฑa y fijando su mirada en Eiraโ€”. Ven conmigo.

Eira se levantรณ lentamente. Su cuerpo temblaba mientras seguรญa al cientรญfico, y podรญa sentir los ojos de Shadow sobre ella. Desde su lugar, el erizo la observaba con el ceรฑo fruncido y los brazos cruzados. No dijo nada, pero su mirada parecรญa juzgarla, como si le reprochara no tener el valor de negarse.

Al entrar al laboratorio, Eira sintiรณ cรณmo su pecho se apretaba. La habitaciรณn estaba iluminada por una luz blanca que parecรญa mรกs frรญa que nunca. Los instrumentos mรฉdicos y las mรกquinas zumbaban suavemente, y el aire estaba impregnado de un olor metรกlico que ella asociaba con el dolor.

โ€”Siรฉntate aquรญ โ€”ordenรณ el cientรญfico, seรฑalando una camilla metรกlica.

Eira obedeciรณ sin protestar, aunque cada fibra de su ser le pedรญa que corriera. Las correas se ajustaron alrededor de sus muรฑecas y tobillos, y su respiraciรณn se acelerรณ.

โ€”Esta prueba serรก diferente โ€”dijo otro cientรญfico, sin molestarse en mirarla directamenteโ€”. Queremos evaluar tus lรญmites de resistencia bajo temperaturas extremas.

El miedo se transformรณ en pรกnico cuando las mรกquinas comenzaron a funcionar. Una ola de frรญo recorriรณ su cuerpo, mรกs intensa que cualquier cosa que hubiera sentido antes. Cerrรณ los ojos con fuerza, luchando por no gritar, pero el dolor era insoportable.

En su mente, las imรกgenes se entremezclaban: las caras inexpresivas de los cientรญficos, los recuerdos de Gerald intentando consolarla, y la figura de Marรญa, siempre tan lejana en momentos como este.

Cuando finalmente la soltaron, Eira apenas podรญa mantenerse en pie. Fue escoltada de regreso a su habitaciรณn, donde se dejรณ caer en la cama, temblando no solo por el frรญo fรญsico, sino tambiรฉn por el miedo que seguรญa creciendo dentro de ella.

Esa noche, Marรญa se colรณ en su habitaciรณn. La niรฑa llevaba una manta gruesa y un vaso de leche caliente, sus ojos llenos de preocupaciรณn.

โ€”Eira, lo siento tanto โ€”dijo mientras se sentaba a su ladoโ€”. Esto no deberรญa estar pasando.

Eira no pudo responder. Se limitรณ a acurrucarse bajo la manta, sintiendo el calor que contrastaba con el frรญo que parecรญa haberse instalado en su alma.

โ€”No todos los humanos son asรญ โ€”aรฑadiรณ Marรญa con voz suaveโ€”. No dejes que ellos te hagan creer eso.

Pero aunque Marรญa intentaba consolarla, el miedo seguรญa allรญ, acechando en la oscuridad, recordรกndole que, para la mayorรญa de los humanos, ella no era mรกs que un experimento, un nรบmero en una interminable lista de pruebas.

La base de GUN era un lugar frรญo y opresivo, pero el invernadero escondido en un rincรณn apartado ofrecรญa un respiro inesperado. Marรญa lo habรญa descubierto hacรญa meses, y desde entonces lo consideraba su refugio secreto. Esa noche, logrรณ convencer tanto a Shadow como a Eira de que la acompaรฑaran.

โ€”Confรญen en mรญ, vale la pena โ€”dijo Marรญa mientras los guiaba por un pasillo oscuro, asegurรกndose de que nadie los siguiera.

Eira caminaba en silencio, sintiendo el eco de sus pasos en el suelo metรกlico. Aunque le intrigaba el entusiasmo de Marรญa, la idea de ser descubiertos le causaba nervios. Shadow, por su parte, caminaba detrรกs de ellas con su habitual expresiรณn seria, como si estuviera vigilando cada movimiento.

Cuando llegaron, Marรญa abriรณ la puerta con cuidado, y Eira contuvo la respiraciรณn al entrar. El invernadero era un paraรญso en miniatura, lleno de plantas de colores vibrantes y flores que llenaban el aire con su aroma dulce. Habรญa un rincรณn donde el techo de cristal permitรญa ver las estrellas, y el suave murmullo de una fuente de agua hacรญa que todo pareciera sacado de un sueรฑo.

โ€”ยฟCรณmo...? โ€”Eira apenas podรญa creer lo que veรญaโ€”. Esto es... hermoso.

โ€”ยฟVerdad que sรญ? โ€”Marรญa sonriรณ con orgulloโ€”. Es mi lugar favorito. Nadie viene aquรญ, asรญ que estamos a salvo.

Shadow cruzรณ los brazos, observando el lugar con ojos crรญticos, pero habรญa una suavidad en su mirada que no solรญa mostrar.

โ€”No estรก mal โ€”admitiรณ finalmente, lo que hizo que Marรญa soltara una risa.

Marรญa los guiรณ hacia un espacio abierto donde el cรฉsped parecรญa mรกs suave. Allรญ, se recostรณ sobre la hierba y extendiรณ los brazos.

โ€”Vamos, vengan. Es el mejor lugar para ver las estrellas.

Eira se uniรณ a ella con cierta timidez, sintiendo el frescor del cรฉsped bajo su cuerpo. Mirรณ hacia arriba y quedรณ maravillada por la vista. El cristal del techo permitรญa una visiรณn clara del cielo nocturno, salpicado de estrellas que brillaban con intensidad.

Shadow se sentรณ a cierta distancia al principio, pero la insistencia de Marรญa lo llevรณ a recostarse junto a ellas, aunque con algo de reticencia.

โ€”No sรฉ por quรฉ insistes en hacer estas cosas โ€”murmurรณ Shadow, mirando las estrellas con una expresiรณn neutral.

โ€”Porque las necesitamos โ€”respondiรณ Marรญa con suavidadโ€”. Aquรญ podemos olvidarnos de todo, aunque sea por un rato.

Eira no dijo nada, pero sus ojos reflejaban su agradecimiento. Habรญa olvidado lo que era sentirse libre, aunque fuera solo por unos minutos.

El silencio se instalรณ entre ellos, pero no era incรณmodo. Las estrellas parecรญan iluminar el espacio con una luz mรกgica, y el murmullo del agua de la fuente llenaba el aire.

Despuรฉs de un rato, Eira se atreviรณ a hablar.

โ€”Shadow... ยฟcrees que algรบn dรญa podremos salir de aquรญ? โ€”preguntรณ, sin apartar la vista del cielo.

ร‰l tardรณ en responder, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras.

โ€”No lo sรฉ โ€”admitiรณโ€”. Pero si lo hacemos, no serรก gracias a ellos. Tendremos que hacerlo por nuestra cuenta.

Eira girรณ la cabeza para mirarlo. Sus ojos reflejaban una mezcla de determinaciรณn y algo mรกs, algo que no habรญa visto en รฉl antes: una chispa de esperanza.

โ€”No parece que te guste mucho la idea de confiar en otros โ€”comentรณ ella, con un atisbo de humor en su voz.

โ€”No es cuestiรณn de gustos โ€”replicรณ Shadow, desviando la miradaโ€”. Es cuestiรณn de sobrevivir.

Marรญa observรณ la interacciรณn con una sonrisa traviesa, pero no dijo nada. En cambio, se levantรณ y caminรณ hacia la fuente.

โ€”Voy a traer unas flores para decorar mi habitaciรณn. Ustedes sigan hablando.

Eira y Shadow intercambiaron una mirada rรกpida antes de apartar la vista al mismo tiempo. La ausencia de Marรญa hizo que el silencio entre ellos se sintiera mรกs pesado, pero tambiรฉn mรกs รญntimo.

โ€”Eira โ€”dijo Shadow finalmente, su voz mรกs baja que de costumbreโ€”. No creo que todos los humanos sean iguales.

Eira lo mirรณ, sorprendida por su comentario.

โ€”ยฟPor quรฉ dices eso?

ร‰l tardรณ en responder, como si le costara admitir lo que estaba pensando.

โ€”Por Marรญa. Ella... es diferente.

Eira asintiรณ lentamente, sintiendo que algo en su interior se suavizaba.

โ€”Sรญ. Ella es especial.

Shadow no respondiรณ, pero su expresiรณn se relajรณ mientras miraba nuevamente hacia el cielo. Por primera vez, Eira sintiรณ que habรญa una conexiรณn entre ellos, un entendimiento silencioso que no necesitaba palabras.

Cuando Marรญa regresรณ con las manos llenas de flores, encontrรณ a Eira y Shadow acostados lado a lado, mirando las estrellas con una serenidad que rara vez se veรญa en sus rostros. Ella sonriรณ, sintiendo que, en ese pequeรฑo rincรณn del mundo, habรญa logrado algo importante: darles un momento de paz y, quizรก, una oportunidad para acercarse.

Durante los รบltimos dรญas, algo inesperado habรญa comenzado a surgir entre Eira y Shadow. La rivalidad que antes dominaba cada interacciรณn entre ellos habรญa empezado a disiparse, dando paso a una silenciosa camaraderรญa. Quizรก era la calidez que Marรญa les ofrecรญa en las noches frรญas del laboratorio, con su guitarra en mano y una sonrisa que parecรญa desafiar la dureza del lugar. Sus canciones, llenas de esperanza y dulzura, lograban que incluso el aire pesado del laboratorio se sintiera mรกs liviano.

Esa noche no fue diferente. Marรญa estaba sentada en una esquina del cuarto, rasgueando su guitarra con suavidad mientras Shadow y Eira permanecรญan cerca, en un cรณmodo silencio. El sonido de la mรบsica llenaba el espacio, mezclรกndose con el suave zumbido de las mรกquinas y el crujido ocasional del viento helado que golpeaba las ventanas.

De repente, la puerta se abriรณ de golpe, interrumpiendo la paz del momento. Gerald Robotnik entrรณ al cuarto, jadeando como si hubiera corrido todo el camino hasta allรญ. Su rostro, normalmente sereno y compuesto, estaba ahora marcado por la urgencia y el miedo.

โ€”ยกMarรญa! ยกShadow! ยกEira! โ€”llamรณ, cerrando la puerta detrรกs de รฉl con un movimiento rรกpido.

Los tres lo miraron, alarmados por su tono. Shadow se puso de pie de inmediato, sus ojos rojos brillando con una mezcla de confusiรณn y desconfianza.

โ€”ยฟQuรฉ estรก pasando? โ€”preguntรณ, cruzรกndose de brazos mientras su mirada se estrechaba.

Gerald se acercรณ a ellos, posando una mano temblorosa sobre el hombro de Marรญa. La niรฑa, siempre perceptiva, dejรณ su guitarra a un lado y se levantรณ, sus ojos llenos de preocupaciรณn.

โ€”Abuelo... ยฟquรฉ sucede?

โ€”No hay tiempo para explicaciones detalladas โ€”dijo Gerald, su voz temblorosaโ€”. GUN nos ha traicionado, quieren llevarse a Shadow y Eira.

Ambos animales se sorprendieron ante las palabras del cientรญfico, lo que los puso tensos como si, por primera vez, temieran verdaderamente por algo. Marรญa, igualmente preocupada, mirรณ a sus amigos con ojos llenos de angustia mientras corrรญa junto a ellos y a su abuelo hacia la salida del laboratorio.

Pero, en un abrir y cerrar de ojos, los soldados ya estaban detrรกs del grupo, pisรกndoles los talones, cada vez mรกs cerca. En ese momento, Eira soltรณ la mano de Marรญa, su mirada determinada a pesar del miedo que se escondรญa tras sus ojos.

โ€”ยกSigan corriendo! ยกLes darรฉ tiempo! โ€”gritรณ Eira, casi en un intento desesperado de ocultar la duda y el temor en su voz.

Aunque sabรญa que no era suficiente, Eira usรณ todo el poder de su hielo para intentar detener a los soldados. Pese a los gritos y lรกgrimas de Marรญa, quien se negaba a dejarla atrรกs, el grupo no tuvo mรกs opciรณn que seguir adelante.

Mientras tanto, Eira se enfrentaba sola a los soldados de GUN. Con cada movimiento, lograba congelar las piernas de algunos, pero los demรกs seguรญan avanzando. La desesperaciรณn crecรญa en su interior. Uno de los comandantes, intentando evitar que los disparos hirieran al grupo, tratรณ de mantener el control, pero el caos era inminente.

Entonces ocurriรณ lo inevitable. Uno de los disparos impactรณ en uno de los tanques que contenรญan la energรญa utilizada por Shadow. La explosiรณn que siguiรณ fue devastadora, sacudiendo todo el laboratorio.

Cuando Eira despertรณ, la escena que encontrรณ era como un fragmento de sus peores pesadillas: el laboratorio, ese lugar que tantas heridas le habรญa causado, estaba ahora en ruinas, consumido por llamas que bailaban en un macabro espectรกculo. Pero lo que realmente le rompiรณ el alma fue ver a Marรญa tendida en el suelo, sin vida.

Gerald estaba a su lado, milagrosamente vivo, pero destruido emocionalmente. Shadow, arrodillado junto al cuerpo de la niรฑa, parecรญa hundido en una mezcla de furia y desolaciรณn.

Eira quiso llorar, pero el dolor la paralizรณ. La culpa la carcomรญa. Si solo su hielo fuera tan fuerte como la tormenta que habitaba en su interior, tal vez habrรญa sido capaz de proteger a aquella niรฑa que tanto querรญa. Sin embargo, no habรญa tiempo para lamentos, porque los soldados de GUN hicieron acto de presencia una vez mรกs.

Gerald fue tomado como el principal culpable de los hechos, pero los soldados sabรญan que Eira y Shadow eran demasiado importantes como para destruirlos y demasiado peligrosos como para dejarlos libres. Asรญ, ambos fueron encerrados en cรกmaras criogรฉnicas, congelados en el tiempo.

Y entonces, el silencio reinรณ. Nadie sabรญa cuรกndo volverรญan a despertar.

Hasta ahora.