Under the stars.
Billy y Stu estaban besándose fervientemente luego de cometer un asesinato, por alguna extraña razón el asesinar y ver la sangre ponía extremadamente caliente a Billy y quien era Stu para decirle que no a su novio.
— Mierda Billy ¿aquí? — Pregunto separándose de su novio, su respiración estaba agitada, su cabello se encontraba desordenado, claro que quería que Billy se lo follara, ¿pero aquí?
— Stuart haz echo cosas peores. — Gruño y luego dejo a su novio recostado en el césped quien iba a decir algo, pero se quedo callado al instante cuando sintió al castaño besar su cuello, solo soltó un suspiro.
Los besos de Billy fueron bajando hasta su pecho mientras estiraba un poco su camiseta, por lo que para tener más acceso le quito esta y la tiro a un lado, acercó su rostro a uno de los pezones del más alto y comenzó a lamer este, llevó su mano izquierda al otro peso para así juguetear con este mientras escuchaba los dulces sonidos que provenían de su novio.
Bajo su mano disponible para poder acariciar el miembro del rubio sobre su ropa, estaba jodidamente duro solo con unos toques, tan solo se imaginaba como estaría cuando esté dentro de él.
— Por favor Billy...mgh, más, más. — Comenzó un movimiento lento de caderas contra la mano del más bajo, necesitaba más contacto, lo necesitaba a él.
— Cállate Stu. —Dio un ligero apretón a su entrepierna haciendo así que su novio se queje y le de un golpe en el hombro.
En los ojos de Stu se veía la desesperación por ser tomado, pero a Billy le encantaba jugar con el cuando lo tenía a tanta disposición para él, se separó y bajo sus manos hasta el pantalón en Macher; desabrochó este y comenzó a bajarlo lentamente, una vez fuera tomó el borde de su ropa interior y jugueteó con este a la vez que soltaba una risita burlona, acarició la punta del pene de su novio por encima de la tela, rápidamente noto lo húmedo que estaba.
— Estas tan mojado, tan mojado como una maldita puta. — A Stu le encantaba cuando Billy le hablaba sucio, sabia cómo llevarlo a su máximo solo con unas simples palabras.
Billy al ver que Stu estaba por hablar puso su mano en su cuello y apretó este levemente, Stu simplemente soltó unos gemidos lastimeros. Quito la ropa interior de este y comenzó a masajear su intimidad, lo que tanto Stu quería que le hiciera, bajo su otra mano a su trasero; tanteo suavemente su entrada para después introducir un dedo lentamente en él, una vez se adaptó a este introdujo dos dedos más y empezó con movimientos circulares.
Stu se sentía en un lugar totalmente diferente, sentía que pronto se vendría en la mano de Billy, no lo quería aún, quería hacerlo cuando tuviera a su novio dentro, llevo una de sus manos al del más bajo para intentar detenerlo, lo cual al estar en un estado tan débil se le hizo imposible.
— P-para Billy — Apenas y logró formular aquella frase.
— Tus gemidos no me dicen lo mismo. —
— Entra por favor, Billy entra. — Gimió de manera lastimera moviendo levemente su cadera hacia el pene aún cubierto de Billy.
El de tez morena desabrochó su pantalón y bajo este junto a su ropa interior, tomó su intimidad entre una de sus mano mientras que con la otra abría las piernas de su novio, lentamente empezó a introducirse dentro de él a la vez que soltaba un gruñido por lo apretado que este se encontraba.
Miro a su novio y se acercó a este para comenzar a besarlo, introdujo su lengua dentro de la boca del rubio e inició una pequeña pelea entre estas, la cual obviamente ganó el, Stu solo se dejó hacer, podía verse como un tipo imponente, pero bajo su novio solo era un chico sumiso de principio a fin.
— No que no querías hacerlo aquí, yo te veo muy a gusto mientras gimes mi nombre. — Le comentó burlesco cerca de su oído desde donde comenzó a dejar besos hasta su cuello, el cual comenzó a marcar, quería que todos supieran que Stu no estaba disponible.
Los movimientos de Billy eran lentos pero bruscos, llegaban profundamente dentro de Stu, lo cual lo volvía completamente loco, este tomó la cara del moreno y lo acercó a él para poder besarlo mientras pasaba sus brazos al rededor de su cuello.
— Billy, Billy, más...más rápido. — Se escuchó un agudo gemido por parte de Stu, su espalda se arqueó ante tal placer que sentía en ese momento.
Y Billy sin rechistar comenzó con un vaivén más rápido, tomó el miembro de chico abajo suyo y empezó a masturbarlo, jugueteando levemente con la punta de este.
— ¡Agh! M-me voy a correr. — La voz de Loomis se escuchaba ronca, aceleró sus movimiento, se escuchaba el golpeteo de pieles, los gemidos y jadeos de ambos, al igual que algunos quejidos de Stu.
— Y-yo también. Hazlo dentro mío, co-córrete dentro de mi. — Gimió necesitado.
Ambos terminaron corriéndose, Billy dentro de Stu y Stu en su pecho y en el de su novio, los espasmos post-orgasmo de Stu seguían y aún tenía su respiración agitada.
Billy salió dentro de su novio lentamente y tomó una camiseta que estaba por ahí y se limpió, acomodó su ropa y luego se acercó a su novio para limpiarlo igualmente.
— ¡Loomis! Esta es mi camiseta. — Lo empujó mientras hacía una mueca de enojo para luego limpiarse y acomodar su ropa.
Lo que estos chicos no sabían es que cierto chico castaño se encontraba mirándolos desde hace un buen rato metido en los arbustos.
— Que mierda... —
P.O.V Stu
— Stuart, necesitamos llevarnos el cuerpo, apresúrate. — Escuché la voz de Billy, siempre se ponía algo mandón cuando terminábamos de tener sexo, no me gustaba.
— No tengo alguna camiseta para ponerme. — Hablé bajito mientras miraba mi camiseta, había escuchado algo por el bosque.
Me voltee al escuchar a Billy, quien me había pasado una sudadera que traía, aunque me quedara algo pequeña me la puse igual y me acerqué a él.
— ¿Dónde lo vamos a dejar? — Billy me miró algo incrédulo, lo cual me hizo formar una mueca.
— ¿Vamos? Podrías hacerlo esta vez tú, yo estoy algo cansado. — Está vez comentó de una manera algo desinteresada, se acercó a mi.
— ¿Yo solo? Siempre lo hacemos los dos, tie-... — Este me tomó del cuello y me acercó a él, la furia en sus ojos era evidente, bajé mi mirada esperando el típico regaño.
— Oh vamos Stu, no te cuesta nada, además debo ir a ver a Sidney. — Mientras hablaba sentí como tomaba mi mentón para hacer que lo viera.
— Per-...pero estabas conmigo hoy, te ibas a quedar conmigo ¿otra vez te vas con ella? — Le reclamé, pero más que enojado me encontraba más que nada triste.
Siempre que quedábamos para estar aunque sea un rato, debía ir con Sidney, siempre era lo mismo y yo me quedaba ahí, solo, habiendo el trabajo sucio.
Y cuando yo estaba con alguien más y simplemente no me quedaba con él, se enfurecía a mil, tanto que a veces a veces llegaba a amenazarme.
Narrador
Después de una extensa discusión ambos chicos llegaron a un acuerdo, dejarían el cuerpo en algún basurero de la localidad y cada quién se iría por su lado.
Aunque en un principio hubo una protesta por parte de Stu, esta fue callada al instante que Billy habló, y Stu como cualquier cachorro obediente le hizo caso, agachando su mirada y asintiendo con suavidad.
Luego de un rato ambos de despidieron y Stu se dirigió a su casa, la cual ahora se encontraba vacía, como siempre, mientras que Billy se encaminaba a la casa de Sidney, su “novia”.
Esta es mi primera historia aqui y tambien mi primera vez escribiendo aqui, espero que les sea de su agrado, escribi en wattpad tambien, por si quieren echar un vistazo, mismo user.
Espero que les guste.