cliché  ᡴꪫ  kookmin

Summary

Park Jimin está completamente enamorado de Jeon Jungkook, el co-capitán del equipo de su escuela. No se siente a la altura del pelinegro, siempre lo mira desde lejos con la esperanza que algún día, este se fije en él. Por otro lado, a Jungkook le gusta Jimin desde pequeños, pero tiene miedo de confesarle sus sentimientos por miedo a ser rechazado. Ambos tendrán que superar sus miedos para poder llegar a estar juntos... ۫ㅤㅤ──── ୨୧ ────ㅤㅤ۫ 𝖺𝖽𝖺𝗉𝗍 𝖺𝗎𝗍𝗈𝗋𝗂𝗓𝖺𝖽𝖺. 𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂𝖺 𝗈𝗋𝗂𝗀𝗂𝗇𝖺𝗅 𝖽𝖾 : @𝖯𝗋𝖾𝗍𝗍𝗒_𝖪𝗈𝗈𝗄𝗂𝖾26. 𝗉𝗈𝗋𝗍𝖺𝖽𝖺 𝗉𝗈𝗋 : @𝖻𝖾𝖺𝗓𝗒𝗈. ‹𝟹 ۫ㅤㅤ──── ୨୧ ────ㅤㅤ۫

Genre
Romance/Humor
Author
Gᥲbs
Status
Complete
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
13+

Un amor inalcanzable.

Y ahí estaba él, observándolo desde lejos con esos ojos llenos de adoración que siempre aparecía cuando el pelirosa lo veía entrenar.

El pelinegro anotó un gol en la portería, lo cual festejó felizmente mientras caminaba hacia sus amigos.

Mientras eso sucedía, el pelirosa sonreía encantado. Soltó un sonoro suspiro; daría lo que sea para que Jeon Jungkook lo volteara a ver y se diera cuenta de lo enamorado que estaba de él.

El menor se hacía muchos escenarios en su cabeza y todos, tenían el mismo final; vivir felices por siempre.

—¿Otra vez aquí, joven Park? —la voz del entrenador lo sacó de sus pensamientos, provocándole un brinco.

Miró a su espalda, el señor de unos 30 años, vestía ropa deportiva color naranja. Las mejillas del pelirosa se tiñeron rojas.

—L-Lo lamento entrenador —hizo una reverencia.

—Comienzo a pensar, que viene a ver otra cosa, en ves del entrenamiento.

¿Tan obvio era? Tal vez si.

El entrenador Jichul todos los días que el equipo entrenaba, el pelirosa se mantenía escondido entre la separación de dos gradas.

Y el hombre no era para nada tonto, aunque Jimin le diera mil pretextos que solo veía jugar al equipo estudiantil por que deseaba entrar al equipo del fútbol, conocía aquel brillo que se notaba en los ojos del menor al mirar a su Co-Capitán.

Convirtiéndolo en un chico más que estaba detrás de aquel apuesto chico.

—N-No, para n-nada —exclamó nervioso al ver que estaba siendo descubierto—, e-es que yo quisiera i-inscribirme, ¡si!... Quiero p-participar —no era bueno mintiendo.

Su tartamudeo lo traicionaba junto a ese movimiento de manos.

—Oh ya veo... —fingió haberle creído—. Entonces acompáñame —comenzó a caminar.

Miró atrás y el menor no se movía de su lugar.

—¿Acaso no querías estar en el equipo de fútbol? —Jimin se maldecía por haber puesto una y otra vez esa ridícula excusa, le servía, pero ahora que en verdad el profesor le tomaba enserio su palabra; entró en pánico.

—P-Profesor —suspiró. Caminó hasta quedar frente a él—. La verdad es que-

—¡Entrenador, que bueno que llega! —fue interrumpido por el chico de sus sueños.

Jeon Jungkook corría en su dirección. Cuando estaba a su lado, Jimin pudo ver esa hermosa sonrisa, algunos mechones se pegaban en su frente debido al sudor.

Una obra maestra.

Una demasiado sexy antes los ojos de Jimin. El pelirosa tragó grueso, un cosquilleo en su vientre se hizo presente, así que giró su rostro hacia un lado para que sus mejillas rojas no se notaran.

Aunque parecía que el pelinegro no se inmutaba con la presencia del menor;estaba realmente nervioso.

—Junho dijo que sería buena idea iniciar el entrenamiento —le comentó alzando sus hombros, poco después volteó a su espalda.

El Capitán ya venía cerca, sabía que su Co-Capitán lo acusaría con el entrenador.

—Buenas tardes entrenador Jichul —se mostró respetuoso—, no le crea a este mentiroso —miró a Jungkook quien hizo un gesto fingiendo haberse ofendido—, solo les hice dar diez vueltas a la cancha y los circuitos unas tres veces —informó.

—Eso está muy bien Junho —lo felicitó—. Aunque Jungkook no me había mencionado nada de eso, gracias por tu informe —bromeó un poco al respecto de como el castaño se había echado de cabeza.

—Idiota —le dijo Jungkook a su amigo, recibiendo un leve golpe en el hombro.

—Bien, compórtense —ordenó.

Ambos jóvenes se quedaron quietos.

—Quiero presentarles a Jimin —lo miró, ocasionando que tanto como Capitán y Co-Capitán lo mirasen—. Quiere unirse al equipo —con eso Junho frunció el ceño.

Era una de las personas que les costaba aceptar a una persona en su círculo social cuando ya estaba definido.

—Me parece bien —Jungkook sonrió—, te me haces conocido. ¿Nos hemos visto antes? —se dirigió al pelirosa, quien ahora, sentía su corazón salirse.

“Si... estoy enamorado de ti. Siempre vengo a apoyarte en todos tus partidos en silencio, te veo desde lejos porque tengo miedo a que me rechaces.”

Eso sonaba algo loco, por lo que solo se limitó a decir:

—Seguramente, compartimos algunas clases —contestó lo más normal posible, no se sentía capaz de mirarlo.

Sabía que posiblemente se desmayaría si lo hacía.

A Jungkook se le hizo extraño que Jimin no lo mirase; lo escaneó unos segundos. Vestía un pantalón de mezclilla rotos de las rodillas, una camisa blanca y encima una camisa de cuadros sin abotonarse, la cual le llegaba hasta más arriba de las rodillas.

Claro que recordaba a este chico.

—Entonces espero verte pronto... Jimin —finalizó el pequeño intento de conversación que quiso tener con el chico tímido de fondo del salón de química.

—Entrenador, no quiero sonar grosero, pero estamos cerca de la nacional y no creo que sea buena idea incluir a alguien más en el equipo —ese fue Junho, una reacción que esperaba Jichul.

Sonrió levemente.

—Jimin podría entrenar desde mañana, si la fecha se acerca y siento que no está capacitado; entonces permanecerá en la banca —dijo con simpleza hacia el castaño. Quien no estaba convencido.

—Pero entrenador-

—Nada de peros, Junho —lo interrumpió—, ya he tomado mi decisión, ahora acatala —se mostró algo serio.

A regañadientes Junho dijo: —Está bien.

Sabía que ya no debía decir más.


Jimin estaba más que nervioso. La clase que tocaba era la de Química, la que compartía con Jeon Jungkook y ahora que sabe quien es, tal vez no dudará en acercarse y él no se siente listo para entablar una conversación. Podría ponerse tan nervioso y decir cosas sin sentido.

—¿Y ahora qué harás, Minnie? —ese era su amigo Namjoon, quien le preguntó justo después de que el menor había terminado de contar lo sucedido en la cancha de la escuela.

—No lo sé, creo que ahora si me metí en problemas —cerró su casillero y suspiró—. Yo no sé jugar, es más no sé cuales son las reglas —estaba realmente frustrado.

—Es fácil, solo tienes que seguir la pelota —alzó su hombros relajado el peliazul—, el entrenador Jichul te enseñará bien —apoyó una de sus manos en el hombro de su amigo.

—Y eso no es lo peor —lo miró unos segundos—. Jungkook me saludó y no pude verlo, estaba tan nervioso —hizo un puchero—, ahora si me ve en la clase, ¿qué es lo lo haré? —preguntó.

—¿Y si nos sentamos más atrás? —propuso Namjoon—. Quizá si nos sentamos al final no te vea y tú te sientas cómodo —lo que siempre buscaba el peliazul, era la comodidad de su mejor amigo.

Sabía de su enamoramiento hacia Jungkook, sabe lo que él sufre cuando lo ve a él con una chica.

A Jimin, desde aquella mala experiencia, le ha costado relacionarse con otras personas, por eso siempre suele sentarse lejos y como buen amigo que es, Namjoon lo acompaña siempre.

De todos modos sus lentes le ayudan.

—Me gustaría dejar de esconderme —fue lo último que dijo antes de entrar al salón.

Como su amigo peliazul propuso; se sentaron en las sillas del fondo. Algunos alumnos estaban platicando, ente ellos los famosos “The Best J’s”.

Lee Junho, el Capitán del equipo de fútbol desde hace siete años. Un chico que puede considerarse Don Juan pues siempre se le ve con muchas chicas y chicos a su alrededor. Claro que él les deja en claro que prefiere no tener pareja. Suele tener una actitud seria y algunas veces superior —por ser el hijo del director—. Pero le cuesta aceptar a una nueva persona en su círculo de amigos o de equipo.

Reacciona tal y como lo hizo con Jimin, le costará, pero deberá aceptarlo como parte de su círculo; lo haría por el equipo y por Jungkook.

Jeon Jungkook. Este chico es todo lo contrario a su mejor amigo. Acepta a toda persona en su círculo, siempre y cuando hayan conversado antes, y que dicha persona le haya caído bien. Trata a todos muy amablemente pues al haber visto burlas en la primaria y secundaria.

Debido a eso se hizo una promesa; ser amable con todas las personas. Ya que todas merecen un poco de amor, ¿no? Pues él así lo cree y es muy aplaudido por su aspecto.

“Una cara digno de dioses” suelen decir.

Jungkook es una persona sencilla para ser muy popular, risueño, respetuoso y guapo. Cualidades para ser el segundo más deseado de esta prestigiosa Universidad de Seoul.

—¿Jimin? —la voz de su amigo Namjoon lo sacó de su trance.

Lo miró unos segundos.

—¿Estás bien? —preguntó con preocupación.

El pelirosa asintió. Miró al frente nuevamente, veía tan inalcanzable a Jungkook.

Sin saber que el pelinegro, también lo veía de esa misma manera.

—Que suerte para ti Kookie, tu noviecito estará en tu equipo —esa fue Yeji, quien desde que Junho les contó lo sucedido, no han dejado de hacerle burlas.

—Oh ya cierra la boca —no pudo evitar sonreír mientras negaba.

—Sigo sin poder creer que Jimin logró salir de su cueva para acercarse a ti y te emocionaste tanto que te acercaste —dijo Lia para después reírse.

—No hablen tan alto o él escuchará —pidió Jungkook, lo último que quería era que aquel chico de ojos pequeños escuchara las burlas de sus amigas y las malinterpretara.

—Oh vamos Jungkook, ¿hasta cuándo sufrirás? —preguntó esta vez, Junho—. Llevas enamorado de él desde hace años —se recargó en su amigo.

—Dudo que me corresponda —contestó con toda sinceridad.

Miró disimuladamente al pelirosa, quien platicaba amenamente con su amigo peliazul.

Sus amigos se comenzaron a reír escandalosamente, causando que algunas miradas cayeran en ellos; principalmente la de su amor inalcanzable.

—Si que eres un idiota, Jungkook —Yeji palmeó su hombro.

Jeon miró por inercia a Jimin, a quien lo vio suspirar y agachar la mirada.

Ojalá tuviera el valor, para levantarse y confesarle todo el cariño y amor que le tiene al chico de ojos bonitos.

Dejar en claro que solo tiene ojos para él...

Y Jimin quisiera que Jungkook viniera a él. Ya que sabe que él no lograría expresarle con claridad el amor que siente, tartamudearía y tal vez; hasta se burlaría de lo tonto que se vería.

Solo esperaba tener la valentía para confesarse...