Chapter 1
Como podía acercarme aquellas personas sin tener que ver lo que pensaban de mí en realidad o sentir los deseos oscuros que ocultaban.
Tras de una simple mirada.
Esta habilidad la adquirí desde mi nacimiento, no obstante lleva un gran peso.
“Considerado por mi especie como un ser incompleto”.
A pesar del tiempo que a pasado
Logre adaptarme a los estándares y estilos a los que los humanos llevan hoy en día
He Vivido solo en barrios bajos para no llamar la atención.
La luz del sol solamente enrojecen mi piel pálida al caminar durante largos periodos.
Sin embargo puedo alimentarme adecuadamente de ambas cosas como sangre y alimentos básicos.
Aunque me causa náuseas cada vez que ingiero algunas gotas de sangre por el mal sabor.
Ya qué si no lo hago puedo llegar a desmayarme y perder la conciencia.
Como cada mañana espero el frío amanecer tocar mi piel para poder tomar una ducha y asistir a clases.
Considere que para aprender del entorno en el que vivo es necesario estar cerca de las personas y llevar a cabo mi propósito.
Este era mi último año pues pensaba mudarme a otro lugar.
Más solitario sin los ruidos de autos y los escándalos de la ciudad.
Me cambié de ropa para asistir a las primeras horas de clases.
Siempre tomaba a tajos para llegar sin causar inconvenientes a lo largo del camino me gustaba escuchar el silencio que había antes de llegar al tomar el autobús.
Terminaba por llenarse en las horas de la mañana, ya que
tantos estudiantes lo tomaban para llegar a sus diferentes escuelas.
Mis ojos rojos y piel pálida llamaban la atención de vez en cuando de quienes querían en tablar una conversación.
Con ciertas intenciones ocultas.
No era muy popular, pero me inquietaba las miradas de aquellas chicas que suspiraban al mirarme con ansias y deseo.
Me sentía asqueado por la forma en la que sonreían y trataban de tomar mi mano para intentar hablarme.
Cuando por fin llegaba a la entrada del salón de clases.
Escuché pronunciar mi nombre de forma temblorosa de una chica aparentemente ingenua con mirada oscura.
-¿qué es lo quieres? - pregunto algo enojado aunque estaba irritado por el comienzo del día.
-eh mm... Esto podrías regalarme un poco de tu tiempo-
Suspiré para calmarme un poco que pretendía que aceptar su solicitud.
-¡No tengo tiempo para gastarlo en ti¡-
Cerré mis ojos pues tuve que mirarla por un momento para negarme a su petición.
Lo que vi reflejado en sus ojos no fue de mi agrado.
Solo buscada a alguien con quien salir y tener un tema que hablar con sus amigas en el receso.
Solo pude desviar mi rostro y seguir mi camino hasta mi asiento.
Sería un largo día en el que tendría que tomarlo con calma.
Las clases transcurrieron normalmente no hasta la llegaba de un chico de cabello café y ojos azules claro que estaba algo agitado en la entrada del salón de clases y desarreglado.
Sonreí sin pensarlo como podía alguien llegar a estas horas.
Podría haber entrado después de terminar la clase.
Pero al cruzar por un momento sus ojos con los míos.
Sentí un escalofrío recorrer mi espalda al devolverme la sonría que había escapó de mis labios hace un instante.
La profesora la explicaba al recién llegado su horario y temas después de su presentación frente a la clase.
Pero este solo hacía más que mirar a mi dirección.
Con una mirada llena misterio.
Podía ver como se acercaba a pasos lentos hasta llegar a mi lado y sentarse en el último asiento apoco centímetros cerca del mío.
Escuchaba las voces de aquellas chicas que murmuraban
Que tan lindo era el nuevo estudiante y la hermosa sonrísa que tenía al saludarlas con un guiño.
Como es que termine por tener la atención de alguien como él a la primera hora del día.
Sentí sus dedos delinear mi cuello hasta la parte baja de mi espalda.
-¡Qué DEMONIOS! ¿Qué cree que hace? -
Me volteo para ver que tenía algo entre sus manos.
Era un pequeño envoltorio morado con lazos rojos ya desatado.
Sus labios susurraban algo que pude escuchar con atención.
Al mirarlo a los ojos.
-¿qué puedes ver? Adivina qué es lo que oculto -
Como es que sabe lo que puedo ver...
Sentí sus manos jalar de mi sudadera para acercarme a él y meter en mi boca algo dulce.
-cómelo sé que te encantará -
El sabor a vainilla llegaba hasta mi paladar.
Solo pude observar como limpiaba sus dedos con su
lengua.
-es un gusto conocerte, espero llevarnos bien kagami -








