Preludio
〘 GOLD SUGAR / Dre4msCometrue 〙
2:11 a.m.
En alguna de las discotecas del famoso distrito de Itaewon, un joven de cabellos dorados bailaba en medio de la pista de baile casi llena por completo. Un vaso de alguna bebida blanca fuerte en su mano derecha, y la izquierda metiéndose por debajo de la camisa de seda de ese tipo desconocido que se acercó para bailar con él a penas puso un pie en la pista, y que ahora mantenía sus manos sobre su trasero mientras ambos cuerpos bailaban pegados al ritmo de Attention de Charlie Puth.
El tipo parecía tener el doble de su edad, y no era atractivo pero eso era lo de menos porque su ropa de Marc Jacobs era suficiente como para permitirle estar de esa forma con él.
Estaba un poco ebrio pero no lo suficiente como para no ser consciente de sus actos, por lo que al momento de que el hombre se acercó a él para besarlo, no se negó luego de notar su collar Channel bastante bonito. Quizás haría que se lo regalara, porque no tenía uno en ese diseño.
El tipo tenía el sabor del vino costoso que una vez probó y le terminó gustando bastante, pero no era tan delicioso mezclado con el aroma de ese perfume demasiado fuerte y poco agradable a su gusto.
El tipo pegó mas sus cuerpos mientras paseaba sus manos por todo su cuerpo, sus labios se posaron en su cuello comenzando a besarlo mientras el rubio solo acercó su vaso para beber otros dos sorbos. Comenzaba a tener calor, no debido a la calentura de los toques del hombre, sino por el tiempo que llevaba bailando en medio de tantas personas.
El tipo volvió a acercarse a su rostro, pero no se acercó a besarlo sino a susurrarle en su oído debido al volumen de la música.
—¿No quieres ir a un lugar más privado, hermosura? —preguntó volviendo a apretar sus glúteos por sobre la ropa.
El rubio pasó su brazo libre por sobre sus hombros, y le sonrió coqueto para de beber otro sorbo antes de responderle.
—Depende de que tantos billetes traigas encima, Cariño —respondió acercando sus labios a los otros, pero sin unirlos—. Soy un chico algo exigente.
—Te daré todos los que quieras, primor —respondió el hombre, desesperado al sentir su entrepierna apretar sus costosos pantalones de manera dolorosa.
—En ese caso, acep-
De pronto unos disparos sonaron por sobre el volumen de la música, asustando a todas las personas dentro del lugar, y logrando que la música se detenga por completo, dejando en función solo las muchas luces de colores en movimiento.
—¡Taehyung! —se escuchó un grito totalmente enfadado de donde provenían los disparos.
El rubio al escucharlo solo rodó los ojos, sin soltar al hombre ni alejarse de él, pero volteando la cabeza solo un poco para observar a quien lo llamaba.
Se trataba de un hombre de no más de treinta años, con su vestimenta Armani que consistía en pantalones gris oscuro que hacían juego con un chaleco elegante pegado a su cuerpo; una camisa color vino, zapatos negros y el cabello azabache dejando a la vista su frente y por completo su atractivo pero enfadado rostro.
Éste hombre con el poder de tener a cualquier persona en su cama caminaba hacia él luego de haberlo encontrado con la mirada, con seis hombre de pantalón negro y camisa blanca siguiéndole detrás. Apartaba a las personas aún con su arma en su mano, y las venas de su cuello resaltaban cada vez más a medida que se acercaba al chico que apartó su mirada de la suya para observar al tipo aún pegado a él que comenzaba a asustarse al ver al recién llegado caminar donde ellos.
—¡Quita tus manos de mi chico! —casi que rugió al tipo cuando llegó donde ellos, tomando el brazo del rubio de forma brusca para alejarlo del hombre mucho más mayor que él.
—No me molestes, Jeon —ordenó el rubio intentando zafarse del agarre en su brazo, consiguiendo absolutamente nada.
Jeon, le quitó el vaso con la bebida de su mano y lo lanzó al suelo logrando romperlo en muchos pedazos y derramando el costoso líquido en el suelo de luces led.
—Ya arreglaré las cosas contigo —le respondió el azabache apretando los dientes y mirando casi que con ira, luego volteó a ver al tipo que al reconocerlo y darse cuenta de la situación en la que estaba levantó sus manos a la altura de su pecho intentando mostrarse inocente—. Y tú, hijo de puta, ¿Cómo tuviste los huevos para tocar a mi chico? ¿Uh? —preguntó sin dejar el tono de enfado en cada palabra.
—J-Jeon, realmente lo siento —se apresuró a decir—. No sabía que era tuyo, en verdad que-
—¡Me vale mil hectáreas de mierda si lo sabías o no, cabrón! —le respondió, y le apuntó con el arma justo a la altura de su aún notoria erección—. ¿Te calentaste tocando a mi chico? ¿Lo disfrutaste?
—N-No, yo-
—Jeon, vete muy a la mierda y déjanos en paz —dijo el rubio volviendo a llamar la atención del azabache, aún con su brazo apresado—. Estábamos por ir a divertirnos un poco, ¿Por qué siempre arruinas todo?
—¿Divertirse? —preguntó con gracia, y luego volvió a mirar al hombre, y sin pensarlo demasiado disparó a su pene dos veces, para luego volver a ver al rubio y acercar su rostro al suyo—. ¡A ver como se divierten ahora!
El hombre en consecuencia de los disparos cayó al suelo gritando de dolor a todo pulmón, pero aún así nadie se acercó a ayudarlo o pensó en llamar a la policía o una ambulancia. No era recomendable hacer eso si se trataba de ese hombre.
—¡Eres un hijo de puta, ¿Por qué en el pene?! —preguntó Taehyung molesto con la actitud del otro—. No tienes por qué estar aquí, no tienes el derecho.
—¿Quién te dio permiso para salir y andar de puta con cualquiera? —gruñó el azabache acercándose más a él—. Eres mío, Taehyung. No puedes hacer esto cada vez que te enojas conmigo.
—Es tu culpa por no comprarme la colección limitada de bolsos Gucci que quería a tiempo, ¡Ahora ya no están disponibles, y no tengo uno! —respondió el rubio en justificación—. Ya sabes como es esto, Jungkook. Si no me das lo que quiero, lo conseguiré de otro lado y no puedes reclamarme como tuyo.
—Te conseguiré esos jodidos bolsos de alguna manera, pero tú te vienes conmigo, ¿Entendido? —dijo aún con el tono de molestia—. Y vas a pagar por andar regalando el culo a cualquier imbécil con un poco de billetes.
Al rubio le brillaron los ojos al escucharlo decir que iba a conseguirle lo que quisiera, y entonces le sonrió, para luego abrazarlo por el cuello con su brazo libre.
—¿En serio me prometes conseguirlos para mi, Daddy? —preguntó utilizando el tono característico entre ambos cuando estaban bien.
—Te lo prometo, Bebé —respondió el azabache con una expresión más calmada que antes—. ¿Cuándo te he mentido con eso?
—Entonces está bien, podemos irnos —respondió Taehyung acercándose para juntar sus labios durante un corto tiempo, para luego abrazarlo con ambos brazos cuando el otro fue liberado.
Jeon volteó al rubio para que quedara de espaldas al hombre que se desangraba en el suelo pidiendo ayuda, y sin dudarlo ni un segundo le disparó en el torso tres veces más. No iba a dejar respirar a nadie que se haya atrevido a tocar lo que es suyo.
—Nos vamos —avisó el azabache a sus hombres que lo acompañaban siempre—. Que alguien limpie el desastre.
De esa manera el rubio terminó saliendo del lugar siendo sostenido por la cintura de manera recelosa por el azabache, directo a su Lamborghini Sian de color dorado, de regreso a una de las viviendas del azabache favoritas de Taehyung.
Su relación era peligrosa, porque se complementaban a la perfección para ocasionar el caos a su alrededor. Una pelea más de aquella pareja que se mantenía unida por el buen sexo y el dinero, y quizás algo más que solo lograba aumentar el peligro.
〘 GOLD SUGAR / Dre4msCometrue 〙