🌟A Night In Love🤎3||Kookmin||

Summary

El desenlace de la historia entre Jimin y Jungkook. Jimin nunca antes había conocido el puro deseo. El imponente Jungkook lo ha cautivado, lo ha seducido y lo adora de formas que nunca había experimentado; conoce sus pensamientos más íntimos y hace todo lo que Jimin le pide. Él hará cualquier cosa para mantenerlo a salvo, aunque para ello tenga que poner en peligro su propia vida. Pero el oscuro pasado de Jungkook no es lo único que amenaza su futuro juntos… Cuando descubren la verdad sobre el legado de Jimin, sale a la luz un inquietante y perturbador paralelismo entre pasado y presente que hace que el mundo de Jimin, tal y como lo conoce, se tambalee. Pronto se verá atrapado entre una incontrolable pasión y una peligrosa obsesión que podría destruirlos a los dos… Adaptación Trilogía Una Noche: Una Noche Enamorado 3 Autora Jodi Ellen Malpas Todos los créditos a la autora original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
28
Rating
n/a
Age Rating
18+

PRÓLOGO

William Anderson había estado esperando más de una hora en su Lexus, en la esquina de esa calle que le resultaba tan familiar.


Una maldita hora y todavía no había reunido el valor para salir del coche.


Sus ojos habían permanecido fijos en la hilera de viejas casas victorianas durante cada doloroso segundo.


Había evitado esta parte de la ciudad durante más de veinte años, y sólo hizo una excepción: para llevarlo a casa.


Pero ahora tenía que enfrentarse a su pasado.


Tenía que salir del coche.


Tenía que llamar a esa puerta.


Y temía el momento.


No tenía otra opción, aunque se había estado devanando los sesos para buscar una en su mente turbulenta, sin éxito.


—Ha llegado la hora de dar la cara, Will —dijo para sí mismo mientras salía del vehículo.


Cerró la puerta con suavidad y se aproximó hacia la casa, frustrado por ser incapaz de controlar los fuertes latidos de su corazón, que vibraban en su pecho y resonaban en sus oídos.


A cada paso que daba, su rostro se iba volviendo más y más blanco hasta que el dolor lo obligó a cerrar los ojos.


—Maldito seas —masculló, temblando.


Se encontró frente a la casa mucho antes de lo que le habría gustado y se quedó mirando la puerta.


En su pobre mente se agolpaban demasiados malos recuerdos.


Se sentía débil.


Y eso que William Anderson se cuidaba mucho de que aquélla fuera una sensación que experimentase muy a menudo.


Después de lo que había pasado, se aseguraba por todos los medios de que así fuera.


Inclinó la cabeza hacia atrás, cerró los ojos brevemente e inhaló más profundamente que nunca.


Después levantó una mano temblorosa y llamó a la puerta.


Su pulso se aceleró al oír las pisadas, y casi dejó de respirar cuando la puerta se abrió.


No había cambiado nada, aunque ahora debía de tener… ¿cuántos?


¿Ochenta años?


¿Tanto tiempo había pasado?


La mujer no parecía sorprendida en absoluto, y él no sabía si eso era bueno o malo.


Reservaría ese juicio para cuando se marchara de allí.


Tenían mucho de que hablar.


Sus cejas, ahora grises, se enarcaron con frialdad, y cuando empezó a sacudir suavemente la cabeza, William sonrió un poco.


Fue una sonrisa nerviosa.


Estaba empezando a temblarle todo el cuerpo.


—Vaya, mira lo que nos ha traído el gato —dijo ella, y lanzó un suspiro.