🌐Twisted Pride📢3||Kookmin||

Summary

Jeon Jungkook está más allá de la redención. Como Capo de la Camorra, gobierna con una mano brutal sobre su territorio... un territorio que la Organización de Chicago infringió. Ahora Jungkook está buscando retribución. Una boda es sagrada, robar a un novio sacrílego. Jimin es el sobrino del Jefe de la Organización, y su mano ha sido prometido en matrimonio durante años, pero al ser raptado en su traje de novio de camino a la iglesia por Jungkook, Jimin se da cuenta rápidamente que no puede esperar la salvación. Sin embargo, incluso en las manos del hombre más cruel que conoce, está decidido a aferrarse a su orgullo, y Jungkook pronto comprende que el chico a su merced podría no ser tan fácil de romper como él pensaba. Un hombre despiadado en la búsqueda de la destrucción de la Organización al romper a alguien que se supone que debe proteger. Un chico con la intención de poner a un monstruo de rodillas. Dos familias que nunca serán las mismas. Adaptación Saga Las Crónicas De La Camorra: Orgullo retorcido 3 Autora Cora Reilly Todos los créditos a la autora original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
35
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

PRÓLOGO

Pov Jimin.

Durante toda mi vida me habían enseñado a ser honorable, a hacer lo que se esperaba de mí.

Hoy iba contra todo eso.

Jungkook apareció en la puerta, alto y oscuro, venía a reclamar su premio.

Sus ojos vagaron por mi cuerpo desnudo, y los míos hicieron lo mismo.

Él era cruel y retorcido.

Más allá de la redención.

Un brutal atractivo, un placer prohibido, un dolor prometido.

Debería haber estado disgustado por él, pero no lo estaba.

No por su cuerpo y no siempre por su naturaleza.

Cerré el grifo de la ducha, asustado de lo que quería, completamente aterrorizado de lo que quería.

Este era su juego de ajedrez; él era el rey y yo era el príncipe atrapado que la Organización tenía que proteger.

Me había puesto en posición para su último movimiento: la matanza.

Jaque.

Comenzó a desabotonarse la camisa y luego se la quitó.

Se acercó más, deteniéndose justo delante de mí.

—Siempre me miras como algo que quieres tocar pero no se te permite. ¿Quién te está reteniendo, ángel?