Único.
Brother, necesito ver tutoriales de como escribir y como usar esta app caramba.
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La excitación inunda la habitación tan extravagante y minimalista, el sonido de los jadeos ahogados siendo acompañado por los sonoros besos, dueños del ambiente formado hasta ese momento. Dos hombres siendo los protagonistas de esta escena tan íntima a la vista, los carnosos labios de In-ho siento abusados por los labios del hombre bien vestido.
Joon-ho siendo ese el nombre del provocador de esta escena comprometedora. Toqueteos por doquier, el beso tan violento que a ambos les falta el aire en estos instantes, se separan violentamente de uno al otro y Joon-ho sin perder más el tiempo, ataca descaradamente el cuello de In-ho, mordiendo, chupando, dejando su marca de “pertenencia” según su retorcida mente.
Las diferentes atenciones a su cuerpo le están matando lentamente cada una de las células de coherencia de In-ho, ya no recuerda cómo terminó en esta situación tan comprometedora y excitante, aunque, no peleará por eso, cada uno necesita un descanso para su propio cuerpo ¿no?.
Con la vergüenza hasta los suelos, descaradamente lleva toda su palma cubierta por el caro cuero de su guante, hacia el bulto notable de Joon-ho, sintiendo como descaradamente palpita en su tacto, aun con la ropa puesta, esta sorprendido y no puede evitar sacar un gemido ahogado, haciendo volar su imaginación, gracias a eso, el burbujeó en su parte baja es más fuerte, sintiendo caliente su entrepierna, que descaradamente empieza a soltar chorros de jugos de su necesitado coño, bajando por sus firmes muslos, manchando su ropa interior y pantalón. Desesperado, aleja a Joon-ho y lo tira al sillón de gran valor, quitando desesperadamente su ropa, gimiendo al rozar sus sensibles pezones erectos. Dando un espectáculo tan excitante al que está sentado a primera fila que solo respalda sus brazos detrás de su cabeza y abre sus piernas, dejando a relucir sin pena alguna la erección.
No sabe en qué momento pasó, pero ahora tiene sus dedos dentro de su temible jefe, que de temible no tiene nada en estos momentos. Embiste falsamente con sus tres dedos, tocando puntos profundos y sensibles hacia el interior, disfrutando de la atención dada a su miembro por el hombre arriba suyo, masturbándolo de arriba y abajo, apretando el grande, jugueteando con las bolas cargadas, pellizcando, llenando de su propio líquido pre-semen mientras que el lo recompensa masturbando y abusando del pequeño botoncito de placer que está palpitando a su tacto.
La sobre-estimulación está matando a ambos sin tregua alguna, ambos sueltan jadeos y gemidos fuertes que fácilmente el que estuviera fuera, los escucharía sin siquiera hacer un esfuerzo.
Unos minutos más y están llegando al momento esperado por ambos, In-ho, le regala una sonrisa gatuna y levanta sus caderas, agarrando con una mano el hombro de Joon-ho y la otra tentando su propio coño con la verga palpitante, mordiendo su labio y sin esperar un segundo más se penetra a sí mismo, llegando hasta la base del miembro y sin perder más el tiempo, salta encima de él, en una coordinación y elegancia aún siendo follado contra una verga de un buen tamaño y grosor, algo de “admirar” o eso pensaba Joon-ho.
Joon-ho no podía pensar en nada más que no sea ese aterciopelado interior, tan caliente y viscoso, tan apretado y jugoso, sonríe gustoso admirando la vista que tenía al ver como ese codicioso y gordo coño, que tragaba sin tregua alguna su falo. Sin poder evitarlo pellizca el acolchado y redondo culo que rebota sobre sus piernas, llegando hasta golpearlo con su mano extendida, viendo divertido como se pinta de un rojo leve en la zona específica, dando la punta de excitación de In-ho, que era un revoltijo de sentimientos y excitación pura.
De un momento a otro, las embestidas se vuelven erráticas, un pequeño calambre y escalofríos en su columna vertebral y estómago hacen aparición, realmente ya está viejo para estas cosas que roban energía y cordura pensaba In-ho desde su subconsciente.
Joon-ho notando el cambio de velocidad y el cansancio de su jefe, decidió hacer algo al respecto, aún con las manos en el culo, hace algo de fuerza y lo levanta, estrellándolo contra su dura verga y lo hace sucesivamente, teniendo un ritmo brusco y profundo “ahora me encargo yo, jefecito”, susurra en el oído, mordiendo y jalando a propósito, desesperando a In-ho que sus mejillas están mojadas y sonrojadas por el llanto de placer y sobre estimulación en su coño, por placer, lleva una mano hacia su parte baja y masturba el pequeño botón hinchado y sensible, gimiendo fuerte por el placer prolongado, llegando al punto máximo de un orgasmo, busca un apoyo en Joon-ho, enganchándose de los hombros vestidos, tan fuerte fue el agarre que la punta de cada uno de sus dedos se tornará de un blanco pálido, en un corrientaso de placer, ataca sin tregua alguna el cuello de Joon-ho dejando una mordida muy notable, callando un gemido que fue ahogado por si mismo de placer puro.
Joon-ho gime roncamente, siente ese gordo coño apresarlo con una fuerza sobrenatural, llegando a su pico más alto de la cordura y derramarse completamente dentro de su jefe, mira hacia abajo, sonriendo con arrogancia pura al ver un pequeño bulto en el estómago de In-ho, que se va llenando poco a poco, como placer para el mismo, aprieta el culo regordete de In-ho, dejándolo más rojo, maltratado, sensible y adolorido.
Ambos, suspiran con cansancio, mirándose fijamente después de todo el desastre que hicieron ahí y sin temor, se hunden en un beso largo y necesitado, pero con la pizca de cansancio que se hacía notar, más de In-ho que de Joon-ho, cual aun no satisfecho, levanta su cadera y da una embestida certera, ganándose de eso una mordida en sus labios, habiéndole sentir ese sabor metálico que lleva el espeso líquido rojo. Separándose.
In-ho, le mira de una forma recriminatoria, pero no dice nada, jadea cansado y se levanta de las piernas de Joon-ho, yendo a la cama y sentarse en ella, intentando ignorar ese ardor en su retaguardia, al igual que ese espeso líquido que recorre desde dentro hacia afuera, sintiéndose lleno.
Joon-ho, sin perder el tiempo, camina hacia su jefe, con una postura relajada, cae en la cama junto a In-ho. Admirándolo sin ningún remordimiento y pena, “hay que repetirlo” ronronea el, In-ho voltea hacia el y se lanza, atacando los labios de Joon-ho, que toma eso como una afirmación y se hunde en los dulces labios de In-ho. Empezando así unas cuantas rondas de sexo.
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VIVA CARAMBA, idk bro, esto es raro pa mi, manden tutos.

Meow.