PROLOGO
En el ambiente del 93d.C se casaron dos primos, Viserys y Aemma Targaryen, el hecho de que nunca hubo amor en aquel matrimonio era algo que hacía dudar del destino de la pequeña Aemma
-mujer infertil- susurraba su esposo con ira al ver que cualquier embarazo que tuviera abortaba o el bebé nacía muerto
En el 99d.C Aemma dio a luz a su primera hija, la princesa Rhaenyra Targaryen, una hermosa niña de ojos morados y cabello dorado como el de su madre que cuando nació dedicó una sonrisa a su público en vez de un llanto, se dice que los dragones le dieron la bienvenida a la hermosa princesa, quien en tan poco tiempo de vida se había convertido en adoración de sus padres.
Después de aquel alumbramiento, se siguió intentando llegar al varón, el consejo del 101 había decidido que era una buena idea nombrar al príncipe Viserys heredero al trono solo por ser hombre, así que el ahora heredero, ya desesperado, intentaba con ansias que su esposa diera a luz a un varón.
En el año 102d.C Aemma quedó embarazada, fue un embarazo tranquilo y sin complicaciones lo que hacía crecer la ilusión del padre a que era su amado y esperado niño...se equivocó.
En ese año, con el crecimiento de las flores y el incremento en el calor, nació la princesa Helaena Targaryen, una hermosa niña de tez pálida y cabellera plateada casi blanca como la de su padre, con grandes ojos que nacieron abiertos para ver su destino; y el hermoso color gris/morado en estos la hacían resaltar.
Su padre algo decepcionado pasó algunas horas con su nueva hija para después ahogarse en vino por otra "decepción" por parte de su esposa, mientras la mujer estuvo con su bebé toda la noche jugando con sus pequeñas manitas y cachetes.
Los rumores cuentan que los dragones gritaron en RocaDragon, tan fuerte que se escuchó hasta la capital y que algunos de ellos, los más grandes para ser exactos, rompieron varias de sus cadenas, como por ejemplo Vermithor o DreamFyre que se dice que rompieron dos de sus cadenas al darle la bienvenida a la gran princesa.
La diferencia de tres años entre hermanas las hacía "unidas" pero lo suficientemente lejanas como para que Rhaenyra no quisiera estar con su hermana por más de dos horas.
En el 103d.C la ahora Reina Aemma quedó embarazada nuevamente, esta vez el embarazo fue complicado. Los vómitos, dolores y antojos eran cada vez peores.
Los maestres decían -son señales del varón- lo que alegraban al rey Viserys quien organizó uno de los torneos más grandes de la historia para darle la bienvenida al nuevo integrante, habían pasado dos días de torneo y la reina comenzó a dar a luz; duro en cama de parto casi dos días, pero al final no lo logró, era ella o el bebé ¿y quién es una simple chica tan reemplazable contra el futuro heredero al trono? Nada.
El quinto día de torneo la reina murió, el torneo se acabó de inmediato con la presentación del nuevo príncipe, pero con un minuto de silencio a la memoria de la amable reina Aemma.
Tal vez los dioses odiaban lo suficiente a Viserys como para quitarle a su esposa y al día siguiente a su heredero, Baelon Targaryen, el heredero por un día. Así se le llamó al hijo que mató a la reina y al final terminó muriendo él también ¿castigo divino? No se sabe, los dioses sacaron del camino a la mujer que tanto Viserys irrespeto, pero que lo hizo padre y también sacó del camino al bebé que lo hizo sentirse orgulloso por lo menos una horas.
Ahora era padre de dos niñas de cuatro y dos años, las cuales no entendían que pasaban pero comprendían el dolor a la muerte de su madre. El rey tomaba fuerte la mano de Rhaenyra y sujetaba firmemente a Helaena en brazos, les daba apoyo al ver el cuerpo de su madre y hermano ser quemados frente la mitad del reino, Helaena abrazaba a su padre mientras se acostaba en su pecho y Rhaenyra apoyaba su cabeza en su pierna.
La desesperación reinó la fortaleza durante meses, los meses de respeto y luto se vivieron con pretendientes entrando y saliendo del gran castillo. Hasta que un día el rey se chocó con una hermosa cabellera roja y sonrisa perfecta, la hija de su mano, Alicent Hightower, ya había crecido y estaba lo bastante bella como para que el rey se enamorara de ella a primera vista, la reuniones informales en los jardines y las lecturas en su habitación se volvían concurrentes; el rey aún era joven con tan solo 26 años trataba de conquistar a la Lady de 18 quien solo se sonrojaba por sus cumplidos
Al final los dos se casaron en el 104d.C, la reina quedó embarazada ese mismo año, pero esa historia se contará después.
Se dice que Viserys amo con furor a Alicent, tanto que eso lo mató, el faro iluminó su camino hasta la perdición, pero ella siguió alumbrando, ella y su adorada familia. Lastimosamente lo que está escrito se hará y la sangre dorada prevalece por siglos de siglos...hasta que el fuego destruya al hielo, y el oro a la sangre.

