CHAPTER IV
Paula estaba preocupada, ella empezΓ³ toda esta travesΓa ΓΊnicamente por curiosidad pero en los pocos dΓas que habΓa permanecido cerca de Jinx se habΓa dado cuenta lo verdaderamente sola que estaban, ambas. AsΓ que no pudo evitar preocuparse en cuanto la de coletas azules le entregΓ³ con una sonrisa tosca aquel catalejo prometiΓ©ndole un pequeΓ±o espectΓ‘culo.
CAPΓTULO IV
CENIZAS Y SANGRE.Paula miraba con curiosidad cada pilar con dibujos perturbadores, estaba segura que debΓan tener algΓΊn significado para Jinx.
ApretΓ³ contra su pecho el catalejo decorado con dibujos torpes de colmillos y monos que ella misma habΓa hecho.
β Todo estΓ‘ listo. β AfirmΓ³ Jinx al sacudirse las manos despuΓ©s de haber plantado todas las bombas β Paula, tΓΊ solo vigila y asegΓΊrate de esconderte bien. β Murmuro cerca de la rubia antes de darse la vuelta.
Su mirada siguiΓ³ con lentitud la figura femenina que se abrΓa paso en el lugar, era una Vigilante con cabello corto y de color rosa.
β Β‘Jinx! β GritΓ³.
β Por fin dijiste bien mi nombre. β Le respondiΓ³ Jinx con un tono burlesco mientras permanecΓa oculta y aprovechaba el eco del lugar para camuflarse.
La tensiΓ³n entre ambas era clara, Paula no sabΓa decir si estaban conectadas por sangre ya que la informaciΓ³n que le dieron fue escasa.
AjustΓ³ la cinta azul de su cuello y luego girΓ³ la cabeza para ver a Sevika tras de ella en busca de su reacciΓ³n, algo que le diera una pista sobre la situaciΓ³n pero fue inΓΊtil.
β . . . Pero publicar mi cara por todas partes para que alguien mΓ‘s hiciera tu trabajo sucio. β SilbΓ³ β Sin duda cambiaste hermana. β
βSon hermanas.β PensΓ³ con un levΓ© jadeo de sorpresa, esto hacΓa las cosas aΓΊn mΓ‘s preocupantes, ΒΏQue habΓa pasado entre ellas para llegar al punto de querer matarse?
β Ya estoy cansada de culparme por tus errores, de pretender que eres mi hermana, no lo eres, tΓΊ la mataste, ya no permitirΓ© que manches su recuerdo. β ExpresΓ³ la Vigilante apretando los puΓ±os.
β Entonces detenme, porque no importa lo que haga, parece que no puedo morir. β Dijo mientras en la bruma aparecia la figura de Jinx.
β Lo siento. β
β Yo tambiΓ©n lo siento. β
Eso fue lo ΓΊltimo que se dijeron antes de que se vislumbrara un destello azul desde la oscuridad.
Paula noto la pequeΓ±a y veloz bala cruzar toda la plaza hasta impactar contra el reflejo de Jinx.
La peliazul solo carcajeΓ³ y la tensiΓ³n en el aire incrementΓ³ aun mΓ‘s cuando Sevika se alejΓ³ del escondite en busca de la compaΓ±era de Vi quien habΓa estado escondida y ahora se movia de posiciΓ³n entre la oscuridad.
Todo empezΓ³ de forma rΓ‘pida y difusa, en un momento los ecos de los disparos continuos era todo lo que se podΓa escuchar y al otro las piezas destrozadas del arma de Jinx estaban esparcidas en el suelo gracias los fuertes guanteletes de su hermana.
Las armas de ambas vigilantes empezaron a fallar envueltas en colores vibrantes y distorsionados. Aprovechando esta distracciΓ³n la de trenzas se acercΓ³ y disparΓ³ una bomba en direcciΓ³n a Vi con Fishbones, ella nisiquiera dudΓ³.
La explosiΓ³n dejΓ³ escombros y fue seguida de explosiones mΓ‘s pequeΓ±as que mandaron a volar a las vigilantes.
Paula veΓa todo esto, se sentΓa impotente con solo mirar por lo que al ver como Jinx era arrojada contra una columna haciendo que por consecuencia su arma escapara de sus manos, ella frunciΓ³ el ceΓ±o se levantΓ³ del suelo y usΓ³ los escombros acumulados para bajar mΓ‘s rΓ‘pido, decidia a ayudar se apresurΓ³.
Se congelΓ³ horrorizada en su sitio en cuanto vio como el dedo de Jinx fue arrancado de su mano con un disparo, sintiΓ³ arcadas por todas las sensaciones que estΓ‘ situaciΓ³n le traΓa.
β Β‘Hazlo! Estoy lista. β ExclamΓ³ cuando fue acorralado contra una especie de lΓ‘pida. Su hermana estaba sobre ella sosteniendo su delgado cuello con el guantelete β Me alegra que seas tΓΊ. . . Tenias que serlo. β
Paula corriΓ³, jadeaba y con un movimiento rΓ‘pido recogio el arma, Vi no tuvo oprtunidad de golpear ya que la rubia se interpuso entre ambas.
β Β‘No! β GritΓ³ Jinx cuando la menor se posicionΓ³ entre ambas haciendo retroceder a la de cabello rosa al tener el arma amenazadoramente frente a ella.
Paula respiraba agitadamente intentando recuperar el aliento mientras giraba su cabeza viendo a la Vigilante con el ceΓ±o fruncido en ira. Una vez calmΓ³ su respiraciΓ³n movio su dedo pero no pudo presionar el gatillo ya que la pistola saliΓ³ bruscamente de sus manos cuando la Vigilante de cabello oscuro disparΓ³ contra ella.
β ΒΏQue haces? β ExclamΓ³ desconcertada en cuanto la chica de rizos se apresurΓ³ a abrazarla aferrΓ‘ndose a ella en busca de protegerla. β Β‘SuΓ©ltame! Β‘LΓ‘rgate Paula! β
β No, no. β MurmurΓ³ Paula de forma entrecortada. Jinx se quedΓ³ congelada en su lugar al escucharla, probablemente estaba sorprendida por escucharla hablar.
β Pau. . . β Murmuro devuelta contra su oΓdo hundiendo suavemente sus dedos en los hombros de la contraria, dejo de forzejear y en su lugar la sostuvo contra ella. β No, Β‘No! Β‘AsΓ no tenΓa que pasar! β GritΓ³ una vez mΓ‘s abrazando mΓ‘s fuerte a la rubia entre sus brazos para protegerla. Luego de eso siguiΓ³ una fuerte explosiΓ³n y rΓ‘faga de viento que se llevaron volando a las dos Vigilantes cubriendo la entrada con escombros.
No tuvieron tiempo de hablar, en cuanto la adrenalina pasΓ³ Jinx empezΓ³ a quejarse del dolor por su dedo faltante.
Sevika la cargo sobre su hombro como costal de papas ya que la chica estaba siendo muy dramΓ‘tica a su parecer, ella no se habΓa quejado tanto cuando perdiΓ³ el brazo.
La ΓΊltima gota fue el lugar en donde terminaron para poder darle primeros auxilios a la peliazul.
β Paula, ven aquΓ. β LlamΓ³ Sevika.
La morena le indicΓ³ paso a paso como curar la mano herida de la chica quien estaba tendida sobre un escritorio viendo en la direcciΓ³n contraria.
Terminado su trabajo la mayor se retira anunciando algo sobre que necesitaba una cerveza, la habitaciΓ³n quedΓ³ silenciosa. La rubia miro a cualquier otro lado que no fuera Jinx.
Observo el ventanal redondo que daba vista a la ciudad.
β Entonces puedes hablar. β Dijo rompiendo el silencio inesperadamente.
Paula trago saliva, estaba nerviosa mientras jugaba con sus rizos β Si. β MurmurΓ³ β ΒΏEstas molesta? β PreguntΓ³.
β ΒΏPor quΓ©? β
β ΒΏNo arruine tu plan? β CuestionΓ³ carraspeando la garganta β Y nunca te habΓa hablado, estuvimos juntas una semana. β
Jinx guardΓ³ silencio por varios minutos antes de suspirar y responder.
β No me importa. β AsegurΓ³ con indiferencia dejando caer su brazo por el costado del escritorio. β Si no querΓas hablar, no tenΓas que hacerlo. En cuanto al plan. . . No saliΓ³ como lo tenΓa planeado. β ResoplΓ³. β ΒΏPor quΓ© hiciste eso? β
La menor se acercΓ³ un par de pasos, mirΓ³ desde arriba el rostro impasible de Jinx. Sus ojos magenta estaban cerrados.
β No querΓa que murieras. β Fue lo que respondiΓ³.
La de trenzas abriΓ³ lentamente los ojos, parpadeo mirando a Paula con aquellos orbes brillantes. Se levantΓ³ de repente quedando sentada y con las rodillas pegadas al pecho.
β Probablemente sea la primera vez que escucho eso en mucho tiempo. β AfirmΓ³ en un murmullo junto con una risa sin gracia, girΓ³ su cabeza y volviΓ³ a hacer contacto visual con Paula.
La rubia arqueΓ³ las cejas hacia abajo β Entonces, ΒΏSe acabΓ³? Supongo que. . . ΒΏTendremos que despedirnos? β
La mayor chasqueo la lengua haciendo una mueca con los labios.
Salto del escritorio, plantΓ³ los pies en el suelo, sus botas emitieron un suave tintineo y sus largas trenzas se balancearon como si tuvieran vida propia.
Sus manos se posaron es su cintura.
β Paula.β LlamΓ³.
β ΒΏSi? β
β Solo maldigo a quienes se acercan a mi. β Dijo. β Esta noche, creΓ que morirΓas pero no fue asΓ. Sin embargo no puedo asegurar que continue de esa forma. β FinalizΓ³ con un suspiro, estaba de espaldas asΓ que no podΓa ver la reacciΓ³n de la rubia.
Sin embargo su cuerpo se tensΓ³ al sentir unos tibios y delgados dedos rodear su brazo frΓo.
β EstΓ‘ bien. β AsegurΓ³ Paula, una suave sonrisa se asentΓ³ en su rostro, sus ojos se entrecerraron. β Porque yo no creo en esas cosas. β








