Capítulo único .
POV NARRADORA.
El dia se acerca, y Jungkook siente una mezcla de emocion y caos. El dia que mas estaba anticipando esta a punto de llegar: el dia en que las parejas se regalan flores amarillas, esas flores que siempre han tenido un significado especial entre ellos. Pero, entre toda la emocion , hay algo que le quita el sueño. El cumpleaños de Jimin también es ese dia. ¿Que le regalarae? Las flores son un detalle perfecto, pero ¿será suficiente? La cabeza de Jungkook esta llena de ideas, pero ninguna parece convencerlo.
POV Jungkook
No se que darle a Jimin por su cumpleaños . He ido a mil supermercados buscando ideas y, realmente, nada me convence ni me emociona. Hoy pasare por ultima vez a un supermercado nuevo, a ver si encuentro algo. Ni siquiera tengo tiempo, ya que es mañana .
Pov jimin
Mi cumpleaños años es mañana y el dia de darle flores amarillas a tu pareja también, estoy esperando ansiosamente el regalo de mi esposo siempre me sorprende con algo diferente , le comprare algunas flores amarillas, normalmente me la da el ami pero decidí darle a el , también lo merece.jungkook está trabajando, Su trabajo es muy agotador pues es dueño de una de las empresas de entretenimiento. y mayoria de veces llega cansado y tarde, y pocas veces me complace en la cama.
Pov jungkook
Estoy trabajando pero llamare a jimin no podré ir a comer , se que se enojara ya que no le estoy prestando mucha atención últimamente . Pero se lo compensaré mañana juro que si.
En llamada.
-Jungkook- hola mi amor , ¿como estas ?
-jimin- bien cariño ,¿vendras a comer ?
-Jungkook- lamentablemente no mi vida , perdóname tengo mucho trabajo y mañana sera un día mucho más agotador. Come sin mi y no me esperes despierto, te amo.
Final de la llamada.
Pov jimin
No se que pasa con jungkook, esta muy distanciado de mi no , no me presta atención, y siento que me evita, incluso parece ni acordarse de que mañana es mi cumpleaños y no parece acordarse que también es el dia de las flores amarillas.
Pov jungkook
Jimin puede pensar que me olvide de todo y no es asi , tratare de encontrar algo para el como siempre.
Pov narradora.
Jungkook estaba en su oficina, en el piso más alto del imponente edificio de HYBE Entertainment, una de las empresas más grandes de Corea. La luz del atardecer se filtraba por los ventanales, tiñendo la habitación con un tono cálido, pero él apenas tenía tiempo de notarlo. Llevaba horas encerrado en reuniones, negociaciones y llamadas con inversionistas.
Pov Jungkook
—Entendemos su preocupación, señor Kang —dijo con voz firme, dirigiéndose a uno de los coleccionistas más importantes de la industria musical—, pero le aseguro que esta colaboración beneficiará a ambas partes. Estamos hablando de un evento que marcará historia en la música coreana.
Los hombres al otro lado de la videollamada intercambiaron miradas. Uno de ellos, un empresario japonés, ajustó sus gafas antes de asentir lentamente.
—Si nos garantizan la exclusividad de las piezas y una buena campaña de promoción, podemos considerar su oferta.
Jungkook sonrió con seguridad. Sabía que los tenía justo donde quería.
—Eso no será un problema. HYBE tiene los mejores equipos de marketing. Solo necesito su confirmación y nos encargaremos del resto.
Después de unos minutos de discusión, cerraron el trato. Jungkook apagó la pantalla y soltó un suspiro. Apenas tenía tiempo para celebrar.
Justo en ese momento, la puerta de su oficina se abrió con un ligero golpe. Su secretaria, una joven eficiente y siempre puntual, entró apresuradamente. Sostenía una carpeta con papeles y una taza de café humeante.
—Señor Jeon, la reunión con el equipo de producción se retrasó media hora. También tiene pendiente la firma de estos documentos antes del final del día.
Jungkook asintió distraído, dándole un vistazo a los papeles que le había traído. Pero antes de que pudiera responder, la secretaria se quedó en silencio, con una ligera expresión de duda en el rostro.
—Ah, señor… —dijo titubeante—. También quería recordarle que… mañana es el cumpleaños de Jimin.
Jungkook levantó la mirada, sorprendido por el repentino recordatorio. Su corazón dio un pequeño salto. A pesar de estar tan ocupado, no había olvidado que ese día era importante, pero había hecho todo lo posible por hacerle creer a Jimin que lo había olvidado. Incluso el dia de darle la flor amarilla a tu pareja. , ese símbolo que compartían desde su primer aniversario, estaba preparado, pero el plan debía seguir sin que nada lo estropeara.
—Gracias, lo tengo presente —respondió, sin querer mostrar más emoción de la que debía. No podía dejar que nadie notara lo que realmente sentía.
La secretaria, un tanto confundida, asintió y salió de la oficina, dejándolo solo con sus pensamientos. Jungkook miró el reloj de su escritorio. Aún quedaba tiempo antes de que las tiendas cerraran.
Sus manos se entrelazaron con fuerza sobre el escritorio. Tenía que cumplir con todo lo que quedaba en su agenda, pero su mente no podía dejar de pensar en lo que vendría después.
Al final de su jornada laboral, salió de la oficina y se dirigió hacia el apartamento que compartio con su esposo.
Pov jungkook
Llego al apartamento, rápidamente me estaciono y entro, fue un día largo y pesado.
Al entrar veo a mi bebé precioso dormido en el mueble, depósito un beso en sus labio y repentinamente despierta.
-jungkook- Hola vida mia , ¿cómo estás?. Digo con un tano cansado
-jimin- bien… dice con un tono no tan feliz.
Jungkook -que bueno hermosura, tomare un baño, vuelvo en seguida . Expreso con un tono amargo sin emoción.
-jimin- esperaa… yo… quisiera saber si me podría bañar contigo tengo mucho sin sentir. Digo con nervios pero felicidad.
-jungkook- jimin. No , estoy cansado, lo siento bebe , haz la cena bajare a comer . Expreso con frialdad.
Pov jungkook
Esto me está matando, no soy asi con jimin siy mas amoroso y atento, y mas complaciente no me gusta veo la tristeza en sus ojitos.
Jimin
Realmente nose que le está pasando a Jungkook, no pasa tiempo conmigo , no quiero complacerme y esta distinto.
Narradora.
A pesar de que jimin se quedó sobre pensando, nose dio cuenta cuando una lágrima bajo por su mejilla , solo la limpió, y fue rápidamente hacer la cena.
Jungkook
Jungkook bajó las escaleras con paso firme, su mente aún atrapada en todo lo que había ocurrido durante el día. La cena estaba sobre la mesa, pero su estómago no tenía hambre. Sin embargo, debía comer, no podía dejar que Jimin sospechara nada. Se sentó en su silla, sin mirarlo, y comenzó a comer en silencio.
Jimin, que estaba sentado frente a él, lo observaba con una mezcla de tristeza y preocupación. Su corazón latía más rápido de lo normal. Al principio pensó que Jungkook solo estaba cansado, pero con el tiempo comenzó a sentir que algo no estaba bien.
—Jungkook, ¿no te gustaría hacer algo especial mañana? —dijo, con una pequeña sonrisa, tratando de sonar casual, pero sus ojos delataban la esperanza que sentía.
Jungkook levantó la mirada brevemente, pero su rostro seguía siendo indiferente, como si no tuviera idea de lo que Jimin estaba insinuando.
—¿Algo especial mañana? —dijo, frunciendo el ceño y haciendo una pausa, como si estuviera tratando de recordar algo.
—. ¿Qué hay para mañana, Jimin? ¿Qué se celebra mañana?
Jimin lo miró sorprendido, su sonrisa se desvaneció un poco mientras intentaba procesar la respuesta. No quería creer que realmente lo había olvidado, pero las palabras de Jungkook lo hacían dudar.
—Pues… es mi cumpleaños —dijo suavemente, sin poder ocultar un poco de tristeza en su voz.
Jungkook, por un momento, no dijo nada. Su mente estaba luchando entre su deseo de mantener la calma y la sorpresa que le había preparado a Jimin para mañana. Sabía que debía seguir con la farsa para que todo saliera bien, pero algo en su interior le dolía al ver la expresión de Jimin. Finalmente, con tono frío, dijo:
—Ah, sí… tu cumpleaños. —su voz no mostraba emoción alguna
—. Ya te dije que no tengo ganas de hacer nada, Jimin. Estoy agotado. Solo haz una cena, bajaré a comer y ya. No te preocupes por nada más.
Pov jungkook
bajo la escalera paso firme, La cena estaba sobre la mesa, pero su estómago no tenía hambre. Sin embargo, debía comer, no podía dejar que Jimin sospechara nada. Se sentó en su silla, sin mirarlo, y comenzó a comer en silencio.
Jimin, que estaba sentado frente a él, lo observaba con una mezcla de tristeza y preocupación. Su corazón latía más rápido de lo normal. Al principio pensó que Jungkook solo estaba cansado, pero con el tiempo comenzó a sentir que algo no estaba bien.
—Jungkook, ¿no te gustaría hacer algo especial mañana? —dijo, con una pequeña sonrisa, tratando de sonar casual, pero sus ojos delataban la esperanza que sentía.
Jungkook levantó la mirada brevemente, pero su rostro seguía siendo indiferente, como si no tuviera idea de lo que Jimin estaba insinuando.
—¿Algo especial mañana? —dijo, frunciendo el ceño y haciendo una pausa, como si estuviera tratando de recordar algo—. ¿Qué hay para mañana, Jimin? ¿Qué se celebra mañana?
Jimin lo miró sorprendido, su sonrisa se desvaneció un poco mientras intentaba procesar la respuesta. No quería creer que realmente lo había olvidado, pero las palabras de Jungkook lo hacían dudar.
—Pues… es mi cumpleaños —dijo suavemente, sin poder ocultar un poco de tristeza en su voz.
Jungkook, por un momento, no dijo nada. Su mente estaba luchando entre su deseo de mantener la calma y la sorpresa que le había preparado a Jimin para mañana. Sabía que debía seguir con la farsa para que todo saliera bien, pero algo en su interior le dolía al ver la expresión de Jimin. Finalmente, con tono frío, dijo:
—Ah, sí… tu cumpleaños. —su voz no mostraba emoción alguna—. Ya te dije que no tengo ganas de hacer nada, Jimin. Estoy agotado. Haz una cena, bajo a comer y ya. No te preocupes por nada más
Pov narradora
Jungkook sintió cómo su corazón se apretaba al ver a Jimin tan vulnerable, pero no podía mostrarle lo que sentía. Él sabía lo que tenía planeado, y la sorpresa que le esperaba al día siguiente debía ser perfecta. Pero mantener esa fachada fría, ese distanciamiento que tanto le costaba, era necesario para que todo fuera un éxito. Él no quería ser cruel, pero a veces se veía obligado a actuar de esta manera para sorprenderlo.
Dia siguiente…..
Con el primer rayo de sol, Jungkook se despertó, se vistió rápidamente y se preparó para ir al trabajo. En la habitación, Jimin aún dormía plácidamente, ajeno al nuevo día. Antes de salir, Jungkook se acercó silenciosamente y depositó un suave beso en la mejilla de Jimin. Sin decir palabra, salió de la habitación, dejando atrás la intimidad del sueño y la promesa de lo que aún estaba por revelarse.
Pov jimin
Mientras se preparaba para enfrentar el día, una sensación de vacío comenzó a invadirlo. Hoy era su cumpleaños, y la ausencia de una felicitación o un gesto cariñoso por parte de Jungkook le pesaba en el corazón. La indiferencia con la que Jungkook se había marchado había dejado un hueco que ni el brillo del nuevo día podía disipar. Con el corazón encogido, Jimin se sintió solo, deseando haber recibido al menos una palabra de aliento en un día tan especial.
Pov narrador
Después de un largo día de trabajo, Jungkook se preparó para ir a aquel supermercado en busca de un regalo para Jimin. A pesar de haber recorrido muchos lugares sin éxito, aún tenía la esperanza de encontrar algo especial para él.
Pov jungkook
Jungkook llegó al supermercado y se estacionó rápidamente. Su corazón latía con impaciencia mientras entraba al lugar, recorriendo los pasillos en busca de algo que pudiera ser el regalo perfecto para Jimin. Había visto de todo durante el día, pero nada lograba convencerlo.
Mientras caminaba sin rumbo entre los estantes, sus ojos se detuvieron en un espectacular ramo de flores amarillas. No era un ramo común, sino uno enorme, con más de doscientas flores. Al instante, supo que debía llevarlo. Lo apartó sin dudarlo, pero aún sentía que no era suficiente.
Siguió explorando, con la esperanza de encontrar algo más. Fue entonces cuando, al pasar junto a la repostería, algo captó su atención: un majestuoso bizcocho decorado en blanco y rojo, los colores favoritos de Jimin. Era una tarta de tres pisos, impecable, elegante, y en cuanto la vio, supo que debía ser parte de la sorpresa. Sin pensarlo dos veces, pidió que se la prepararan para llevar.
Mientras esperaba, sus ojos se posaron en un frasco de glaseado de chocolate. Una idea cruzó su mente, una que lo hizo sonreír con picardía. Se imaginó a Jimin cubierto de aquel dulce glaseado, disfrutando juntos de un momento mucho más íntimo. Con esa imagen en la cabeza, tomó el frasco y lo colocó en el carrito.
Finalmente, con todo listo, se dirigió a la caja y pagó sus compras. Al mirar su reloj, notó que ya eran las 7 de la tarde. El día había sido largo, pero la sorpresa estaba casi completa. Ahora solo quedaba lo más importante: regresar a casa y hacer que Jimin creyera, hasta el último momento, que Jungkook había olvidado su cumpleaños.
Pov narradora
Jungkook entró, con el pecho agitado y varias bolsas en las manos. Sus ojos brillaban con una emoción contenida, pero su expresión se mantuvo serena.
—Estoy en casa —anunció con su tono de siempre.
Jimin apenas levantó la vista. —Bienvenido…
Pero entonces, vio algo que lo dejó sin aliento.
Jungkook caminó hacia él y, sin decir una palabra, dejó un enorme ramo de flores amarillas frente a sus ojos. No era un ramo cualquiera. Eran al menos doscientas flores, vibrantes y hermosas, con un aroma dulce que inundó la sala.
El mundo de Jimin se detuvo por un instante.
—¿Qué…? —logró decir, su voz temblorosa.
Jungkook sonrió levemente. —¿De verdad creíste que lo olvidaría?
Jimin sintió su pecho apretarse. Todo el día había creído que Jungkook simplemente lo había ignorado, que no le importaba su cumpleaños… pero ahora, con esas flores frente a él, todo daba un giro inesperado.
—¡Eres un maldito idiota! —exclamó, golpeando el brazo de Jungkook, pero sus ojos estaban llenos de lágrimas contenidas.
—Un idiota que te ama demasiado —respondió Jungkook con una sonrisa traviesa.
Antes de que Jimin pudiera procesar lo que estaba sintiendo, Jungkook sacó otra sorpresa: una caja elegante, dentro de la cual se encontraba un majestuoso bizcocho de tres pisos, decorado en blanco y rojo, sus colores favoritos.
Jimin llevó ambas manos a su boca, completamente conmocionado.
—No puede ser…
—¿Ahora sí me perdonas por hacerte sufrir un poquito? —preguntó Jungkook con una sonrisa burlona.
Jimin no pudo contenerse más. Se lanzó sobre Jungkook, abrazándolo con todas sus fuerzas, hundiendo su rostro en su cuello. Su pecho subía y bajaba rápidamente, su corazón latiendo con una mezcla de alivio, emoción y felicidad pura.
—Te odio… —susurró contra su piel, pero su voz temblorosa y la forma en que se aferraba a él decían lo contrario.
Jungkook rió suavemente, deslizando sus manos por la cintura de Jimin y acercándolo más.
—Y yo te amo por ser tan adorable cuando te emocionas.
Jimin alzó la vista, sus ojos brillando con un millón de sentimientos. Y antes de poder decir nada más, Jungkook tomó su rostro con ambas manos y lo besó. Un beso cálido, profundo, lleno de todo lo que no había dicho durante el día.
Jimin respondió con la misma intensidad, sintiendo cómo cada parte de su cuerpo se estremecía bajo el toque de Jungkook. Su tristeza, su angustia, su decepción… todo se desvaneció en ese instante, reemplazado por el amor ardiente que Jungkook derramaba sobre él.
Cuando se separaron, Jungkook sonrió contra sus labios.
—Ahora… ¿listo para celebrar?
Jimin asintió, mordiéndose el labio con una sonrisa.
—Contigo, siempre.
No puedo creer que planeaste todo esto —susurró Jimin mientras se sentaba.
Jungkook sonrió, sirviéndole un poco de vino. —No podía dejar que mi persona favorita pasara su cumpleaños triste.
Jimin lo miró con ternura y tomaron juntos la primera copa, sintiendo cómo la calidez del vino recorría sus cuerpos. Entre bocados y risas, el ambiente se fue volviendo más cómodo, más íntimo. Jungkook no dejaba de observarlo, sus ojos oscuros reflejando algo más que cariño.
Jimin sintió la intensidad en su mirada y tragó saliva. —¿Por qué me miras así…?
Jungkook apoyó un codo en la mesa y sonrió de lado. —¿Así cómo?
Jimin desvió la mirada, sintiendo sus mejillas arder. Jungkook disfrutaba verlo así. Su lengua humedeció sus labios antes de hablar con un tono más bajo, más grave.
—Es que te ves precioso cuando estás feliz.
Jimin sintió un escalofrío recorrerle la espalda. El ambiente había cambiado. La forma en que Jungkook lo miraba ya no era solo de ternura, sino de deseo.
—Kook… —murmuró, pero Jungkook ya se estaba acercando.
Dejó su copa a un lado y, con un movimiento lento pero firme, tomó la mano de Jimin, acariciando sus dedos con suavidad.
—¿Sabes qué es lo mejor de esta noche? —susurró Jungkook, inclinándose un poco más.
Jimin negó con la cabeza, sin poder despegar su mirada de él.
Jungkook sonrió con picardía y, sin previo aviso, llevó su pulgar a los labios de Jimin, limpiando un poco de glaseado que había quedado en la comisura.
—Que la celebración todavía no termina.
—¡Jungkook! —exclamó entre risas y sorpresa, aferrándose a sus hombros.
Pero Jungkook no dijo nada. Solo sonrió con esa expresión traviesa que hacía que Jimin se estremeciera. Caminó con seguridad hasta la habitación y, sin previo aviso, lo dejó caer suavemente sobre la cama.
Jimin se apoyó en sus codos, observándolo con el corazón latiendo a toda velocidad. —¿Qué estás haciendo…?
Jungkook no respondió de inmediato. En su lugar, llevó una mano al cuello de Jimin y deslizó sus dedos con lentitud, bajando por su clavícula hasta su pecho. Se inclinó y atrapó sus labios en un beso lento pero profundo, uno que hacía que Jimin se olvidara de todo.
El aire se volvió más denso cuando Jungkook lo besó una y otra vez, explorando cada rincón de su boca, saboreándolo con una intensidad que hizo que Jimin soltara un suspiro entrecortado.
Pero entonces, Jungkook se separó de repente.
Jimin lo miró confundido, aún sintiendo el cosquilleo de sus labios sobre los suyos. —¿Por qué te detienes…?
Jungkook sonrió de lado y, sin decir una palabra, tomó una de las fundas de la mesa cercana.
Jimin entrecerró los ojos, observándolo con desconfianza. —¿Qué… es eso?
Jungkook sacó lentamente el contenido de la funda, dejando a la vista un frasco de glaseado de chocolate.
Jimin parpadeó, sorprendido. —Jungkook… ¿qué piensas hacer con eso?
Jungkook inclinó la cabeza con una sonrisa pícara, abriendo la tapa con calma.
—Oh, Jiminie… —murmuró con voz ronca—. No te preocupes. Vas a averiguarlo muy pronto.
Jimin tragó saliva, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda cuando Jungkook metió un dedo en el glaseado y lo sacó cubierto de chocolate.
Jungkook lamió lentamente su propio dedo, sin dejar de mirarlo.
—Vamos a divertirnos un poco.
Pov narradora
Jungkook tomó el frasco de glaseado y lo vertió lentamente sobre el torso de Jimin. Con su lengua, lamió cada rincón, asegurándose de no dejar rastro alguno. Luego, deslizó las manos hasta los pantalones de Jimin, retirándolos con cuidado. Aplicó el glaseado en su miembro y recorrió toda su longitud con deleite.
—Ahh, Jungkook, me gusta… Sigue, qué rico… —dijo Jimin con un tono suplicante y lleno de excitación.
Jungkook continuó lamiendo su longitud, incrementando la intensidad, hasta que sintió que Jimin estaba por venirse .
—Ahhh… Casi me vengo… ¿Por qué paras? —preguntó Jimin, frunciendo el ceño con frustración.
—Todavía no, bonito. Vamos a divertirnos más —respondió Jungkook con una sonrisa traviesa
Jungkook sostuvo con firmeza la cintura de Jimin, sus cuerpos encajaban a la perfección mientras el aire a su alrededor se volvía cada vez más denso. Sus respiraciones eran erráticas, mezclándose con el sonido de la cama crujiendo bajo ellos.
—Jimin… —su voz era ronca, cargada de deseo.
El menor se aferró a sus brazos, sintiendo cada movimiento profundo que lo hacía arquearse y gemir con intensidad. Jungkook marcaba el ritmo, lento al inicio, disfrutando cada estremecimiento del cuerpo bajo él, cada jadeo ahogado en su oído.
Pero la paciencia se desvaneció rápidamente. Con un gruñido bajo, Jungkook aumentó la intensidad, embistiéndolo con fuerza y haciéndolo soltar un gemido entrecortado.
—Ahh… Jungkook… más…
Los movimientos se volvieron más desesperados, los cuerpos chocaban con una mezcla de pasión y entrega. Jungkook lo sujetó con más fuerza,
—Ah~ Jungkook… —gimió Jimin, aferrándose a sus hombros mientras el mayor descendía, dejando suaves mordiscos en su clavícula.
Jungkook sonrió contra su piel, disfrutando de la forma en que su cuerpo reaccionaba a cada toque. Con un movimiento ágil, lo empujó contra la cama, inclinándose sobre él con una mirada ardiente.
—No tienes idea de cuánto te deseo… —susurró con voz grave antes de capturar sus labios en un beso hambriento, lleno de necesidad.
Las respiraciones se volvieron erráticas, y los cuerpos se buscaron con desesperación. Jungkook dejó un camino de besos por su pecho, jugando con su lengua mientras escuchaba los jadeos de Jimin volverse más intensos. Sus manos fuertes exploraban, provocaban, tentaban, hasta que el menor se arqueó con un gemido profundo.
—Jung… ahh~
El ambiente estaba cargado de deseo, sus cuerpos encajaban perfectamente, moviéndose en un ritmo frenético. Cada toque, cada susurro al oído, cada gemido ahogado los acercaba más al punto de no retorno.
Jungkook lo sujetó con fuerza, marcando su territorio con besos posesivos y embestidas que hicieron que Jimin se aferrara a él con uñas y dientes. La habitación se llenó de sonidos entrecortados, de nombres susurrados con desesperación.
Y en ese instante, nada más importaba, solo ellos dos y el fuego que los consumía.
Pov narradora
Después de alcanzar juntos el clímax, Jungkook se dejó caer suavemente sobre el pecho de Jimin. Ambos respiraban con dificultad, sus cuerpos aún temblando por la intensidad del momento compartido.
—Te amo, Jimin. Feliz cumpleaños, mi amor —susurró Jungkook con la voz entrecortada, mientras acariciaba con ternura el rostro de su amado.
Jimin sonrió, sintiendo una calidez indescriptible en su corazón. Rodeó a Jungkook con sus brazos, acercándolo más a él.
—Yo te amo más, mi amor. Este ha sido el mejor cumpleaños de mi vida… —respondió Jimin, sus ojos brillando con emoción.
Se quedaron así, abrazados, dejando que el silencio hablara por ellos. La conexión entre ambos era palpable, y en ese instante, supieron que su amor era más fuerte que nunca.
Un mes después….
—¡Jungkook, me has embarazado! ¡Tuvo que ser el día de mi cumpleaños, maldito gallo!
Jungkook, sorprendido, dejó su taza de café y se dirigió hacia Jimin con una sonrisa radiante.
—¡Vamos a tener un bebé! —exclamó con entusiasmo.
Jimin, aún asimilando la noticia, no pudo evitar sonreír ante la alegría de Jungkook.
—Sí, y todo gracias a ti en mi cumpleaños —respondió, fingiendo molestia pero con cariño.
Jungkook se acercó y lo abrazó con ternura.
—Te amo, Jiminie. Vamos a tener muchos hijos y formar una familia hermosa.
Desde el abrazo, Jimin respondió con una risa suave:
—Yo también te amo, Kookie. Aunque no puedo creer que esto esté sucediendo.
Ambos se quedaron abrazados, compartiendo la alegría de la noticia y anticipando el maravilloso viaje que les esperaba como futuros padres.
Final………