Mi último intento [BakuDeku]

Summary

Atravesar cientos de mundos y dimensiones, sólo para poder estar una vez más con el amor prometido, ¿será que este último intento podrá darle felicidad al corazón afligido?

Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1




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"Te lo juro Deku, no descansaré hasta encontrarte de nuevo y entonces sí, estaremos juntos por siempre mi amor"


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Izuku tenía ese constante sueño en que Katsuki le juraba amor eterno, ese sueño en que aquella mirada bermellón le demostraba devota e inquebrantable lealtad. Pero era sólo un sueño. Una creación que había asumido, fue desatada por su subconsciente para torturarlo.


Durante el tercer grado en la UA, Bakugou y Midoriya iniciaron una relación secreta y pasional. Un año atrás AFO fue inutilizado, al igual que toda la liga de villanos. Los responsables fueron aquellos que se les denominó cómo "El wonder dúo".


Conocer el sexo de la mano del que fue su amor desde la infancia, se convirtió en el gozo más grande que el mundo podía ofrecerle al pecoso de cabello verde. Fueron incontables noches compartidas; una graduación de la que se escaparon para amarse desenfrenadamente, miles de misiones en que el regreso a casa se convirtió en la huida a un hotel de paso. Hubo momentos indecentes en mitad de patrullajes nocturnos y más de una caricia bajo la mesa, en medio de juntas de trabajo.


Pero hay veces en que sin importar la compatibilidad entre dos personas, el entorno les obliga a separarse y tras tres años de gozo: tuvieron un abrupto final.


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La presión de la sociedad a veces es demasiada y Katsuki no tuvo el carácter para lidiar con ello. Japón era un sociedad bastante conservadora, había visibilidad para la comunidad homosexual, pero no dejaban de ser juzgados y hasta rezagados por ello. El rubio creció escuchando lo turbio que era el que dos hombres se amasen. Creció entendiendo que ni su familia ni su sociedad aprobarían algo así y tras una serie de entrevistas colapsó.


¿Quién será la afortunada que se lleve tu corazón, Dynamight?


¡Todos morimos por ver a un hijo tuyo, que herede tu grandiosa particularidad!


¡Se espera mucho de ti!


Katsuki perdió la cuenta de las veces que escucho aquellas frases.


Una noche llegó al departamento de Izuku, tenía las llaves, pues llevaban mucho tiempo en ese tipo de relación, pero siempre eran discretos. Se metió a su cama y se lo folló como sí no hubiera mañana… y es que no lo había.


—Eso fue increíble Kacchan —el pecoso suspiró enamorado, su cadera dolía un poco por las fuertes estocadas recibidas, tenía indecentes marcas moradas por todos lados y no había juntado fuerza para ir a limpiarse el semen que escurría entre sus glúteos.


Bakugou estaba inerte, veía fijamente el techo. Pasaron varios minutos hasta que volteó para ver a su pareja.


—¿Qué pasa, Kacchan? Durante el sexo de sintió increíble, pero apenas acabó y pareces distante, cómo sí no estuvieras aquí  —volvió a hablar Izuku, era él quien siempre incitaba las conversaciones.


—Ya no puedo más con esto, es muy doloroso, se terminó Deku —lo miró a los ojos mientras pronunciaba esas últimas tres palabras y de inmediato salió de la cama para comenzar a vestirse.


Izuku no dijo nada, quería despertar, rogar que fuera una pesadilla, pero no era así.


Katsuki se acercó a besar su frente. Sus labios se quedaron pegados al pecoso por varios minutos, sus silenciosas lágrimas se deslizaron hasta caer por las mejillas de Izuku, estaba dejando al amor de su vida, al motivo del latir de su corazón.


—¿E-estás seguro de esto? —era irreal, la ruptura le caía como un balde de agua encima, no podía procesarlo, no sabía qué decir o hacer, ellos estaban bien, compartían tantas cosas, estaba seguro de que no había alguien más y no es que fuera soberbio al respecto, sentía el amor de Katsuki y no dudaba de él.


—No puedo salir al mundo y decir que te amo, no puedo lidiar con eso, todos tienen tantas expectativas que duele —seguía pegado a su frente e Izuku no se movía—, prefiero que piensen que no me casé porque nadie aguantó mi carácter, a qué todos sepan que jamás tendré un hijo porque amo a otro hombre —hubo un momento de silencio y Katsuki notó como las lágrimas de Midoriya también salían en silencio—, perdón por todo Izuku, nunca estuve a tu altura, ya no puedo más.


El más bajo empuñó las manos, arrugando la sábana bajo éstas. Tragó saliva con dificultad y levantó el rostro, empapado en lágrimas, pero con una enorme sonrisa.


—Gracias por todo Kacchan, han sido los mejores tres años de mi vida… te amo, siempre voy a hacerlo.


—Yo también, aunque no lo parezca, también te amo Izuku. 


El rubio sentía su corazón resquebrajarse, ¿Por qué sí era lo correcto dolía como el maldito infierno?, abandonó el departamento dejando su juego de llaves en la mesa del comedor.


Ambos pensaron en alejarse, trataron de trabajar en distintas agencias, se mudaron una o dos veces a trabajar por periodos en el extranjero, pero inevitablemente regresaban a la agencia de Endeavor. El mundo decía que el héroe número uno de Japón y el símbolo de la paz estaban unidos por algo más grande que el talento, quizá: el destino.


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—¿Deku-kun? —Uraraka lo veía confundido, se habían encontrado en medio de una misión de rescate, pero la mente de Izuku estaba por completo en otro lado— ¿Quieres hablar de algo? —seguía sin réplica a sus preguntas, notó la perdida forma en que Midoriya contemplaba a Katsuki rescatar a unos niños de entre los escombros—, ha cambiado mucho, Bakugou-kun realmente se convirtió en un héroe capaz de actuar con calma y tranquilizar a quienes dependen de su fuerza.


—Sí —susurró con algo de nostalgia—. Él ya es capaz de mostrar sus verdaderas cualidades al mundo, por eso es el número uno.


—¡Oh vamos! La única razón de que estas en el segundo puesto es porque tiene demasiadas fans que lo consideran sexy y eso aumenta su popularidad, pero si hablamos de habilidad, definitivamente creo que Deku-kun debería ocupar el primer puesto.


—Está bien Uraraka-san, no me molesta el ranking.


—Entonces, ¿qué pasa contigo? —notaba perfectamente como de un tiempo a la fecha, tanto su ánimo como su mirada se habían apagado.


—Nada, sigamos trabajando —no tuvo el valor de enfrentar su mirada avellana, porque la conocía, ella atravesaría sus barreras hasta dar con el origen de su sufrimiento y definitivamente no permitiría que eso sucediera.


Midoriya se había vuelto una versión oscura de él mismo. Comenzaba a odiar la pura sonrisa de Ochaco que demostraba una transparente felicidad. Maldecía la aceptación de la relación Ashido y Kirishima, después de todo, una pareja heterosexual siempre sería bien recibida por la sociedad y más de tan talentosos héroes. Maldecía el valor de Shinso al haberse declarado a Denki que sin dudar aceptó ser su pareja, que aunque discretos, siempre se escapaban para verse. Odiaba la posición de Shoto e Inasa, pues si bien al principio se odiaban, cuando la atracción entre ellos surgió tuvieron hasta el apoyo de Endeavor, aquel que estaba tan ansioso del amor de su hijo que hizo hasta lo imposible para apoyar su orientación y no permitir comentarios negativos ni humillación alguna.


Y ahí estaba él, con un amor correspondido que fue truncado a la fuerza por la presión social. Ahí estaba él, sólo, perdido, ansiando que el número uno lo volteara a ver de nuevo, se arrepintiera de todo y tuviese los huevos para imponerse a los cánones sociales y gritar "¡Amo a otro hombre!". Pero todo ello, no eran más que anhelos vacíos de su corazón destrozado. Lo sabía, nada en el mundo haría a Katsuki cambiar de opinión.


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—Hey nerd ¡Nerd! —Izuku tenía la mirada clavada en el monitor de la computadora en su escritorio, pero no había nada que estuviera viendo, la paciencia de Katsuki no era algo con que jugar, le llamó de nuevo sin respuesta y entonces le tomó el cuello— ¡Deja de ignorarme, Izuku!


—¿Ah? —ni siquiera hubo un grito exaltado— Lo siento, no fue a propósito Kacchan, ¿qué necesitas?


—¡¿Para que crees que es el estúpido teléfono?! ¡Sí te dignaras a leer los mensajes sabrías qué necesito idiota!


El rubio lo miraba furioso, sabía que era su culpa, la forma en que lentamente Izuku se apagaba, pero no podía hacer nada, estaba frustrado, cada vez se cuestionaba más si había tomado la decisión correcta al trabajar en la misma agencia que él.


El de cabello verde sacó el móvil del cajón en que lo había aventado horas atrás y miró con desgano las imágenes y mensajes.


—¿Eso es un lobo? —Se notaba su confusión— ¿En serio necesitan del wonder dúo para esto?


—A mí también me parece una mierda, pero trabajo es trabajo, así que mueve tu trasero y vamos.


Midoriya suspiró un poco hastiado, no creía que un animal fuese un incidente difícil de contener, pero como Kacchan decía "trabajo es trabajo" y él sólo podía obedecer cuando se le requería. Así que ambos fueron juntos al área de cambiadores de la agencia.


Bakugou lo veía de reojo, extrañaba tanto acariciarlo, besar su pecosa piel, hacerlo sonrojar y gemir debajo suyo, pero no sólo eso, extrañaba su sonrisa enorme y sus jades llenos de brillo, su voz adormilada después de varias rondas de sexo y la forma tan tierna que pasaban horas abrazados en la cama sin ningún propósito más allá de estar juntos y escuchar sus corazones latir sincronizados. Sacudió la cabeza, pues debía despejarse de tales pensamientos. Kaminari había tenido una sería plática con él recientemente, lo había estado convenciendo de recuperarlo, pues el rubio eléctrico era el único de sus amigos que conocía la relación que tuvieron y no se cansaba de decirle a Katsuki lo equivocado que estaba al alejarse del amor de su vida, porque para él no había duda, ellos se amaban intensamente.


Katsuki ya no estaba seguro de la decisión que había tomado, pero el que Izuku no lo hubiese intentado detener tampoco le hacía gracia, pensaba que si el pecoso se lo hubiera pedido, con todas sus letras, jamás se hubiera ido ese día; si Izuku hubiera intentado, aunque fuese una vez, decir "quédate conmigo" él no tendría voluntad alguna para negarse, pues lo amaba. Pero eso no sucedió, Midoriya no hizo nada por retenerlo, ni siquiera intentó dialogar, resignado aceptó la ruptura y Katsuki entendió, quizá él también sufría por su relación, así que afirmó haber sido lo mejor, después de todo.


Cuando estuvieron listos y equipados partieron a la batalla, estaba cerca de un centro comercial. Aquel a quien enfrentarían parecía un lobo de unos cuatro metros de alto al pararse en dos patas, lo cual era bastante.


Midoriya pidió esperar, quería analizar un poco el comportamiento de la criatura antes de actuar.


—Debe tratarse de alguien que perdió el control de su quirk, la forma en que pelea es como la de una persona, además esos collares y la mochila que está atada a su pierna izquierda.


—Sí, pero mira a esos imbéciles, ya hay más de diez héroes fuera de combate, ¡hay que detenerlo cuánto antes!


Katsuki no esperaría por nada, se lanzó con golpes certeros para detener a la criatura, sin embargo, sus explosiones parecían no tener impacto alguno sobre el grueso pelaje del lobo.


Algo iba raro para Izuku. Su interior se sentía extraño, como esa presión en la boca del estómago cuando sabes que algo malo va a suceder, sin embargo, su sensor de peligro no se había activado. Analizaba la forma de atacar del lobo, si bien dejó fuera de combate a muchos no había herido a nadie de gravedad, es más, no iniciaba ningún ataque por su cuenta, sólo respondía a las agresiones.


—¡Kacchan espera un momento, por favor! ¡Deja de atacarlo!


La criatura miró hacía Izuku que gritaba, los ojos de ambos se conectaron un segundo. El pecoso se perdió en la inmensidad de esos orbes escarlata, eran profundos, brillantes ¡Hermosos! Sintió algo tan cálido como una manta envolviéndolo, tal cómo la mirada de aquel hombre que era su lugar seguro.


Bakugou iba directo a la yugular, con un AP Shot super cargado. Pero antes de atinar su ataque la silueta del lobo se perdió. De forma abrupta su tamaño disminuyó hasta convertirse en la de un hombre, alto, fornido y rubio, un hombre… que había besado los labios del símbolo de la paz sin previo aviso.