Meate Bamburro

Summary

Bambam ha sido una verdadera perra buscando la atención de Nayeon. Jeongyeon no dejará que ese inmigrante ilegal se meta con lo suyo.

Genre
Humor
Author
Josefa
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Meate Bamburro

Jeongyeon estaba en su casa, tranquilamente cortándose las uñas de los pies. Aquello era un trabajo algo tardado, así que tenía la televisión encendida para crear algo de ruido de fondo y no aburrirse.


En eso, una voz conocida e irritante se escuchó en el aparato. Dejó el cortaúñas a un lado, alzó la mirada y vio ese rostro que tanto detestaba.


—¡Hola, amigos! —Habló el indígena en la televisión—. ¡Bienvenidos a "Bam House"! ¡La invitada de hoy es Nayeon!


"¿Nayeon? ¿Mi Nayeon?", pensó Jeongyeon. "¡Oh, cierto! ¡Verdad que ella iba a ir al programa de ese imbécil!", recordó y mordió su labio frustrada. A ella no le caía bien Bambam, justamente porque él había estado enamorado de Nayeon en el pasado.


Nayeon y Bambam reían en el programa. Jeongyeon ardía de celos, odiaba que ese pobretón sin dinero coqueteara con su novia, mientras ambos recordaban cosas del pasado y de sus intentos de citas.


Se preguntaba por qué, entre tantas mujeres, Bambam tuvo que fijarse en Nayeon. En ese entonces, la susodicha estaba soltera, pero Jeongyeon se había fijado en ella desde antes y donde Jeongyeon pone el ojo, pone la bala. Así que Bambam debió de guardar distancia.


La sangre de Jeongyeon hervía mientras veía a los dos en la televisión coqueteando. Decidió entrar en su celular para distraerse, pero lo que vio fue aún peor.


Había millones de comentarios queriendo que Nayeon se hiciera novia de Bambam. Algunos sobrepasaban lo estúpido diciendo: "Hacen una linda pareja" o "Nayeon pronto se juntará con Yugyeom, seguramente Bambam se enojará y se armará un triángulo amoroso".


Jeongyeon estaba a punto de escupir fuego de tanto enojo cuando lo que vio en la televisión fue la gota que derramó el vaso.


Bambam estaba recibiendo a Nayeon vistiendo una camisa negra y un pantalón de pijama que no combinaban en nada, y encima estaba descalzo. ¿Acaso así los simios (hombres) reciben a las mujeres?


Jeongyeon ya tuvo suficiente, no iba a dejar que un don nadie que huyó ilegalmente de Tailandia, que ni siquiera tiene para comprarse zapatos o calcetines, venga a coquetear con su novia. Bambam ha estado jugando con fuego y hay que darle una lección.


Salió al patio y vio su helicóptero de guerra. Se subió en él y partió por los cielos rumbo a la casa de Bambam.


El cara de rana de Bambam estaba en su cama mirando un programa tailandés cuando sintió un ruido muy raro afuera de su choza de cartón. Trató de no darle importancia, pero al ver cómo el eno que tenía de techo se estaba sacudiendo, decidió salir a echar un vistazo poniéndose unas sandalias con olor a orina de gato.


—¡¿Qué mierda?! —Exclamó asustado al ver el helicóptero de guerra con un lanzamisiles sobrevolando su patio lleno de caca de gato.


—¡Esto te pasa por enamorarte de Nayeon! —Gritó Jeongyeon con un megáfono—. ¡Donde yo pongo el ojo, pongo la bala, así que estás frito!


—¡No, no me mates! —Rogó Bambam.


—¡No! —Se acercó a Bambam en el helicóptero.


El pobre simio tuvo que huir por toda la ciudad mientras Jeongyeon lo acechaba con su poderoso helicóptero.


Para Bambam, un virgen con sobrepeso y las piernas chuecas, la tarea de correr rápido es un verdadero reto, sumándole el hecho de que estaba arrancando de un helicóptero de guerra, el pobre sentía que ya iba a morir, le estaba rezando mentalmente a todos los dioses para que lo perdonen por haber sido una perra y dejarlo ir al cielo.


El chico tropezó con una piedra y cayó, creyó que era su final cuando vio a Jeongyeon bajando por una cuerda que colgaba del helicóptero mientras este yacía estacionado en el aire.


—¡Jajajajaja! —Se burló poniéndose las manos en la panza—. ¡Oh, Dios, ojalá te hubieras visto, parecías un patito corriendo! —Siguió riéndose.


—P-por favor, Jeong... No me mates, aún quiero vivir, te prometo que dejaré de ser amigo de Nayeon —Se arrodilló.


—Tranquilo, Bam, no te voy a matar, solo quería darte un sustito.


—Mhmm, supongo que me lo merezco... —Suspiró—. ¿Puedo ir a casa?


—No, todavía —Dijo Jeongyeon sacando una fusta.


Luego empezó a pegarle a Bambam en el trasero y la espalda baja mientras este se disculpaba una y otra vez y juraba por lo más sagrado nunca más volver a juntarse con Nayeon.


—Ahora sí, puedes irte —Jeongyeon sonrió.


—G-gracias... —Bambam se despidió y se fue corriendo—. ¡Mamá! ¡Tengo miedo, mami!


Al final, Jeongyeon y Nayeon tuvieron una cena romántica y luego un poco de sexo donde Jeongyeon usó sus amadas correas y su fusta para castigar a Nayeon por coqueta.


Y Bambam acabó en casa de sus padres. Traumado por lo que acababa de pasar, durmió con su mamá y su papá, pero del miedo se orinó en la cama.


Fin 💪🏻🏚️.



Gracias por leer lindas 😊💘.


Por cierto, tengo una playlist, escuchenla para evaluar si tenemos gustos musicales parecidos 😛: