Prologo
A veces creemos que todo termina con un adiós, sin detenernos a pensar que, en realidad, podría ser el comienzo de una historia aún más hermosa, aunque nuestros caminos se separen.
Nos miramos por última vez, con la certeza que el amor no siempre se mide por el tiempo que dura, sino por la intensidad con la que se vive. Fuimos un suspiro en el vasto universo, dos almas que se encontraron en el momento preciso, aunque el destino no nos permitiera caminar juntos para siempre.
No lamento nada. En cada mirada tuya encontré un refugio, en cada risa una melodía, en cada abrazo un hogar. Fuimos poesía escrita en la piel, fuego ardiendo en la distancia, promesas susurradas al viento. Y aunque ahora tomemos rumbos distintos, sé que en algún rincón del alma aún queda la esencia de lo que fuimos.