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Este año se provocó a sí mismo un desgaste mental, como si una lija pasase por cada pliegue de su cerebro, quedándose en el proceso completamente liso.
O en palabras simples, mientras más estudiaba más se hacía tonto; un marco de cansacio se plasmaba en su cara cada que tenía que memorizar lo mínimo según profesores.
Pero en serio que trata de por lo menos leer un poco cada día, intentando memorizar a poco, pero lo que suponía ser una compresión lectora de memorización terminó en que solo fuese un desperdicio de tiempo.
Porque cuando llegaba a los exámenes, con manchas que cubrían todo su anillo orbitario y lagaña que llenaba sus pestañas, ponía lo primero que se le venía a la mente o ponía algo no perteneciente a la asignatura de la que provenía algún examen.
Y así le fue, suspendiendo cada uno de los exámenes, con el estrés sobre su espalda y los nervios manifestándose como un tic que parecía no parar.
Cómo echaba de menos el año pasado, era uno de los mejores años sabáticos que tuvo desde secundaria, se relajó y divertió demasiado. Tuvo buenos amigos y realmente deseó graduarse con ellos, aunque algunos de ellos no pudo graduarse como él, quedando en una posición peor que la suya.
Bueno, pero por culpa de lo vago que fue antaño ahora tenía que corregir sus errores, estando en una clase llena de renacuajos (aunque solamente eran un año más chicos que él) que duplicaban su coeficiente intelectual.
No le fue difícil formar relaciones con algunos de ellos, los que se esforzó en conocer eran carismáticos a su forma; Se-mi tenía un estilo atractivo a la vista y su personalidad hacía armonía con este mismo, Gyeong-su era extrañamente divertido y era positivo ante todo y Min-su era inteligente con apariencia de bebé.
Se llevaba realmente bien con ellos, las risas no faltaban y bueno, eso fue hasta junio; cuando las semanas de éxamenes sí parecían interminables y de alguna forma aprobó algunas pruebas, probablemente porque estuvo estudiando los temaríos de estos con Min-su.
Era bastante claro con sus apuntes y sus explicaciones, siendo mejor que la mayoría de profesores que conoció en toda su miserable vida escolar.
Igualmente eso no quitó el sufrimiento que arrastró esas semanas, lo aligeró pero no eliminaba.
...
Todo terminó.
Ahora sí era la última semana, estaban a lunes primera hora, no había ningún profesor a esa hora y todo parecía sereno en el aula, como si cada ser en la sala hubiese desaparecido.
Pudo sentir esos tres segundos pacíficos antes del desastre.
Y una voz femenina interrumpió el sonido de la nada "¿Alguien ha hecho la tésis para el viernes?"
Juró que en un instante a casi todos se les cambió la cara, formando una mueca de desesperación "¡¿Qué tésis, Hyun-ju?!" exclama uno, con la voz rompiéndose como si el llanto le cosquillease la garganta "De Tecnología, lo mandaron hace un mes, además es en inglés"
Y los murmullos nacieron entre todos, expresando el temor que tenían debido a que esa asignatura la tenían muy pérdida, y Choi Su-Bong era uno de esos, "¿Min-su tú no sabías de eso?" le agarra de sus manos mientras se dirige a él, pero recibe un no como respuesta no oral "¿Y tú Se-mi" dice todavía agarrado de su compañero, la chica se quita los cascos "¿Qué quieres?"eso era un no, e iba a preguntarle a Gyeong-su, pero lo encontró dormido, y finalmente suelta las manos del pelinegro con peinado de hongo.
Estaba muy cagado y no hay otra palabra que vaya en descripción con lo que sentía, porque si realmente le hacían media los criterios de Tecnología suspendía y ya de por sí tenía suspensa dos asignaturas aparte; y aquello sólo significaba repetir.
No podía ni quería repetir, sus padres lo echarían de la casa (además que no quería ir a las clases de adultos, donde sólo se encontraría a viejos jubilados)
Pero le daba ya vergüenza pedir un último favor a Min-su, ya era mucho con las tutorias casi diarias que le hizo estos meses y ahora le va a pedir hacer un trabajo que a lo mejor hasta al propio Min-su le parecía complicado.
Ah, era una decepción hasta para sí mismo, le hubiese gustado ser un poquito más inteligente en estos conflictos mentales.
...
Min-su estos meses pudo notar cambios en sus cuerpo, cambios que supuestamente tuvo que tener a sus catorce años.
No le importó hasta que esos cambios lo afectaron; las mujeres y algunos hombres se les hacía muy atractivos para la vista y era inevitable sentir un cosquilleo en su pecho y estómago.
Sus ojos eran metal y las personas el imán.
Las curvas que pronunciadas de las féminas silvaban su nombre para que las viese y las facciones con testosterona acumulada de los hombres hacían un poco de lo mismo.
Sí, se distrajo un poco algunos días pensando en pura anatomía y explorando la de su pertenencia, cosa que realmente le hizo disociar de la realidad, perdiendo un poco de lo que pasó estos días.
Y más cuando hasta en la intimidad familiar junto a su amigo, Choi, le seducía con la naturalidad de sus expresiones y acciones que eran erotizadas por su mente. Él fue el primer hombre que jugó con la palanca de sus emociones nuevas, viviendo en su mente sin pagar alquiler.
Era un tonto, pero uno bastante guapo y si no fuese por eso hubiese rechazado sus peticiones de tutorias, como hizo con Dae-ho, Gyeong-su y muchos más de su aula.
Cómo le encantaría estar en su habitación viendo porno y no con los monos que tiene como compañeros.
Tenía que escuchar como todos estaban discutiendo sobre una tésis que ya mandaron una huevada de tiempo y que él ya hizo en su momento, realmente no le preocupaba aquello ahora mismo (mentira, realmente le tiene pánico presentar y defender su tésis).
La felicidad parecía una ilusión entre la multitud de su clase, ilusión que sólo se hallaba para contrarrestar la tristeza infinita de la que estaban condenados.
Y aquello era lo que se escribía en la cara de Su-Bong, su hyung preocupado como siempre; y esperó a que le pidiese ayuda como era de costumbre pero no pareció ser el caso.
A lo mejor ya la tenía hecha, no sabe por qué está un poco decepcionado. Aunque no estaría tan preocupado si la tuviese hecha.
Es la mera costumbre de su compañía hasta afuera de clases, era como un perrito callejero acompañando a la primera persona que le dió de comer.
...
Ya era la hora de descanso, todos estaban en la calle, siendo supervisados por un profesor aleatorio como siempre.
Min-su estaba reunido con sus amigos otra vez, comiendo mientras charlan de cualquier cosa, sin busca de un tema en específico que se quede en su habla.
Choi estaba muy callado, mientras que a escondidas absorbía poco de su cigarrillo eléctrico y de vez en cuando dándole un poco a Se-mi.
"¿No vas a comer, hyung?"
"No tengo hambre"
"Ah"
Eso fue algo incómodo de preguntar.
"¿Y alguno de vosotros entiende lo qué hay que hacer en la tésis? Yo no la entiendo, el gordo con pelos en los huevos nos la puso difícil" Gyeong comunica entre sus amigos mientras mastica "Yo no lo voy a hacer, me dan los criterios para aprobar" responde la chica con un poco de ego en su tono de voz.
"Yo lo voy a intentar, pero no tendré bien ni el título" comenta el mayor de todos "Yo lo haré hoy" cierra la conversación Min-su, con miradas cayendo sobre él.
"Oye, Min-su mándame tu trabajo cuando termines, para ver si tienes algo mal" apoya su brazo en su hombro, y este tipo creyendo que era estúpido o algo "Eres más tonto que un mono nadando y crees que te voy a mandar mi trabajo para que lo "corrijas", me tienes sin cuidado"
Los dos restantes del grupo carcajean ante la reacción de Min-su.
Pero mientras menos se lo esperan, toca la campana del centro.
Gyeong y Se-mi se adelantaron a ellos, dejándolos atrás, ya que tenían una optativa que hacía diferenciar sus horarios.
"Min-su" se arma de valor, mientras el bajo lo ve "¿Te sería molesto ayudarme con la tésis? Tú sabes que yo soy muy taratúpido para estas cosas. Porfis, pro favor, porfa, please"
"¿Tanto quieres aprobar?"
El mayor le cuesta un poco admitirlo, pero asiente.
"Es que si no apruebo la tésis, repito el año otra vez, entiéndeme Min-su"
"Me lo tendrás que demostrar en mi casa por la tarde"
Choi se sintió muy agradecido "Muchas gracias"
Al parecer no entendió muy bien a su amigo.
...
Ya terminaron las clases, estaban todos en la salida, algunos se iban en su propio transporte, en transporte público para irse a sus pueblos o caminando como seres humanos que son.
Min-su iba a elegir la última opción, debido a que no tenía otra.
Mientras que Su-Bong preparaba su casco para irse en su moto, pero divisó la molestia de su amigo en irse caminando, debido su hogar estaba muy alejado "Oye, bro, ¿te llevo?" golpea el asiento trasero esperando la aceptación del contrario y Min-su no tuvo más que suspirar y ponerse el casco que le ofreció en último momento.
Menudo peligro iba a pasar con ese hombre "Aguantate bien, no quiero que te caigas a la carretera en medio del camino" se burla de él.
"Ay qué gracioso" ni corto ni perezoso se agarra de la cintura del teñido, sintiendo su tamaño entre sus brazos, era lo suficientemente pequeña para que sus manos se volviesen a tocar.
Eso era inevitablemente atractivo.
Van a paso lento hasta llegar a grandes carreteras, y automáticamente su hyung aceleró; dejando chocar el viento veraniego en sus cuerpos, refrescando el sudor aperlado que nacía de sus cuerpos, agarrándose más fuertemente y apoyando su cabeza en la espalda larga de su compañero, como si tuviera miedo caerse.
Esquivaron tantos coches, que daba miedo, pero era algo emocionante porque hacía correr un poco su adrenalina y despejaba su mente ligeramente. Pasearon un tanto, para no llegar tan pronto a sus casas y si los dos eran francos, pues resultó ser agradable esto mismo.
Eso fue la experiencia hasta que llegó a su destino, su dulce hogar "Oye, hyung, ¿no me vas a llevar a mi casa?"
"Uy" levanta sus hombros en duda "se me olvidó que estabas conmigo, ya que, quédate para dormir, es algo tarde para ir por las carreteras"
Min-su quería negar la invitación, pero sus dos neuronas activas realmente sabían que esto era una de las más grandes oportunidades que iba a tener en su vida.
El teñido abre la puerta, manteniendo la llave con un gran llavero entre sus dedos "Entra y siéntete bienvenido" y cuando entra Min-su, cierra la puerta tras suyo.
"Min-su vamos a mi habitación, hermano" le aguanta la mano, caminando por el suelo amaderado con los pies desnudos; hasta llegar a una puerta del mismo material que rechinaba a su apertura; parecía que naturalmente el rumbo de su plan iba a la perfección.
La habitación era nostálgicamente acogedora, le recordaba un tanto a la suya cuando era preadolescente; tenía posters, figuras y más; pero al mismo tiempo aparentaba ser una habitación de un adulto, remarcando los libros pesados en su escritorio y las horas de repaso que habían en folios y fotos de personas graduadas en la que su hyung estaba posando al lado, pudiendo ser los de la foto personas que estuvieron con su hyung el año pasado.
Un click en su cerebro le hizo ganar un poco más de memoria "Oye, ¿no me ibas a ayudar con lo de la tésis?"
"No"
Fue directo. "¿Cómo?
"Me entendiste mal, hyung"
"Respondeme a esta pregunta, ¿estás tan desesperado por un diez?"
se acerca lentamente a su presa, aprisionandolo entre las cuatro paredes de su propia casa.