Veredic Masroud.
Capitulo 1: Veredic Masroud.
Veredic Masroud, el séptimo hijo del rey de Masroud. Su madre era una concubina más, sin ninguna relevancia en el reino... solo fue usada como un juguete por el rey.
Veredic tuvo que ver a su madre siendo colgada en medio de la plaza cuando él tan solo tenía 8 años. Recordaba cada momento de la sentencia... todas las voces de los ciudadanos diciendo mierda de su madre, como si su vida solo fuera basura.
¿Por qué su madre fue sentenciada a la horca? es simple, la comida que recibía Veredic y su madre era limitada. Su madre simplemente robó un pedazo de pan de la cocina para dárselo a su hijo... desgraciadamente fue atrapada en el acto y posteriormente colgada en medio de la capital.
La muerte de su madre fue el punto que lo hizo estallar en silencio, sabía que su familia debía pagar por sus acciones.
En cuanto al pueblo, él no iba a lastimar a los ciudadanos. Los habitantes no tenían la culpa, ellos debían hacer caso e insultar en las sentencias de muerte o de lo contrario habría consecuencias.
Las injusticias hacía los cuidados eran altas. Si una persona no pagaba los impuestos a tiempo, esa persona era sentenciada a la horca. Era cruel, y encima la familia y amigos de esa persona debían insultarlo... si no lo hacían, ellos también serían sentenciados a muerte.
Se mantuvo en silencio para sobrevivir. Si hacía un movimiento brusco, seguramente iba a terminar como su madre.
Mirdan 31 de Nyvaris. Año 971 D.C.Q.R
D.C.Q.R... su significado es simple: "Después de la coronación del quinto rey". Suena un poco absurdo para aquellos que no son de la realeza, ¿por qué un nombre tan absurdo? Es obvio que una coronación no es cada 971 años.
La respuesta es más simple de lo que parece. Cada muchos años se eligen un total de 10 héroes, cada uno con uno de los diez elementos, y a su vez ellos reciben un compañero enviado por los dioses, a esos compañeros se les llama "guardian".
Los últimos diez héroes fueron elegidos hace 972 años, el último dia del año justamente como ahora.
Antes de esos 972 años, los anteriores héroes fueron elegidos hace 511 años. Era evidente que no había un orden de cuando los héroes eran elegidos.
La gente que poseía el don de la premonición, podían ver en que año se llevaría la elección de los héroes.
La persona elegida en cada reino para ser el héroe usualmente era la cabeza de la familia real.
El día de hoy se estaba llevando a cabo la coronación del nuevo rey, el hermano mayor de Veredic (el primer heredero de los 12 que había).
Usualmente cada reino tiene un elemento predeterminado, esto debido a que la magia no se le da a cualquiera. Para ser digno de un elemento, se debe tener los requisitos para ser visto por el Dios de dicho elemento.
Lux, el elemento de la luz era solamente para aquellos que mantenían sus ideales completamente firmes a pesar de las circunstancias.
Umbra, el elemento de oscuridad... para adquirir esta magia se necesita cambiar completamente. Se deben perder los ideales y las creencias para poder adquirirlo, es necesario renunciar a todo para poder ser consumido por la oscuridad.
Mentea es el elemento basado en la comprensión de mente, la vista al alma y las ilusiones engañosas. La compresión de la mente es esencial para esta magia, es importante entender el razonamiento y pensamiento de cada individuo. Mayormente quienes poseen la magia de mentea son aquellos que han vivido muchos años o han visto innumerables verdades.
Viridium: Elemento basado en la naturaleza, en las plantas y el desarrollo acelerado de estas. Es un elemento que ha sido oculto por muchos años debido a su ineficiencia en terminos de agresividad. La adquisición es a través del querer salvar a las personas de la muerte, por eso mismo esta magia no tiene ningún hechizo para lastimar a los enemigos, solo sirve para salvar.
Ignis, la magia del fuego, el elemento que trae consigo la calamidad. Ignis es una magia que solamente se adquiere con una mentalidad cruel y egoísta, solamente aquellas personas que no les importa lastimar a los demás para obtener algo, pueden tener este elemento. Todos sus hechizos se centra en causar el mayor daño.
Vential, el elemento del viento que solamente aquellos que sentían la verdadera libertad podían portar. Este era el elemento que siempre lo portaba la familia Masroud debido a las reglas del reino: la realeza puede hacer lo que quiera sin importar que los demás sufran.
Glacia, el elemento del hielo. Usualmente el dolor y emociones trágicas llevan al bloqueo emocional de una persona, en eso consiste la adquisición de glacia. El dolor interno y la lucha de mantenerse a uno mismo es difícil de lidiar, tan difícil como romper un glaciar con los puños.
Aqua, el elemento del agua. Las circunstancias para adquirirlo es el arrepentimiento profundo y verdadero. El dolor interno es lo que lleva al lamento y a las lágrimas que habitan en las profundidades del mar.
Fulgor, el elemento de la electricidad. La voluntad y serenidad es la clave para esta magia. Es un elemento raro de conseguir ya que pocas personas de rehúsan a rendirse, son pocos quienes se mantienen firmes y calmados en las situaciones de vida o muerte. ¿Por qué es tan difícil mantenerse calmado? El miedo es algo normal en los humanos, sobre todo cuando estas en las puertas de la muerte.
Sinfonía arcana, el elemento del sonido y el elemento mas raro que ha existido. Su rareza proviene de que pocas personas cumplen con los requisitos para adquirir esta magia. Su único requisito es: sacrificarse a si mismo por los demás, de estar dispuesto a dar la vida por un desconocido. Es una magia con gran potencia, pero lastimosamente es poco usada por aquellos que la tienen... ¿por qué? Simple, cada uno de los hechizos lastiman al mago que lo recitó.
Ver la verdadera personalidad de alguien es realmente imposible, saber el porque del comportamiento de alguien es una gran incógnita que rodea a todos los seres vivos. Sin embargo, un Dios puede ver la verdad a traves de una persona.
Por esas características usualmente se sabe la verdadera naturaleza de una persona, el elemento que alguien recibe es un reflejo de su verdadero yo.
...
...
"Ya casi termino con estos papeles."
Hoy era la oportunidad de Veredic para huir, toda la atención estaba dirigida al nuevo rey de Masroud.
"¿Debería fingir mi muerte?"
Justo ahora Veredic estaba sentado en una silla delante de su escritorio personal. Había una pluma y varios documentos delante suyo, aquellos papeles eran sus obligaciones como parte de la nobleza, debía llenarlos antes de terminar el día.
Repentinamente por la ventana abierta cayó una gota de lluvia en uno de los papeles... las lluvias en Masroud eran raras, sobre todo a las 2:24 PM, la hora actual.
A su rutina ni siquiera se le podía llamar vida. Todos los días estaba encerrado y apenas recibía el alimento necesario para satisfacerse.
Cada documento que el llenaba debía ser hecho con dedicación y brevedad, las fallas no estaban permitidas... si tardaba mucho o algún documento estaba mal, los castigos eran torturas físicas.
El último error que cometió fue cuando tenía 15 años... fue desnudado y obligado a caminar por la plaza mientras recibía latigazos en la espalda. Las burlas de los habitantes de Masroud eran peores que las heridas físicas que había recibido aquel día.
Ahora con 19 años todas sus obligaciones eran hechas a la perfección y en poco tiempo.
Veredic se puso de pie con un suave arrastramiento de su silla. Caminó hacía el espejo cercano que tenía y se miró fijamente.
Odiaba completamente su apariencia, se parecía demasiado al padre que siempre lo repudió, al mismo hombre que mandó a su madre a la muerte.
Su cabello y facciones faciales eran idénticas a las de su padre cuando era joven. Un cabello rojo que brillaba con gran intensidad, unas facciones faciales hermosas que destacaban con su juventud.
Lo único que a Veredic le gustaba de él eran sus ojos... dos hermosos ojos azules como la profundidad del océano, un rasgo heredado de su madre.
La repulsión que le daba su rostro hizo que al final apartara su vista del espejo.
"Joven Veredic, este listo en diez minutos para la comida familiar."
El llamado parecía absurdo para cualquiera que supiera el trato que recibía Veredic, pero en las reglas familiares estaba escrito eso. Antes de cada coronación debía haber una cena familiar, sin excepción.
Esa regla era de las pocas que se conservaron desde que el reino fue fundado. Su objetivo era simple: mantener a la familia unida aunque fuera por solo un día.
"Simplemente verlos me da asco..."
Las preocupaciones y problemas familiares en poco tiempo iban a desaparecer junto con él. La ceremonia de coronación era la oportunidad perfecta para huir, las calles estarían vacias y toda la atención estaría centrada en el nuevo rey.
Esta ceremonía no era únicamente especial en Masroud, era una celebración a nivel mundial. En cada reino se elegiría al sucesor más digno para ocupar el trono.
Evidentemente Veredic no sería el elegido, solo era el hijo de una concubina... era simplemente alguien sin valor, a nadie le importará si el muere o desaparece.
"No creo que me busquen; después de todo, soy un simple insecto desechable para ellos."
Era mejor por ahora centrarse en la comida antes de la coronación. Primero debía esconder sus pertenencias personales, como aquella espada de madera debajo de su cama que usaba para entrenar.
Si... esa era su única pertenencia que el consiguió por si mismo (la cual robó del campo de entrenamiento).
Era una espada que comenzó a desenvainar desde que tenía 14 años. Tenía un escaso entrenamiento de 5 años con la espada.
"No importa cuanto me cueste... mataré a cada miembro de esta estúpida familia."
Con pasos lentos, Veredic caminó hacía la cama, se agachó y posteriormente tomó la espada...
Era una simple espada de madera, pero su valor emocional era inmenso. Sin ella probablemente Veredic habría perdido la cordura.
No tenía libros ni nada para entretenerse, sin esa espada no tendría ninguna cosa para distraerse.
En su habitación había pocos lugares para esconder la espada... bueno, el único lugar decente sería cortar el colchón a la mitad y meter la espada en medio.
Eso mismo hizo, simplemente con esa espada dió un corte horizontal al colchón y posteriormente metió la espada.
Ahora sin preocupaciones comenzó a caminar hacía la puerta. Sin embargo, antes de salir se vió de reojo en el espejo...
Su ropa era idéntica a la de los demás miembro de la familia Masroud. Era un poco lujosa para esa época debido a las limitaciones del bordado.
Su ropa era una simple camisa que era cubierta por un sueter gris con detalles rojos en el pecho, en el lado izquierdo del pecho había un bordado de una mariposa, y por último ese suéter tenía dos botones en las mangas.
La razón de esa mariposa era por la creencia de la familia Masroud, libertad, belleza y el poder para cambiar el destino.
"Libertad..."
En cuanto a sus pantalones, eran unos pantalones formales del mismo color que el suéter.
Ciertamente su cabello era un poco largo. Su cabello estaba acomodado en un peinado hacía atras, aunque torpemente dos flequillos rebeldes estaban en su frente. En la parte trasera de su cabello, cerca de su cuello había una cola que descendía hasta su espalda baja.
El largo mechón de cabello estaba atado por una pequeña liga que le dió su madre, uno de los pocos recuerdos que aún tenía de ella.
Ese corte en esa época era visto como "poco masculino", pero había un detalle detrás de ello... su madre siempre le cortaba el cabello de esa manera.
Recordar eso era reconfortante porque la recordaba, pero a la vez dolía por ya no tenerla a su lado.
¿Y lo peor de todo? No recordaba muy bien su rostro. Ella había muerto hace tanto tiempo que Veredic apenas podía recordar sus facciones... ni siquiera tenía una pintura de ella para poder recordarla, todo porque era "una simple concubina".
"Madre..."
Esa fue su última palabra mientras caminaba hacía la puerta, aquello que bloqueaba su libertad. Veredic era un simple pájaro encerrado en una jaula, un ave que no podía usar sus alas...
Cuando salió de su habitación, toda la atmósfera era difícil de asimilar. La mirada de todos los mayordomos y sirvientas eran de mero desprecio dirigido a Veredic.
Pero ya es normal para él, todos los días era tratado como una herramienta para atenuar las responsabilidades de la familia. Era una simple máquina llenadora de papeles.
Bueno... Veredic se convirtió en la persona encargada de llenar los documentos más difíciles por una razón, él estuvo dispuesto a hacer ese duro trabajo para obtener algo a cambio.
Había renunciado a su libertad con tan solo 12 años para conseguir algo...
'No me agradan sus miradas... siempre son las mismas.'
Dejando sus pensamientos de lado, Veredic continúo con su camino hacía el comedor del castillo.
Los pasillos eran bastante comunes, solo simples ladrillos de piedra adornaban toda la estructura, aunque habían algunas mesas cubiertas por manteles de diferentes colores, y arriba de ellas había candelabros. Era un pequeño toqué que daba un poco de calidez a tan monótono y aburrido ambiente.
Afortunadamente la habitación de Veredic no estaba muy alejada del comedor principal, y por ese motivo ya había llegado.
Aún el comedor estaba vacío, una buena señal para Veredic ya que no tendría que escuchar insultos de toda su familia a la vez. Si vienen de uno en uno y lo insultan, será menos molesto.
Cada uno de sus hermanos y hermanas lo odiaban... bueno, salvo por Nina, su hermana tan solo un año menor que él.
Por ahora no se sentaría en la mesa, ya que en las reglas de la familia al comer se deben sentar en orden de nacimiento. Veredic al ser el séptimo hijo del rey, él debía ser el séptimo en sentarse.
Era una regla un poco tonta, y así lo eran la mayoría de las reglas de la nobleza, pero para Veredic eran muy importantes... después de todo en estos tiempos las reglas protegen a los débiles y limitan a los fuertes.
Son de utilidad... ¿pero cuánto pasará para que las reglas cambien?
"¿Hermano?"
Los pensamientos de Veredic fueron interrumpidos por una suave voz femenina, una voz que no reconoció.
Al girar su cabeza, vió a una chica con los típicos rasgos que caracterizaban a los Masroud, cabello rojo, rostro atractivo y sus peculiares ojos que parecían hermosos rubíes.
Ciertamente no había reconocido la voz de aquella chica... pero su mirada reveló quien era, una mirada gentil y llena de una amabilidad genuina.
"¿Nina?"
La confusión atravesó la habitual mirada serena de Veredic, pero esa confusión se volvió... miedo.
"Nina, debes irte, si Vael te encuentra..."
"Hermano mayor, confía en mí. Estoy segura que nuestro hermano cambio."
Antes de que Veredic pudiera responder, unos pasos lentos pero firmes resonaron por el pasillo.
Una inusual brisa de aire se originó en el comedor, y antes de darse cuenta Vael estaba delante de Nina.
Fue extremadamente veloz, como si su cuerpo estuviera entrenado específicamente para asesinar a gran velocidad.
No... no era solo eso. Algo que siempre existió en este mundo tenía algo que ver, magia.
Aquella brisa de viento fue clara... Vael usó magia vential.
"Ustedes dos... ¿qué estaban cotilleando sobre mi?"
Veredic no dijo nada y simplemente se puso frente a Vael, esto con el fin de interponerse entre Nina y Vael.
"Vael, vete de aquí en este momento."
La altura entre ambos era notoria, aunque no mucho. Vael medía 1.92 metros, mientras que Veredic media 1.84 metros.
"¿Por qué eres tan hostil, hermanito?"
La actitud de Vael parecía amable a simpre vista, pero esa era una característica de los Masroud.
Asimismo, una sonrisa amable se formó de los labios se Veredic, algo que nunca había aparecido antes.
"Vael, no deberías usar tu falsa amabilidad. Sabes perfectamente que los Masroud son conocidos por ocultar sus emociones... y eso me resulta completamente repugnante."
La mano de Veredic se posó sobre su boca, y al apartarla su sonrisa ahora inexistente.
Ese era un gran talento de los Masroud, ellos fingían amabilidad para conseguir persuadir a los demás.
"Y por cierto, no me digas 'hermanito'... viniendo de ti solo me da asco."
A pesar de las palabras de Veredic, Vael seguía con su estúpida e innecesaria actitud amable.
"Está bien, hermanito. Oye Nina, no creas que me olvidé de ti."
Antes de que Vael pudiera hacer algo, la mano de Veredic alcanzó su hombro y lo apretó con fuerza.
"¿Qué rayos planeas hacer con ella? Si planeas hacer lo que intentaste hace siete años, prometo que te mataré."
Cuando Veredic tenía doce años fue encerrado en su habitación... pero la razón de ello es Vael.
En aquel entonces Vael tenía 18 años, siempre estaba rodeado de una aura de egocentrismo debido a que era el heredero al trono. Vael abusaba de su falsa amabilidad y su poder, no le importaba matar en silencio a quienes iban en contra de él.
Vael usó su poder para obligar a Nina a... ya saben. Nina solo tenía 11 años cuando Vael quiso abusar de ella.
Afortunadamente para la pequeña Nina, Veredic la salvo de ese destino. Sin embargo, él sabía que ella no estaría a salvo con Vael cerca, y por ese mismo motivo Veredic hizo un trato con su padre.
Las reglas de la casa Masroud dictaban que todos los hombres de la familia debían ser escritos en la academia de magia. Pero Veredic convenció a su padre y rechazó su lugar en la academia para que Nina asistiera.
Pero para hacer ese trato, Veredic a cambio debía encargarse de la mayoría de los documentos oficiales de la familia... algo sin sentido, poner a alguien tan joven a hacer algo tan importante, pero realmente nadie quiere encargarse de esas mierdas.
A pesar de las circunstancias, Veredic no flaqueó, todo para que su hermana se mantuviera a salvo... desgraciadamente ella tontamente apareció.
Aunque realmente no fue su culpa, su cerebro bloqueó aquel recuerdo de su intentó de violación para poder estar en paz. Algo positivo en realidad ya que es doloroso ver a una niña tan pequeña sufrir un trauma como ese.
"Suéltame... ser tocado por el hijo de una concubina es asqueroso."
Por primera vez en su vida, Veredic pudo ver como la falsa amabilidad de Vael se esfumaba... parecía que le pego fuertemente ser tocado por él.
"Vael, he escuchado varios rumores de nuestros hermanos. Cuando ellos hablaban en los pasillos oí que te acostaste con chicas que apenas tenían 12 años... dime, ¿es eso cierto?"
El papel de buena persona de Vael se convirtió en una arrogante y llena de desprecio a los inferiores. Lo detonante fue esa sonrisa burlona que pocos habían visto.
"Estás en lo correcto, pero dime... ¿qué harás al respecto?"
Tras la respuesta positiva de Vael, la mirada de Veredic se volvió completamente helada... como si él tuviera piedad.
"Entonces llevaré a cabo el veredicto... el castigo por tus pecados es la pena de muerte."
Veredic podía ser muy amable con aquellos que eran inocentes, incluso daría la vida para defenderlos... pero él es increíblemente cruel con aquellos que merecen un castigo. Además, las atrocidades que ha hecho Vael realmente si llevan a la pena de muerte.
"Nina, vete de aqui... no quiero que te veas afectada en esto."
Afortunadamente Nina lo hizo, ya que casi inmediatamente la palma de Vael tocó el abdomen de Veredic y lo mandó a volar de una potente ráfaga de aire.
Veredic frenó un poco el retroceso arrastrando sus pies con el suelo, haciendo que solo fuera empujado 5 metros hacía atrás.
Los ojos de Veredic estaban dirigidos a Nina que, para su alivio, había salido corriendo del comedor.
"Hermanito... siempre te he odiado, ¿crees que he olvidado el día en que te entrometiste entre Nina y yo?"
"Las personas no cambian... por eso es mejor eliminarte, maldito pedófilo."
Con su mano derecha, Veredic agarró una silla de madera que estaba delante de la mesa y la lanzó directamente hacía Vael.
Vael alzó sus dos manos y de ellas surgió una potente corriente de aire que destrozó la silla, dejando únicamente pedazos de madera y una pata de madera de la silla como única cosa intacta.
La destrucción de la silla hizo que su vista fuera bloqueada por los pedazos de madera, sin embargo, una parte de su visión fue destapada cuando la pata de madera desapareció.
No obstante, ahora él pudo ver a Veredic delante de él. Sostenía con sus dos manos la pata de madera, la arma provisional estaba apoyada en su hombro derecho mientras que con sus dos brazos lo sostenía con firmeza.
Con sus brazos dió un movimiento horizontal con una leve inclinación hacía abajo, generando un golpe que impactó directamente en el costado izquierdo de Vael, mas específicamente en sus costillas.
Humillación... eso es lo acababa de sentir Vael al ser golpeado por Veredic, por aquel hermano que vió como un simple estorbo, que veía como un cobarde y patético gusano.
De las manos de Vael surgieron un brillo verdoso que se volvió una potente ráfaga de viento. Veredic apenas pudo moverse pudiendo esquivar la mayoria del impacto, excepto por su hombro derecho.
La tela del suéter y camisa fueron desgarrados por la corriente de aire. Su hombro recibió una gran cantidad de cortes provocados por el ataque de Vael.
Era difícil distinguir la cantidad de cortes debido a que la sangre inmediatamente escurrió, lo que hizo que su hombro estuviera lleno de sangre fresca.
Veredic mordió su labio inferior para intentar ignorar de alguna manera el latente dolor de su hombro. La sangre salió de su labio a la vez que sus dos brazos se elevaban sobre su cabeza.
Con el pedazo de madera sostenido en sus manos, descendió con fuerza e impactó la cabeza de Vael. La pata de la silla fue destrozado tras este golpe... trozos de madera volaron por todas partes debido a la ruptura.
A su vez, la sangre salió a borbotones de la cabeza de Vael.
'Debo acabar con esto.'
La concentración de Veredic fue interrumpida por un dolor cerca de su hombro izquierdo... al ver hacía abajo, vió una flecha clavada en él, la cual partió en dos su clavícula.
Hubo tanto alboroto en el comedor que sin darse cuenta, un mayordomo había alertado a los guardias sobre la batalla entre ambos.
La perdida de su concentración hizo que Vael aprovechara la situación y lanzara a Veredic con una potente corriente de aire.
El empujón fue más potente, tanto que fue lanzado contra la ventana y rompiéndola en el proceso, lo que consecuentemente hizo que los vidrios de la ventana cortarán algunas partes del cuerpo de Veredic, mayormente en la espalda.
El cuerpo de Veredic caía lentamente, y por su cabeza rondaron todos los sucesos de su vida... tal como los recuerdos de una persona vienen en los últimos momentos de su vida.
La caída realmente fue alta, pero la señal de que pronto iba a impactar con el suelo fue la rama de un árbol que golpeó su nuca, y ese duro golpe lo hizo volver en sí.
"Nina..."
Su cabello ahora estaba hecha un desastre, el aire que golpeó su cabello hizo que cada mechón estuviera despeinado, y la mayoría ahora caían en su frente.
Cuando su espalda impactó contra el pasto, los pedazos de la ventana rota se clavaron aún más profundo en su espalda. A pesar del dolor, Veredic se puso de pie.
Su mirada estaba llena de determinación, él no planeaba rendirse. ¿Cómo iba a rendirse? por años estuvo encerrado en su habitación, cumpliendo su promesa para proteger a su hermana.
Ahora la tarea de Veredic es hacer pagar a su familia por los pecados cometidos, aún si eso lo lleva a la muerte.
Debía haber justicia, justicia para todos aquellos que sufrieron las consecuencias de la familia Masroud. Desde las manipulaciones hasta el abuso de poder que cometieron hacía los habitantes del reino.
"La justicia debe llevarse a cabo..."
Los pasos de Veredic eran torpes. Su cabeza dolía por el golpe en la nuca, su vista estaba borrosa y sus pisadas eran pesadas por el pasto húmedo.
La lluvia era leve, pero aún permanecía la humedad en el ambiente... ese detalle era importante ya que las heridas de Veredic ardían por el aire frío y la lluvia que golpeaba su cuerpo.
Los sonidos que alimentaban la noche eran los gritos, los sonidos de la armadura de los caballeros y el sonido de las herraduras de los caballos.
El mundo de Veredic comenzaba a ralentizarse. Sus pisadas eran lentas como su respiración, el sonido de las gotas de lluvia cayendo sobre sus heridas abiertas. Era como si el tiempo se hiciera más lento solo para darle más dolor.
Delante de Veredic pasó un caballo con pelaje blanco... lo sorprendente fue quien estaba encima, era su hermana junto con un caballero.
El color cobrizo del casco reveló quien era, era el guardia personal de Nina.
"¡No dejen que huya!"
Mientras el caballo avanzaba, detrás de él venían alrededor de 20 soldados. 6 de ellos tenían arco y flechas, los otros 14 tenían espada y escudos.
¿Era lo correcto quedarse quieto y simplemente ver? Las heridas de Veredic eran graves y no tenía un arma para defenderse.
"¡Oigan!"
Quizá llamar la atención no era lo coherente para sobrevivir, sin embargo, eso no estaba en ninguna de las opciones de Veredic.
Las miradas de los caballeros se posaron hacía Veredic. Era obvio que el asesinato sería fácil, pues estaba tan débil que será sencillo matarlo.
A pesar de la desventaja, para Veredic no era una opción simplemente rendirse. Sino, sería una escoria por dejar a la suerte a su hermana.
'No planeo rendirme... si muero será un honor.'
La lluvia caía lentamente mientras todos se acercaban a Veredic. Simplemente elevó su mano, ya estaba listo para defenderse incluso con sus heridas.
Entre todo el grupo de guardias, salió Vael. Estaba claramente enojado, incluso el maná de su cuerpo era expulsado con gran agitación.
"Veredic... eres un estúpido. Sé perfectamente que protegerás a Nina, incluso si eso te lleva a la muerte."
La mano de Vael pasó de apuntar a Veredic, a apuntar un poco más a la izquierda. A quien apuntaba Vael era a Nina, la cual estaba huyendo en aquel caballo.
"Vential, primer susurro del viento. Punzada afilada."
Hechizos... la magia podía ser recitada, llevando así al 100% la fuerza de la magia. Podía usarse magia sin recitar, pero esta apenas tenía el 60% de la fuerza del hechizo lanzado, aunque era mucho más rápido usar hechizos sin recitar.
De la mano Vael fue creada una puntiaguda flecha hecha de viento.
La pierna derecha de Veredic se movió hacía atrás. Elevó su mano derecha y en su palma surgió un mar de maná.
Su mano no temblaba a pesar de las heridas y del desbordamiento de su propio maná... su mano estaba firme, como si los miedos fueran inexistentes en todo su ser.
La estabilidad del maná de Veredic no era buena, pues él tuvo que aprender el control de maná por su propia cuenta.
Al siguiente instante, el maná de su mano chocó con la flecha de viento creada por Vael.
El primer contacto empujó un poco a Veredic hacía atrás, pero a pesar de eso se mantuvo firme. No apartó su mano, al contrario, movió su mano hacía adelante con el fin de no flaquear.
El solo hecho de tensar sus músculos, generaba en él un dolor profundo por los golpes recibidos anteriormente.
El maná es un recurso inestable que no es recomendado usarlo en su estado puro. El motivo es porque el contacto entre maná puro y magia llevaba a una explosión inminente.
Veredic sabía las consecuencias de bloquear magia con maná puro, pero al no tener un arma sería imposible bloquear el ataque de Vael.
Él no se vería afectado por el daño si aparta su mano, pero Nina será quien reciba la flecha de viento.
Lo único que podía hacer Veredic es aferrarse con sus pies en el suelo y soportar el dolor. Si Nina estaba a salvo, el dolor sería un gran sacrificio para ello.
Cada hueso y músculo gritaba de dolor, las heridas ya hechas ardían por las gotas de lluvia que caían y entraban en ellas.
La gran potencia arrastró los pies de Veredic en el pasto y por el lodo que se había formado por la lluvia. Veredic claramente no iba a aguantar mucho más, sus piernas dolían por detener el empuje del viento, sus heridas por tensar sus musculos eran graves... pero aún así permaneció firme.
Las consecuencias no tardaron en ser llevadas a cabo, pues finalmente ocurrió una explosión por el contacto entre el viento de Vael y el maná de Veredic.
La explosión fue potente, tanto que pedazos de piel de la mano de Veredic salieron volando por todas partes. La carne de su mano también fue expulsada, pero al menos los huesos estaban aún en su lugar a pesar de los daños.
"Eres realmente un idiota... no vale la pena sacrificarte por ella."
"Ella... ella es la única familia que me queda... ¡Así que cállate la boca!"
La familia Masroud contaba con un total de 12 descendientes, pero para Veredic la única al único que consideraba de su propia sangre era su hermana, Nina.
'Sé que soy un idiota... Nina es mi media hermana. ¿Acaso importan los lazos sanguíneos? Solo lleva la mitad de mi sangre, pero ella es todo lo que queda. Aunque muera hoy, haré todo lo posible para que Nina viva.'
"Ven si te atreves."
Ahora con su mano derecha inutilizable, él elevó su mano izquierda. Estaba completamente preparado para bloquear el siguiente ataque de Vael.
Una sonrisa llena de arrogancia se formó en los labios de Vael. No esperó más y preparó otra flecha dirigida nuevamente a Nina.
La flecha de aire fue lanzada, dicha flecha al poco tiempo ya estaba a la mitad de la distancia entre Veredic y Vael. Repentinamente, un peculiar rayo de color púrpura cayó en el mismo lugar donde estaba la flecha.
Todo el entorno que estaba oscurecido por las nubes grises, ahora estaba iluminado por el potente rayo.... era simplemente hermoso. El rayo atravesó el cielo y dejó ver un encantador color, ese peculiar suceso también desembocó una gran belleza.
No hacía falta decir que la potencia del rayo hizo que todos los caballeros, Vael y Veredic fueron lanzados hacía atrás.
La espalda de Veredic chocó con fuerza contra un árbol, mientras que los demás fueron lanzados mucho más lejos.
El corto plazo de iluminación había cesado al poco tiempo... pero en la oscuridad había una pequeña figura en el cielo.
Aquella figura medía aproximadamente 25 centímetros, tenía unas diminutas alas que parecían semitransparentes.
Los ojos de Vael miraron aquella figura...
"Un hada..."
¿Era realmente un hada? El hermoso polvo de hadas que desprendían sus alas señalaban que si lo era.
"¡Todos, huyan!"
El anterior gran ruido fue aniquilado por la aparición de aquella pequeña hada... ¿un ser tan pequeño era tan temido?
La pequeña hada en el cielo y Veredic apoyado contra un arbol, ellos dos eran los únicos que quedaban en el bosque detrás del castillo Masroud.
Las gotas de lluvia cayendo, las nubes grises que tapaban completamente el hermoso cielo... eso pasaba a la vez que la hada descendía en dirección de Veredic, en el proceso un poco del brillante polvo de hada se desprendía de sus alas.
Parecía que el tiempo se había detenido... era como si todo el mundo se centrara en el acercamiento del hada.
"Un gusto conocerte, Veredic Masroud... yo soy Peirity."
Una risita salió de los labios de la pequeña figura al notar la confusión de Veredic.
"Soy tu guardian, espero llevarme bien contigo... nuevo héroe de la voluntad."
...
...
Desde ese día no se tuvieron registros del paradero de Veredic... es como si hubiera desaparecido.
Por un año y medio no se supo nada de él, hasta que hubo un gran suceso que reveló que todavía seguía con vida.
Fin del capítulo.








