You're flawless
«El problema con el amor es que estoy cegado por él, eso agita mis pulmones pero mi mente está enredada entre tus pequeños defectos.
Eres mi muñeca, eres perfecta
pero simplemente no puedo esperar
que el amor nos destruya»
♬ Flawless - The neighbourhood ♬
Un miércoles la pareja estaba haciendo las compras para llenar la despensa, Yoongi caminaba detrás de Jimin observando la belleza inigualable y encantadora de su novio. Era tan perfecto, exótico, demasiado brillante y sociable. Ante todo esto siempre se preguntaba por qué había elegido a alguien cómo él, una persona aburrida, sin gracia, asocial y lleno de inseguridades.
-Bebé ¿no necesitas comprar un paquete nuevo de galletas?
Yoongi levanta la mirada para verlo al escuchar su pregunta.
-Es cierto- se aleja de él aunque realmente no quería hacerlo, sentía que dependía mucho de Jimin. Al llegar al lugar toma las galletas preferidas que siempre compraba por su buen sabor y textura. Al momento de regresar observa a un chico de baja estatura y rostro amigable entablar conversación con su novio, su respiración se cerró por unos segundos, mordiendo sus labios con mucha fuerza; su mente viajaba a distintos escenarios muy desafortunados para él. Tenía miedo, sentía que Jimin lo iba a dejar por ese muchacho tan lindo, mejor que él, alguien pálido y sin una pizca de risueño.
Su cuerpo tembló cuando Jimin le regalaba esas sonrisas perfectas a ese chico que igualmente le corresponde. Sentía que todo se estaba saliendo de control como si el amor que le profesaba Jimin era mentira o un ensueño.
Sus pasos eran cortos y tan inseguros de estar cerca de ellos. Aprieta entre sus dedos el paquete de galletas al estar al lado de su pareja observando que el chico había puesto su atención en él; no le generó una reacción buena de su parte.
-Este es Yoongi, mi novio- Jimin rodea los brazos de su amado junto a la sonrisa que no eliminaba desde que el chico estaba presente. Yoongi solo bajó la mirada sintiéndose herido por una razón que solo su mente podía saber.
-Mucho gusto...bueno, me tengo que ir antes de que mi abuela se preocupe por mí- sonríe incómodo al no recibir respuesta del bajito de cabello azabache. Jimin en cambio suspiro mirando a Yoongi luego que MinHo se haya ido por otro pasillo.
-¿Qué pasa con esa expresión?- inquiere con preocupación tomando las mejillas de su bebé blanquecino. En cambio Yoongi solo negó sin poder verlo a los ojos. Jimin era tan perfecto y él era imperfecto, no combinaban.
-No hay nada de qué preocuparse, estoy bien- dice con el timbre de voz sereno, fingiendo que se sentía bien. Jimin no soportaría que él tuviera esos pensamientos tan tontos.
-¿Seguro?- Yoongi lo tranquiliza con una pequeña sonrisa y Jimin le dio un besito en la nariz para retomar las compras. Se queda de nuevo detrás de él observando su espalda levemente ancha, de perfil se miraba tan irreal que le hizo soltar leves lágrimas al volver a imaginarse que nunca estaría a la altura de su relación con él.
...
Estaban en una fiesta universitaria donde las luces de varios colores llenaban todo el espacio de la recepción rentada por el anfitrión. Jimin estaba con un gran grupo de chicas y chicos riéndose abiertamente con ellos mientras, Yoongi estaba alejado de la multitud observando desde la distancia. El vaso de martini estaba hasta la mitad entre sus dedos.
-¿Qué haces tan solo aquí?- un chico de cabello azul llamativo se acerca con un vaso de whisky.
Yoongi apretó sus labios sintiendo que su cuerpo se relajaba un poco al ver a alguien conocido.
-Tae, solo estaba bebiendo alejado de la multitud - elevó su vaso.
-Ya veo ¿dónde está Jimin?
Yoongi le señala con el mentón el lugar específico donde estaba él.
-¿Por qué no estás con él? He visto por leves segundos su mirada hacia aquí. Parece que está preocupado por ti a pesar que está hablando con el grupo, no ha dejado de prestarte atención a ti, eso es tan lindo- suspira soñadoramente. Lo contrario a Yoongi que solo bajó su mirada al vaso de cristal. Lo que había dicho Taehyung no podía aceptarlo, estaba tan sumergido en los pensamientos negativos que no se daba cuenta de lo que estaba pasando verdaderamente a su alrededor. La mente de Yoongi estaba distorsionada donde solo podía ver a Jimin en un pedestal y a él solo en el eslabón bajo de la pirámide.
-Amor- Jimin llega hacia Yoongi dándole un beso en la mejilla. El grupo se había ido a disfrutar de la fiesta dejando al castaño de segundo plano sintiéndose algo asustado por dejar de recibir atención sin embargo, fue hacia Yoongi para tenerla de nuevo. Aunque Jimin se sentía un poco de miedo al decepcionarlo sabiendo que tenía altas expectativas hacia él.
-Jimin ¿no estabas con tus amigos?
-Ya no, se fueron a disfrutar la fiesta y aproveché para estar contigo- besaba repetidas ocasiones la mejilla izquierda provocando que Yoongi riera con sinceridad. Taehyung sonrió ante el par de tortolitos y se fue silenciosamente- ¿no quieres bailar conmigo?- Yoongi niega tímido sabiendo que era pésimo haciéndolo.
-Jimin eres tan bueno bailando y haciendo cualquier cosa, definitivamente eres perfecto- sonríe mostrando sus encías sin notar el peso que cargaba constantemente Jimin.
-Te enseñaré como hacerlo para que te salga tan perfecto como lo hago- toma la muñeca de Yoongi.
-No, no- Yoongi niega con una risa- jamás podría alcanzarte- Jimin suspira sintiéndose un poco desganado por esas palabras. Suelta el dorso de la mano con suavidad observando los ojos oscuros y bonitos de su chico.
Quería decirle tantas cosas, que no era perfecto, que estaba lleno de grietas y que sus expectativas le hacían doler sin embargo, no le dijo absolutamente nada porque no quería lastimarlo.
Yoongi se encontraba en casa de Taehyung tomando café y charlando un poco acerca de las clases del semestre. Sin embargo, la charla había cambiado totalmente de rumbo cuando Taehyung le dice a Yoongi que había conseguido una pareja.
-Jungkook, es tan lindo conmigo y un amor de persona- decía con ojos soñadores. Yoongi le daba leves sorbos a su café mientras sonreía por la felicidad de su amigo.
-Estoy muy feliz por ti.
-Gracias, ahora cuéntame cómo te va con Jimin- mueve las cejas sugerentemente causando un sonrojo en Yoongi que se ocultó tras la taza. Taehyung río ante su reacción comiendo las galletas del plato.
-Supongo que todo está en orden- contesta al pensar de nuevo en la fiesta del sábado. Tae nota la expresión triste de su amigo.
-¿Por qué supones? ¿Todavía estás pensando que Jimin es muy perfecto para ti y que no eres digno de estar a su lado?
Yoongi levanta la mirada apretando la taza entre sus dedos pigmentando la punta de su dedos de un color rojizo por la presión.
Taehyung lo confirmo al verlo.
-Yoongi, ¿nunca te has llegado a imaginar que Jimin no es perfecto como lo crees?- observa el cambio de expresión rápida del contrario.
-Nunca, Jimin es muy perfecto, no digas eso jamás- deja la taza en la mesita de ratón, se sentía un poco molesto por la pregunta impertinente de su amigo. Taehyung suspira dejando también la taza en el lugar.
-Jimin es un ser humano, nadie es perfecto, Yoongi- trata de hacerlo razonar- y por favor te pido que no te denigres a ti mismo, me duele como te tratas, en algunas ocasiones te he escuchado decir que eres una mancha en la vida de Jimin.
Yoongi arrugó su frente y luego de pensarlo bien solo pudo bajar su cabeza sintiendo su garganta oprimida.
-Eso no está bien y tampoco está bien que idealices a Jimin hasta ponerlo por sobre ti- toma la mano de su amigo- Una relación así no es sana ¿has hablado con Jimin acerca de esto?
-No, no vale la pena que se entere de esto, no quiero cambiar lo que tenemos- se aparta del toque, las palabras de Taehyung cada vez resonaban en su cabeza.
¿Jimin no era perfecto?
-Yoongi, no va a cambiar nada, escúchame, tienes que hablar acerca de esto con él y así poder evitar planes desastrosos a futuro.
Yoongi se levanta del sillón con una expresión un poco irritada.
-Tae, no digas más, creí que eras mi amigo pero, ya veo que no.
-Te digo esto porque lo soy- imita la acción de Yoongi mirándolo con preocupación. En cambio el contrario solo había resoplado con molestia.
-Me voy a casa- avisa poniéndose el abrigo de color marrón en la entrada.
-Yoongi, dime que lo considerarás- Taehyung miro la espalda de Yoongi en la entrada.
-Tal vez- fue lo último que dijo antes de salir, el aire movió sus cabellos rizados, la mirada de Yoongi había cambiado. En ese instante sintió que la perfección que sentía hacia Jimin se resquebrafó.
El castaño esta vez había sido esta vez el anfitrión de la fiesta, había sido saludado por las personas que llegaban al espacio con ánimo de despejarse un rato. Él sonreía con felicidad contestando amablemente. Yoongi como siempre estaba alejado de la multitud viendo a Jimin combinándose naturalmente con las luces de varios colores de la fiesta. La sonrisa sobresalía entre todas las matices.
Suspira levemente bajando la mirada a su ropaje, una simple camiseta blanca y un par de jeans rasgados en la rodilla era lo que tenía puesto para una fiesta. No se sentía feliz por su vestimenta pero, había intentado de todo para verse perfecto para Jimin. Sin embargo, no había funcionado.
Yoongi creía tan negativamente de sí mismo que realmente no se percataba que algunos volteaban a verlo por unos minutos pero, no se acercaban porque no estaba disponible para nadie solo para alguien en específico.
El azabache vuelve a levantar la mirada y se percata que Jimin hablaba con su ex en la barra de licores. Él se veía totalmente diferente, se expresaba de una manera distinta a como lo hacía con él. Rasca con la uña los laterales de sus dedos sintiéndose ansioso de pronto. Se imaginaba que Jimin se sentía mejor con su ex que con él. Lo iba a dejar. Se asusta corriendo al baño mojando su rostro para verse el espejo, desde cuándo no dormía tan bien. Toca las bolsas debajo de sus pequeños, mirando toda la extensión de su rostro y verse con imperfecciones que se preguntaba del por qué Jimin lo haya elegido como novio teniendo a una ex pareja de rostro lindo, piel tersa y hermosa, labios pigmentados de rosa cálido.
Solloza tapando su boca para callarlos, sus ojos se colocaron rojizos y cristalinos soltando lágrimas de tristeza. Se estaba destruyendo, destruyendo su vida. Se agacha colocando sus piernas hasta la altura de su pecho sin dejar de soltar lágrimas tras lágrimas mojando sus mejillas pálidas. Tenía miedo, mucho miedo.
Cuando la fiesta se había acabado todos despedían a Jimin hasta que quedó solo en el departamento que vivía con su novio. Observa a los alrededores lleno de vasos vacíos tratando de buscar a Yoongi que no lo miraba por ningún lado.
Lo encuentro saliendo del baño con su cabeza mirando al piso.
-Yoongi, te estaba buscando, ya todos se fueron- le dice acercándose- mírame, por favor- toma las mejillas sintiéndolas húmedas, se preocupa al ver los ojos tan lindos que jamás había visto, cristalinos y oscuros- ¿Estuviste llorando?- Yoongi se aparta dándole la espalda- ¿Alguien te hizo daño? Yoongi respóndeme- lo toma de los hombros para que lo viera de frente pero, solo pudo ver sus cabellos rizados.
Yoongi lo ignora yendo a la habitación dejando a Jimin con la duda en su mente. Quiso correr hacia él y buscar la manera de que hablara acerca de lo que le pasaba sin embargo, lo dejó ir y solo se puso a limpiar el departamento.
No sabía desde cuándo su relación se tornó tan distante.
Habían pasado varios días y Yoongi ignoraba a Jimin volviendo su relación más distante que antes, las muestras de afecto se desvanecieron dejando al castaño muy desorientado.
Eran cómo dos personas desconocidas en un mismo lugar. Jimin buscaba una razón para acercarse al azabache pero, era inútil porque Yoongi se encerraba en su burbuja de ignorancia. No entendía lo que pasaba y se estaba frustrando.
Un miércoles, ese día, su mundo con Yoongi había terminado al escuchar esas palabras que siempre temía, Jimin sintió que su mundo se quebranto dejándolo en un estado de inconsciencia donde no escuchaba sonido alguno. En cambio Yoongi apretó su maleta sin dejar de llorar desconsolado pasó de Jimin para acercarse a la entrada. Todo se había roto.
-¡Yoongi, dime que es una mentira tuya! Por favor- suplica dándose la vuelta para ver la espalda de Yoongi. Jimin sentía que su garganta se oprimía cada vez que hablaba- por favor, dime que seguirás a mi lado, te necesito, sin ti no soy nadie, no soy Park Jimin- exclama con su timbre de voz quebradizo cerrando sus manos en puños.
Yoongi se da la vuelta para verlo observando las lágrimas surcando por los ojos perfectos de Jimin. No debería de estar así, todo era por su culpa.
-No soy digno de estar contigo Jimin ¿Por qué me elegiste? No soy nada de especial.
Jimin se sorprende al escuchar la palabras de Yoongi, su llanto se detuvo por la conmoción.
-Yoongi, estás equivocado.
-¿Qué?- niega con la cabeza limpiando sus lágrimas que no dejaban de salir. Jimin se acerca, comprendiendo lo que Yoongi estaba sintiendo, se da cuenta que las veces donde solo se quedaba callado y bajaba la mirada cada vez que alguien paraba para hablarle o sonreírle era porque se sentía inseguro.
-Yoongi, siempre he querido buscar la manera de confesarte lo que verdaderamente soy...- observa que el contrario levanta la mirada-no soy lo que piensas, no soy perfecto, irreal, tengo mis propios demonios dentro de mí- suspira desganado- que hables de esa manera de ti mismo me lastima, no quiero que pienses de esa manera, que me idealices, soy como tú, una persona con defectos- toma las mejillas de Yoongi mirando sus ojos brillando- como cualquiera, no vuelvas discriminarte, te amo demasiado que verte lidiando con tus demonios solo, me hace pensar que realmente no fui el novio que tú querías que fuera.
Yoongi niega, sorbiendo su nariz. Sus manos heladas tomaron las de Jimin en sus mejillas.
-No digas eso, tu siempre fuiste alguien muy especial para mí, nunca me has lastimado, era yo, mis inseguridades y mi baja autoestima que me carcomía la mente- confiesa con tristeza.
-Busquemos una manera de entendernos totalmente, iremos a buscar un especialista para poder aceptar que tenemos defectos y poder lidiar con ellos para estar bien. ¿Te parece?
-Sí y lo siento por ignorarte.
-También fue mi culpa por no acercarme más a ti y solucionarlo.
Yoongi le regala una pequeña y Jimin lo abraza con fuerza sintiendo que la tensión se desvanecía.
Ambos entienden que el amor no es perfecto pero, con esperanza y compromiso puede vencer cualquier obstáculo.
Se dan un cálido beso y Yoongi por primera vez siente que realmente es suficiente para alguien y con todos sus defectos.
Nadie era
perfecto
en una relación.
F I N