Chapter 1 INFANCIA
Conozco a Antoni literalmente desde que éramos unas crías el día que lo conocí estaba nevando y ellos acababan de mudarse a lado de donde yo vivía.
-Antoni podrías por favor correr un poco más lento para poder atraparte – grite a la distancia para que me lograra escuchar, recuerdo que por más que corría era imposible alcanzarlo
-Claro que no, no voy a dejar que me atrapes si no que gracia tendría el juego Emma – decía mientras corría.
Nos encontrábamos jugando atrapadas y quien era ganador le lanzaba una bola de nieve al que era perdedor se había convertido en una rutina cada que nevaba siempre éramos solo nosotros dos y nuestros padres cuidando a que no nos matemos el uno al otro o los dos juntos al planear alguna travesura ya saben cosas de niños.
Cuando lo conocí lo primero que hice fue lanzarle una bola de nieve, no lo culpo por qué se molestara la verdad solo quería charlar y llamar su atención y lo único que se me ocurrió fue eso afortunadamente no le duro tanto el enojo y se acercó a jugar conmigo.
Yo era muy tímida así que cuando él me saludo lo primero que hice fue lanzar otra bola de nieve y me eche a correr, lo siguiente que el hizo fue coger una bola de hielo y aventar una bola de nieve a mi dirección que afortunadamente yo logre esquivar y mientras me echaba a reír senti como una bola de nieve caía en mi cabeza y después caer al suelo.
-¿Te encuentras bien? No fue mi intención, o sea si era la intención darte con una bola de nieve pero no hacerte daño – dijo algo preocupado y ayudándome a pararme de la nieve.
-Que va, no te preocupes, estoy bien me llamo Emma un gusto – dije para poder charlar un rato.
-Yo soy Antoni un gusto, ¿Vives enfrente?creo que somos vecinos – dijo extendiendo la mano para poder saludar.
Cogí su mano y o salude de igual manera –si somos vecinos, si te apetece podríamos volver a jugar mañana – conteste alegre, yo esperaba que al día siguiente si saliera a jugar ya que no tenía más amigos con los que jugar
-Claro, solo avisare a mis padres y nos veremos mañana justo aquí ¿te parece bien? – menciono de manera educada.
-ok, ¿quieres seguir jugando o hacemos muñecos de nieve?- mencione esperando a que escogiera la segunda opción ya que si corría un poco más moriría de un paro cardiaco.
Antoni se apiado de mí y escogió la segunda opción afortunadamente cosa que agradecí en lo más profundo de mí ser pero nunca lo diré en voz alta.
-haremos muñecos de nieve pero el perdedor traerá un caramelo al ganador el día de mañana ¿trato?- dijo alzando una ceja para ver si estaba de acuerdo
-bueno, ya verás que te voy a ganar y tendrás que traer ese caramelo mañana-dije firme y confiada de que ganaría.
Desde que tengo memoria soy una persona muy competitiva y si quera ganar ese caramelo tenía que estar súper concentrada y que todo saliera bien. Además que tan difícil era hacer un muñeco de nieve.
Inicie juntando un montón de nieve que yo consideraba que sería el cuerpo del muñeco o al menos el intento de un muñeco de nieve, yo esperaba que tuviera forma aunque no me molestaba mucho si es que salís deforme, me gusta pasar el tiempo aprendiendo cosas nuevas.
ANTONI
Voy a confesar que en la vida había hecho un muñeco de nieve y peor aún no se me da muy bien eso de las manualidades lo que en estos momentos se vuelve un problema.
Al no saber cómo hacer un muñeco de nieve lo único que hice fue juntar un montos de nieve la cual me encantaba ya que donde antes vivía no nevaba y era genial ver los copos de nieve llenando el pequeño pueblo a donde me mude al llegar me sentí desubicado y con lo primero que me tope fue a Emma y hasta ahora no me ha disgustado el estar aquí.
Volteo a ver cómo va Emma y noto que casi va terminando y yo solo llevo absolutamente nada, lo siguiente que hago es copiarle a Emma era lo más fácil, prosigo juntando nieve y haciendo dos bolas para poder ponerla una enzima de otra.
Por muchas razones no funciono el copiar y al final solo hice una montaña de nieve donde dos piedras que eran ojos y unas ramas que eran los brazos.
-Emma ya está vamos a ver quién es el ganador- grite para que lograra oírme
Sabía que tenía las de perder cuando ella solo estaba sentada esperando a que acabara mi gran intento de muñeco de nieve o bueno una gran montaña de nieve lo que sea que haya hecho con el montón de nieve.
-Nunca habías hecho un muñeco de nieve ¿verdad?- interrogo Emma al llegar a mi lado
- En verdad se nota mucho, te quise copiar y al final todo quedo en forma de montaña pero al menos lo intente mi madre siempre dice que nunca sabrás si las cosas te saldrán a menos de que hagas el intento.
-Que sabía que es tu madre pero eso no te salva de que la ganadora soy yo y que me debes un caramelo- soltó una pequeña riza y fue por la nariz de su muñeco para ponerla en el montón de nieve.
-¿Cómo se va a llamar? Dale un nombre a tu primer muñeco de nieve te aseguro que siempre lo recordaras. – dijo pensativa seguro y estaba pensando en el nombre de su muñeco de nieve si a ciencia cierta es raro que su primera acción para hablar sea lanzar algo a las personas no tendría por qué sorprenderme el que escoja nombres para los muñecos de nieve.
Pero aun así me agradaba y tenía curiosidad por su forma de pensar - ¿Cómo se llama el tuyo?- espere su respuesta prestando la suficiente atención para poder recordarlo.
-Se llamara “Antra” creo que es extravagante pero original – menciono tranquila.
Mi único pensamiento fue que lo pensó mucho y que era una de esas personas a las que seguro nadie le hablaba pero no entendía por qué si tiene mucha locura para poder aportar a la humanidad lo cual me llevo a pensar el nombre de la montaña de nieve.
-El mío se llamara “Montes” le queda por su apariencia- creo que es un nombre algo sencillo no como el de ella que tiene su extravagancia.
-Me gusta, es algo tranquilo pero único- dijo antes de ponerse de pie
Al ver que ella estaba de pie me pare de la nieve para saber que quería hacer aunque creo que los dos ya estamos bastantes cansados como para hacer otra competencia de algo.
-Ya me tengo que ir a casa, nos vemos mañana si es que te dan permiso, me agrado conocerte y jugar contigo no se te olvide mi caramelo mañana y si es algún chocolate solo cuida que esté no sea de un sabor amargo lo agradecería mucho.
-Asentí con la cabeza para después volverme a sentar y ver como se alejaba poco a poco.-
Me quede reflexionando un rato más sentado en la nieve mientras miraba el cielo. A decir verdad todo esto de mudarnos era un nuevo comienzo para mí y mis padres pero estaba bien era lo mejor para todos nosotros en lo que las cosas se calmaban en donde vivíamos era mucho caos y muchas cosas por hacer, se arreglarían cuando sea su momento exacto, tendríamos que regresar y atender el caos a su tiempo según las circunstancias aún era muy pronto para que yo pudiera hacerme cargo, eso lo dijo mi papa aun no logro comprender que es lo que quiso decir, seguro no tiene mucha importancia.
Acostado en la nieve seguí pensando en todo lo que sucedía, sentía el frio de la nieve pero no me quemaba más bien absorbía todos los pensamientos despejando y dejando la mente en blanco, lo único en lo que pensaba era en Emma y el permiso para que mañana salga jugar otra vez.
-Antoni donde estas ya ven, metete a la casa o te enfermaras- escuche la voz de mi madre y espere un poco más para pararme.
-Perdón madre, estaba jugando con mi nueva amiga que se llama Emma es nuestra vecina, ¿quería saber si el día de mañana podría volver a salir a jugar con ella?- le digo mientras recibo la taza de chocolate caliente que me da.
-No se hijo eso depende de cómo este el clima mañana, igual para la próxima invita a Emma y a su familia a nuestra casa para poder conocerlos ¿está bien?- menciono llevándose la taza para poder darle un sorbo.
-Hijo se que el cambio es difícil para ti pero me alegra que ya tengas una amiga asi no es tan complicado, igual solo para que no olvides nunca decir de donde eres nadie se puede enterar- tenía su mirada perdida y demostraba mucha preocupación
-Si mamá esta bien no lo mencionaré- conteste un poco confundido.
La voz de mi madre sonaba muy preocupada aun no entendia el porque pero sonaba muy serio, espero que sin importar que se resuelva no me gusta que mis padres estén tan tensos y preocupados.
-Ya me voy a dormir madre me despides de papá, que tengan dulces sueños- le dese buenas noches para después caminar a mi habitación y poder dormir.
Mañana seria un nuevo dia en el cuál seria perfecto para decirle a Emma que mi madre les hace la cordial invitación para merendar en mi casa, también asi mis padres se despejan y relajan de todo lo que están pasando.
Tengo que pensar en qué caramelo le compraré mañana a Emma, me ganó justamente con su muñeco de nieve y no sé qué darle, seguro un dulce o algún chocolate, pero que no sea nada amargo ella dijo que no le gusta entonces será algo muy dulce para que le pueda agradar, se lo merece.