El primer es conocerme
En algún momento de nuestra vida todos nos hemos enamorado alguna vez, yo lo hice a los 15 años y el recuerdo es tan fresco como la menta, ese leve toque de manos, el movimiento de mi dedo como si tocara un piano y el sonido de la risa que provoque ante tal ocurrencia... esa chispa que sentí en todo mi cuerpo como una corriente eléctrica es algo que nunca podré olvidar, porque ahí me di cuenta de que me había enamorado por primera vez.
Antes de que él llegara hubo varios chicos que se me habían confesado y siendo sincera acepté todas esas confesiones porque quería saber que se sentía amar a una persona, aunque en realidad me gustaban ciertas características y cualidades de ellos tenían como por ejemplo: pestañas largas, la forma de su cara afilada o lo atentos que eran y detallistas. A pesar de todo eso mi corazón nunca reaccionó ante ellos, no sentía ese amor que tanto buscaba, mientras fui su novia trate de ser la mejor novia posible pero fingía amarlos, todo era una mentira. No quería herir esos sentimientos y duré el tiempo que tenía que durar con ellos y cuando ellos mismos cortaron conmigo acepté sin dolor porque nunca lo amé, ¿Eso es ser monstruo cierto? Cuando recuerdo aquello me siento así porque les mentí y nunca lo supieron. A veces pienso que ese será el primer secreto que llevaré a la tumba, me siento como aquella frase que leí de un libro “Las mujeres son un gran baúl de secretos que nadie conoce excepto ellas”.
Por eso fue evidente para mí saber que me había enamorado de él, fue el único que alteró la química de mi cerebro y el de mi corazón, me sentí nerviosa ante un chico y deseosa de querer ser lo único que sus ojos miraran donde sea que viera, me volví codiciosa y por eso mismo me auto saboteé, porque sabía que ese pensamiento era incorrecto así que me dije a mí misma que era un sentimiento prematuro y que se esfumaría con el tiempo pero....
¡Grave error!
Cuanto más trataba de meterme a la cabeza que él solo es un sentimiento superficial, el sentimiento verdadero luchaba y se arraigaba más a mi corazón que sentía que no podía dejarlo ir. Algo beneficioso de la situación es que debido a que no teníamos interacciones y después de esa ocasión fue la última vez que lo vi, logré distraerme y olvidar ese sentimiento por un tiempo, pero cada cierto tiempo lo veía en ocasiones ¿ quizás era el destino ? y sin ser consciente de mis acciones siempre, siempre y siempre lograba encontrarlo con la mirada, cuando lo hacía me repetía que estaba loca, loca por hacer eso pero era algo que no podía evitar por alguna razón que en ese momento intentaba no aceptar, traté de meterme a la cabeza insistentemente que solo era coincidencia encontrarlo, no podía reconocer que me había enamorado ¿ Por qué fácil? en primera era mayor que yo, segundo tenía miedo porque era la primera vez que me enamoraba y para ser honesta es incómodo sentir el corazón latir tan drásticamente que pareciera que te va dar un paro cardíaco y tercero, la principal razón es que si no era correspondida y él amaba a alguien más pensé que al no reconocer que lo amaba sería mucho más fácil para mí superarlo porque haría como que ese amor nunca existió, pero entonces la vida dio un giro de 360 grados sin mi permiso.