Un día te conocí...
Un día te conocí por casualidad. Yo te contaba mis experiencias literarias y tú las tuyas. Yo leía libros y tú leías frases, pero había una pequeña chispa que decía que conectábamos. Y así fue. Estuvimos un año hablando y compartiendo todo lo que vivíamos, hasta que decidiste crear un libro y me lo contaste, así como yo lo hacía con los míos. La conexión que teníamos iba más allá de una capa protectora que impedía cualquier límite.
Emanuel Madueño, ese es su nombre. Esta página corta la escribo pensando en él y en todo lo que vivimos. Fue tanto lo que teníamos en común que nuestras iniciales decidimos juntarlas, y la verdad es que me gustaba... "O+E".