Capítulo 1
Me llamo Emma, mi mamá me puso ese nombre ya que según ella ese nombre me traería suerte...¿Pero será verdad?.
Estoy en segundo de secundaria, era el mes de febrero día 12, estaba por llegar el día de San Valentín, a todos mis compañeros de clase les emocionaba, a mi por lo contrario no me agradaba, bueno eso creía hasta que lo conocí a él, era recién transferido de una ciudad lejana, tenía el nombre de Tomás. Era bastante atractivo, amable e inteligente, todas las chicas siempre buscaban una excusa para hablar con él, en cambio para mi era imposible, ya que no tenia amigos, además de que soy de muy pocas palabras, casi siempre me encontraba en mi asiento leyendo o adelantando tareas de otras materias que dejaban los profesores ese mismo día, es como si me rodeara una gran barrera que no deja pasar a nadie, aunque ya me había acostumbrado.
Quería acercarme a él, pero tenía la idea de que una chica común como yo nunca podría captar la atención de un chico como él, tal vez tenía miedo de ser rechazada por un tipo tan genial. Faltaba solo un día para que toda la escuela se llenará de estudiantes que tendrían flores y chocolates o confesiones de amor que harían como cada año. Esa tarde después de regresar de clases subí directamente a mi habitación tome una ducha, para luego sentarme en mi escritorio tomar una hoja de papel que después decoraría,<< que infantil>> me dije, tomé un bolígrafo y empecé a escribir lo que sentía cuando lo veía, cada vez que sonreía, esa mirada sombría que se perdía cada vez que miraba la ventana, todas esas pequeñas cosas que me hacían sentir mariposas en el estómago, doble la hoja y la puse en un sobre, coloque su nombre y lo guarde en mi bolso, apague la luz y me fui a dormir.
14 de Febrero, ya era el gran día, de camino a la escuela el corazón no paraba de palpitar, sentía como si se fuera a salir. Al llegar todo estaba como me lo imaginaba todo el ambiente estaba lleno de amor la tensión se centraba en las parejas, camine hacia mi salón de clases cuando estaba apunto de entrar escuche unas voces que provenían de adentro enseguida pensé que alguien se estaba confesando, mire para ver quien era, no lo hubiera hecho me repetí a mi misma mientras me iba del lugar, solo podía pensar en esa imagen que acababa de ver, tal vez soy tonta por sacar conclusiones antes, pero al ver a Tomas con aquella chica linda tenia que ser realista, el nunca rechazaría a la popular estudiante de la cual todos están enamorados.
Me sentía devastada, pero por alguna razón sentí que debía confesarle lo que sentía a sí aunque me rechazara de la peor forma, saqué el sobre que había hecho con tanto entusiasmo y al darme la vuelta para volver al salón lo vi caminando hacia donde yo estaba, me arme de valor y cerrando el paso para que no diera un solo paso más, le entregué el sobre, no quería escuchar su respuesta ya que en el fondo ya sabía que me iba a rechazar, estaba apunto de irme del lugar, cuando me dijo -¿por qué tardaste tanto?- no sabes cuantas confesiones tuve que aguantar. No sabía si era por la brisa que entraba por la ventana que con solo mirar su rostro y sonrisa hacía que sintieras una gran tranquilidad. Estaba feliz aunque un poco desconcertada, espere a que leyera la carta, estaba tan nerviosa que esta vez el corazón palpitaba con más fuerza, yo solo podía mirar al suelo, no me atrevía a mirarlo a los ojos.
Cuando menos me lo espere tomo mi mano y susurrándome al oído me dijo que igual sentía lo mismo que yo y que yo le gustaba más a él de lo que él me pudiera gustar a mi, luego con las mejillas coloradas y rozando su cabello me miró y dijo que ya era su chica.
Intercambiamos nuestros números de contacto para luego despedirnos e irnos cada quien a nuestra casa, no podía esperar para contarle a mamá, estaba tan feliz.
De camino a casa el clima se tornó frío, los perros no dejaban de ladrar, sentía que algo no andaba bien, no le tome mucha importancia, solo quería llegar a casa y gritar de felicidad.
Cuando llegué no había nadie, como siempre mi madre tenía que trabajar hasta tarde, tomé lo primero que había en el refrigerador lo puse a calentar, me apresure a comer para luego tomarme una ducha. Cuando estaba por ir a dormir recibí un mensaje de Tomás, el cual decía si estaba libre mañana, le respondí que sí, quedamos de vernos en el parque que estaba enfrente de mi casa para luego ir al cine, no podía creer lo que estaba pasando, apague las luces aunque en el momento en que me recosté sentí un escalofrío pasando por mi cuerpo, pensé que era normal por la emoción y me dormí.
A la mañana siguiente me arregle para salir, estaba tan emocionada que no note que baje rápido las escaleras y caí, creo que caí demasiado fuerte que no podía abrir los ojos ni levantarme y mientras pasaba el tiempo hacia demasiado frio, después de unos minuto, escuche a mi madre llamándome llorando, sentía como su voz se iba alejando, hasta que ya no pude oírla más.