Intermisión
En los años recientes, siempre recordaba su juventud como un tipo de época de oro, cuando se había enamorado de un humano, dentro del pequeño club de cocina de la academia Seton, ¿podían haber sido mejores?,«Tal vez», respondía ella.
Siempre que estaba cerca de él empezaba a tartamudear, el corazón le latía rápido, se avergonzaba, pintando su cara en un tono rosado. Pero, sabía que nada escalaría más que eso, él odiaba a los animales e incluso estaba enamorado de una humana, y todo aquello terminaría en un amor no correspondido.
Quería confesarse, decirle que lo amaba en el poco tiempo que habían estado juntos y ser aceptada por él. Quizás era algo tonto, pero su senpai, MeiMei, con tal de añadir leña al fuego, menciono que iba a ayudarla en todo momento, y cada que recordaba aquellas palabras, su valor aumentaba para expresar sus sentimientos.
“Él desapareció“, ese mismo día intento declararse atrás de la academia, lo intento buscar, pero no lograba sacar respuesta de ellas, su club, sus amigas. No querían hablar de ello ni tampoco decir lo que sabían del caso reciente, le daban la espalda, su pensamiento más razonable fue hacerlo también, y simplemente dejó de meterse con ellas.
Su último año de estudiante fue vivido en la soledad, ya había dejado de ir al club de cocina, MeiMei intentaba hablar con ella, pero no quería escuchar, no quería saberlo, saber nada del club de cocina.
Había llegado la graduación de su año académico, aunque se negaba en asistir al principio, su senpai, la panda idol, la animaba en cada momento para que acepte, al final lo hizo, teniendo una foto final juntas en la fiesta.
Pero después de aquel evento, nadie supo más de ellas, y, tal como un mago haciendo el truco de magia que animaba tanto el show, se esfumó.
...
En un tiempo que no recordaba, le llamaba mucho la atención lograr vivir sola, sin molestias, para aumentar dichas ganas, su familia aún seguía insistiendo en tomar sangre de otros animales vivos.
Intentaba encontrar un trabajo de medio tiempo, ya se había rendido con la universidad, ¿Qué pasaba si se encontraba con una de ellas?, además, estaría sola en cada momento, ¿verdad?
Tampoco quería pasar mucho tiempo en casa, pero el pago miserable y los jefes que abusan con horas extras, era normal que abandonara cada trabajo en menos de un mes.
Como lavaplatos, mozo, repartidora, cajera. Pero ninguno le convencía completamente, cada día era más desesperante que el anterior, y, como una opción casi caída del cielo (en sus propias palabras), llegó a su puerta un correo.
[Has sido elegida para el servicio militar de Japón, 20XX]