SWEET LIES

Summary

El destino unió dos corazones que se aman con intensidad, más el vivir bajo las ataduras y las ordenes de tu familia hace que pierdas lo que más pagando con una traición, las cosas no son como parecen y una segunda oportunidad de estar con quien amas surge. Pero y si algo impide su unión al no haber recuerdos claros, convirtiendo esto en Dulces Mentiras.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Dicen que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero algunas veces prefieres perder y saber que está bien a no poder verlo sonreír otra vez.

Max y Checo una pareja que llevaban juntos dos años, ambos con personalidades y oficios diferentes, se conocieron en un café el cual ambos frecuentaban. La conexión fue inmediata, el rubio de ojos claros se enamoró a primera vista del México de una sonrisa tierna. Eran una pareja pero ante a los demás eran amigos de infancia, por sus respectivos trabajos se les complicaba expresar su relación ya que el padre de Max deseaba que él formara una familia que pudiera mostrar ante los medios . Max es gerente de las empresa familiar de su padre Jos Verstappen, cadena de grandes negocios en el país, Sergio Pérez de cariño checo era un técnico superior en marketing trabaja en la empresa donde Max es gerente. Su amor no era negado más era secreto y en la oficina solo mantenían una relación de negocios.

—Veo mi futuro a tu lado siempre feliz aniversario checo —mirando a aquel hombre frente a él que sonríe de oreja a oreja

—También para ti Max conocerte fue de lo mejor que me ha pasado pero —dijo el pelinegro con temor

—¿Qué pasa amor ? —dijo el rubio atento a la respuesta

—¿Algún día podremos decir lo que tenemos? ¿O seguiremos escondiendonos de todos? —pregunto checo con una mirada triste

—Sabes bien que no puedo decirlo ahora, mi padre me tiene entre ceja, controla lo que hago dentro de la empresa y con quién me relaciono —dijo Max un poco alterado

—¡No te molestes! solo lo dije en modo de curiosidad no podemos vivir siempre escondidos —respondió checo mientras lagrimas amenazaban con salir.

—No discutamos cariño es nuestro día especial debemos estar feliz —dijo Max tocando con sutileza la mano del tapatio.

—Tienes razón debemos estar felices —dijo checo con una bonita sonrisa tranquilizando el ambiente

Esa velada fue maravillosa para ambos, una de las más especiales que aunque ellos tenían sus inconvenientes sabían que se amaban más allá de lo que dijeron.

—Fue muy maravilloso y especial —contaba el pelinegro a uno de sus mejores amigos

—Me imagino que sí lo fue, me alegro por ti —dijo Lewis tocando el hombro de checo

Max noto está escena frunciendo el ceño, no podía controlar los celos ante el joven alto que estaba junto a su amado pero mantuvo la cordura al estar tantas personas a su alrededor

—¿Y dime cómo vas con tu persona especial? —preguntó checo atento

—Es difícil de explicar, tiene pareja y no puedo expresar mis sentimientos con certeza —contestó Lewis bajando la cabeza

—No te preocupes, ella se lo pierde eres un gran partido y muy guapo —dijo entre risas codeando a su mejor amigo

Lewis era el mejor amigo de checo de años sabía la relación que el mexicano mantenía con el rubio, más escondía un gran secreto, su gran amor siempre fue el pelinegro con linda sonrisa más nunca pudo decirlo cuando noto lo enamorado que estaba el de aquel rubio

—¡Claro! Gracias eres un gran amigo —respondió el britanico dándole un abrazo a su amigo

—Interrumpo algo —dijo el rubio vestido de negro con un traje elegante de alta costura

Por la impresión ambos se soltaron mirando a Max con nerviosismo

—Nada jefe —respondió Lewis muy nervioso ante el rostro que tenía el neerlandés

—Deberían trabajar en lugar de darse muestras de afecto que pueden llevar a la empresa a rumores poco éticos —respondió Max con un tono molesto e incómodo

—Si, disculpe señor no volverá a pasar —contestó Lewis sin dejar hablar a checo retirándose apresuradamente.

—A mi oficina —expresó Max hacia el mexicano con tono de orden.

Ambos caminaron a la oficina mientras a su alrededor sus compañeros de oficina murmuraban sobre lo sucedido

_ ¿Qué fue eso? ¿Por qué lo tratas así? sabes que es mi amigo —reclamó checo cerrando la puerta.

—Tienes el descaro de preguntar por qué estoy así, es un poco obvio no crees —dijo Max tomando asiento en su escritorio

—No estábamos haciendo nada, es mi amigo de años y lo sabes, lo aprecio y no me gusta que lo hagas sentir así de incómodo —dijo checo un poco alterado

—No ves como todos hacen rumores sobre ustedes. ¡Eres mi pareja y aun así lo abrazas como si estuvieran saliendo. — expresó Max un poco alterado.

—Nadie sabe de nosotros, no tendría por qué molestarme, él es mi amigo y no importa lo que digan, nuestra relación es de amistad —contesta checo

—Debes respetarme y respetar está empresa, no dar ese estilo de escenas ante todos. —el rubio dio un suspiro cansado. —Son celos los que tengo de verte con él, entiendes. —dijo Max queriendo acercarse a checo

—¿Nos estábamos besando? ¿o en qué momento te falte el respeto? Tú también tienes amigos y amigas y no me pongo de esa manera —respondió checo dando pasos atrás al ver el acercamiento de Max

—No podría verte así, me matarían mis celos, y solo con estar cerca de él siento que te pierdo. No debes tener desconfianza de ellos, no son nada tu eres primero —respondió Max intentando acercarse al mexicano.

—Te respeto, aunque nadie sepa nada. Además el es mi amigo debes tolerar que nos llevamos bien, yo confío en ti más tú al parecer en mi no —dijo el tapatio alejando sus manos de Max

—¡Solo entiende que no debe hacerlo! —dijo Max con un tono un poco fuerte

—Como ordene jefe —salió checo de la oficina golpeando un poco la puerta

Max se sintió frustrado ante esto viendo como el pelinegro salía por esa puerta, decidió trabajar y prepararse para la junta en lo que calma un poco sus emociones

—Puedes llamar a los técnicos de marketing para la reunión por favor —dijo Max a su secretaria desde el teléfono que se encontraba en su escritorio

—Si señor, ya los convocó —dijo una voz fémina al otro lado del teléfono

Ambos técnicos de marketing fueron convocados a la reunión , checo y Lewis llegaron a la sala de juntas muestras los tres sentían una pequeña tensión entre ellos. Sin embargo la reunión terminó con éxito finalizando una hora después

Ese día las cosas se tornaron incómodas, ninguno se dirijia la palabra y mantuvieron su distancia, llegó la hora de salida y como es de costumbre Max espero a checo en la tienda de conveniencia cerca del edificio, más el pelinegro nunca llegó, tras una hora de espera por parte del rubio. Un poco angustiado decidió llamarlo sin obtener respuesta alguna, condujo hacia una florería comprando un ramo grande para su amado mientras intentaba comunicarse con el azabache sin éxito alguno.

Llegando al apartamento de checo decidió llamarlo por última vez ya muy preocupado, salió de su auto con el ramo en sus manos y caminó hacia el edificio tomando el elevador para dirigirse al apartamento de checo. Tocó la puerta antes de utilizar su repuesto de llaves para saber si estaba solo o había alguien más dentro , no obtuvo respuesta y entró. Checo estás acá dijo en voz alta recorriendo los cuartos hasta llegar a la habitación principal donde observó al pelinegro dormir placenteramente , con voz cálida y un beso en la mejilla de checo lo despertó

—¿Qué haces acá ? —preguntó checo soñoliento

—Estaba llamándote desde que salimos de la oficina ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? —preguntó el más alto.

—Estoy bien, solamente he tenido mucho sueño y malestar estomacal —respondió el tapatío aún con los ojos cerrados por lo profundo que dormía

—¿Eso es normal ? ¿No estarás enfermo? —preguntó Max angustiado

—No es nada —dijo intentando calmar al neerlandés. —Estoy bien, quizás me hizo daño la comida —respondió checo —Y dime qué haces acá por qué viniste —preguntó de nuevo el mexicano.

—Solo quería disculparme por lo que pasó en la oficina, lamento hacerte pensar que dudo de ti, y no debí reaccionar así —dijo Max cabizbajo

—Solo prométeme que no volverás a hacerlo y demuéstrame que confías en mí ¿Sí? —dijo checo sentándose al lado de Max

—Lo prometo cariño, no lo volveré a hacer, solo que a veces me ganan mis emociones dijo Max

—Estamos bien no te preocupes cariño —respondió checo

El neerlandés dejó un suave y dulce beso en la mejilla del azabache antes de entregarle aquel ramo de flores que llevaba consigo. Los ojos de Sergio brillaron ante aquel bello detalle dado, formándose le una amplia sonrisa.

Su noche fue amena, olvidándose así del tiempo, gracias a esto el rubio se quedó en el departamento del tapatío. El sonido molesto de aquella alarma asustó a la pareja que había olvidado que tenían que ir a trabajar, Max se apresuró a salir para llegar a tiempo a la empresa.

Al llegar todos notaron que Max llevaba el traje del día anterior, comenzando así los rumores ante este hecho, checo llegó minutos después con su cabello agitado y húmedo aún, ya que no tuvo tiempo de poder secarlo, los demás lo notaron y empezaron a murmurar nuevamente.

—¿Qué pasó? ¿Estás bien? —dijo Lewis a checo

—Si lo estoy, solo la alarma no sonó —dijo checo mintiendo ante la pregunta de su amigo

—¿Cómo vas con esas náuseas? —preguntó Lewis

—Si lo estoy, creo fue solo un malestar con la comida de ayer , espero estar bien o tendré que ir al médico —dijo checo ante la pregunta

—Está bien, si necesitas que te acompañe puedes decirlo. Ahora trabajemos —respondió Lewis con una sonrisa hacia su amigo

Ambos se pusieron a trabajar haciendo sus actividades normales , Max llamó a su oficina a checo por medio de su secretaria checo se dirigió a la oficina tocando antes de entrar

—Se puede —preguntó el pelinegro

—Si adelante —respondió Max

Checo cerró la puerta más olvida poner el seguro al entrar

—¿Amor que pasa? —preguntó el pelinegro

—Salí corriendo de tu apartamento tan apresurado que olvide cambiarme cariño —el rubio rió ante su pequeño despiste matutino.

—Lo se, tampoco pude secarme el cabello —contesto checo entre carcajadas

Max se acercó al azabache antes de tomarlo por la cintura pegándolo más hacia él.

—Te ves lindo así —susurro en el oído del mexicano.

Max acercó más al azabache para unir sus labios en un tierno beso, siendo correspondido por el contrario.

Ambos jóvenes estaban en su burbuja pues no se dieron cuenta en qué momento el padre del rubio entró.

Jos se quedó atónito ante aquella escena, su hijo besándose con un empleado. El mayor cerró la puerta intentando hacer el menor ruido posible.

—¡Emilian me puedes explicar qué está pasando! —grita levemente Jos para evitar un escándalo

—Papá —Max se sobresaltó soltando a checo enseguida

Checo no podía creer que los vieran muy nervioso se alejó un poco de Max

—¡¿Qué crees que haces me explicas ahora mismo?! —dijo Jos ya muy molesto

—Papá yo no es lo que tú piensas —dijo Max con voz temblorosa

—¿¡Qué es entonces esto Max!? ví perfectamente como besabas a ese tipo —contestó Jos con furia

—No le digas así padre el es —hizo una pequeña pausa —mi pareja —soltó Max con nerviosismo

—¡¿Tú qué?! ¡Estás enfermo Max si creés que en esta familia aceptaré a un hijo así, eres heredero de mis empresas que clase de show ridículo estás dando!

—Lo siento, tenía que decirlo antes pero lo amo papá y él es mi pareja —dijo tomando la mano del azabache.

—Eres un imbécil —dijo Jos dándole una bofetada al rubio.

—Max estas bien —dijo Sergio preocupado

—Alejate de mi hijo —empujó el mayor al tapatío —Estás despedido y no piense en volver o arruinare tu carrera por hacer que mi hijo pierda la cordura —dijo Jos a punto de abofetear a checo

—No lo toques —dijo Max

—¡¡Cállate!!

—No puedes hacerle esto, él es bueno en lo que hace, la empresa lo necesita —contesta Max alterado.

—Y yo también —Susurro el rubio.

—¡No me digas que hacer! serás un hombre aunque no lo quieras y este se larga de mi empresa ahora mismo —sentenció el mayor. —Lárgate o llamo a seguridad.

—Sí señor —dijo checo con miedo saliendo de la oficina

—¡¡Amor!! —el neerlandés gritó viendo como el azabache salía de su oficina.

El pelinegro ignoró los gritos de su pareja, las lágrimas caían por sus mejillas mientras caminaba hacia su escritorio para recoger sus cosas e irse de aquella empresa.

Los murmullos entre los trabajadores se hacían presentes preguntándose que había sucedido en aquella oficina de gerencia. Mientras tanto Jos seguía amenazando a Max con que si volvía a ver al mexicano no dudaría en sacarlo de su linaje y dejarlo en la calle, el mayor sabía como manipular a su hijo por lo cual al ver la reacción de aceptación y resignación de su hijo una sonrisa victoriosa se hizo presente.

En la empresa todo estaba muy tenso, Jos concurría a la empresa para saber qué hacía su hijo, mientras que los rumores iban desapareciendo. Más tarde, los medios de comunicación llegaron a subir una nota dando la noticia de que uno de los herederos de la familia Verstappen estaba en una relación con un chico que aún no tenía su nombre.

Los rumores fueron rápidamente “desmentidos”, más esto trajo blanco de críticas dónde las ventas de la empresa se vieron afectadas.

Sergio y Max no se pudieron ver tras una larga semana donde ambos tenían comunicación más no podían verse, Jos no sabía de esto pero tenía un plan de casar a su hijo con una de las hijas de un empresario de alto poder que pertenecían al apellido Piquet plan del cual Max no tenía conocimiento

Tras una larga conversación y casi medio mes desde aquel percance Checo y Max decidieron verse en un parque a altas horas de la noche donde ambos planearon irse lejos, aunque para el neerlandés eso implicará dejar su legado y renunciar a su apellido, los planes de la pareja estaban listos más no sabían que alguien los estaba observando y escuchando atentamente. Jos Verstappen ordenó que su hijo tuviera un guardia que vigilara lo que hacía.

—Señor su hijo volvió a verse con es hombre en el parque —dijo aquel guardia por teléfono

—Bien gracias, no lo pierdas de vista y sigue el plan

—Si señor

Ese día por la noche Max entra a su departamento y ve que si padre está ahí

—¿Y esas maletas ? —señaló el mayor

—¿Papá, qué haces acá? —preguntó nervioso —Solo son por negocios.

—No recuerdo haberte enviado, pero negocios son negocios hijo —dijo Jos parándose del sofá

—Sí, haré lo mejor que pueda

—Eso espero, bueno venia porque mañana tenemos una cena, la hija de un amigo cumple años necesito que vallas, pospon este viaje al menos por un día, entendiste —dijo Jos con tono dominante

—Sí padre —dijo Max cabizbajo

—Perfecto nos vemos mañana en la noche —dijo Jos antes de salir de aquel apartamento

Ante aquel pequeño inconveniente Max se lo comunicó a su pareja esperando que entendiera y aceptara que su viaje se retrasaría hasta el fin de semana. El mexicano aceptó pero aun así tenía un mal presentimiento

El día de la famosa cena de amigos llegó, lo que el neerlandés no sabía era que su padre había planeado esto con anticipación, llegando a un acuerdo con Kelly Piquet quien además de ser una mujer importante y una gran modelo había estado enamorada de Max desde hacía muchos años.

La cena transcurrió con normalidad mientras Max y Kelly se conocían, dándose cuenta que tenían cosas en común, luego de eso los días pasaron y ambos formaron una amistad bastante rápido.

Llegado el fin de semana Max había decidido posponer el viaje. Excusándose con el azabache con que era por decisiones de su padre. Lo que Sergio no sabía es que el neerlandés estaba desarrollando sentimientos hacia alguien más.

—Esta bien, como digas cariño —colgó checo, llorando al instante

—¿Pasó algo? —preguntó Lewis preocupado

—No entiendo, volvió a posponer nuestro viaje —dijo checo sollozando

—Tranquilo no te hace bien estar así —el moreno se acercó al azabache para abrazarlo

Los días pasaban, Max y Checo eran más distantes, sus conversaciones eran cortas y solamente por teléfono. Sergio noto está ausencia por parte de Max y se disponía a buscarlo, no solo para saber qué estaba pasando , si no para darle una noticia que lo tenía muy emocionado y creía que con aquella noticia Max volvería a ser el mismo de antes.

—Lo buscaré, ¿Está en la empresa? —preguntó checo a Lewis por teléfono

—Aún no ha llegado Checo, es raro por qué siempre llega puntual.

—Si lo es, temo algo le pase me alístate y saldré para allá —dijo checo

—Me imagino que hoy le dirás la gran noticia ¿No es así? —dijo el moreno un tanto desanimado

—Si, siento que con esto Max reaccionara y volverá a ser él.

—Si tú lo dices checo, la verdad actúa raro incluso acá en el trabajo, si me lo preguntas él no merece tu cariño —el tono de Lewis denotaba molestia.

—Lo sé, pero él no es así, lo conozco y lo haré reaccionar con esta noticia. De eso estoy seguro.

—Claro Sergio, cuando llegue te avisaré.

—Gracias Lewis, eres un gran apoyo en estos momentos para mí. —dijo el azabache antes de colgar el teléfono.

Lewis sin embargo no quedó tranquilo con esta situación, ya que lo amaba y quería su bienestar, más sentía que Max ya no era el mismo del que checo se había enamorado.

Las horas transcurrieron, Max apareció en la oficina al medio día pero no iba solo en su brazo llevaba sostenida a una mujer alta de ojos claros y pelo castaño. Los murmullos no se hicieron esperar y rápidamente las preguntas y rumores sobre quién era la mujer que acompañaba al neerlandés aparecieron. El chisme no se hizo esperar y rápidamente dieron que está mujer era de nombre Kelly Piquet, quien pertenecía a grandes amigos de la familia Verstappen

Lewis noto la presencia de la mujer que acompañaba a Max y se veían como una feliz pareja, cosa que lo molesto y se dispuso a expresarlo y saber si estaba engañando a Sergio.

—¿Max podría hablar contigo? —preguntó Lewis con tono molesto

—Si claro, en la sala de juntas —responde Max serio.

—¿Podrías esperarme en mi oficina? —hablo con un tono dulce Max a la Kelly

—Claro te veo allí —Kelly se despidió con un beso en la mejilla del rubio.

Lewis noto aquella acción y se molestó aún más, sin más ambos adultos se dirigieron a la sala de juntas.

—Max se que nunca nos hemos llevado, pero podrías explicarme ¿Qué está pasando? —el tono de Lewis mostraba su molestia.

—No tendría por qué, ¿Además quién te crees para pedirme una explicación?

—Eres un imbécil, no te lo digo por que me interese tu vida en lo más mínimo lo digo por Sergio,te olvidas que es tu pareja —dijo Lewis con tono ya desafiante

—No quiero hablar de eso, además no pasa nada entre nosotros, es una amiga —los nervios eran bastante notables en el tono de voz de Max.

—No te creo nada Max, se ve que son íntimos amigos y escucha bien imbécil si lastimas a Checo voy a matarte aunque me despidas también —dijo Lewis tomando por el cuello a Max

—¡Suéltame! —el rubio se suelta del agarre de Lewis. —Lo sabía, estás enamorado de Checo por eso lo defiendes tanto.

—No te importa por qué lo hago, eso es asunto mío. Pero él no merece a un hombre como tú.

—Acércate a Checo con otra intención —responde Max siendo interrumpido por Lewis.

—¿Y qué? ¿Qué me harás? Y si fuera así yo sí le daría su lugar y no sería un cobarde como tú —Lewis salió de la oficina sin dejar que el rubio respondiera algo.

Max muy molesto se quedó en la sala de juntas, se sentía frustrado no sabía qué le pasaba, él amaba a Sergio pero ahora sus sentimientos no estaban del todo claros por el momento.

En el fondo sabía a quién quería para él y estaba dispuesto a arriesgarlo todo o eso pensaba hasta que conoció a Kelly.

Lewis molesto regreso a su escritorio, poniéndole un mensaje a checo diciéndole que Max había salido de viaje junto a Jos Verstappen era por eso que se había demorado en llegar a la empresa, a Lewis le tocó mentirle a Sergio por qué no sabía cómo explicarle a su amigo todo lo que estaba pasando.

Checo un poco desanimado leyó el mensaje y agradeció a Lewis por la información, pero no estaba del todo tranquilo por qué él sentía que Lewis le escondía la verdad. Aunque la relación era distante, Max hubiera podido avisarle que se iría de viaje por negocios.

El día transcurrió con normalidad, mientras Checo esperaba noticias de Max el evadía sus mensajes saliendo de su oficina camino hacia su departamento acompañado de Kelly

Max y Kelly llegaron al apartamento del rubio dispuestos a pasar una bonita cena de amigos. Max cada vez se sentía más confundido solo podía pensar en Sergio y aunque sus mente lo engañara para pensar que una relación con la joven era lo mejor él tenía claro que deseaba pasar una vida con Sergio se dispuso decirle la verdad a Kelly en esa cena.

Jos notaba que la relación entre su hijo y Kelly no avanzaba, decidido a que su hijo se enderezará decidió tenderle una trampa. El mayor le envió unas fotos al mexicano desde un número anónimo donde se veía a Max muy feliz al lado de Kelly

Colocando un mensaje donde decía “Te engaño, no está de viaje está en su apartamento abrió los ojos antes de que te vean la cara”

Al leer el mensaje Sergio quedó frío, no podía creer que ese era Max y comenzó a unir los puntos y a entender el comportamiento de Max.

—¡No puede ser! Esto no puede ser ciertos —dijo checo incrédulo

Checo sin más dispuso ir al departamento de Max para comprobar que lo que decían no era cierto.

Mientras Max en el apartamento cenaba acompañado de Kelly, tomando algunos tragos, ambos estaban un poco ebrios conversando en la sala

—Sabes nunca imaginé que el serio Max fuera tan divertido —dijo Kelly con una sonrisa

—Lo sé, solo tengo mucha presión y a veces no puedo mostrarme así —dijo Max recostando su cabeza en el sofá.

—Pero lo haces bien, eres un hombre increíble y estos días al lado tuyo me han hecho sentir cosas por ti —dijo Kelly acercándose a Max

Max no supo cómo reaccionar ante eso y solo se dejó llevar por el momento en el que Kelly se acercó y lo beso

Max correspondió al beso y por las copas encima las cosas pasaron a otro nivel llegando los dos a la habitación

Mientras checo bajaba de su auto y entraba al edificio, llegando a la puerta del apartamento de Max muy nervioso decidió entrar. Su mente le decía que se fuera, quería confiar en él rubio pero necesitaba respuestas y demostrar que aquella persona se equivocaba.

Al entrar se encontró con una escena que él no quería creer había ropa por la sala y copas de vino, él pecoso estaba empezando a sollozar, escuchó ruidos en la habitación y con mucho temor se dirigió hacia esa puerta, colocando su mano en la manilla de la puerta abriéndola lentamente y encontrándose una escena que le rompió el corazón, era su amado Max siendole infiel con alguien más

—No es cierto —las lágrimas caían por sus mejillas.

Rápidamente aquella pareja noto la presencia del pelinegro en la habitación, Max se paró rápidamente de la cama muy alterado

—¿Sergio, qué haces aquí? —preguntó Max nervioso

—No es lo que crees amor —la voz del más alto denotaba miedo.

Checo sin decir ninguna palabra salió corriendo del apartamento dirigiéndose al parking, Más rápidamente corrió detrás del mexicano.

—Checo espera por favor, déjame explicarte amor.

Sergio ignoraba sus palabras subiendo a su auto, arrancando apresuradamente

—Amor por favor regresa —gritó Max

Checo deja atrás a Max incorporándose a la carretera con el corazón roto llorando preguntándose por qué el amor de su vida le estaba haciendo esto.

Max tomó su auto decidido a ir tras el pelinegro.

Checo llamaba a Lewis, estaba desesperado necesitaba que Lewis estuviera junto a él, pero al parecer no había respuesta alguna por parte del moreno. Aceleraba cada vez más sin notar la presencia de un camión que se aproximaba a una alta velocidad.

El auto del tapatío impactó con el camión dándole vuelta al auto dejándolo tirado a la orilla de la carretera, Max quien no venía lejos noto el accidente y rápidamente se bajó de su auto corriendo a ver al azabache.

—¡¡¡¡Checo!!!! —gritó Max desesperado

—No, no, no mi amor por favor, por favor —se acercó al auto intentando sacarlo de ahí

Max no pudo sacarlo, sacó su teléfono temblando mientras llamaba a una ambulancia, quienes llegaron y sacaron de inmediato a Sergio en muy mal estado.

Max corrió hacia la camilla dónde lo transportaban

—¿Está bien? —preguntó alterado

—Aún respira pero se encuentra en un estado muy delicado, apártese lo llevaremos al hospital —dijo uno de los bomberos apartando a Max

La ambulancia se dirigió al hospital con Sergio gravemente herido, al llegar al hospital entraron a checo a una sala de operaciones para examinar con exactitud su estado.

Max llegó al hospital muy nervioso, preguntando por el mexicano en recepción, donde le informaban que Checo había entrado a sala de operaciones

Lewis al notar las llamadas de Checo decidió llamarlo, donde sin respuesta alguna el inglés muy preocupado fue al apartamento del mexicano notando que no estaba.

Decidió llamar a Max como su último recurso.

—Hola

—Mira no te llamo por qué quiero, solo quiero saber si sabes algo de Checo. No lo encuentro y no me contesta lo cual es muy raro —dijo Lewis algo molesto.

—Estoy con él –respondió Max

—Bien dime donde están, iré por checo —dijo Lewis

—Lewis...... No sé cómo decirlo —respondió Max sollozando.

—¿Qué pasa? ¿Están bien? —el tono de Lewis sonaba preocupado.

—Es mi culpa, yo tengo la culpa, yo tengo toda la maldita culpa Lewis —Max llorando desde el otro lado.

—¿Que es tu culpa Max? No te entiendo — Lewis estaba alterado subiendo a su auto.

—Checo tuvo un accidente y está muy grave en el hospital.

—¡¡Qué!! no es cierto, dime dónde está iré para allá ahora mismo —Lewis empezaba a sollozar.

Max le dió la dirección del hospital donde se encuentraban y Lewis se dirigió hacía allá apresuradamente.

Luego de ir a recepción se encontró a Max destrozado.

—¿Cómo está? —Lewis se acercó al neerlandés con un aura intimidante. —Max ¿Dime cual es el estado de Sergio?

—Es crítico —un murmuró salió de los labios del rubio.

—Pero no entiendo ¿Qué hiciste para que esto terminará así? —el inglés estaba a nada de golpear a Max.

—Lo siento, te juro que no fue mi intención.

Max lloraba mientras pedía disculpas y escuchaba como Lewis seguía reclamándole el Cómo sucedió aquel accidente, tras unos minutos de su pelea ambos decidieron tranquilizarse por el bien de Checo hasta recibir noticias de él

—Familiares del señor Sergio Pérez

—Nosotros —respondieron Lewis y Max al unísono.

—Lo lamento caballeros, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos para salvarlo a él y el bebé, pero no obtuvimos éxito —dijo el doctor

—¿Bebé? No entiendo doctor —dijo Max confundido entre lágrimas

—Así es caballero, él tenía casi un mes y medio de gestación lamentablemente el bebé murió en el accidente, al igual que el señor Sergio cuando entró a la sala de cirugía —contestó él doctor

—Les daremos los papeles necesarios, les pido un permiso —dijo el doctor retirándose.

Max estaba en estado shock no entendía lo que estaba pasando, no solo perdió al amor de su vida si no que aparentemente a un hijo del cual él aún no sabía nada. Preguntó a Lewis quien era un confidente de Checo en todo sentido intentando obtener una respuesta.

—Lewis ¿De qué habla el doctor? —preguntó Max con lágrimas en los ojos

—Eres un imbécil Verstappen, mira lo que le hiciste a mi Checo

—¡No fue mi intención! crees que quisiera que el amor de vida muriera, no entiendo cómo un bebé esto es demasiado para mí —dijo Max tumbadose en el suelo.

—Nunca debiste llegar a su vida, él esperaba un hijo tuyo por eso quería verte, negué que estabas en el país no entiendo cómo se enteró de la verdad —dijo Lewis tumbandose también en el suelo.

—¿¡Un hijo!? —Max lloraba amargamente.

Revisando el auto de Sergio las autoridades recogieron unas pertenencias del mexicano que se encontraban en el auto, como su teléfono, su chaqueta y una pequeña cajita de listón azul que tenía una nota que decía “Para Max”

Las autoridades se dirigieron al hospital y le entregaron las pertenencias de Sergio a Lewis quien se registró como familiar del tapatío.

—Esto es para ti —dijo Lewis entregándole las pertenencias de checo a Max

—¿Qué? —preguntó Max desanimado.

—Míralo por ti mismo, te dejo solo para que lo veas.

Max tomó las pertenecías y abrió la pequeña caja que contenía una prueba de sangre de embarazo y una ecografía, con una carta

“Mi querido Max, estoy muy ansioso de que sepas la noticia. Sé que hemos tenido momentos difíciles, pero quiero que sepas que lucharé por ti y por qué ahora ambos tenemos una razón para vivir más que unidos, espero decirte esto lo más antes posible. Vas a ser papá nuestro pequeño hace casi un mes y es la noticia más bonita que he recibido espero tu también estés feliz cuando leas esto, tendremos un pequeño Max o una pequeña que sin duda se pareciera a ti. Te amo Max gracias por darme una familia.”

Max lloraba, además de maldecirse por lo que hizo, no solo le quitó la vida a quien más amaba, si no que también perdió un fruto del amor de ambos.

—Perdón mi amor, yo también estoy feliz por esta noticia —las lágrimas caían mientras Max tenía la ecografía en sus manos.

El tiempo del funeral llegó, Max por primera vez anunció ante los medios que su esposo había muerto, todos preguntaban cuando se habían casado Max, respondió que aún no lo hacían pero que estaban en esos planes y orgullosamente sin ataduras presentó a Sergio Pérez como su pareja y esposo.

" Soy Max Verstappen y ante ustedes anunció que mi esposo Sergio Pérez ha fallecido con quién esperábamos a nuestro primer hijo que falleció en el accidente, lamentablemente no poder decirle esto en vida pero me arrepiento por no poder exponerlo antes cuando estábamos felices, me dejé llevar por el miedo de los comentarios. Más hoy que no tengo a dos de los amores de mi vida entendí la importancia de no callar y dejarse manipular ” dijo Max en una conferencia de prensa

Muy molesto Jos Verstappen enfrentó a su hijo

—¿Qué crees que haces al hablar de ese imbécil ante todos? —El tono de Jos era molesto e incluso casi gritaba.

—¡No le digas así! nunca más me dejaré manipular por ti —dijo Max molestó

—No importa, por fin dejó de ser un estorbo —dijo el mayor con una pequeña sonrisa —Por fin serás un hombre te casarás con Kelly —dijo Jos con un tono dominante.

—¡No! Está vez no seguiré tus órdenes, perdí al amor de mi vida y a mi hijo, tu nieto y no me casare con Kelly.Te dejo mi cargo padre, no quiero saber más de ti esto también es tu culpa —dijo Max antes de retirarse.

Max dejó su cargo y renunció al apellido de su familia , lamentablemente no lo hizo antes de todo lo sucedido y se arrepentía cada vez más por no haberle dado su lugar a Sergio, se había dejado enredar por las órdenes de su padre más sabía que haberle sido infiel a checo lo había hecho él sin pensar las consecuencias.

—Perdóname mi amor, te amaré siempre Sergio Pérez y aunque no estés acá eso jamás cambiará —dijo Max llorando frente a la tumba de Checo.

—No debí engañarte nunca, lo hice y me arrepiento le quite la vida a quien amaba y a nuestro hijo y eso jamás me lo voy a perdonar.

—Sabes mi amor no se que era eso tan hermoso que llevabas dentro de ti, pero le puse Maxi. Maxi y tú mis dos grandes amores —dijo Max tocando la lápida donde estaba el nombre de checo

Max entre su dolor de perder todo, no se percataba de lo que sucedió a su alrededor, decido desaparecer del país en dónde nadie supiera de él.

Lewis por su lado nunca se apareció para despedir a Sergio, por qué él lamentaba no decirle nunca que también lo amo. Desapareció también alejándose de todos pero......

—Gracias doctor, le pagaré muy bien por lo que está haciendo.

—No se preocupe caballero, no diré nada al respecto —dijo el doctor

—Por fortuna el bebé se encuentra bien y no sufrió ningún daño. Es un milagro que ambos sigan vivos, ahora solo debe procurar que tengan los cuidados necesarios.

—Yo me encargaré de él, pero nadie debe saber que sobrevivió.

—Así lo haré caballero, puede pasar a verlo —el doctor guió a Lewis a una habitación alejada donde estaba Sergio. —Por el golpe, puede que él no recuerde nada —dijo el doctor saliendo de la habitación

—Mi lindo checo, perdóname por tener que hacer esto, pero él te hizo mucho daño, y yo te amaba de verdad. Haré que seas feliz al lado mío criando a ese bebé como si fuera mío —dice Lewis acariciando la mejilla de checo

—Haré que olvides todo ésto y me encargaré de que no lo recuerdes nunca más —dice Lewis viendo a checo despertar