Prólogo:
Prólogo
Héroe
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Cuando sus padres se enteraron que serían abuelos les tomó por sorpesa, por un lado estaba su padre que se alegraba y por otro estaba su madre quien le repetia que aún era demasiado pronto y que no estaba listo para aquella responsabilidad.
Izuku dudo pero decidió tenerlo, estaba listo para tener a un pequeño en sus brazos, después de haber perdido a su alfa y a si primer hijo en un accidente.
El parto fue duro, a diferencia de la primera vez ahora estaba solo, debía esforzarse mucho y tenía miedo, pero lo consiguió.
Sus padres quedaron enamorados del pequeño en cuanto lo vieron, era simplemente encantador.
Así pasaron los meses pero no estaba siendo fácil, el quirk de su hijo apareció demasiado pronto y al no poder controlarlo había herido alguna que otra vez a sus padres y a él mismo.
- Tienes que hacer algo- dijo Inko mientras vendaba la reciente quemadura.
- perdona, no volverá a repetirse
Izuku sabía que aquello podría ocurrir ya que su segundo hijo era producto de un encuentro de una noche, nada buscado a posta simplemente había ocurrido y si bien recordaba quien era el padre de su hijo nunca iba a pedirle que tomase responsabilidad por ello.
Su pequeño de ocho meses jugueteaba en el suelo por lo que decidió ir un segundo por su comida, algo rápido.
- ¡ Maldito! - escucho a su madre gritar.
Aterrado salió a ver que ocurría y se encontró con su madre mirando furiosa al bebé, este había usado su quirk y había quemado parte se un mueble que su madre recientemente había comprado.
- Tiene que irse- solto su madre molesta- es imposible convivir con él.
Izuku no dijo nada más que " lo siento" para después tomar a su hijo en brazos y llevarlo a su habitación. Mientras permanecían encerrados escucho a sus padres discutir fuertemente, iba a levantarse pero vio a su padre entrar furioso.
- Esa cosa debe irse- fue lo que le grito su padre- es un peligro.
- papá, es solo...
- tu madre me hecha la culpa por haberte dejado traerlo y como no quiero más problemas debes irte- dijo furioso.
Izuku miro a su madre quien no decía nada, ante aquello Izuku simplemente asintió, no quería ser un problema para nadie.
Ambas personas se fueron y lo dejaron solo con su pequeño quien le veía con curiosidad. Izuku solo se limito a besar su frente y a hacer las maletas, debía irse cuanto antes.
- podrás volver cuando sea normal- dijo su madre- cuando pueda controlarlo
- entiendo...
Ya con sus cosas en la puerta y con el bebé en brazos salió del lugar, le pidió a su madre un momento para volver por unas cosas después a lo que la mujer acepto.
Había encontrado un lugar que les serviría mientras tanto por lo que dejó sus cosas y fue por lo demás a casa de sus padres.
Al entrar saludo a su madre y siguió recogiendo, pero entonces apareció su padre y se acerco para gritarle.
- ¡ Te dije que esa cosa no entra más aquí!
- ya me voy- dijo intentando calmar al hombre.
- ¡ No va a entrar!
Izuku salió de la habitación donde hasta hora dormia y comenzó a andar hacia la puerta.
- ¡ QUE NO LO QUIERO AQUÍ!
Cansado, el omega, lo miro molesto y le dijo por lo bajo que estaba actuando como un loco.
- ¡ ¿ Loco?!- solto mientras golpeaba una puerta con fuerzas.
De forma amenazante se le acerco, parecía querer golpearlo. Su padre tenía un carácter fuerte y era muy explosivo, conocía bien como era por lo que se asustó bastante al tenerlo tan cerca y a punto de herirlo, ya anteriormente lo había echo.
Inko salió y le miró molesta, alejo a su padre y le dijo que ni se atraviese a tocar a su hijo.
- vete- le dijo su madre mientras le gritaba a su padre.
Izuku salió del lugar rápidamente mientras aún escuchaba aquellos gritos de su padre, sabía que así era él pero no pudo evitar llorar y temblar al salir. Sabía que siempre que discutía con su madre lo usaba a él para descargar su furia ya que con su madre no se atrevía, había aguantado por años aquello por lo que se alegro al casarse e irse de que no lo vería más pero después de perderlo todo tuvo que volver a casa y aguantar de nuevo aquello.
- lo siento- le dijo a su pequeño quien temblaba al igual que el.
Ahora que no tenía ni una marca de enlace se sentía desprotegido, no tenía a nadie más que a su pequeño bebé al que debía cuidar. Tampoco tenía ningún quirk con el que protegerse.
- Katsuki tenía razón- dijo mientras veía aquel enorme cartel de su ex amigo de la infancia- soy un don nadie, inútil...
Al no tener un quirk no volvieron a verse desde la secundaria, tampoco quería hacerlo ya que aquel alfa le había herido mucho por no tener un quirk y ser un simple omega sin futuro, pero una noche de copas se encontraron y por el calor del momento simplemente pasaron una noche juntos.
- yo seré tu héroe- le dijo a su pequeño- papá nunca te dejará
La poca estabilidad que había conseguido se esfumó en aquel accidente donde un villano destrozo el edificio donde vivía, de todos el fue el único superviviente, perdió su trabajo al estar mucho tiempo en una camilla en coma y a los que amaba. Pero aquel pequeño que llegó sin previo aviso a su vida le devolvió sus ganas de vivir.
- un heroe- solto riendo al ver el rostro de Katsuki- si tan solo yo hubiese obtenido un quirk sería un héroe, no tendría miedo de nadie y protegería a los míos...- una lagrima cayó de sus mejillas.
No sabía si pedirle ayuda a aquel alfa, era el padre de su hijo pero quizás lo rechazaba o ni siquiera recordaba el encuentro de una noche que tuvieron.
- olvídalo, el ni siquiera me busco después de aquella noche
Continuará...
Siento la redacción y las faltas ortográficas.