Capítulo único
Mi canal donde subo memes y actualizaciones de mis fics, pasa el QR para estar al pendiente:

“Thorin Escudo de Roble miraba con deseo al hobbit, sabía que al conocerse no tuvieron la mejor relación, sin embargo, con el paso del tiempo, el enano había abierto su corazón… Y Bilbo comenzó a experimentar cosas con él que no sintió con nadie antes.
Así que allí estaban, en el bosque, mientras el resto dormía, y el enano estaba situado entre las piernas del hobbit, el cual estaba trémulo bajo suyo. Thorin se sentía tan poderoso, con una sonrisa torcida acercó su rostro al contrario, respirándole encima, haciéndole sentir su barba sobre su rostro lampiño y Bilbo soltó el aire contenido aquella cercanía.
El hobbit tenía la respiración acelerada mientras observaba aquellos ojos tan expresivos y cargados de deseo, porque sí que identificaba aquella expresión, y más cuando notaba lo mismo en el reflejo de los orbes del enano.
Thorin se relamió los labios, casi echado por completo sobre el más bajo, con aquel gesto la lengua sedosa y húmeda chocó contra los labios anhelantes de Bilbo, que tenía la garganta seca ante la expectativa de aquel beso con el cual soñaba cada noche…
El enano acortó la escasa distancia entre ambos y posó sus labios sobre los contrarios, Bilbo no los sentía suaves… Pero no buscaba suavidad, él amaba a aquel hombre masculino, con barba, gran nariz y la forma en que colaba su lengua entre sus labios, haciendo que jadeara al sentir cómo dominaba aquella contienda que desde el inicio tenía perdida, mientras Thorin frotaba su dureza contra la contraria, porque sí, ambos estaban excitados, con bultos debajo de su ropa.
Sisearon ambos, jadeantes, para que luego Thorin empujara sus caderas con más rudeza haciendo estremecer al hobbit, el cual se aferró a sus hombros.
Bilbo deseaba más pero no sé atrevía a pedirlo, no porque fuera virgen, sino porque este territorio era nuevo para él. Y el enano lo hacía sentir fuera de control de sí mismo…”.
Tom se mordió el labio inferior, acallando un gemido mientras seguía leyendo el fanfic de su autora favorita, una persona que tenía una acérrima fascinación por los gatos… Pero ese no era el punto, sino que él estaba muy metido en la historia, leyendo cómo ahora Bilbo Bolsón era desvestido con sumo cuidado por Thorin, y él lo sabía, tenían mucha química en los libros así que no era tan descabellada la idea de imaginarlos juntos, por eso era su ship favorita, de la cual siempre buscaba contenido, incluso si a veces tuviera que leerlo con traductor porque estaba en otros idiomas.
No es que los gemelos fueran ávidos lectores, sin embargo, Tom sí era consciente de que básicamente Gustav le contó al respecto, y el de rastas simplemente pensó que seguro habrían historias donde Thorin no moría, o al menos dónde cogieran antes.
Todo esto le excitaba, no pudo leerse los libros por la redacción muy densa y con palabras rebuscadas de Tolkien, ellos a duras penas habían terminado la escuela a distancia por su carrera como músicos, sin embargo, los fanfics, si bien no estaban mal escritos, eran más fáciles de leer, principalmente cuando el incentivo era disfrutar una escena detallada de sexo homosexual en la Tierra Media.
Así que Tom sentía cómo su sexo estaba lubricado, y palpitando por el deseo que refulgía en su interior al leer aquellos fanfics tan eróticos… Y sí, Tom tenía vagina, el secreto mejor guardado de Tokio hotel era que los gemelos Kaulitz… O al menos el mayor, era hombre, sí, con testículos de hecho, pero internos, y sus genitales eran una vagina con un clítoris grande, algo que la prensa nunca supo y escondieron del resto, el de rastas era intersexual, un caso muy extraño, porque sus genitales se desarrollaron diferente.
¿Se avergonzaba de ello? No, sólo que había limitado a que su vida sexual fuera inexistente antes. Existían las personas trans, sí, pero… Él no era transgénero o transexual, y tenía temor de que el resto lo supiera. Pero Bill lo apoyaba con todo, desde pequeño, Tom no menstruaba porque no poseía un útero, así que no podía embarazarse. Jörg se deslindó del asunto, sintiendo que era una vergüenza, y Charlotte simplemente le decía que viviera una vida normal.
Tom desde niño se aferró mucho a lucir masculino, por más que en sí no tuviera senos, no fuera una mujer, de todas formas, sí lo acomplejaba un poco, principalmente cuando iba a los baños o no podía bañarse con sus compañeros al hacer deportes.
Así que siempre se refugió en Bill, el cual nunca lo trató distinto.
Con el tiempo es que empezaron una relación con su gemelo, donde por fin Tom pudo tener una vida sexualmente activa con algo que no fueran sus dedos, ya que sinceramente, por más que era el guitarrista y sus dedos eran muy hábiles consigo mismo, la carga emocional que iba ligada al estar con Bill, piel con piel, o incluso sentir sólo sus dedos… Hacía que él se estremeciera, incluso en una ocasión se corrió sólo con su gemelo menor susurrándole en el oído, pasándole las manos por encima de los brazos sin llegar a rozarlo, y fue muy intenso, luego supieron que era algo parecido al sexo tántrico.
Entonces ahora tenían días libres, y Tom estaba leyendo en su celular cómo Bilbo recibía todo el ímpetu de Thorin, mientras apretaba sus muslos, disfrutando cómo su clítoris se estimulaba sin necesidad de tocarse, pero no era suficiente el hacer esos movimientos tenues. El de rastas leyó cómo Thorin se vino dentro del culo del hobbit y se mordió el labio inferior, sintiéndose muy excitado con la idea…
Una ventaja de tener vagina pero ser estéril era que Bill no usaba condones, así que era algo muy delicioso sentirlo por completo correrse dentro suyo, tanto por adelante como por detrás en algunas ocasiones. El de rastas solía explorar mucho su cuerpo, incluso tenían un arnés que se ponía Bill, en donde un dildo modelo ultra realista lo penetraba vaginalmente mientras el moreno se la metía por detrás… Así que no podía quejarse, se aventuraban mucho en ocasiones, disfrutando haberse independizado para que su madre no supiera que su relación con su gemelo no era solamente fraternal.
Así que Tom miró de reojo, fijándose que Bill veía vídeos en su teléfono, luciendo aburrido, con su cabello desordenado, cara lavada, y aún en pijama, mientras él estaba con una camiseta y bóxers, ya que así le gustaba estar en casa, al menos cuando no viniera alguna visita, podía sentir cómo su prenda inferior estaba mojada por su lubricación. Volvió a fijarse en Bill, con su mirada pesando lo suficiente como para que el moreno se girase. Tal vez podría hacer que su hermanito le diera placer, ¿no?
—¿Qué pasó? —preguntó Bill, arqueando una ceja.
Tom dejó su celular en la cama y se acercó a él con una sonrisa pícara, mordiéndole el lóbulo de la oreja, y luego chupándolo, para besar su cuello, sintiendo cómo Bill suspiraba de gusto frente a las atenciones de su gemelo.
El de rastas puso una pierna encima de Bill, colando su mano por debajo de la camiseta del moreno, acariciando con su índice el pezón del gemelo menor, y Bill gimió, mientras sentía cómo una erección se iba formando en sus pantalones.
Bill jaló de las rastas sueltas a Tom y lo besó, metiendo su lengua en su cavidad, disfrutando de cómo el gemelo mayor buscaba la dominancia en el beso, sin dejar de pegar su pelvis contra la cadera del moreno.
Bill siguió jugando con su lengua en su boca, cuando comenzó a acariciarle la espalda, hasta sentir ese quiebre en la zona sur, finalmente apretando su trasero con dos manos, haciendo que Tom gimiese en su boca, para luego pasar sus dedos encima de los bóxers del de rastas, sintiendo la notoria humedad, ¿cómo se había excitado tan rápido y a ese nivel para que estuviera empapada la prenda? Decidió meter la mano por la cinturilla, sintiendo los vellos púbicos, el clítoris inflamado y sus labios hinchados, totalmente húmedo. El moreno rió contra su boca, dándose cuenta que Tom estaba con su celular antes, no dejó de acariciar la intimidad de su gemelo, disfrutando cómo temblaba frente a su tacto, soltando suspiros de gusto, cuando Bill iba frotando desde la cabeza de su clítoris hasta abajo, de arriba abajo, en un ritmo que sólo excitaba más a Tom.
—¿Has estado leyendo tu porno gay, no? De esos gays que van a la montaña por un anillo. Premisa totalmente homosexual —comentó Bill contra sus labios, riéndose.
—Cállate, idiota… Eso no pasa ahí. Es años antes, la aventura del tío de Frodo siendo joven, que tiene que ver con que fueron a una montaña pero a matar a un dragón entre otras cosas —refutó Tom, para luego gemir mientras Bill seguía tocándolo.
—Sí, bueno, pero, ¿estás excitado por un fanfic, no? —inquirió Bill sin dejarlo de tocar, y Tom asintió con una risa traviesa.—¿Entonces quieres que te ayude a tener un orgasmo después de que te excitaras con otros hombres cogiendo? —preguntó con un falso tono de reproche. —Deberías leer lo que escriben de nosotros, ¿sabes? También son gays —susurró contra su oído, ahora jugando con su clítoris, masturbándolo con el pulgar e índice, sintiendo cómo se hinchaba aún más, mientras el de rastas se arqueaba jadeante.
—Bill… Sólo cógeme —pidió Tom, con voz necesitada.
—No… Quiero que sigas leyendo —pidió Bill, para dejar de tocarlo.
—¿Por qué paraste? —cuestionó Tom, enojado y frustrado sexualmente. Bill rió.
—En serio, échate, y lee… Mientras yo me encargo aquí abajo —ordenó Bill con los ojos oscurecidos, relamiéndose los labios, con una mirada tan intensa que el mayor se estremecía, y con el mismo aire coqueto es que Tom se fijó cómo le quitaba el bóxer, para luego separar sus piernas en un aire tan demandante que hacía que se le pusieran erectos los pezones.
El de rastas se excitó aún más teniendo la cara de su gemelo contra su muslo, con una sonrisa traviesa, Bill siempre ponía esas expresiones que hacía que perdiera la cabeza por completo, tan fijo en él, con su tacto suave y su aliento contra su muslo, consiguiendo que se erizase sus vellos y la piel se pusiera de gallina, estaba tan cerca que ya salivaba de antemano.
Tom sujetó su celular, retomando la historia… Y gimió cuando Bill separó sus labios, comenzando a lamer toda la zona, chupándose su lubricación, y labios hinchados, haciendo un sonido tan excitante que le costaba mantener los ojos abiertos por las sensaciones… Porque el deseo se anidaba en su vientre pero le atravesaba por completo el cuerpo, y el sonido… Hacía que su cabeza se sintiera entre nubes de algodón mientras sus piernas temblaban.
Bill subió más su lengua, hasta posarla en su clítoris hinchado, el cual succionó, haciendo que Tom maldijera en voz alta, el moreno tenía un jodido talento que lo dejaba fuera de juego.
—Tomi… Sigue leyendo —dictaminó Bill, para arremolinar su lengua contra la carne hinchada, haciendo que Tom sintiera espasmos en todo su cuerpo, leyendo sí, pero… Era difícil hacerlo cuando Bill hacía maravillas con su lengua, principalmente con la bolita de su piercing, pasándosela por encima de la sensible piel de su clítoris, o mini pene como le solía llamar debido a su tamaño porque no era como el clítoris de una persona con vagina, su tamaño era más grande, sin embargo, no lo suficiente como para ser considerado un miembro viril, principalmente cuando debajo estaba su vagina húmeda hinchada por su deseo, pero el moreno no dejaba de trabajar en él, disfrutando del sabor de su gemelo, nunca se cansaría de hacerle orales a Tom, porque le gustaba mucho su sabor, y principalmente cuando se corría en su boca…
Tom de verdad estaba hasta bizqueando por el placer que le recorría, con la piel de gallina, su sexo húmedo, y Bill chupando su clítoris, que incluso sus piernas flaqueaban, apretándose por momentos contra la cabeza del moreno.
—Hey… Tampoco me dejes sin aire —bromeó Bill, y Tom abrió más las piernas, antes de siquiera responderle, Bill volvió a lamerle los labios, esta vez metiendo su lengua en su vagina, haciendo que el de rastas soltara un grito por la sorpresa.
Bill penetró su cavidad con su lengua, sintiendo cómo sus paredes rugosas se contraían y lubricaban más.
—Sigue leyendo o te obligaré a hacerlo en voz alta —demandó Bill, separándose de su coño con ese tono autoritario que usaba, que no hacía más que encender más a Tom. Sabía que su gemelo era capaz de hacer eso y más, pero lo sujetó por el cabello con una mano, dirigiéndolo a su vagina, haciendo que Bill se ría—. ¿Estás muy ansioso, cierto?
—Cállate y chúpamela —rebatió Tom, hundiendo sus dedos en la cabellera sedosa de Bill, mientras que con la otra mano sujetaba el celular frente a su rostro, sabía que sería difícil porque realmente amaba ver a su gemelocomiéndoselopero… Tampoco podía tentar su suerte demasiado.
Bill succionó sus labios inflamados, haciendo que un ramalazo de excitación recorriera a Tom, el cual apretó más su mano entre las hebras del cabello largo del moreno, mientras empujaba más su pelvis hacia él, al leer con dificultad cómo es que Bilbo ahora montaba a Thorin…
Bill volvió a subir su lengua, delineando su vagina, metiéndosela sólo por unos momentos, tentándolo, penetrándolo con su lengua que hacía que sintiera que iba a explotar en su boca, cuando sacó su lengua de su caliente coño para comenzar a chupar su clítoris, y Tom apretó los párpados, soltando un sonoro gemido cuando la chupada fue lo suficiente fuerte como para hacer que casi se corriera. Su gemelo iba subiendo y bajando sobre el cúmulo de carne, ahora pasando los dientes por encima, sin lastimarlo pero sí consiguiendo que se perdiera en aquel contacto, haciendo que una laguna brotara por su sexo…
Abrió los ojos cuando Bill jugó con su piercing encima, y apretó más el cabello de su gemelo.
—Me voy a correr —advirtió Tom, estando tan absorto con la doble estimulación que recibía, en cómo podía leer su fanfic favorito donde su personaje recibía el mejor coito de su vida, mientras Bill le comía tan deliciosamente que iba a venirse casi al mismo tiempo que Bilbo. Era realmente una experiencia muy satisfactoria el disfrutar de una historia mientras recibía placer oral, muchísimo mejor que cuando se masturbaba leyendo, dónde era difícil mover los dedos sin dejar de leer, en cambio aquí Bill hacía todo el trabajo.
Bill no se desalentó con ello, y siguió lamiendo, chupándolo con gula, ya que una ventaja de que Tom tuviera vagina era que era multiorgásmico, por lo que no importaba si se corría, su tiempo de recuperación era menor que el suyo, y el menor no se estaba tocando la erección que frotaba con sutileza contra el colchón. Quería dejar satisfecho a su gemelo, hacer que se viniera varias veces antes de hacérselo.
Tom tuvo que soltar el cabello de Bill cuando el celular cayó sobre su cara por el temblor de su mano, así que con ambas manos, siguió leyendo, hasta que sintió cómo el orgasmo le vino de lleno, implosionando desde su vientre hasta estremecerlo por completo… Arqueándose por completo y sintiendo cómo Bill sebebíatoda su venida.
Hizo una pausa a su lectura para ver al moreno entre sus piernas, cómo tenía los labios hinchados y brillantes, con una sonrisa pícara mientras se relamía los labios, aún viéndolo con hambre, haciendo que Tom sintiera el tintineo entre sus piernas y su sexo latiendo.
—¿Vas a seguir comiéndome? —inquirió Tom, jugando con el piercing en su labio, Bill subió para besarlo, haciendo que él mismo se probase en la boca del contrario, no le desagradaba su sabor, era algo excitante sentir la lengua que le había chupado recorriéndole su cavidad, mientras se pegaba contra él y Bill, al jugar con su piercing contra lengua del de rastas, bajó su mano por el vientre marcado del mayor…
Hasta finalmente acariciar su monte velludo, para acariciar su clítoris y labios, pasándole por encima, simplemente para tentarlo, sintiendo cómo iba creciendo contra sus dígitos, sin dejar de besarlo, chupándole la lengua, y luego delineando su paladar, hasta que se separaron por aire.
—Quiero que sigas leyendo… —susurró Bill contra su boca.
—Bill, en serio quiero que me la metas, joder. Me cuesta conectar ideas cuando me estás tocando —se quejó Tom, para morderse el labio inferior cuando su gemelo le metió dos dedos, comenzando a gemir—. Aah… Ugh… Umm… Carajo, Bill… —jadeó, empujando su pelvis contra la mano del menor, el cual sonrió contra sus labios, a sabiendas de que estaba disfrutando mucho como le movía los dos dígitos, en movimientos circulares hacia arriba, dando con su punto G, por lo que Tom apretaba más las piernas y su interior.
—Lee o me detendré —ordenó Bill contra su oído, para luego lamerlo, haciendo que Tom jadeara y apretara más su interior.
—Eres un hijo de puta —se quejó Tom, igualmente sujetando su móvil frente a su rostro, mientras Bill reía contra su oído.
—Si lo soy tú igual —soltó Bill, para luego morderle el lóbulo de la oreja, consiguiendo que Tom se mordiera su labio inferior, leyendo cómo Bilbo iba por la tercera ronda con Thorin.
“¿Cómo no le duele el culo?”, se cuestionaba mentalmente porque cuando lo hacían anal no podía repetir, ya después lo hacían vaginal u orales, mientras que Bilbo ya iba a recibir pene por tercera ocasión. “La magia de los fanfics”, se respondió a sí mismo, para luego gemir fuerte porque Bill hacía ese jodido movimiento rápido con sus dedos, que los hacía girar con una maldita licuadora o algo que hacía que se lubricase más, y ahora su condenado pulgar, cómo es que el moreno lo pasaba por su clítoris mientras seguía embistiéndole con sus dedos.
—Mierda… Uuh… ¡Aah! —soltó acezado Tom, mientras Bill seguía tocándolo con las yemas de sus dedos contra su punto G, ya con su vagina con espasmos por el placer que le recorría.
Tom leía cómo lo tenían a Bilbo en la posición de perrito ahora, y no podía negar que era excitante leer eso mientras Bill seguía masturbándolo. Y como si eso no fuera suficiente, el moreno pasó su lengua por su cuello, por lo que Tom se mordió el labio inferior, haciendo acopio de todo su autocontrol para poder seguir leyendo mientras se moría de ganas de sentir el pene de su gemelo dentro suyo.
—Bill… En serio quiero que me lo hagas… No sólo tus dedos, quierosentirte—pidió el de rastas, ubicando su mano contra el bulto de su gemelo, podía sentir su verga totalmente erecta contra su palma, incluso la delineaba con su mano ahuecándola, consiguiendo que el menor siseara contra su cuello, para luego mordérselo, haciendo que Tom se arquease, mientras el moreno empujaba su pene contra la palma del de rastas, sin dejar de prestarle atención a su vagina, a la cual seguía jugando con sus dedos, pero… Ya no era suficiente para Tom, claro que amaba los dedos de Bill, eran largos, bien cuidados con su manicura, pero quería sentir su polla en su lugar, latiendo en su coño, haciendo que vibrase todo su cuerpo.
—Está bien… Maldición, Tom. Debes leer más de estas cochinadas homosexuales si te vas a excitar tanto —masculló Bill contra su cuello, haciendo que el de rastas se estremeciera por su aliento sobre su zona sensible y erógena. Tom rió.
—Así tenga vagina lo que estamos haciendo es gay —farfulló Tom.
Bill bufó. —Lo menos cuestionable de lo que hacemos es que los dos seamos hombres, Tom —acotó el moreno, sacando los dedos de su interior, para chuparlos, haciendo que el de rastas se excitara más por esa imagen obscena, luego Bill se bajó el pantalón, para ponerse frente al mayor, entre sus piernas.
—Touché—respondió Tom, mientras veía cómo Bill acariciaba sus muslos, y el de rastas apretó al menor entre sus piernas, ambos siseando cuando el pene del moreno chocó contra la vagina de Tom, sin ingresar pero sí frotándose levemente con movimientos de sus caderas de ambas partes.
Bill sujetó su erección, comenzando a guiarla hacia su vagina, y Tom boqueó cuando sintió cómo el menor se metió por completo, ya que estaba tan listo y lubricado que realmente su interior lo recibió con rapidez. Bill se apoyó contra los costados del mayor, y bajó su rostro para besarlo, mientras Tom colaba una mano debajo de la camiseta, apretando su cintura y luego sus omóplatos, comenzando a mover sus caderas, alentándolo a qué se moviera, mientras sentía cómo su aliento le llenaba los labios. Su celular dejado a un costado, en la escena explícita del fanfic… Ya que si bien se había excitado por personajes ficticios, en ese punto, sólo podía pensar en Bill, en su pene ladeado, y cómo sus venas se sentían tan nítidas en su canal vaginal.
Bill se relamió los labios, al separarse por aire, y se dio impulso, volviendo a besarlo, jugando con su lengua, mientras se empujaba en su interior, y Tom se aferró a sus hombros, mordiéndole el labio a su gemelo, mientras apretaba sus piernas en la espalda del menor, sintiendo las nalgas de Bill en sus talones, y el moreno le pasó la lengua por los labios al de rastas, al salir y entrar, mientras que el mayor gemía…
El menor le metió la lengua en la boca, haciendo que Tom no pudiera seguirle el ritmo a los besos por estar muy concentrado en por fin tenerlo dentro, por lo que el rubio teñido iba moviendo sus caderas, sintiendo cómo con ese ondular de sus caderas, Bill se hundía más en él.
Bill estaba quedándose sin aire por momentos, mientras pensaba en no correrse al sentir cómo el interior de su Tomi lo apretaba de esa forma tan rica, donde su calor envolvente y lubricado hacía que pusiera sus ojos en blanco, y su gemelo estaba muy ansioso por la forma en que se movía bajo suyo. Bill le mordió el cuello, para aumentar el ritmo de las embestidas, ahora sujetando un extremo de la cadera de su gemelo, pasándole el pulgar por la zona, sabiendo que era la perdición del mayor, el cual seguía arqueándose debajo suyo.
Tom gemía sin parar, mientras Bill hacía lo mismo, en ese punto se perdía quién se estaba follando a quién, si el coño de Tom le absorbía tanto el pene a Bill o si su pene le hacía perder el sentido al de rastas.
Bill siguió con las estocadas, con el sonido de humedad, el choque de pieles y olores… Hacía que todo el ambiente exudara sexo, pero no sólo eso, porque ambos se amaban, así que sabían que era desfogarse mutuamente entre ambos cuerpos, sin embargo, que sólo con ellos tenían la confianza suficiente para hacer el amor así… De esa forma tan salvaje e intensa, mientras se miraban con fijeza y lo hacían incluso con las camisetas puestas, en lo que era su habitación, Tom con las rastas sueltas sobre la almohada y Bill con el cabello desordenados moviéndose al ritmo de las embestidas, pegándosele algunos mechones por la frente por el sudor.
Tom amaba el olor de Bill, y el sabor de su sudor, y lo mismo pasaba el menor, todo lo que representaba el mayor era de su agrado, incluso las cosas molestas.
Así que ahora estaban ensimismados en ese instante, con el remezón en sus vientres, Bill con los testículos apretados, mientras Tom sentía cómo su vagina latía más fuerte que su corazón en su pecho, y ahora tomó del cabello al menor, para besarlo, jugando con su lengua, mientras las embestidas de Bill se volvía más erráticas, casi sin control… Su gemelo se movía bien, pero estaba cerca de su propia culminación y por ello es que su torpeza salía a flote.
Tom apretó más su interior, y Bill le mordió el labio inferior con fuerza al sentir cómo asfixiaba su polla.
—Córrete —susurró Tom contra el oído de Bill, y el moreno asintió, realmente disfrutando de sentir la voz de su gemelo contra su oreja, porque estaba ronco por tanto gemir y eso sólo lo excitaba más.
Bill empujó un par de veces más, cuando se quedó hasta dentro al sentir cómo Tom se venía encima de su erección, y el moreno dejó toda su corrida dentro del de rastas, con su miembro aún dentro de Tom, se quedó encima del mayor.
—Pesas —acusó Tom.
—No quiero salirme de aquí —farfulló Bill contra su oído, para luego besarlo con suavidad, haciendo movimientos suaves con su miembro drenado.
—Si sigues así se te va a volver a parar dentro mío —mencionó Tom, sin realmente quejarse de la sensación. El de rastas tenía la libido muy alta así que podía disfrutar de este momento de intimidad sin sexo real… Hasta que Bill volviera a “levantarse” para otra ronda.
—¿Y dónde estaría lo malo en eso? —susurró Bill, lamiéndole el cuello a su gemelo.
Tom rió, sintiendo que efectivamente Bill empezaba a crecer nuevamente dentro suyo. Mañana probablemente le dolería un poco al orinar, pero los orgasmos valdrían la pena.
—¿Y entonces no terminaré de leer el fanfic? —preguntó Tom, mordiéndose el labio inferior con fingida inocencia mientras mecía sus caderas con suavidad, sólo para alterar a Bill, el cual gruñó.
—El fanfic puede esperar pero mi polla no —refutó Bill, volviendo a besar a su gemelo.
Tom gimió en el beso, sonriendo un poco, feliz de tener a su hermano, el cual buscaba satisfacerlo, incluso en esos momentos donde se excitaba por leer historias ficticias.