Chapter 1
Reino Canopy
2 Años antes de la tragedia…
Una chica pelirroja paseaba por su escuela llamando la atención de sus compañeros. Parasoul Renoir.
Pero no era cualquier chica, era la princesa del Reino Canopy. Lo que la llevó a ser muy conocida en su escuela, pero también muy respetada al punto de que pocos eran capaces de acercarse o entablar una conversación.
No tenía muchos amigos, pero no parecía importarle, después de todo con tantas responsabilidades, una princesa no tenía tiempo que perder.
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- ¿¡Porqué tengo que ir a la escuela…!?
- Porque tienes que terminar la secundaria para ir a la universidad.
- ¿¡Porqué tengo que ir a la universidad…!?
- Para trabajar en lo que quieras cuando seas mayor…
- ¿¡Y porqué tengo que trabajar…!?
- Para poder brindarle una buena vida a tus futuros hijos…
- ¿¡Porqué tendría hijos…!?
- Ok, es suficiente jovencito. ¡Llegarás tarde a la escuela!, ¡Corre…!
El niño tomó su merienda y la guardó en su lonchera, ya estaba listo para otro aburrido día en esa prisión que llamaba escuela…
- ¡Adiós, mamá!, ¡Volveré después de clases…!
- ¡Adiós Zakumi!, te quiero…
Una vez cerrada la puerta, el niño dió unos pequeños saltitos hacia los lados, después arriba y abajo mientras sacude los brazos y la cabeza cerrando los ojos, una especie de calentamiento que aprendió de una película.
- ¡Bien, sólo debo correr desde aquí y llegaré a tiempo…!
El niño se agachó levantando la cintura con las piernas hacia atrás mientras se apoya tanto en la punta de sus zapatos como de sus dedos.
- ¡A correr…!
El niño se impulsó hacia adelante y corrió a toda velocidad hasta su escuela, la cual estaba… a la vuelta de la esquina…
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Little Innsmouth
Actualidad
Tres hombres se encontraban en la puerta de una casa de la ciudad. La familia que allí habitaba se escondía de los cobradores que tocaban violentamente la puerta.
- ¡Abran de una vez, no tenemos todo el día! - decía uno de los matones con un cuerpo bastante delgado.
- ¡Vamos, sólo queremos nuestro pago, conocen las reglas!, si no pagan no podemos garantizar su seguridad… - decía otro hombre más gordo.
El tercero sólo observaba en silencio, aunque empezaba a perder la paciencia.
- Es claro que no están aquí, ¡sólo vámonos!, volveremos otro día… - habló el tercero que llevaba un cubrebocas y unas gafas deportivas.
- Eso quieren que hagamos, están escondidos adentro, lo sé… - responde el delgado.
El hombre no tuvo tiempo de discutir cuando escuchó el sonido de las motocicletas acercarse…
- Las Garzas… - exclamó el matón quedándose en pie mientras los otros hombres huían despavoridos.
El delgado y el gordo subieron a la camioneta pidiendo al otro que se suba pero este insistió en quedarse.
- Ustedes adelantense, yo los mantendré ocupados…
Los hombres se van mientras que el otro hace un especie de calentamiento especial. Da algunos saltitos hacia los lados, después de arriba a abajo mientras sacude los brazos y la cabeza cerrando los ojos.
Al abrirlos nota que se encuentra rodeado por los soldados, los cuales abren espacio a nada más y nada menos que a su líder, la princesa del reino.
Parasoul se paró firme ante el matón que llevaba el rostro totalmente cubierto y empezó a apuntar su arma viviente en forma de paraguas.
- Hopper, quedas detenido por intimidación, ahora quédate quieto y permanece en silencio.
El matón se quedó inmóvil unos segundos pero cuando la princesa estaba por esposarlo esta se ve obligada a dar un paso atrás al ver que el hombre pega un salto pasando por encima de los soldados
- ¡Tendrás que atraparme primero, princesita…! - exclamó mientras empezó a correr a toda velocidad por las calles de New Meridian.
La princesa, frustrada por tal humillación se sube a su motocicleta y ordena a sus soldados que la acompañen a perseguirlo para evitar que escape.
El matón mostraba una gran velocidad a la hora de correr, tanto que fácilmente podía dejar atrás las motocicletas.
- "¿Es muy rápido, llevará alguna clase de parásito?" - pensó la monarca mientras lo seguía hasta una escuela local.
Al frente del camino, pudo notar a dos chicas, una rubia y otra de cabello corto y castaño, siendo intimidadas por un grupo de bullies.
El matón aprovechando su carrera dió un salto sobre las cabezas de cada bully dejándolos tirados en el suelo.
El hombre siguió corriendo sobre uno de los muros de la escuela pero notó que su truco le restó velocidad y los soldados se acercan cada vez más.
- "¡Maldición, estos tipos no se rinden…!" - pensó - "debo perderlos rápido o estaré en graves aprietos…"
El matón pegó un último salto hasta el techo de un edificio cercano. Dejando perplejos a los soldados y a la princesa, que recurre a una última táctica.
- ¡Panzerfaust!
La princesa llamó al soldado más grande en estatura y fuerza de todo su ejército. Este la tomó y la lanzó hacia el techo de aquel edificio haciendo que la princesa logre cerrarle el paso.
La princesa y el matón se ven cara a cara nuevamente, la tensión se hace notar a través de las miradas estoicas de ambos individuos.
La princesa empuña su arma viviente y adopta una posición de esgrima, la espalda recta y la frente en alto sin desviar la mirada del oponente.
El matón por su parte flexiona un poco las rodillas, su perfil derecho dirigido hacia Parasoul levantando una mano frente a su rostro mientras su brazo izquierdo permanece detrás de su propio torso.
Se quedan así por unos segundos, los soldados observan con cautela lo que está por ocurrir. El matón se abalanza contra la princesa quién lo esquiva de un movimiento.
El joven toma impulso del muro para lanzarse con mayor fuerza y rapidez a la princesa obligándola a sostener con firmeza su paraguas e interponerlo al ataque.
- Mi turno… - exclamó la princesa haciendo retroceder al matón.
La princesa ataca con una estocada que es esquivada por el joven, sin embargo ella lo esperaba por lo que lo desequilibra con un golpe de su paraguas en la pierna del matón.
Continúa su ataque con más golpes de su arma viviente Krieg, acto seguido da un golpe más fuerte elevándolo por los aires y saltando para asestar una patada para luego estrellarlo contra el techo de una estocada.
El matón se levanta y estaba a punto de recibir otra estocada pero esta vez al esquivarla sostiene el paraguas jalando de él para acercar a la princesa. Una vez frente a frente el hombre la envía de una patada a estrellarse contra una pared cercana.
La princesa se recompone mientras su oponente le entrega nuevamente su arma mostrando una sonrisa mientras la mira con confianza.
- Sería injusto para usted pelear sin ella… - exclamó el matón lo cual fue tomado como una ofensa por parte de Parasoul.
Esta se levanta y desenfunda una revolver de su cintura colocandola sobre una de los ojos del paraguas mientras apunta al enemigo.
- Llora, Krieg… - exclama apretando el gatillo.
Sin embargo en vez de una bala, lo que parece salir de su disparo es una esfera hecha de lava que se dirige al matón, quien se muestra confiado a pesar del ataque inminente.
El hombre con la palma de su mano atrapa la lágrima y empieza a jugar con ella como si de una esfera mágica se tratase, lo cual colma la paciencia de Parasoul.
- "¿¡Cómo está haciendo eso!?, ¡No cabe duda!, debe estar usando un parásito, pero…" - pensaba la princesa mientras trataba de buscar la forma de darle vuelta a la situación.
- ¿Es todo lo que tienes?, ¡Que decepción…! - dijo el matón - Creí que la princesa heredera y protectora del Reino Canopy daría más batalla, ni siquiera he mostrado toda mi fuerza y tú ya no tienes trucos para mí.
El matón lanza la lágrima al muro detrás de la princesa provocando una leve explosión detrás de la misma.
- Si el reino está en manos de una princesa como esta, entonces estamos perdidos…
Sus palabras tocan una fibra sensible en Parasoul quien empuña con rabia sus armas.
- ¡Cállate!, ¡Tú… No sabes nada de mí…! - grita mientras apunta nuevamente su revolver hacia el matón.
- No necesito saberlo… - el matón voltea y trata de saltar hacia otro edificio pero su pie izquierdo es alcanzado por una lágrima, lo que lo deja pegado al suelo. - ¿¡Qué es esto…!?
- Te tengo…
La princesa lanza una lágrima hacia su pie derecho y lo derriba contra el suelo con las manos en la espalda.
Parasoul se posiciona sobre su espalda baja y esposa al matón y lo mira con curiosidad.
- ¡Vaya, vaya…!, ¡Ben omni…!, ¡El innombrable, aquel que vea su rostro perderá la vida…! - recita Parasoul recordando el mito que rodea a este tipo - Eso está por verse…
La princesa le quita la capucha y su expresión confiada cambia rápidamente a una de horror, cabello naranja con mechones rosas en las puntas.
Con algo de nerviosismo comienza a quitarle sus gafas, sin darse cuenta de que un brillo dorado en forma de hilos se desprenden de las manos del matón hacia las esposas.
Al quitárselas su temor sólo se intensifica, ojos azules como el océano, No, No puede ser él.
Al quitarle el cubrebocas sus sospechas se confirman mientras el matón la ve con una mirada llena de odio, No cabía duda, era él.
- ¿Zakumi…?
Aún no tuvo tiempo de digerir lo que sus ojos estaban viendo cuando en un movimiento rápido el matón se levanta y derriba a Parasoul en el suelo mientras la somete.
El matón sentado sobre su abdomen, retiene el brazo izquierdo de Parasoul con su rodilla derecha, mientras pisa con la planta del pie la mano derecha de la princesa, su brazo derecho se presiona contra su cuello mientras prepara el golpe de gracia con su mano izquierda.
El silencio invade el ambiente, los contrincantes entran en un momento crítico, ahí está, listo para terminar el trabajo…
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Pero algo no está bien…
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Su mirada de odio pasa a ser una de horror, ¿en qué se había convertido?, acabar con la princesa no lo haría libre, sólo le daría más dolor.
El matón se levanta y huye de la escena desapareciendo de la vista de los soldados. La princesa estaba en shock, no podía creer lo que sus ojos veían aquel rufián que estuvo persiguiendo por tanto tiempo, era el mismo joven a quien perdió en su niñez…
Su único amigo…