Capitulo 1: Existencia
Es extraño el concepto de existencia: en un momento no hay nada, no ves nada, no sientes nada, y en un instante... Luz, sonido y una asfixiante sensación que rodea todo tu cuerpo mientras intentas comprender que ahora tienes uno, tus sentidos se saturan con información desconocida y te sientes prisionero en una celda cuyos muros están pegados a ti… Eso fue lo que me pasó a mi.
Lo primero que vi al ser consciente fue a una figura gigantesca que emitía una luz radiante; su piel era dorada y parecía tener “circuitos” recorriendo todo su cuerpo. En ese momento, no era consciente de las palabras que me decía o si quiera las palabras que aparecían zumbantes en mi mente, mucho menos comprendía dónde estaba ni quién era él o yo.
Posteriormente, el ser conectó un grueso cable en la parte posterior de mi cabeza bombardeando mi cerebro con información, haciéndome comprender sus palabras y dotandome de un extenso archivo de información. Pero no todo estaba disponible: había partes “bloqueadas”. El ser, que se presentó como “Padre”, o al menos así le gustaba que lo llamase, me explicó que yo era su “hija”, la heredera de todo el conocimiento de su universo, pero que no podría acceder a toda esa información hasta que estuviera lista... Aun así, había algo en lo que no podía dejar de pensar... “Su universo”... Esas palabras resonaban en mi cabeza como un fuerte eco. Él me nombró Scentia, que en un antiguo dialecto de su raza significaba “conocimiento”.
Comencé a observar mi alrededor, algo que no había podido hacer hasta ahora, es un lugar con un montón de aparatos y maquinarias cuya función desconozco, pero la información lentamente empieza a revelarse en mi mente hasta que finalmente comprendo que me encuentro en un tipo de laboratorio, donde lo más destacable son una hilera de tanques parecidos al que fue mío, en total eran 10, sin contar del que yo salí otros 3 estaban vacíos.
En cuanto a mi apariencia… Es difícil de describir, pero algo que noté fue que en ciertos aspectos me parezco a Padre pero a su vez soy bastante distinta a él... Como él cuento con 2 “brazos” y 2 “piernas” así como con “manos” y “pies”, pero mi piel es blanca, brillante y “Plástica” a diferencia de la dorada piel de Padre. Observé mi rostro en el reflejo del suelo, lo cual fue también fue algo llamativo para mí ya que Padre no cuenta con uno, así que es raro fijar la vista en mis propios ojos los cuales brillan con un iris color celeste.
Mi boca es otro aspecto que llama mi atención, al meter mis dedos en ella se siente flexible y húmeda pero a su vez fría... observando mi cuerpo este tiene un aspecto bastante interesante, en mis registros se marca la palabra “Femenino”; con curvas pronunciadas, un par de “sacos mamarios” suaves en mi pecho y lo que pareciera un “sistema reproductor” en la zona que está entre mis piernas.
Conforme lo analizo, nueva información llega a mi mente ayudándome a entender que mi estructura fisiológica es la de una hembra de la misma especie de Padre o al menos eso logro hipotetizar... por un momento la incertidumbre invade mi mente pues la palabra “Sintético” llega a mí. Volteo a ver a Padre consternada –Qué... ¿Qué soy?– Le pregunté inquieta pues algo en mí no se sentía real, es como si mi cuerpo no fuera… “Orgánico”.
–Eres mi hija, mi creación– Aclaró Padre con una voz firme. –Parece que ya te diste cuenta, tú, yo y tus hermanos…– Dijo volteando la cabeza hacia los otros tanques –... Somos lo que queda de mi especie y lo que sientes es el rezago de lo que alguna vez fuimos, seres de carne y hueso, sangre y piel…– Padre observó su mano durante unos segundos –Pero evolucionamos, trascendimos gracias a nuestra tecnología y conocimiento de las fibras del cosmos, así conquistamos nuestro universo…– Una de las paredes de la habitación empezó a abrirse como si se estuviera desmoronando revelando una ventana de la cual se podía ver una imagen de belleza indescriptible.
Mi cabeza empezó a doler repentinamente mientras la información iba llegando a mí pues en la ventana se observaban gigantescas “nebulosas” coloridas rodeadas de un tapiz negro y, mientras una intensa luz iluminaba la sala, una gigantesca bola de fuego yacía a la distancia flotando entre ellas.
Mientras estaba absorta intentando comprender la visión ante mí, Padre se acercó diciendo –Hermoso ¿No lo crees? Y respondiendo más claramente a tu pregunta Scentia, eres un ser superior a cualquier otro ser existente en este u otro universo y así será por eones; te debes preguntar el porque no eres del todo como yo, y eso es porque te hice imperfecta, dotandote de la belleza de una existencia con errores pues, al trascender mi especie tuvo respuesta a todas las incertidumbres del universo, no había más misterios, no había más dudas, no había más fallos... Al principio esto fue motivo de júbilo pues habíamos cruzado la frontera final, pero esto duró poco comparado a nuestras ahora eternas vidas. Pronto la desesperación y el aburrimiento invadieron nuestras mentes, ya habíamos escrito cada libro, pintado cada obra, compuesto cada canción. Podíamos deformar y moldear la realidad a nuestro gusto, exploramos cada placer carnal que podíamos explorar incluso cayendo en los actos más aberrantes, pero ni siquiera eso duró lo suficiente... al final muchos optaron por dar fin a su eternidad, otros decidieron embarcarse en viajes a los límites de la existencia y unos pocos como yo decidimos romper la tela de la realidad y escapar a otros universos, pero quedamos aterrados y pronto decepcionados al encontrar solo vacío, no había nada más allá... Al percatarse de esto muchos de mis compañeros dieron fin a sus historias y otros como yo no podíamos aceptar eso, así que si no había más universos entonces crearíamos los nuestros. Sin embargo la tarea era más fácil decirla que hacerla pues crear un universo consume casi toda nuestra energía vital…– Al decir eso último, la luz de padre pareció apagarse un poco –... y con mis últimas fuerzas los cree a ustedes, a ti y a tus hermanos con el propósito de ser mi legado y el de mi especie, yo le di vida a este universo pero ustedes serán los que lo moldeen, lo doten de belleza. Sus cuerpos son sintéticos porque su labor está muy por encima de las capacidades de la simple carne, pero aun así pueden experimentar todo lo que esta proporciona, dolor y placer pudiendo admirar la belleza de una obra de arte, llorar una pérdida, saborear un platillo bien preparado y sentir el placer del contacto físico de un ser querido–.
Tras esto Padre procedió a acercarse a las cápsulas de mis hermanos –Se que no llevas ni un día de nacida y ya he puesto una gran carga sobre ti, me disculpo profundamente por eso hija mía y créeme que no quiero privarte de la capacidad de elegir, pues lo más bello que tenemos es nuestro libre albedrío así que ¿Aceptarás la tarea que en ti he forzado? ¿O soltarás ese peso y continuarás con tu existencia en este universo como un miembro más de este?–. Las palabras de Padre daban vueltas en mi cabeza y la incertidumbre hacía tambalear mi tranquilidad, pero pude darme cuenta que me dio tres regalos muy valiosos como lo son la vida, el conocimiento y sobre todo un propósito, pues él es testigo y heraldo de las consecuencias de una vida vacía y sin rumbo, así que acepté la tarea que me había encomendado.
Después de aceptar Padre dijo que despertaría al siguiente de mis hermanos, en su placa estaba escrita el nombre “Therrus”, por su fisionomía este mostraba características del “sexo masculino” pero era muy grande, casi tanto como Padre. En ese momento sentí como en mi mente se incorporaba la comprensión de un sistema de medida, los metros, que parece ser un antiguo sistema de medición que utilizaba la especie de Padre hace mucho tiempo, pero que se volvió obsoleto al trascender, sin embargo en este momento era bastante útil. Volviendo a Therrus él medía aproximadamente 3 metros, y al ver a Padre este rondaba los 5 metros, pero esto podría variar por la propia estructura de su cuerpo, en cambio yo haciendo un estimado puedo decir que mido un aproximado de 2 metros, centímetros más, centímetros menos…
El cuerpo de Therrus era bastante ancho denotando una gran musculatura, sobre todo en la parte superior de su cuerpo, su piel sintética era diferente a la mía; era gris oscura y había unas líneas en todo su cuerpo cuya función era aún desconocida para mí. Su rostro mostraba facciones más “toscas” y tenía una característica mandíbula que parecía reforzada.
Al abrir su cápsula su cuerpo cayó al suelo generando un estruendo que resonó por todo el lugar junto con un temblor que logró sacudir incluso a Padre. Al levantarse Therrus se veía desorientado y mostraba signos de hostilidad, sus ojos amarillos estaban inundados de “ira” mientras su temperatura corporal iba en aumento, Padre actuó rapido y con un movimiento de su mano lo sometió con facilidad de una manera inexplicable para mí, solo entonces pudimos conectarlo al modulo –¿Él también tendrá acceso a la biblioteca, Padre?– Pregunté curiosa –No, su cerebro explotaría intentando procesar esa información. Su propósito es otro, él será la fuerza y el músculo que ayudará en su tarea–.
El siguiente era otro hombre, pero este era diferente a Therrus ya que su cuerpo no era tan grande, quizás unos 2 metros y medio... aún así mostraba una considerable musculatura, su piel estaba recubierta de lo que parecían pequeñas “escamas” que le daban una apariencia “blindada” pigmentadas de gris claro, unos dedos en manos y pies largos conectados con una membrana ubicada en medio de estos y sus ojos eran grandes y de un azul profundo; su placa mostraba el nombre “Caerelum”, al abrir su cápsula este cayó al suelo pero con un salto se puso de pie para tomar una posición defensiva alzando sus brazos de manera que protegía su rostro y pecho manteniendo las manos abiertas mostrando sus garras. Padre no mostró indicios de preocupación y solo se apartó un poco señalando el módulo de carga de información, a lo que Caerelum comprendió rápidamente la situación y, sin bajar la guardia, se acercó al módulo sin quitar la mirada de mi o de Padre. Una vez acostado acerqué el cable a su cabeza, él pareció tensarse abriendo la boca mostrando sus afilados diente y empezó a mirarme fijamente con intenciones hostiles, pero después de un segundo se relajó dando la impresión de no percibirme como una amenaza real, así dejándome conectarlo.
–¿Todos serán así de hostiles, Padre? No creo poder controlarlos de ser así– digo intentando controlar mi agitación.
–Solo estos dos, aún así tranquila sé que lo lograrás– Dijo mientras colocaba una de sus grandes manos en mi hombro y esbozaba lo que podría considerarse una “sonrisa”, teniendo en cuenta que no tiene una boca para hacerlo.
Un sentimiento surgía de mi interior, se sentía cálido y reconfortante pero a su vez... melancólico. –Gracias Padre... En todo caso ¿Cuál será la función de mi hermano Caerelum? –
–Él será el dueño de los mares y, si lo tratas bien, tu leal guardián– Dijo Padre, mientras manifestaba una esfera de “agua” la cual cambiaba de forma y se movía danzante en su mano.
Me acerqué a la cuarta cápsula y en esta se mostraba un ser... diferente, realmente no lograba diferenciar su sexo ya que contaba con rasgos tanto masculinos como femeninos pero sin lograr inclinarse por alguno, sus genitales tampoco estaban claros pues la posición en la que estaba no me permitía distinguirlos. Fuera de eso su cuerpo, de un color azulado muy claro, era particularmente delgado y más pequeño que incluso el mío, poco más de metro y medio, quizás 1.7 metros. Su placa tenía grabado “Xentis” lo cual tampoco me daba ninguna pista clara, sin embargo lo que me llamó más la atención de... ¿Él?¿Ella? es que cuenta con lo que parecerían un par de enormes alas membranosas en lugar de brazos que fácilmente envolvían su cuerpo.
Al abrir la cápsula este cayó al suelo sin generar ruido alguno, incluso pude sentir una ligera brisa fresca; Padre y yo lo observamos unos segundos pero no reaccionaba, pasé de la incertidumbre a la ansiedad y de ahí a la preocupación, pero todo se desvaneció en el momento que observé su pecho moverse haciendo un sonido extraño... algún tipo de “respiración traqueo-nasal” ligeramente estridente, posterior a eso empezó a moverse solo para incorporarse un poco abriendo sus verdes ojos, tras observarnos unos segundos volvió a acostarse en el suelo girándose y tomando una “posición fetal”.
Solo pude escuchar un suspiro de Padre antes de acercarse y tomarle en brazos
–¿Qué… qué está haciendo?– Pregunté confundida.
–Solo esta durmiendo.– Respondió con tranquilidad mientras lo/la tomaba en brazos
–¿Necesitamos hacer eso?– Pregunté desconcertada.
-No es necesario pero son placeres con los que los he dotado, no necesitan dormir, comer o respirar como funciones vitales pero tienen estas capacidades para poder disfrutar de aromas frescos, sabores únicos y sueños maravillosos…– Mientras decía eso recostaba a Xentis en el módulo y yo lo ayudé a conectarlo.
–...Pero también habrá olores desagradables, sabores amargos y pesadillas, pues incluso esas cosas son necesarias para enriquecer nuestras vidas.–
–Su fisonomía me desconcierta Padre, quiero decir, por lo que he visto cada uno de nosotros tiene características únicas pero siempre seguimos un cierto “patrón”, pero... Xentis sale bastante de eso, ya no solo por sus alas si no por su aspecto en general.– Le pregunté curiosa.
–Xentis es un caso único y su creación también lo fue, lo cual concluyó en ese aspecto tan... “andrógino” y respecto a sus alas… Bueno, nadie es verdaderamente libre teniendo los pies en la tierra.– Respondió Padre elevándose.
Analicé brevemente sus palabras, pero mentiría al afirmar que las pude comprender.
–Y... ¿Es un organismo masculino o femenino? –
–Es Xentis… –
–Entiendo… – Mentí.
Después de eso los siguientes estaban en dos cápsulas juntas, las placas decían Orinem y Requem respectivamente, por un lado la primera mostraba características femeninas y, cabe decirlo, más pronunciadas que las mías. Su cuerpo era de un color blanco con tonalidad amarillenta con ciertos decorados verdes esmeralda y su rostro mostraba facciones bastante “finas”.
Por otro lado tenemos a Requem que a diferencia de Orinem mostraba características masculinas y su cuerpo contaba con cierto grado de musculatura pero, comparado con nuestros otros hermanos, este es bastante delgado quizás no como Xentis pero sí bastante cerca, además de contar con un color gris opaco y algunos decorados color “vino”, su altura y la de Orinem estaban a la par midiendo poco más de 2 metros, haciéndolos ligeramente más altos que yo. Su rostro es bastante parecido al de su “melliza” pero más... delgado... cadavérico incluso, con ojos ligeramente hundidos en sus cuencas y con pómulos pronunciados por su falta de mejillas.
Al abrir la cápsula de Orinem el cuarto se llenó de un aura reconfortante y “vitalizadora”, como si todo se llenará de vida pero al abrir la de Requem la atmósfera era totalmente distinta, todo se sentía pesado y “escalofriante”. Mi pecho se sentía pesado y un malestar general me invadía causando una incomodidad casi paralizante.
Al ver a Padre este no parecía verse afectado en absoluto y de un momento a otro ambos se despertaron; Padre se acercó a ellos y estos rápidamente reaccionaron, por un lado Orinem intentó alejarse de él arrastrándose pero era evidente que aun no podía coordinar su cuerpo correctamente, por otro lado pareciera que Requem instintivamente se puso en una posición defensiva sobre sus cuatro extremidades y colocándose entre Padre y Orinem como si la protegiera.
Padre se mantuvo tranquilo y lentamente empezó a arrodillarse frente a ellos, su brillo empezó a aumentar disipando el aura pesada de Requem y en cambio una sensación de calma y confort se esparció por la sala, la pesadez en mi pecho fue reemplazada por una fuerte sensación de calidez y en mi mejilla sentí una gota de algún tipo de líquido resbalando por ella, era una lágrima, pero no entendía el porque mis ojos segregaban dicho líquido ¿“Llanto”? La palabra surgió en mi mente como muchas otras, pero la diferencia fue que no comprendía en totalidad sus implicaciones y, junto con esa, muchas otras preguntas sobre mi propio ser inundaban mi mente... Se sentía muy bien.
Una vez calmados mis hermanos procedieron a acostarse tranquilamente, cada uno en su respectivo módulo siendo conectados por mi mientras le preguntó a Padre –Padre, ¿Por que usaste esa aura con mis hermanos Orinem y Requem pero no con los otros? –.
Padre volteó a verme y empezó a explicarme –Eso es porque a diferencia de tus otros hermanos que tienen un mayor dominio en el mundo físico, Orinem y Requem su fuerte es en el mundo de las almas algo que te explicaré más adelante, pero lo que debes saber es que ellos traerán la vida y la muerte respectivamente, serán el inicio y el fin de todo ser–
Analizando sus palabras pude reflexionar sobre esos aspectos, un ciclo de vida y muerte, aunque no podía comprenderlo del todo por lo vago de la información proporcionada ¿Que eran estas “almas”? ¿Y por qué otorgar la bendición de la vida para luego quitarla con la frialdad de la muerte?
–Padre ¿Si yo y mis hermanos estamos vivos, eso significa que algún día nos espera el darle nuestro último suspiro a Requem? –
Padre me observó y aunque en su cara no había un rostro fácilmente puedo afirmar que su expresión era de pena y tristeza –No, ustedes descienden de mí por lo tanto la muerte jamás lo tocará así haciendo su labor eterna hasta el fin del universo, lo siento… –
No comprendía del todo el porqué padre se disculpaba ¿No era acaso la vida algo bueno? ¿Por qué sería la inmortalidad algo malo? Quizás solo era mi inexperiencia hablando pues era obvio que Padre había vivido mucho más que nosotros, pero aun así no llegaba a comprender su tristeza.
Finalmente después de unos segundos de silencio nos acercamos a la ultima capsula, esta era interesante pues era más grande que las otras y lo mas destacable sobre otras cosas es que en ella había dos individuos, ambos iguales en muchos sentidos desde sus características físicas como sus rostros, la forma de sus cuerpos e incluso sus alturas las cuales eran, en comparación a mi o mis otros hermanos, muy pequeñas… Apenas llegando a 1.50 metros. Habían diferencias destacables como lo era el hecho de que uno mostraba características masculinas y el otro femeninas, además del evidente hecho de que “él” mostraba un color dorado brillante y “ella” un plateado opaco.
La placa de la cápsula estaba grabada con sus nombres, Rux y Teneb, aunque realmente no podía diferenciar quien era quien; finalmente al abrir la cápsula ambos cayeron juntos y rápidamente despertaron intentando comprender el lugar donde se encontraban mostrando en sus ojos una infinita curiosidad, analizando hasta el mínimo rincón llegando a observarse a ellos mismos y, de manera inesperada, al verme los dos se pusieron de pie e intentaron acercarse con intenciones desconocidas, extendiendo sus pequeños brazos intentando tocar mi cuerpo con curiosidad pero yo solo intentaba alejarme al no comprender la situación.
Pude observar que “ella” empezaba a emanar un radiante brillo mientras que “él” parecía “apagar” o “absorber” la luz a su alrededor, incluyendo la de su hermana.
Padre solo soltó una pequeña risa, lo que llamó la atención de ambos y cada uno tuvo una reacción distinta al verlo; por un lado ella se mostró curiosa ante la luz de padre intentando alcanzarlo con su mano y, por otro lado, él pareció asustado intentando esconderse detrás mío mientras yo veía a Padre confundida, a lo que él solo me miró y mientras tomaba a la hermana en brazos me dijo -Ella es Teneb y el pequeño atrás tuyo es Rux, como podrás darte cuenta son muy diferentes a tus otros hermanos… – Al oír eso solo pude arquear una ceja pues a este punto todos mis hermanos eran diferentes entre sí –...porque solo son niños o al menos lo más parecido a estos, ya que en su creación consumí mucha de mi energía pero no fue suficiente como para crear sus cuerpos con el mismo proceso con el que te hice a ti o a tus otros hermanos, no te preocupes, crecerán con el tiempo.– Dijo antes de soltar una pequeña risa burlona mientras Teneb acariciaba su cara.
Voltee a ver a Rux el cual estaba abrazando mi pierna intentando ocultarse de Padre, a lo que intente acercarme a él pero de un salto este desapareció de manera inexplicable en la sombra que yo proyectaba.
–Supongo que sus cualidades únicas son bastante evidentes.– Dijo Padre mientras colocaba a Teneb en el módulo.
–Teneb será la que traerá la luz al universo…– Dijo mientras jugueteaba con la nariz de la niña.
–… por su lado Rux habitará las sombras y el vacio.– Al escuchar eso último por parte de Padre se desbloqueó la información sobre ese “Vacío” y si mi piel no fuera blanca, lo estaría del miedo que se apoderó de mi cuerpo al saberlo; empecé a tener la necesidad de respirar de una forma agitada, sentía como mis brazos temblaban y mis piernas se volvian pesadas y un pensamiento invadió mi mente, una necesidad primigenia de huir.
Tras esto volteo a ver mi sombra y en ella se manifiesta Rux viéndome profundamente con sus brillantes ojos color ámbar y un sentimiento cálido se manifiesta en mí, totalmente diferente a lo que sentía hace un segundo, un sentimiento protector. Con mis manos intento agarrar a Rux, este parece desconfiar en un principio pero al instante acepta mi acercamiento procediendo a cargarlo en brazos, él siguió observandome mientras sonreía y en el momento en que lo recosté en el módulo Padre añadió –Y ese es el último, estarán listos en una hora con toda la información necesaria cargada en sus cerebros… –
–Asthra ¿está todo listo? – Dijo al aire mientras yo observaba confundida al no saber a quien le hablaba.
–Todo listo Padre, las fibras cósmicas y el lenguaje de control de estas ha sido configurado con éxito.– Respondió una voz de la que no sabía su origen.
–Scentia, ella es tu hermana mayor Asthra.– Añadió Padre mientras alzaba su brazo y sobre su palma se manifestaba una figura humanoide que parecía estar formada de un tipo de polvo morado con características desconocidas.
–Mucho gusto hermana Scentia, perdón por no presentarme antes, Padre me creó para configurar algunas funciones del orden universal así como crear un lenguaje para manipular las fibras cósmicas, ¡Espero nos podamos llevar bien!– Dijo con una sonrisa en su apenas apreciable rostro.
–Asthra es la que da forma al orden cósmico y controla el flujo de energía en este, por lo mismo su cuerpo se encuentra en un plano totalmente distinto al nuestro donde tiene contacto directo con las fibras cósmicas.– Explicó Padre.
–¿Fibras cósmicas? ¿Por qué no tengo registro de ello?– Pregunté curiosa, pues era la segunda vez que escuchaba un concepto del que no se me daba ningún tipo de información.
–Es algo que les explicaré luego cuando estén todos tus hermanos presentes.– Respondió Padre agarrándose la parte trasera de su cabeza.
Solo puedo asentir con la cabeza mientras mil dudas se apoderan de mi mente, pero eso solo hacía que esto de la “existencia” fuera mucho más interesante...