Solo en las líneas del tiempo

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Summary

Una chica decide tomar el camino de las drogas junto a su novio, sin saber que caería en un sueño profundo, ella perdida, se encuentra a un chico alto de pelo rubio, su sensación era tan tranquila, como un dios, y si, ese hombre era un dios, manejaba todo el espacio y el tiempo y las líneas temporales, pero lo que ella quería era regresar a su dimensión lo que esto tardaría 6 meses, pero en esos 6 meses el dios y la chica tendrían una amistad que marcaría su vida, pero ellos tienen en cuenta que solo es un sueño...

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 Investigacion

- ¿Pueden enviar una patrulla a la calle Las Lomas, La Paz? Es en el departamento 409.

Según las investigaciones, una joven de 19 años se inyectó metanfetamina y quedó inconsciente junto a un muchacho de 21 años.

- No sé qué pasó, le toqué la puerta y no respondía, la señorita se drogaba con otro joven, pero ella no necesitaba las drogas... era muy amable con nosotros.

Las ambulancias llegaron y se llevaron a los dos jóvenes inconscientes, se les realizaron procedimientos médicos para determinar la causa del desmayo.

- ¿Dónde estoy...? -susurró mientras abría lentamente los ojos.

El tiempo se detuvo, las estrellas en el cielo giraban en cámara lenta y los relojes de arena corrían sin control, como si el concepto del tiempo hubiera colapsado.

¿Qué era este mundo? ¿El universo?

Un lugar donde se podía viajar a cualquier dimensión... excepto a la propia.

- Esto es... diferente.

- ¿Diferente, humana?

El ruido de los relojes se detuvo, las estrellas dejaron de girar y el tiempo quedó suspendido, una voz resonó en el aire.

- Hace mucho que no veo a otro ser, eres... misteriosa.

- ¿Quién eres?

- Aquí el tiempo surge, corre y se detiene, son líneas temporales que yo manejo a mi voluntad.

- ¿Y mi realidad?

- Temo que no regresarás.

- ¿¡Qué!?

- De todas las líneas temporales, ¿por qué elegirías la peor?

- ¡No es la peor! Prefiero estar en mi dimensión antes que en cualquiera de estas.

- Qué mal por ti... porque no regresarás hasta dentro de seis meses.

Me sentí devastada.

¿Qué significa esto? ¿Cómo vuelvo?

- Piensa lo que quieras, pero estarás aquí hasta la fecha límite.

- Ya veremos -lo miré fijamente y le señalé la cara con el dedo.

Después de aquel encuentro con el dios enigmático, decidí explorar una realidad alterna para olvidar lo sucedido, allí las personas eran iguales a las de mi siglo, pero el mundo a su alrededor había cambiado, viajé al futuro, al pasado... solo me faltaba mi presente.

- Esa humana es muy terca y rara -dijo una voz en la distancia.

- Sí, parecía desesperada por regresar a su realidad.

- Qué mal por ella, vigílala Sirieth, no quiero que se te escape nada.

- Como ordene, mi rey.

No había salidas, no entendía qué quería decir con “la peor línea temporal”.

Lo último que recordaba era...

- ¿Lo probamos?

Mis recuerdos estaban borrosos.

- Fue porque mi dios los borró.

- ¿Otra voz?

Me giré y vi una criatura celestial con la forma de un zorro, su pelaje era blanco como la nieve. ¿Un animal que hablaba?

- Esta criatura tiene nombre -dijo, apareciendo repentinamente a mis espaldas.

- ¿Teletransportación? Hace unos segundos estabas volando a mi alrededor.

- Es porque soy un ser astral, creado por mi señor... el dios del tiempo.

- Entonces dale un mensaje a tu creador, dile que me regrese a mi línea temporal -crucé los brazos.

- Él tiene sus razones, seguro que tu realidad era horrible.

- No entienden nada...

- Las drog-

De repente, el dios apareció y atrapó bruscamente al zorro, tapándole la boca.

- Discúlpalo, estos seres ya no tienen respeto, deberías volver, aquí también existe la noche... y el peligro.

- Volveré cuando me regreses a donde pertenezco.

- Vaya, qué paciencia tengo contigo... -levantó la mano y de repente un lazo celeste me envolvió con fuerza, inmovilizándome, era como el de la mujer maravilla.

- ¡Suéltame! Por favor... -forcejeé, pero era inútil.

- Te estoy advirtiendo de los peligros, no quiero que te pase nada, protejo a mis aliados... y a mis amigos.

- Qué noble mi señor -dijo la criatura con una risa traviesa.

- Y tú... podrías conocer más sobre mi mundo, también quiero aprender sobre los humanos.

Tal vez me estaba comportando como una loca.

Llegamos a donde todo había comenzado, el dios se sentó a mi lado.

- Tengo razones para no enviarte de vuelta.

- ¿Y cuáles son?

- Tu vida... era mala -agachó la cabeza.

- ¿Mala? ¿¡Y quién eres tú para decidir eso por mí!?

- Sé que solo soy un ser sobrenatural, pero quiero ayudarte, te vi a punto de caer, por favor humana... deja que te ayude y que aprenda de ti.

- No soy especial, pero si realmente quieres conocer a los humanos... está bien.

- Yo también te enseñaré cosas irreales, humana -sonrió con sinceridad, transmitiéndome paz.

- No me llames humana. Me llamo Zarina.

- Un lindo nombre, yo soy Gabriel, espero que podamos ser amigos.

- Igualmente Gabriel.

Pero no me rendiré.

Amigos...