Prólogo
¡De alguna forma, cuando abrí los ojos estaba en el cuerpo del personaje basura de mi propia novela!
“La fortuna sonríe a los valientes” narra la historia de Bastián Deux, un húerfano que lucha por convertirse en el héroe más fuerte para vivir su romance con la santa Adaia Lacroix. Sin embargo, su camino está lleno de tragedias inevitables
Y yo, yo terminé en el cuerpo de Alex Roux, un maestro patético del Reino Cerúleo. Un hombre sin talento, sin carisma, sin fututo cuyo único proposito en la trama es recibir golpizas cada vez que se cruza con el protagonista hasta que finalmente, es asesinado.
¡Ni siquiera es un villano! Es solo un estorbo que nadie respeta. Un blanco fácil para los abusones de la nobelza, un saco de boxeo viviente. ¡Es lo suficientemente molesto como para ganarse enemigos con facilidad!
Pero si esta va a ser mi nueva vida, haré lo que cualquier persona con dos dedos de frente haría: Mantenerme lejos de la historia principal. Olvidarme de los protagonistas. Evitar problemas. Sobrevivir.
Gran dios pájaro de Cerúleo que inventamos Sasa y yo, si de verdad existes... ¡Protege a este humilde campesino!