Indicada
Ying estaciona el Mercedes frente al restaurante Mezzaluna, baja para darle las llaves al parking, al hacerlo sonríe caminando pero se detiene un poco, ya que mete la mano a su saco y toca esa cajita, vuelve a sonreír esta noche se lo pedirá.
Hizo toda la odisea para entrar, el hostel le dijo la meza en la cuál ya esta su acompañante, cuando se estaba acercando se detuvo un instante al ver a la hermosa mujer que tiene por novia y la cual esta dando la espalda cerca del balcón, sin más camina hacia ella.
La abraza por la espalda.
--- Hola amor.
Al escuchar a Ying, la mujer se sobresalta sobre si misma y gira para encararla.
--- Ying- hablo con tono serio.
La mencionada frunce el ceño al ver esa seriedad en su novia.
--- ¿Pasa algo Orm?
La rubia resopla ligeramente sus labios y asiente.
--- Tengo que hablar contigo.
--- Yo también tengo que hablar contigo- comento Anada mostrando una sonrisa--- pero dime tu primero ¿quieres que nos sentemos?
Orm niega con la cabeza.
--- No, escucha Ying...- dijo para suspirar mirando el suelo después mira alrededor para posteriormente ver a Anada---... ya no puedo seguir contigo.
--- ¿¡Qué!?- Ying parace que sintió como el mundo se le detuvo, niega con la cabeza y sujeta las manos de la chica--- pero Orm ¿que pasa? ¿por qué dices eso?- pregunto con mucha angustia.
--- Yo... no te amo Ying.
Una risa desganada solto la mencionada todavía la tiene sujeta de las manos.
--- Pero... todo este tiempo que hemos compartido, estábamos bien Orm- los ojos cafés de Ying se mueven de un lado a otro sobre aquel rostro de pronto su cerebro hizo un clic en instante--- ella apareció ¿no es así?
Ante aquello Orm baja la mirada y aleja sus manos de las de Ying.
--- Lo siento Ying, siempre sabias que... nunca la he olvidado- levanta sus ojos miel hacia aquella mujer--- siempre he amado a Ling, lo siento.
Y así sin más Orm Kornnaphat se va dejando un corazón destrozado, una lágrima descendia por su mejilla le duele tanto el corazón.
En el Lucy Club Bangkok. El ambiente está en su apogeo, como es viernes, muchos están ahi para liberar estrés o simplemente para divertirse.
Una empleada se acerca a la barra.
--- Otro trago más para la mesa tres- anuncio dejando la charola.
El bartender de inmediato se dispuso a preparar la orden, al tenerlo listo lo coloca sobre la charola, la chica asiente para sostener el objeto pero otra empleada llega.
--- ¡Prigkhing!, yo atiendo a la mesa tres, por favor atiende a la mesa cinco justo acaba de llegar.
La pelirroja rueda los ojos pero asiente así pues dejando ahí la charola mientras su compañera la sostiene. Prigkhing se dirige de inmediato a la mesa 5.
--- Buenas noches, señorita, ¿desea tomar algo?
Al escuchar Ying la regresa a ver parpadea un par de segundos para después sorber la nariz.
--- Tráeme el trago más fuerte que te tengas.
Ante ello Prigkhing frunce el ceño pues pudo notar el dolor en esa mirada café, sin más asiente y se aleja para traer ese trago.
Minutos más tarde Anada recibe su bebida, unas cuantas lágrimas salen de sus ojos, no puede creer que Orm la haya dejado después de estos años juntas, y no solo eso sino que justo hoy le iba a pedir matrimonio, sonríe con amargura mientras se bebe de una sola esa bebida amarga como su corazón, azota el vaso en la mesita de centro, arruga la nariz pues si que está fuerte.
--- Otro trago por favor- miro como la pelirroja asiente--- ¡espera!- alzó la voz la peli corto--- tráeme una docena de esa bebida.
Los ojos de Prigkhing se anancharon pero sin más asiente.
--- Enseguida- dijo para marcharse.
Llega de nuevo a la barra y le dice al bartender la orden del trago, Sureeyares esta pensativa sobre esa clienta, esta bebiendo mucho y además de que ha notado que ha llorado. Sujeta la charola de los tragos.
Ying sujeta el vaso de ese licor y se lo bebe de una y así sigue con las demás.
2:00 Am, Ying Anada esta tan ebria, tanto esta que su cabeza esta recargada sobre la mesita de centro, su cuerpo inclinado. Prigkhing hace una mueca preocupante pero sin más se acerca se inclina un poco para mover el hombro de la mujer.
--- Señorita... señorita- decía la pelirroja moviendola.
--- Hmp- se queja la pelicorto--- d-dejame, q-quiero... otro trago.
--- Ya no hay más tragos, esta muy borracha debe ir a casa, ¿alguien vendrá por usted?
Con todo el pesar del mundo Anada se endereza sus ojos están adormitados por el alcohol en su sistema.
--- Na-nadie vendrá... ¿me... puedes llevar a casa?
Ante eso Sureeyares abre sus ojos cafés claros de par en par.
--- Eh... bueno... yo...-
--- Por favor- rogó la mujer ebria.
Ante eso Prigkhing suspira y asiente.
--- Esta bien, yo la llevo, solo avisaré a mi jefe que ya me voy.
Así pues la pelirroja aviso a su superior la partida, además sujeto su bolso. Se dirige donde esta la mujer ebria, con cuidado sostiene el bolso de ella, miro que es de marca, se lo gancha en el otro hombro libre, ahora sí con cuidado trata de levantar a la mujer borracha.
Salen afuera del club nocturno.
--- ¿S-sabes... manejar?
Ante esa pregunta Sureeyares ríe nerviosa pues recuerda cuando su padre le enseñó a manejar y... se estampó con una barda.
--- Sí- respondió segura.
La pelicorto asiente y le dice que vaya hacia el parking para que le entregue las llaves y el auto.
Así pues con ella sujetandola de la cintura y su mano sobre sus hombros, Prigkhing se dirige al encargado le dijo acerca del vehículo de la mujer. En cuestión de segundos el Mercedes negro brillante se hizo presente.
--- ¡Guau!- exclamó Sureeyares.
Sale de su ensoñacion y quita la alarma y seguros, abre la puerta copiloto y acomoda ahí a la dueña del vehículo, le pone el cinturón de seguridad, cierra la puerta, ya está en el asiento piloto, abrocha el cinturón y coloca la llave enciende el auto.
--- Por favor, por favor Dios, espero no chocar- rogó Prigkhing con mirada al cielo.
Ahora si concentrada pone en marcha el Mercedes.
Se detiene en la orilla de la carretera pues hay un pequeño detalle, no sabe dónde vive esta mujer, respira agobiada.
--- Señorita- le habla moviendole los hombros.
--- Tsk- se queja Anada quien tiene los ojos cerrados.
--- ¿Dónde vive?- pregunto Prigkhing.
--- P-pues en mi casa.
Una risa solto la pelirroja no pudo evitar burlarse un poco, pero enseguida toma seriedad.
--- Lo sé pero me refiero ¿cuál es la dirección?
Y entre palabras cortadas y a luchas la mujer ebria le dio la dirección, así pues vuelve a poner en marcha el Mercedes.
Estaciona el Mercedes frente a la gran casa.
--- ¡Guau!- vuelve expresar Prigkhing.
Mueve la cabeza repetidas ocasiones para salir del auto, abre la puerta copiloto y con esfuerzo ayuda a la mujer ebria. En el bolso de marca busca las llaves al hacerlo abre la puerta.
En la sala de estar las luces están encendidas, todo limpio y muy fino, Sureeyares deja a la mujer en el sofá, deja el bolso de marca en la mesita de a lado.
--- Listo, sana y salva llegaste- murmuró para caminar pero su muñeca fue apresada, por inercia ella mira a la mujer quien es la que la esta sujetando--- ¿qué?- murmuró confusa.
Anada quien está con esos ojos desorientados por el alcohol sarandea ligeramente la muñeca de la jóven.
--- Ll-llevame... a mi habitación, por... favor.
Un nuevo respiro solto la pelirroja.
--- Quiere el favor completo- susurro para si misma, poco después asiente--- esta bien, ¿cual es su habitación?
Y de nuevo la ayuda a levantar.
Abre la puerta, y con el talón del pie la cierra, no puede evitar observar el lugar muy elegante, sin más se apresura a la cama, acuesta con cuidado a la mujer ebria.
--- Listo, mi misión ha terminado- dijo Prigkhing con una sonrisa, da media vuelta para salir.
--- Aun no termina- hablo Ying quien la vuelve a sostener de la muñeca.
Un gritito sorpresivo libero la pelirroja pues está siendo jalada a la cama. Anada la arrastra con ella colocando a la chica de espalda y abrazarla esconder su rostro en el cabello pelirrojo, olfatea con fuerzas.
--- Q-quedate... por favor- pidió en un susurro a la oreja de la contraria.
Prigkhing se sonrojo de sobremanera ante esta situación y sobre ese aliento caliente mezclado con alcohol en su oído. Su corazón se aceleró suspira y asiente.
--- Esta bien, me quedaré- dijo para enseguida sujetar las manos de la mujer ebria la cual están cubriendo su cintura.
La mañana siguiente la imagen que brinda es realmente emotiva y encantador. Las dos siguen acostadas, durmiendo frente a a frente, sus piernas emtrelazadas unas con otras, Prigkhing la tiene abrazada y Ying por igual.
Poco a poco Anada se remueve, ella se siente tan bien, se siente tan cálida como nunca antes, se vuelve a remover sobre el busto de la contraria, aspira fuerte aire, abre lentamente sus ojos, al notar la situación abre bien sus ojos y se endereza en el colchón.
--- ¿Q-qué?- balbucea mirando a esa chica pelirroja.
Ying esta confusa y además que le duele a montones la cabeza se queja, pero toma compostura para volver a ver a esa chica desconocida que esta en su cama, al menos las dos están vestidas, ella tiene un impulso de quitar ese mechón rojo sobre el rostro de la mujer, con cautela va acercando su mano.
--- Ya despertaste.
--- ¡Haa!- dio un pequeño grito Anada la cual se levanta de la cama de inmediato--- ¿quién eres y por qué estas aquí?
Ante eso la pelirroja pone rostro de incredulidad hace un gesto amargo se levanta de la cama.
--- Te emborrachaste y te traje a tu casa, pero quisiste que me quedara contigo, solo dormimos ¿de acuerdo?- dijo para buscar sus zapatos--- deberías tomar un baño- sugirió.
Ying levantó una ceja inquisitiva, pensando en lo que paso ayer, el rechazo de Orm, la pedida de matrimonio que nunca se dio, el club nocturno, donde bebió hasta el cansancio y está chica.
--- Oh... bueno gracias- dijo la pelicorto.
Sureeyares ya se coloco los zapatos.
--- No te preocupes al menos estas a salvo, me tengo que ir.
Al verla que se dirige a la puerta Ying corre toda apresurada para sostenerla de la mano.
Prigkhing por inercia se detiene y sintió un estremecimiento en todo su ser.
--- Espera- dijo la dueña de la habitación--- ¿cómo te llamas?
Una sonrisa mostró la chica pelirroja.
--- Me llamo Prigkhing Sureeyares.
--- Lindo nombre, Prigkhing, yo soy Ying Anada y estoy agradecida de que me pudieras traer a casa- todavía la tiene sujeta de la mano--- me gustaría invitarte a desayunar ¿qué dices?
La pelirroja esta sopesando la idea pues hoy es sábado y no tiene nada que hacer temprano en particular, asiente con la cabeza.
--- De acuerdo acepto.
--- Bien, tomaré un baño y enseguida estoy contigo.
--- Te espero abajo en la sala.
Y así por fin se sueltan de las manos, Ying sintió un vacío cuando aquella mano se solto jamás lo había sentido, niega con la cabeza repetidas ocasiones y se dispone a tomar una ducha que lo necesita.
El Mercedes se estaciona frente al restaurante Happy Hour, la dueña del vehículo le abre la puerta a su compañante.
Hicieron todo el procedimiento ya están sentadas por la mesa correspondiente y pidieron el desayuno solo toca esperar.
--- Y... Prigkhing- la mencionada presta atención--- ¿trabajas en ese club nocturno?
--- Si- asintió--- solo viernes y hoy sábado, ya que en la semana trabajo de medio tiempo en una cafetería porque estudio la universidad.
Un asombro se dejó ver el rostro de Anada.
--- Guau, es sorprendente, ¿qué carrera estudias?
--- Más que sorprendente es cansado para mi- hace una mueve leve--- pero tengo que salir adelante, estudio administración de empresas.
Un asentamiento conforme dio Anada.
--- Buena carrera, ¿qué edad tienes?
--- Veintiuno- hubo un silencio--- bueno ahora háblame de ti.
--- ¿De mi?- Anada pregunto--- ¿te interesa saber de mi?- asombrada pregunto.
Una risita y con rubor en las mejillas asintió Sureeyares.
--- Ya hable de mi es justo saber algo de la mujer ebria.
Ante eso Ying solto unas leves carcajadas.
--- Esta bien, por donde empiezo, tengo veintiseis años, soy vicepresidenta de la empresa Thai Oíl, y quizás pueda solicitar residentes administrativos- dijo mirando subjetivamente a la chica pelirroja.
--- ¿Me quieres dar empleo?
--- Eh... bueno si... tu quieres.
Un par de risitas solto Prigkhing.
--- Cuando termine la universidad podemos discutirlo.
Un asentamiento de conformidad por parte de Anada, enseguida el mesero se hizo presente con el desayuno.
Están caminando por la acera de algunos locales.
--- Ying.
--- ¿Sí?
Seguían caminando.
--- ¿Puedo preguntarte algo?
--- Por supuesto.
--- ¿Por qué bebiste tanto ayer?
Ante eso Ying traga saliva duro, y los recuerdos amargos llegaron a su memoria de hecho se sorprende que no había pensado en ello hasta que Prigkhing le recordó.
--- Bueno... mi novia rompió conmigo.
Sureeyares anancho sus ojos.
--- Lo siento, ahora entiendo el por qué tanto alcohol.
Una sonrisa conciliadora mostró Ying.
--- Sí, es doloroso ¿sabés? pensé que me amaba pero creo que al final de cuenta siempre supe que nunca iba a olvidar aquella mujer.
Siguen avanzando, Prigkhing hace una mueca triste de pronto detiene a Ying para abrazarla.
Anada parpadea varias veces ante esa repentina acción pero sin embargo corresponde el abrazo, su pecho se siente cálido otra vez como nunca antes.
Por otro lado Sureeyares de igual manera se siente extraña esto nunca lo habia sentido, su corazón late mucho y aunque no conozca mucho a esta mujer no le gusta verla sufrir. Se alejan poco a poco del abrazo.
--- ¿Te sientes mejor? los abrazos curan todo.
Una risita en sollozo libero la peli corto.
--- Si gracias me siento mucho mejor.
--- Me alegro- hubo otro silencio--- creo que ya es hora de irme.
--- Por favor déjame llevarte Prigkhing es lo menos que puedo hacer.
Un asentamiento por parte de la pelirroja.
En Lucy Club Bangkok nuevamente el apogeo del lugar está en su punto, Prigkhing sigue trabajando dejando tragos en la mesa correspondiente, se acerca a la barra.
--- Oye Prigkhing la cliente de la mesa cinco quiere que tu la atiendas.
Ante ello las cejas rojas se levantaron ligeramente.
--- Pero esa es tu mesa, Cherine.
La azabache chasquea la lengua.
--- Lo sé pero la mujer no quiere que yo la atienda y ya sabes al cliente lo que pida, por favor atiendela yo me encargo de tu mesa ¿si?
Un respiro exasperado por parte de Prigkhing salio pero sin más asiente, sujeta su charola y se dirige a la mesa correspondiente.
Cuando llego su boca se entre abrió.
--- ¿Ying?
Una sonrisita mostró la mencionada.
--- Hola.
--- ¿Vas a beber de nuevo? ¿por tu ex novia?
Ying entrecerro los ojos pues el tono de voz de Prigkhing era de recelo.
--- No, no voy a beber, vine por dos cosas, un cóctel y verte a ti.
Una risita en sollozo solto Prigkhing. Sin más la pelirroja se dirige a su emendado.
Semanas han pasado, Ying y Prigkhing han convivido cada vez más, por ejemplo Anada de vez en cuando la visitaba en la universidad para invitarla a almorzar desde luego Sureeyares aceptaba.
También frecuentaba en la cafetería donde trabaja la pelirroja y los fines de semana en club nocturno. También se ponían de acuerdo para salir un día al parque. Ellas sienten una conexión especial aunque no se lo digan lo sienten.
Día lunes, Ying esta en su oficina, su secretaria le llamo para informar que le llego una invitación en físico, da el acceso a la empleada.
--- Señorita Anada, aquí tiene.
Una ceja inquisitiva levantó la vicepresidenta de Thai Oíl. Sujeta esa invitación.
--- Gracias puedes retirarte.
Y así la secretaria da una leve reverencia y sale. Ying tuerce los labios, enseguida abre ese sobre de invitación.
Nuestra boda
Ling y Orm.
Así es, Orm su ex novia se va a casar este jueves, entre abre la boca incrédula, arruga la invitación entre sus manos y la desecha, se recarga en el respaldo de la silla profesional, resopla los labios.
Día jueves y Prigkhing esta en un gran evento de una boda pues el personal de meseros del club fue contrato dando una excelente paga, así que ella acepto faltando a la universidad.
Su traje impecable adecuado de meseros para esta ceremonia, ajusta la bandeja con copas altas llenas de champagne, pues las esta ofreciendo a los invitados recién llegados, ya que la ceremonia de boda va iniciar.
--- Oye necesito un trago.
Prigkhing de inmediato mira a la mujer pelinegra de traje azul marino que le hablo.
--- Por supuesto- dijo amable ella quien extiende la bandeja.
La mujer toma la copa y da un gran sorbo mirando pizpireta a la chica pelirroja, deja la copa vacía.
--- Gracias linda- le guiñe el ojo.
Sureeyares frunce el ceño ante ese coqueteo de esa mujer sin más sigue con su labor. Se detiene en seco al ver a Ying justo entrar por los pasillos, camina de inmediato ahí.
--- ¿Ying?
La mencionada se sorprende abriendo sus ojos cafés oscuros.
--- ¡Prigkhing! ¿qué haces aquí?
Una risita solto la pelirroja.
--- Trabajando, nos contrataron para este evento.
Un asentamiento de cabeza dio la peli corto.
--- Oh, ya veo.
--- ¿Y tú? ¿conoces a las novias? yo todavía no- menciono Sureeyares meneando la cabeza de un lado a otro.
--- Mi ex novia es la que se va a casar.
--- ¿¡Qué!?- los ojos de Prigkhing se abrieron a tal magnitud--- ¿no me digas que vienes a impedir la boda?
Una risa solto Anada.
--- No, claro que no, me invitaron a la boda.
--- Que descaro- afirmó Sureeyares--- ¿quieres un trago?
--- Hmp, sí.
A los minutos la ceremonia esta por comenzar dejando ver por fin a las novias, Prigkhing niega con la cabeza pues justo la mujer pelinegra que le coqueteo es la que se va a casar con la rubia. "Descarada" pensó.
Justo cuando el juez anunció si alguien tiene una objeción Prigkhing regresa a ver a Ying la cual la esta viendo sonriendo, al pasar segundos y nadie se interpuso la ceremonia continuo.
Ahora pasan al salón de fiestas, donde los meseros siguen y siguen trayendo bebidas y bocadillos.
--- Prigkhing ve por más- le dijo su compañera Cherine.
La mencionada asiente y se acerca a la barra.
--- Oye Prigkhing el jefe necesita una mano con paquetes de botellas ¿puedes hacerlo?- la pelirroja asiente--- esta afuera, ve por favor.
Prigkhing sigue avanzando para salir afuera pero de pronto siente como su ante brazo fue sostenido fuerte.
--- ¡Qué!- sollozo mirando a la persona.
--- ¿Por qué la prisa?, linda.
Prigkhing remuele sus dientes y se safa del agarré, pues es la mujer que le coqueteo y que además ya está casada ahora.
--- Solo estoy haciendo mi trabajo.
--- Hmp, ya veo- dijo la pelinegra acercarse mirando a los lados para verificar que nadie estuviera cerca, después enfoca la vista a la chica pelirroja--- por qué no nos escabullimos por ahí, eh- dijo subiendo y bajando las cejas--- ¿qué dices? linda.
Prigkhing al percibir que quiso volver a tocarla se aleja.
--- ¿Ling?
La pelinegra se aleja de la pelirroja para ver a su esposa.
--- ¡Orm!, amor- y camina hacia ella.
Mientras Prigkhing solo mira con recelo y niega con la cabeza, mejor ya se encamina hacia afuera.
De regreso al salón de fiestas, y Prigkhing ya no soporta esas miradas qué la tal Ling le da, sin más deja la bandeja en la barra.
--- Mi turno acabo.
Dijo para quitarse el mandil y dejarlo ahí, camina entre la multitud.
--- Ying- la nombrada la regresa a ver--- vámonos- y la toma de la mano.
Orm miro como esa chica se lleva arrastras a su ex novia no solo eso sino que también Ling miro esa escena. "Interesante" pensó Ling.
Ambas están en la playa, sus pies descalzos tocando la arena, esta apunto de aparecer el atardecer.
--- Sabés- hablo Prigkhing mirando el mar--- cada persona tiene lo que le corresponde.
Ying entrecierra los ojos analizando lo que dijo, mira también el mar pero después a esa chica pelirroja.
--- ¿Así?- trato de sonar coqueta Ying.
Un asentamiento por parte de la pelirroja.
--- Así es y sinceramente esa tal Orm fue una tonta al dejarte ir, pero supongo que el destino te tiene preparado algo mejor- Sureeyares la regresa a ver para sonreirle--- ¿cómo te sientes?
Anada parpadea varias veces.
--- Bueno... bien supongo.
Un respiro fuerte solto Prigkhing regresa su mirada al mar, junta sus manos alrededor de su boca haciendo eco.
--- ¡Que se jodan!- grito con todo su ser.
Ying se sorprende y abre sus ojos cafés, después suelta unas risitas.
--- ¿Y eso?
Prigkhing se encoge de hombros mirándola.
--- Gritar a veces es liberador, anda grítalo, liberalo.
Tras la insistencia Ying asiente y posiciona las manos para hacer eco, así como la contraria.
--- ¡Que se jodan!, ¡que se jodan!, ¡que se jodan!
Realmente tiene razón se libero, su respiración es acelerada, Prigkhing la sostiene de la mano.
--- Vamos a mojar nuestros pies al mar.
Ying solo se deja hacer desde que conoció a esta persona algo ha cambiado completamente, sintiendo algo que no sabe describir.
Las dos sonriendo a carcajadas corriendo por la orilla del agua, chaponeando sus pies, se sienten tan feliz. El atardecer comenzó las dos mirando ese hermoso paisaje, se miran conectando sus ojos, sus latidos del corazón latiendo con fuerza, de pronto Prigkhing se inclina para echarle agua, a lo que Ying pega un gritito pero también le hecha agua.
Las estrellas ya están adornando el cielo, ellas estan acostadas sobre la arena, sus cabezas juntas mirando el cielo.
--- Ying.
--- Hmp.
Prigkhing sonríe.
--- Tu eres una estrella.
Una risita solto la peli corto.
--- ¿Por qué dices eso?
Sureeyares la mira para después volver a ver el cielo estrellado.
--- Porque eres brillante, inteligente y hermosa así como las estrellas.
Un sonrojo se le vino a las mejillas de Anada.
--- Gracias, entonces tu también eres una estrella, eres hermosa Prigkhing.
Sureeyares se sienta.
--- Te invito a ver una película a mi departamento.
Anada también se sienta.
--- Pero ya es algo tarde además mañana tienes clases.
Prigkhing hace un ademán restando importancia.
--- No pasa nada si falto mañana, además no estoy en épocas de exámenes, mis compañeros me pueden pasar los apuntes, así que vamos.
Se pone de pie y estira la mano para que Anada la sujeta y así fue, las dos toman sus calzados para alejarse de ahí.
Están en la habitación de Prigkhing sentadas en el suelo recargadas en el borde de la cama, la pizza ya casi se acaba, siguen viendo la película.
Más tarde alejan el cartón de pizza, Sureeyares aleja su vista de la televisión para ver ese perfil de la mujer, su corazón late con fuerza no cabe duda que Ying es muy hermosa y que estas semanas de convivencia ha estado sintiendo algo abrumador en su pecho.
--- Ying.
La nombrada la mira.
--- ¿Qué pasa?
Sureeyares no dijo nada solo la beso. Anada abre sus ojos abruptamente sorprendida pero de inmediato se relaja cerrando los ojos para continuar el beso, es en forma suave, casto, se alejan unos segundos abriendo sus ojos lentamente, sintiendo la respiración de la una y la otra. De pronto Prigkhing se sube en el regazo sorprendiendo a Ying.
Prigkhing la sujeta de las mejillas y Ying de la cintura mirandose intensamente.
--- Ying- hablo acariciando las mejillas sutilmente.
--- Sí.
--- Me gustas- confesó Prigkhing con sus mejillas rojas.
Una sonrisa ladina mostró Ying la cual dio un apretón a la cintura de la contraria.
--- Tu también me gustas, creo que me gustaste desde la primera vez que te vi, sentí algo especial que nunca lo habia sentido, ¡lo juro!, Prigkhing...- sube una mano hasta la mejilla de la pelirroja y la acaricia lentamente---... eres la indicada para mi- y la jala hacia ella para besarla.
El beso esta vez se torno pasional y fervorosamente por parte de ambas, Prigkhing lame los labios de Ying dándole entender que su lengua quiere entrar, así pues Anada comprendió y le dio acceso, sus lenguas dando una lucha erotica entre ellas para ver quien tiene el dominio.
Gime en la boca de la otra además de que Prigkhing se restrega sobre el regazo de la mayor, se alejan del beso respirando agitadamente.
--- Hazme tuya Ying.
Ante eso la mencionada le da un casto beso, y se pone de pie junto con ella para asi guiarla a la cama.
Ambas se anhelan y saben que lo que están sintiendo es algo fuerte que nunca había experimentado y una prueba de ello es que se entregaran en cuerpo y alma para desmostar a sus espíritus que se pertenecen.
☆Fin del One shot ☆