Antro (Kookmin)

Summary

Jungkook y Jimin llevan 2 años de una feliz relación, pero un día Jungkook se da cuenta de lo mucho que se ha distanciado de sus amigos debido a que pasa la mayor parte de su tiempo con Jimin, así que deciden reunirse todos en un antro. Claro que a Jimin no le agradaba mucho la idea pero decide acompañar a su novio de igual manera. Adaptación sin fines de lucro. Todo el crédito para su respectiva autora @Salazar_Satur.

Genre
Erotica
Author
Val 🍒
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único 💋

Capítulo:

Jimin’s POV

Me encuentro frente a mi espejo abrochando mi camisa, con el ceño fruncido.

Todo porque mí jodidamente sociable novio se dió cuenta de que no se había reunido con sus amigos en casi un año, y ahora quería reunirse con todos.

Claro que él me dijo que no era necesario que lo acompañara, ya que la reunión sería en un antro; y yo no soporto los lugares ruidosos y llenos de gente. ( Ni tampoco a sus amigos).

Cuando Jungkook me comentó sobre su reunión, estaba más que decidido a decirle que prefería quedarme en casa, pero mientras mencionaba los nombres de quienes estarían ahí; nombró a la chica Kim Minjeong.

Esa mujer había estado años tras Jungkook, y aunque según el tonto lo más seguro era que ya hubiera superado ese crush con él, decidí que lo acompañaría solo para asegurarme de que Minjeong no se acercará a mí tonto.

No es que fuera inseguro, yo confío plenamente en Jungkook, pero es demasiado distraído como para notar cuando alguien coquetea con él, y no pensaba dejar que Kim aprovechara esto.

Seguía pensando en el sacrificio que sería ir a reunirme con los ruidosos amigos de mi novio, cuando sentí unos brazos rodearme por la espalda.

—Te ves hermoso. —murmuró Jungkook besando mi cuello.

—Siempre me dices eso. —respondí sonriendo al sentir su mano acariciar mi cintura.

—Tal vez porque siempre lo estás

—Kook, quítate, debo terminar de arreglarme si queremos llegar temprano a tu dichosa reunión de amigos.

—¿Estás seguro de que quieres ir? —preguntó presionandome más contra él.

—¿Acaso no quieres que vaya? —arqueé una ceja, mirándolo por el espejo.

—Por mi no hay ningún problema, pero detestas los lugares con mucha gente y siempre dices que mis amigos son molestos, así que no entiendo por qué quieres ir.

—Bueno, siendo honesto tenía planes para hoy que involucraban esposas y lencería, pero ya que quieres pasar tiempo con tus amigos no puedo hacer nada más que acompañarte. —hablé con tono decepcionado e inocente.

—Eso no es justo, ahora me estás haciendo dudar sobre la importancia de reunirme con ellos. —se quejó mordiendo una parte de mi hombro descubierto.

—Oh no, cualquiera sabe que reunirte en un antro ruidoso con tus amigos igualmente ruidosos es mejor que quedarte en casa a follar a tu novio todo el fin de semana, lastima que terminaré tan cansado que ya no podremos hacer nada. Reí al ver la expresión de Jungkook y detuve su mano en cuanto se dirigió a mis pantalones—. Manos quietas, cariño, tenemos que ir a reunirnos con tus amigos al lugar menos indicado para tener una conversación. —retiré sus manos que empezaban a presionar y acariciar mi trasero.

—Esto es jodidamente cruel. —murmuró acusadoramente y yo sonreí de lado con burla dirigiéndome a la puerta. Únicamente quería hacerlo consciente de lo que se perdía por su urgencia de ver a sus amigos.

°°°

Jungkook’s POV

Después de que Jimin ignorara mis súplicas acerca de follar todo el fin de semana, salimos de casa y tardamos menos de 20 minutos en llegar.

Durante el camino Jimin volvió a recalcar que era el lugar menos indicado para hablar, pero le aclaré que el padre de Jennie era el dueño del lugar, y por lo tanto podríamos estar en una zona especial solo para nosotros.

Al entrar dimos nuestros nombres y un guardía nos guío por unas escaleras hasta una habitación, también había música pero con volumen más bajo y una gran mesa de cristal y sillones de cuero alrededor de esta, dónde se encontraban mis amigos; Bambam, Yugyeom, Jennie, Minjeong, Eunwoo, Minghao, Mingyu, y Rose, hice una pequeña mueca al notar a esta última, y no es que Rose no me agradara, pero ella había estado por años tras Jimin, e incluso cuando se enteró de que Jimin estaba en una relación siguió insistiendo, hasta que revelamos que yo era su novio, solo entonces se detuvo y tiempo después aseguró que lo había superado, aunque yo no estaba convencido.

Abracé a mi Minnie por la cintura y nos acercamos a saludar alegremente a todos. (Bueno yo alegre, y Jimin con su expresión más amable).

Pedimos algunas bebidas para todos, y no tardamos mucho en comenzar a hablar sobre distintas cosas, especialmente sobre que Bambam estaba considerando pedirle matrimonio a su novio Yetao.

Incluso Jimin pareció interesado en ese tema, aunque no despegó la vista del libro que estaba leyendo en su celular. Sonreí al verlo hacer gestos y murmurar hacía el aparato, cosa normal cuando lee. Era seguro que después me contaría lo que pasó en la historia, y yo estaba ansioso por oírlo siempre.

—¿Lo amas mucho cierto? —escuché la voz tímida de Minjeong a un lado de mí.

—¿No es obvio? —respondí aún sin despegar la mirada de mi novio, que ahora parecía querer matar a alguien.

Tan tierno.

—Un poco...¿S-supongo que entonces nunca estarías dispuesto a dejarlo? —murmuró con un tono casi sombrío.

—Claro que no, ¿Por qué haría eso? —respondí sonando ofendido.

—N-no lo sé, tal vez podrías enamorarte de alguien más... —sentí algo extraño en su tono de voz, pero lo ignoré.

—No podría, ni aunque quisiera, amo demasiado a Jimin como para siquiera pensar en mirar a alguien más. —contesté seguro y sonriendo.

—Oh, eras tan tierno Jungkook. —respondió agudamente y trató de abrazarme.

Pero me alejé al escuchar a mi novio aclararse la garganta.

—Ya regreso. —fue lo único que dijo antes de levantarse y bajar rápidamente por las escaleras.

Ni siquiera me dió tiempo de responder, pero asumí que iba al baño y me encogí de hombros.

Minutos después fui sacado de mi error, cuando dirigí mi vista a la ventana enorme que permitía ver todo el piso de abajo, y entre el mar de gente vislumbre a mi querido novio moviéndose sensualmente al compás de la música, demasiado cerca de Rose...

°°°

Jimin’s POV

No tenía idea de que estaba hablando Jungkook con la Kim, pero parecía bastante entretenido. Y tampoco tenía idea de que me impulsó para que ahora esté bailando entre todo este gentío cuando detesto este tipo de cosas, a pesar de que bailar se me da bien según Jungkook.

Aunque tal vez fue justo eso, Jungkook solía comentar que nadie más debería verme bailar, pero aquí estaba yo por un ataque de celos, bailando cerca de Rose, en un ángulo que podría apreciarse fácilmente desde la habitación donde estaba antes.

Noté que Rose miraba algún lugar detrás de mí, y luego sonrió perversamente antes de acercarse y posar sus manos en mis hombros, sabía lo que yo estaba haciendo y se había decidido a ayudarme. Según ella no tenía nada que ver su enamoramiento pasado conmigo, sino el hecho de molestar a Jungkook.

Seguí bailando y balanceando mis caderas, sin prestarle atención a la sonrisa divertida de Rose, pero mi cuerpo se estremeció cuando unas manos que yo conocía bastante bien, se posaran de manera posesiva en mi cadera, alejándome de la pelirosa y presionándome contra su firme pecho.

—Rose, Jennie tiene algo que decirte, deberías ir a buscarla. —utilizó un tono serio, su aliento caliente rozando mi oído.

-

—¿En serio? Supongo que seguiremos después. —habla con fingida ingenuidad y se da la vuelta para irse, no sin antes sonreír maliciosamente.

—Ni pienses que te permitiré volver a bailar con ella, o con cualquiera, todos aquí te están devorando con la mirada. —gruñe aún sin soltarme.

—Bien, porque afortunadamente no necesito de tu permiso para bailar con nadie. -respondí neutral, ignorando el apretón en mi cintura, seguido de una mordida sutil en el lóbulo de mi oreja.

—Entonces sí tanto quieres bailar, hazlo. —ordenó succionando debajo una parte de mi cuello, y luché por contener un gemido—. Vamos, mueve ese culo tan bien como cuando montas mi polla, y deja que todos vean que el único que puede tenerte soy yo.

—Eres jodidamente posesivo. —contestó disimulando un gemido al sentir sus manos desabrochando los primeros botones de mi blusa y acariciando sutilmente la piel expuesta.

—Admite que amas esa posesividad.

—Lo hago. —respondí rendido, e hice justo lo que me había ordenado.

Empecé a mover mis caderas de una manera que ambos conocíamos bien, sus manos tirando y presionándome para frotar su notable erección contra mi trasero.

Mi cuerpo se estremece contra el suyo, dirijo mi mano a su cabeza, tomándolo del cabello; agarrando un puñado y empujándolo contra mi cuello, e inclino la cabeza a un lado deseosos de que me marque.

Me muevo contra él, bajando y volviendo a subir frotándome contra su dura polla, mientras siento sus labios succionando mi piel.

Finalmente me suelta un momento para darme vuelta y dejarme frente a su rostro, e inmediatamente nuestros labios empiezan una batalla por dominar la boca del otro.

Es lascivo y vulgar, además de jodidamente húmedo.

Jadeo ruidosamente contra sus labios cuando una de sus manos se adentra en mi camisa abierta y toma mi pezón entre sus dedos, retorciendo y jugando con él.

Su pierna se mete entre las mías y su rodilla toca mi erección, comenzando a moverla circularmente.

Dejó de ser consiente de mi entorno y empiezo a frotarme desvergonzadamente sobre él, jodiéndome sobre su muslo.

Ni siquiera me preocupé por mis gemidos tan fuertes que podía escuchar sobre la música.

Todo lo que quería era ser follado por Jungkook de cualquier manera.

-Hey conejos, no en un lugar tan público, ¡Por Dios! -La voz de Yugyeom me hizo volver a la realidad y me separé lentamente de Jungkook, pero sin despegarme por completo para que no se notara mi erección.

Jungkook respondió algo que no escuché bien y regresamos a la mesa con su amigos, quienes habían mandado a Yugyeom por nosotros porque nos habíamos tardado mucho.

Se adentraron en una plática sobre algo que no pude entender, ya que sentí la mano de Jungkook tocando mi cintura, subiendo mi blusa lo suficiente para acariciar directamente mi piel.

No le dí mucha importancia al principio, ya que era algo que Jungkook solía hacer bastante seguido. Hasta que tiró una servilleta “accidentalmente”.

—¿Podrías recogerla por mí Minnie? —pidió con un tono urgente y remarcado para que la levantara.

Ninguno de sus amigos parecía haber escuchado, rodé los ojos con fastidio y me agaché bajo el mantel.

En cuanto desaparecí debajo de la mesa sentí su mano tomar mi cabello y guiarme para que me arrodillara frente a él en medio de sus piernas abiertas.

Sabía que Jungkook al igual que yo, se había quedado con ganas de hacer más. Así que no hice nada por detenerlo.

Acarició obscenamente mis labios antes de que abriera mi boca con dos dedos, metiéndolos profundamente, jugando con mi cavidad bucal. Jungkook conocía bien el funcionamiento de mi fijación oral, acariciando dentro de mi boca todos los lugares correctos para estremecerme.

Solté un gemido; succionando, disfrutando de la sensación de mi boca llena, chupando y moviendo mi cabeza de la misma manera que solía hacerlo con su polla.

Sentía mi entrepierna palpitar y ponerse dura, pero antes de que pudiera bajar mis manos para tocarme sentí el zapato de Jungkook presionado contra mi polla, subiendo y bajando con lentitud, para después volver a hacer presión.

No tuve idea de cuánto tiempo pasó antes de que retirara lentamente sus dedos, permitiéndome ver cómo un hilo de saliva unía su dedo medio con mis labios.

Su mano me indicó que regresará a mi lugar y ni siquiera me preocupé por parecer recién jodido cuando salí lentamente y me senté evitando llamar la atención.

—¿Estabas debajo de la mesa, Jimin? —escuché la voz de Rose llena de curiosidad.

—Se me cayó un anillo. —dije como excusa, restándole importancia.

Rose no dijo nada más pero me miró de manera sospechosa.

No tuve tiempo de calmar mi excitación antes de sentir nuevamente la mano de Jungkook, pero esta vez introduciéndose dentro de mi pantalón y mi ropa interior.

Un estremecimiento recorrió mi cuerpo cuando sentí sus dedos aún humedecidos por mi saliva; acariciando mi agujero antes de ser introducidos sin ningún tipo de cuidado.

Me obligué a mi mismo a reprimir el gemido que estuve a punto de soltar ante el movimiento rápido de esos dedos en mi interior.

Miré a Jungkook tratando de pedirle que reduciera la velocidad pero el idiota soltó una risa ante algo que dijeron sus amigos y presionó con mayor fuerza, tocando mi próstata.

—Jung-ahhh...mh—. Mis intentos por hablar se vieron frustrados al no poder disimular mis jadeos.

—¿Jimin estás bien? Tu cara está roja. —preguntó Jennie con preocupación.

No, tu amigo me está follando con sus dedos mientas se ríe casualmente con ustedes.

—E-estoy bie-mhn...solo necesito ir al sanitario un momento. —ni siquiera me había levantado cuando Jungkook empujó maliciosamente, golpeando de nuevo mi próstata.

—Te acompañare, cariño. —declaró mi novio finalmente sacando sus dedos y me ayudó a levantarme, sujetándome por la cintura, agradecí mentalmente esto, ya que mis piernas temblaban demasiado como para caminar o levantarme de manera normal.

—J-Jungkook es tan amable y caballeroso. —escuché la voz de Minjeong cuando nos íbamos, y solté una risita burlona.

Si supieras, Kim, si supieras...

Al parecer también había sanitarios especiales junto a la habitación donde estábamos, cuya iluminación consistía en luces rojas.

Escuché a Jungkook poner el seguro a la puerta ante de ser empujado contra unos de los espejos en forma de rombo que estaban decorados con luces igualmente rojas alrededor de ellos.

Me besó desordenadamente mientras tomaba mi blusa, rompiendo los botones de esta para abrirla, antes de darme la vuelta y empotrarme contra el espejo.

—Levanta tu delicioso culo. —murmuró con su voz ronca lamiendo mi cuello.

Hice exactamente lo que me pidió, permitiéndole desabrochar mi pantalón y bajarlo junto con mi ropa interior.

—Ábrete para mí.

Separé mi trasero con ambas manos, exponiendo mi entrada que palpitaba con la necesidad de ser llenada por su polla.

—Aún estás algo apretado, pero eso no importa, ¿cierto? Disfrutas cuando duele -comentó agachándose y lamiendo mi agujero.

—Ahh...solo hazlo...mmh. —sentía su lengua humedeciendome, y yo amaba la sensación de su lengua follando mi culo, pero mi necesidad de algo más grande y duro era mayor.

—Eres toda una perra masoquista, cariño, pero necesito que me digas exactamente qué quieres que haga. —las palabras usadas solo hicieron que mis ganas de correrme aumentarán. Jungkook sabía bien qué hacer para tenerme a su merced.

—Follame, carajo, ¡Follame!

—¿Y con qué te gustaría que te follara? Podría hacerlo con mi lengua, o utilizar mis dedos. —habló con tono burlón, chupando con fuerza mi entrada y causando sonidos húmedos.

—Quiero tu polla dentro de mi agujero, jodiéndome. —exigí entre lloriqueos al sentir una de sus manos subir y presionar mi pezón.

—Ese agujero tuyo es tan codicioso, ya le he dado mis dedos y lengua, pero todavía quiere más. —su tono de voz lleno de burla mientras sentía sus dedos expandir mi agujero—. Si pudieras ver la manera en que está parte está palpitando, tan hambriento de algo que lo llene.

—Por favor, llena este agujero lascivo y desvergonzado. Lo necesito tanto... —escuché el zipper de su pantalón y un estremecimiento de emoción recorrió mi cuerpo.

Sin previo aviso su polla fue enterrada profundamente en mi interior, sacando un grito agudo de mi boca.

La mezcla de dolor y placer causando gemidos ruidosos de mi parte.

—Mírate, cariño, quiero que observes lo lascivo y vulgar te ves siendo follado. —su mano jaló mi cabello obligándome a mirar mi reflejo, mientras la otra presionaba mi cadera, aumentando el ritmo de sus embestidas.

Al observar el espejo grité nuevamente en éxtasis. Parte del cristal estaba empañado, pero podía ver mis ojos cristalizados por la lujuria, derramando lágrimas de placer.

La expresión excitada en el rostro de mi novio me causó un estremecimiento en todo el cuerpo.

—Ahhh.... más...¡Jungkook! —mis caderas se movían en sintonía con sus movimientos tratando de sentirlo aún más profundo.

—Estás tan desesperado, cariño, comportándote como una zorra necesitada... Lo quieres jodidamente duro, ¿no es cierto?... Tan ansioso por sentir mi polla embistiéndote profundamente. —su voz agitada y ronca resonando contra mi piel que marcaba con posesividad, mientras detenía sus embestidas.

—Sí, sí, sí... Duro... Lo quiero tanto, por favor.

Empujó mi rostro contra el espejo, y reanudó sus embestidas.

—Eres una puta, mi puta. —su polla entraba y salía con fuerza, al mismo tiempo que su mano presionaba mi cuello.

Un azote resonó contra mi trasero.

—¡Ahhh! Si...mhn... Tuyo, ¡tuyo! —la saliva escurría de mi labios al no poder mantener mi boca cerrada—. ¡Jungkook! Me correré... Oh joder. —sentía la proximidad de mi orgasmo, cuando la mano de Jungkook presionó mi polla, evitando que pudiera terminar.

—Te correrás cuando yo te lo ordene, puta. —gruñó autoritariamente, azotándome de nuevo y aplicando presión en mi garganta.

Ni siquiera podía formular palabras, así que solo asentí con la mirada perdida, soltando más gemidos y gritos entrecortados.

Lágrimas de placer inundaban mis ojos, humedeciendo mis mejillas.

No tengo idea de cuánto tiempo pasó antes de que sintiera nuevamente a Jungkook tomando mi cabello y acercándose para besarlo.

—Córrete conmigo, cariño. —murmuró lamiendo desde mi hombro hasta mi oreja.

Sus embestidas se volvieron más profundas y su mano acarició lascivamente mi miembro, antes de que sintiera mi estómago contraerse y mis piernas temblar; salpicando mi pecho y el espejo con mi semen.

Sentí la polla de Jungkook palpitar en mi interior antes de que mi interior se llenará con su calidad semilla.

—Joder... Te amo tanto. —suspiró Jungkook recargando su rostro en mi hombro sin soltar mi cintura, ya que mis piernas estaban demasiado débiles en este momento.

—Y yo a ti... Pero si no nos damos prisa tus amigos se empezarán a preocupar. —respondí aún tratando de estabilizar mi respiración.

Jungkook me besó cariñosamente, hasta que noté algo.

—Oye, ¿por qué no suena la música? —pregunté lentamente.

—Ni idea. —respondió distraídamente repartiendo besos en mi cara y cuello.

Traté de no darle importancia a ese hecho y me dispuse a arreglar el desastre que era mi ropa y cuerpo.

—Déjalo, servirá para facilitar que te folle de nuevo cuando regresemos a casa. —me detuvo Jungkook al ver que intentaba limpiar su semen, que escurría hasta mis muslos.

—Solo admite que eres un pervertido posesivo que disfruta saber que tengo su semen dentro de mí. —contesté sonriendo pero igual hice lo que dijo.

Acomodé mi ropa hasta que me percaté de que los botones de mi camisa estaban regados por el suelo.

—Oh Dios, ¿cómo voy a explicar esto? —regañé a Jungkook.

—Tranquilo, no pienso permitir que vean tu deliciosa piel. —dijo despreocupado y se quitó su chaqueta, colocándome la prenda, lamiendo desde mi ombligo hasta mis pezón mientras subía el cierre.

—Lo repito; pervertido posesivo. —reí negando con la cabeza, ignorando los escalofríos en mi cuerpo.

Me abrazó por la cintura y salimos de los sanitarios.

Al regresar con los amigos de Jungkook recibimos miradas extrañas de todos.

—¿Qué sucedió con la música? —preguntó mi novio al ver que todos estaban callados.

—Jungkook, tu celular estaba conectado a la bocina, así que en cuanto te alejaste la música se detuvo. —explicó Minghao con una mueca de incomodidad

—Oh... ¡Oh mierda! —maldijo Jungkook y yo evité sonrojarme por la vergüenza.

En ese momento noté que varios estaban sonrojados, aunque resaltaba más la expresión avergonzada y molesta de Minjeong. Bueno al menos algo obtuve de esta humillación; humillarla aún más a ella.

—Hey amigo, no tenía idea de que fueran tan rudos en el sexo. —comentó Bambam con diversión ante el silencio de todos, y Jennie lo golpeó con su codo—. ¿Qué? Supuse que con la personalidad de Jimin todo le gustaría delicado y elegante, y con el menor ruido posible. —se “defendió” Bambam, sonando realmente asombrado.

—Hay muchas cosas que no saben y no quieren saber de mí, así que me voy antes de que decida hacer algo que no les gustará. —respondí seriamente y Jungkook asintió a mi lado, sin objeciones.

Se despidió de todos sus amigos, y mientras lo hacía Rose se acercó a mí.

—No traes puesto ningún anillo. —comentó con diversión, sonriendo perversamente.

Sonreí de lado sin ganas de explicar nada y me acerqué a Jungkook; que se despedía de Minjeong.

—Date prisa, cariño, mis piernas aún tiemblan y tendrás que cargarme sí quieres continuar en casa como mencionaste. —dije lo suficientemente alto para que la chica Kim escuchará.

Su rostro se sonrojó visiblemente y noté que apretaba los puños, pero no dijo nada.

—No sé diga más, nos vamos. —determinó emocionado y me tomó en sus brazos.

Rodeé su cuello con mis brazos y sonreí cínicamente a Kim que me miró furiosa.

Mi sonrisa se amplió aún más y besé posesivamente el cuello de Jungkook mientras nos alejábamos.

Tal vez después de todo, no era tan malo ir a un antro.