El Ayer De Un Destino Nuevo

Summary

Los juniors se meten en aprietos una vez más. Cayendo dentro de una misteriosa matriz dentro de los túmulos funerarios y siento transportados a las habitaciones de sus padres, sólo que 20 años atrás. Viendo a personas conocidas como adolescentes y a personas que, en su tiempo, ya no estaban con vida y que jamás pensaron llegar a conocer. Ahora querrán intervenir y evitar el sufrimiento de sus familias al mismo tiempo que intentan regresar a su tiempo original. Ships principales: (con mpreg) Zhuiling Xicheng Wangxian Zhenyi Mingning Fanfic basado en la historia y personajes de Mo Dao Su Shi.

Genre
Fantasy/Romance
Author
Miya
Status
Complete
Chapters
42
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Actos desesperados

Llevaba 3 meses sin tener contacto con Sizhui, desde la última cacería nocturna que tuvo con los demás discípulos.

Jin Ling no era completamente estúpido, sabía que, en los últimos dos años, la actitud entre ambos había cambiado. Los cuatro eran amigos, aunque lo negara siempre, pero con Sizhui había algo más.

Desde antes de lo sucedido en el templo Guanyin, se sabía que ambos tenían un trato ligeramente más marcado que con los demás juniors; sin embargo, después de la muerte de Jin Guangyao, esos acercamientos, los roces, sonrojos y miradas eran cada vez más continuas.

Salían solo los dos a pasear por los pueblos, muchas veces  Sizhui se metiera en problemas por el toque de queda en Gusu, aunque eso no impidió que lo siguieran haciendo.

Cuando alguno se quedaba varios días en la secta del otro, de vez en cuando dormían juntos, al principio porque se quedaban dormidos luego de estar toda la noche conversando, después se volvió una costumbre. Claro... Hasta que su tío Jiang Cheng llegó a Laling de imprevisto y los descubrió saliendo de la misma habitación.

Amenazó a Sizhui con romperle las piernas y los corrió del lugar. Pero nada de esto fue impedimento para que siguieran viéndose, los dos solos o con sus amigos durante las cacerías.

Sí, algo muy especial había nacido ente los dos.

Tenía dos años esperando una propuesta formal del discípulo principal de la secta Lan, pero el ser hijo de Wei Wuxian y Lan Wangji no era algo que pasara desapercibido. Tampoco su estresante primo, Jingyi, era de mucha ayuda, pues era el primero en comenzar a molestarlo cuando los cuatro se juntaban.

Las cosas no las habían tenido fácil, pero aún así esperaba que Lan Sizhui lo ignorara y tuviera el atrevimiento de pedir un cortejo formal.

Con el pasar del tiempo, esa paciencia se fue acabando, llevándolo a estar en Gusu por la mañana, preguntando a los guardias por el joven maestro.

— Lo lamento Líder de Secta Jin, el joven maestro no se encuentra en Gusu desde hoy por la mañana — respondió haciendo una reverencia.

Jin Ling chasqueó la lengua enfadado, se dio la vuelta y caminó con furia hacia el único lugar dónde se le ocurre podría encontrarlo.

Sizhui ni siquiera había respondido las cartas que le envió, invitándolo a él y a sus otros dos amigos a las cacerías nocturnas en Laling, pero jamás obtuvo una contestación.

Esto lo llevó a pensar que tal vez él fue el único que vio más allá de la amabilidad del Lan y que estuvo haciéndose una idea errónea todo este tiempo.

Jin Ling soltó un gran suspiro antes de entrar a la cueva de Yiling, aquella dónde su tío Wei había vivido junto con los remanentes Wen y su pequeño hijo.

Sea o no una idea que él mismo creó, estaba decidido a confrontarlo directamente.

Por eso estaba justo es ese lugar, Sizhui suele ir a los Túmulos Funerarios de vez en cuando y nadie lo interrumpía hasta que volviera a casa. Nadie a excepción de Jin Ling, que justo ahora había entrado a la cueva, viendo las túnicas blancas de la persona que buscaba.

— Líder Jin — saludó formal, incomodando a Jin Ling — No pensé que lo vería por aquí.

"¿Por qué ese repentino trato tan formal hacia mi?" pensó disgustado.

— ¿Pero qué dices? — se quejó cruzándose de brazos — Si no estás en Gusu, el único lugar en el que te encontraría sería aquí.

Esto sorprendió al Lan, ¿Lo estaba buscando?, el rostro desconcertado del joven rápidamente fue sustituido por una amable sonrisa.

— Entonces... ¿El Joven Líder Jin quisiera acompañarme un rato? — señaló el lugar justo a él con su brazo.

Ah... Ahí estaba, el amable Sizhui que él conocía.

Era ahora o nunca, estando a su lado, tan cerca, mirando simplemente la roca que conformaba la cueva. El momento para confirmar si el sentimiento en su corazón era solo suyo o si su compañero compartía ese inquietante sentir dentro de él.

Cuánto preguntó sutilmente a su tío Jiang sobre cómo declararse a alguien, éste le dio una respuesta corta y algo vaga del tema.

"Si quieres algo, sólo tómalo. Siempre y cuando no tenga ya un dueño" fue lo que respondió, aunque tal vez su tío dijo algo sin pensarlo mucho para quitarse a su sobrino de encima.

Pero, luego de pensarlo detenidamente, la idea no era tan mala. Ser directo siempre sería la mejor opción para acercarte a un Lan, esto dicho por su tío Wei en una de sus múltiples charlas en las cacerías.

Apretó el mango de su espada para tomar valor y respiró profundo un par de veces antes de hablar.

— Sizhui — exclamó fuerte, asustando un poco a su compañero.

— ¿Si? — giró la cabeza, viéndolo a los ojos, manteniendo la sonrisa en el rostro.

La mirada de Jin Ling bajó hasta sus labios antes de probar de éstos.

La amable sonrisa se convirtió en una extraña mueca, con los ojos bien abiertos, la respiración entrecortada y el cuerpo tenso. Sizhui no fue capaz de anticipar un movimiento como éste.

Lo estaban besando, el líder de la secta Jin lo estaba besando en los labios. Sin poder hacer más que quedarse estático en su lugar.

Poco a poco el corazón del pequeño Jin fue destrozado, no esperaba tener una aceptación completa, pero esto era un total rechazo hacia su persona. Tal vez algo dentro de él se había aferrado a la idea de que el Joven Lan tenía los mismos sentimientos que él.

Muy contrario a lo que esperaba, estaba besando un firme bloque de mármol. No se movía, ni para alejarse ni para aceptar el beso. Estaba petrificado bajo sus labios.

Antes de que siquiera pudiera profundizar el beso un fuerte grito se escuchó de detrás de ambos.

— ¡Sorpresa! — salió Jingyi de detrás de una roca con los brazos abiertos, seguido por Zizhen.

Antes de que sus dos amigos pudieran abrazarlos, Jin Ling empujó a Sizhui lejos de él, haciéndolo chocar con Jingyi quién, al caer, se llevó consigo a ambos al suelo. Zizhen fue aplastado por los tres cuerpos de sus amigos.

— ¡¿Qué mierda te pasa Jingyi?! — gritó Jin Ling.

— Cálmate, joven amante — rió.

— ¡No me llames así!

La pequeña pelea de primos escaló de palabras a insultos y de insultos a golpes. Aún sin quitarse de encima de sus dos amigos.

— Chicos, por favor, cálmense — intentó persuadir Sizhui.

Ninguno lo escuchó, más bien decidieron ignorarlo. Había algo más importante de lo qué preocuparse pues, al caer, se vieron rodeados de unos extraños trazos de una especie de tinta casi transparente marcada en el suelo.

La matriz comenzó a iluminarse con ellos dentro, de un momento a otro la luz se volvió cegadora, ni siquiera se podía tener los ojos abiertos de lo intensa que era.




Era pasada la media noche dentro de Gusu, los discípulos descansaban luego de un largo día de clases y sermones del viejo Qiren.

Había terminado la primera semana de las clases impartidas por el clan Lan y no había sido algo fácil, cada lección era dura y complicada, tediosa y extremadamente larga. Aburridas según el discípulo principal del clan Jiang, Wei Wuxian.

Varios destellos alumbraron algunas de las habitaciones de los discípulos. Despertando a tres de las peores personas que pudieron molestar.

Tres adolescentes, dos vestidos con túnicas blancas con patrones de nube y el tercero con sus ropas amarillas y ostentosas. Cayeron desde el techo de estas habitaciones.

Jin Ling apareció en los aposentos del heredero Jin; Jingyi cayó sobre el cuerpo de su madre, el malhumorado heredero del clan Jiang, Jiang Cheng y Sizhui, de haber aparecido con su madre Wei Wuxian, no hubiera tenido mayor problema, pero eso no fue así.

Sizhui conocía bien la habitación dónde vino a parar, el Jingshi. Bajo él, el cuerpo recto y duro de quién debería ser su padre, sólo que tenía un gran problema: ¡Éste se veía más joven!

Y peor aún ¡Lo estaba viendo de una manera asesina, con los ojos abiertos de par en par!

Una gota de sudor frío cayó por su frente, quería decir algo pero, ¿Cómo explicaría su repentina aparición dentro de la habitación del segundo Jade Lan?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por los fuertes gritos de los herederos Jiang y Jin. Objetos rompiéndose, maldiciones y otros sonidos también irrumpieron en la tranquilidad del Receso de las Nubes. Incluso pudo escuchar los intentos de Wei Ying para calmar a su hermano.

Su padre no reaccionó diferente, sólo que éste no habló. Con un movimiento rápido empujó a Sizhui contra la pared, desenvainó su espada y lo mantuvo acorralado en una esquina.

— ¿Wangji? — desde la puerta, otro hombre de blancas túnicas había llegado, manteniendo una pequeña sonrisa en su rostro.

El mencionado lo miró, dándose a entender con solamente eso. Lan Xichen comprendió al instante lo que su hermanito quería decir: "intruso". Suspiró con pesadez y, con un par de movimientos, hizo perder la conciencia al invitado no deseado.

— Hasta ahora hay tres personas, los otros dos llegaron a las habitaciones de los herederos Jin y Jiang — al mencionarlo, Lan Wangji frunció el ceño, preocupado por cierto joven de cabellos negros y cinta roja. Xichen entendió su malestar, sonrió — El joven Wei está calmando la ira del Joven Jiang, él fue quien se encontró con uno de los forasteros.

Lan Wangji se relajó, Wei Ying no había tenido el desafortunado encuentro y eso lo ponía feliz.

Xichen era el más divertido con la reacción de su hermano menor, sabía sobre el pequeño gran interés que éste tenía hacia el discípulo principal de Yunmeng y deseaba que continuara durante mucho tiempo; su pequeño hermano necesitaba expandir sus horizontes.

Observó una vez más a la persona inconsciente en el piso.

— Los otros dos también fueron neutralizados, será mejor tenerlos en resguardo y hablar con Tío para saber que hacer.

— Mnm.

Xichen llamó a los discípulos Lan, ordenando que prepararan una habitación para las tres personas, donde colocaran una formación mágica para evitar que escapen una vez despierten.

Los tres cuerpos inconscientes fueron llevados con poca gracia por los discípulos Jin, que odiaban a los tres intrusos por alterar a su joven amo. Cerraron las puertas y las sellaron con los talismanes.