Engaño Dominante

Summary

Trafalgar Law es un Omega dominante que esconde su naturaleza ante todos para no ser juzgado terriblemente al ser todo lo contrario de un Omega convencional, su apariencia y carácter va contra toda forma de un Omega perfecto, su estatus de médico lo obligaban a usar supresores ya que en si era bastante llamativo, guapo y hábil, era bastante atrayente tanto para alfas y omegas aunque no supieran su naturaleza, Monkey D. Luffy, bombero, positivo y alegre es un alfa dominante que tenía un padecimiento de olor, su aroma no se desprendía pese a ser un gran alfa, sin tomarle importancia vivía su día a día con alegría y destreza hasta que un día lo conoció, sin intuición, aroma o cualquier cosa que la naturaleza te hace atraerse el uno al otro quedó curioso de aquel médico que atendió a uno de sus tantos rescatados en su oficio, ahora hará lo posible para conquistar a Law a quien no conocía como Omega en si. Los personajes no me pertenecen, todos son creados por Eiichiro Oda Historia Omegaverse, Lulaw Gracias a la participación y ayuda de Eilint 🥰💖💖 aquí su Wattpad, portada creada por ella 🥰 https://www.wattpad.com/user/Osiris_19?utm_source=android&utm_medium=whatsapp&utm_content=share_profile&wp_page=user_details&wp_uname=Nozomi726

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1: Jerarquía ¿Cuál?

Su desgracia comenzó cuando le dijeron ese día lo que más temía:

“Eres un Omega”

No sé sentía como uno, era casi imposible que lo fuera, su carácter y personalidad iban contra todo pronóstico de un Omega normal, su apariencia y forma de ser dejaba mucho que desear a un alfa, estaba cien por ciento seguro que la sociedad tanto de los alfas como los omegas lo rechazarían, otro problema era presente, Don Quixote Don Flamingo estaba furioso al saber su casta, familia con alfas predominantes, era raro que un omega estuviera en su familia, no esperaba que el con su apariencia y forma de ser fuera uno, Vergo, mano derecha de Don Flamingo vio la mortificación de su amado jefe, entre el y otros miembros se encargaron de esconder su casta obligando a Law tomar algunas medidas, este mismo no encontrando otra forma de tener satisfecha a su familia tomo esa terrible decisión trayendo consigo una consecuencia que jamás podría borrar...


Mudarse no es nada fácil, había conseguido un muy buen empleo en el Hospital Jackson, no dejaría escapar dicha oportunidad de conseguir prestigio en su oficio, ha estado en prácticas de médico y al fin logro conseguir un empleo que le ayudaría con ello, con 26 años en su haber el joven promesa se estaba preparando en su nuevo departamento, acomodo todas sus pertenencias y tomo un leve descanso, miro orgulloso el lugar, lo consiguió gracias a sus prácticas y sin tomar la ayuda de el

-Perfecto, con esto comenzaré una nueva forma de vivir, solo observame Cora-san- decía con un tono de nostalgia y anhelo, suspiro y se levantó para preparase una buena cena, al día siguiente tenía que llegar temprano a su nuevo trabajo, mientras se sentaba con su plato de comida al frente observo a detalle un maletín en particular, bebía con cautela del vaso con agua mientras no apartaba su mirar de esta

-“Con esto no sabrán lo que soy”- dejo en la mesa el vaso semi vacío, cansado decidió ir a tomar un baño y recostarse, amaba la tranquilidad y silencio de su apartamento, sus vecinos eran callados, durmió pacíficamente en la noche, su alarma programada a las 5 am de la mañana, no llegaría tarde en su primer día, su sonido aunque alarmante eran música para sus oídos, sinónimo de su independencia se levantó con ánimos de empezar su nueva vida, era una persona en verdad pulcra, sin importar el baño nocturno tomo otro para poder usar su colonia, la tomo en sus manos desde aquel maletín y con cuidado se la roció en todo el cuerpo, la dejo detrás del espejo, se dispuso a tomar sus mejores ropas, nada arruinaría su primer día o eso era lo que pensaba...

El joven apenas despertaba, había golpeado fuertemente su alarma destrozándola, despeinado y con una linea de baba derramándose de su boca apenas recibía el día con ánimos, un desastre descomunal en su cama, parecía que no la acomodaba desde hace días

-Luffy!!! Despierta de una buena vez!!- un pelinegro pecoso arrojaba una almohada con fuerza contra el, este se quejo levemente y se cubrió con las sábanas

-5 minutos mas- decía a conciencia, eso hizo reventar la vena de su despertador humano

-Seras un... Que te levantes bombero de pacotilla, tanto molestarme que te recibieran en la misma estación donde estoy yo para que llegues tarde en tu primer día- fue con el y lo estiró de las piernas haciendo que cayera al suelo

-Auch!! Ace!!!- al fin despertó sobándose la cabeza

-Levántate, vístete y si te tardas más no desayunas- lo amenazó para que se moviera más rápido, eso hizo que se inquietara y rápido dio un brinco, corrió hacia el baño y se quejo al tener que darse uno

-Que horror ¿Quien le gusta bañarse todos los días?- estaba mosqueado al haber tomado uno hace tres días, sus hermanos hace tiempo se habían rendido de hacer que tomara uno diario, a regañadientes lo hizo al saber que Ace no lo dejaría comer si no lo hacía, acabo y fue rápido a vestirse, camisa roja y pesquero de mezclilla, amaba estar cómodo y nada formal, sus sandalias demostraban que no tenía ápice de elegancia ni siquiera al ser su primer día en dicha estación

-¿Llevas tus supresores Luffy?- le pregunto el rubio sirviendo su plato

-Si, claro aunque con lo que tengo no hay problema, shishishi- comentaba con gran sonrisa

-Aun así no debes confiarte, no vaya ser que de pronto atraigas de todo- le decía algo preocupado al saber cómo era su hermano

-Lo se Sabo, soy un alfa dominante pero hasta la fecha ningún Omega me atrae de ninguna forma, no te preocupes- terminó su comida y le agradeció, rápido salió del departamento compartido, en el edificio contrario Law salía en búsqueda de una cafetería abierta tan temprano, en su celular indicaba una doblando la esquina, Luffy estaba por cruzar la calle pasando a lado del ojeroso, el por su parte tenía fija su mirada por un buen café, no hubo reacción, los dos tenían una particularidad, ya fuera anormal o impuesta ninguno de los dos tenía aroma, lado a lado los dos continuaron en su andar, apenas habían notado la persona que pasó a su lado, solo uno más, como todas esas personas que caminan por la calle, los dos sin darse cuenta habían cruzado sus caminos, el destino era interesante y travieso, este mismo haría que ellos dos se volvieran a encontrar creando caos en el mundo que ellos creían estable, un alfa y un omega diferentes al resto...

Sin aroma y dominantes irían contra toda jerarquía impuesta por la sociedad.