Capitulo 1: Tierra oscura
Era una noche tormentosa, la lluvia caía como terribles cuchillas que traspasaban la piel, el viento resoplaba con gran fuerza, los árboles se agitaban en esa profunda oscuridad, los pesados pasos de una mujer resonaban entre la tormenta, jadeante al correr entre las rocas resbaladizas y el lodo entre el oscuro bosque miraba angustiada su espalda suplicando perderlos de vista, unas extrañas sombras la perseguían entre los árboles, en sus brazos cargaba un bulto muy bien acobijado, logro ver la entrada de una cueva y se apresuro hacia ella, al llegar controlo su respiración y jadeaba lo menos posible, sus perseguidores vigilaban los alrededores, temerosa la mujer veía el bulto y desenrolló levemente, un pequeño estaba en sus brazos, acaricio sus negros cabellos mientras pensaba al verlo
-“Si logro llegar estarás a salvo mi pequeño, lo estarás”- observo hacia fuera en espera de una oportunidad, noto que se habían alejado momentáneamente, miro hacia arriba de los árboles y logro ver sobresalir una de las torres del castillo, mortificada al ver la distancia respiro profundo y procuro correr hacia esa dirección, con su mirada fija al objetivo no se detuvo pese a todos los obstáculos del bosque y la lluvia incesante, una de las sombras la noto y fue en su persecución, estaba por llegar a la salida del bosque cuando este la atacó...
Caminaba tranquilo por el pasillo del castillo, en su mano una copa de vino, su presencia era imponente y elegante, el hombre de bigote puntiagudo y fulminantes ojos miel escucho un terrible llanto, vio la tormenta y miro con sorpresa lo que había cerca de la verja de entrada, una mujer yacia tirada con un bulto entre sus brazos, fue hacia ella y miro como se estaba desangrando, ella se movió ligeramente y observo al hombre, pálida y con apenas fuerzas empujó el pequeño bulto de cobija mientras suplicaba
-Por favor, salva a mi niño- con su último aliento le suplico al hombre pereciendo al dar su ultima petición, observo con tristeza el cuerpo inerte de la mujer, se agachó recogiendo al pequeño y miro como el pobre estaba llorando y muy inquieto, observo en su cuello una mordida, sospechaba lo peor al ver el estado de ella, abrió su boca mostrando un par de colmillos y le advirtió al pequeño
-Te dolerá un poco pero será mejor que lo que te pasará si te dejo asi- mordió ligeramente su cuello, el bebé lloraba a todo pulmón pero poco a poco se calmaba, más tranquilo abrió sus pequeños ojos y esbozando una gran sonrisa entendía sus pequeñas manos hacia el, el hombre suspiro aliviado y vio con lastima a la mujer, se adentro al castillo y acomodo al pequeño, regreso por ella y le dió santa sepultura en el cementerio detrás del castillo, coloco una hermosa lápida y regreso al castillo, fue hacia el bebé y lo cargo viendo su alegría
-Me llamo Mihawk y cuidare de ti, tu eres...-miro curioso un pequeño collar que estaba escondido en su cuello, logro ver un escrito en el
-Monkey D. Luffy, así es como te llamas- miro al bebé quien emocionado movía sus manos mientras reía desconociendo la muerte de su madre, decidió cuidar del pequeño quien muy a su pesar tuvo que convertir en uno de los suyos, lo cuido durante años en aquel castillo donde la leyenda de los vampiros poco a poco comenzó...
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Muchas historias pueden ser contadas, algunas otras ocultas, el pasado a veces no es necesario recordarlo, era un fuerte pensamiento que ese hombre decidió seguir, solo continuo hacia delante y tenia que hacerlo con tal de protegerlo, como todo un padre soltero se esmero y apoyo en todo a su hijo adoptivo, le ayudo con el estudio que mas deseaba, convertirse en el mejor doctor, no era tarea sencilla, Trafalgar Law demostró tener dotes de inteligencia muy marcados desde pequeño, sufría de perdida parcial de memoria pero no era impedimento para que el demostrara ser el mejor estudiante de medicina, ya graduado necesitaba conseguir la experiencia para poder ejercer de mejor forma su oficio, su buen corazón buscaba ayudar a las personas así que opto por escoger ejercer en un pueblo retirado del país, su padre mostro clara preocupación por su decisión
-Law, creo que seria mejor que buscaras algo aquí mas cerca ¿No te parece?- imploraba su padre mientras se dirigían a la cafetería mas cercana, el joven de 26 años observaba a su sobreprotector padre con ternura
-Cora-san, tengo que hacerlo, quiero ayudar a los que tienen menos oportunidad de conseguir atención medica decente además quiero aprender a ejercer la medicina natural- intentaba calmar al hombre, este sudando jugaba con sus dedos mientras intentaba buscar algún otro pretexto para que no fuera en vano, el chico ya había tomado su decisión y no daría marcha atrás, tomaron un café acompañado de algunas galletas y salieron rumbo al departamento donde Vivian, Corazon no lo dejaba por la paz pero Law era muy paciente con el, solo le decía que no lo haría cambiar de opinión hasta llegar la hora de dormir, resignado Corazon le dio las buenas noches y se fue a su habitación a descansar, Law tomo un baño antes de ir a recostarse y se vistió para dormir, se tumbo en la cama suspirando profundamente, escuchaba el reloj de pared moviendo sus manecillas, se estaba relajando pese a lo cansado que estaba, ese día fue muy atareado y solo pensaba en dormir, dejo que la oscura noche meciera sus pensamientos de su futura nueva vida en aquel pueblo
-Foosha- se quedo dormido después de hablar de su nombre, en sus sueños se veía sumido en una terrible oscuridad, no encontraba forma de salir hasta que escucho una voz, una suave voz lo llamaba pero el no lograba alcanzarla, peleo aun mas hasta que sintió algo extraño, algo lo sujetaba desde la espalda y vio con horror que alguien portando largos colmillos estaba por morderlo en el cuello, la luz se extendió hasta despertarlo, jadeando y un poco de sudor por la pesadilla miro el reloj en la pared que fácilmente marcaban las 4 am, se tranquilizo
-Solo fue una pesadilla- cayo nuevamente dormido bajo el incesante sonido de las manecillas del reloj.
En la mañana siguiente se levanto con apenas ánimos al ser despertado abruptamente por esa pesadilla, llego a la cocina y comenzó a preparar unos buenos omelettes para el y su padrastro, solo al despertar el seguía insistiendo en que no debería ir a ese pueblo
-Cora-san ¿Porque estas tan apurado de que no vaya a ese pueblo?- estaba intrigado por tanta insistencia, Corazon trago el jugo de un sorbo y declaro
-Hay un castillo maldecido cerca de el incluso algunas leyendas son muy comunes en el lugar, es un nido de monstruos por lo que tengo entendido- decía muy preocupado por su hijo, el se quedo pensativo pero solo le respondió
-Ya vere que tan buena idea fue cuando ya este allá- le decía como si nada, Corazon estaba llorando de desesperación y no le quedo mas que aceptar que su querido hijo deseaba ir a ese sitio a como de lugar, paso una semana en lo que el hizo los preparativos correspondientes para ser el medico del pueblo Foosha, ya estaba por partir cuando Corazon le dio un presente antes de que partiera
-Toma hijo mío, úsala todo el tiempo- le daba un collar con una cruz, era de plata junto a la cadena que la portaba, Law lo tomo con cariño y se despidió de su cariñoso padre adoptivo
-Muchas gracias Cora-san, la cuidare muy bien- se lo prometía mientras avanzaba con su maleta hacia el taxi que lo llevaría al aeropuerto, Corazon estaba angustiado al verlo marcharse
-Tengo que hacer algo, debo asegurarme que estarás bien hijo mío- se fue de regreso al apartamento y marco por celular a uno de sus contactos.
Law estaba tranquilo avanzando hacia el aeropuerto y se dirigió a su vuelo, espero con paciencia abordar el avión y escucho el bullicio del lugar
-¿Escucharon? Al parecer hubo otro incidente en Syrup- decía una de esas voces chismosas detrás del asiento de espera al anuncio
-No puede ser, pobres ya deberían abandonar el pueblo- decía mortificada la mujer que escuchaba la historia, Law intentaba ignorar dicha conversación para no parecer entrometido pero un comentario hizo mella en su mente cuando la escucho
-Los del pueblo Foosha están siendo atacados también- eso lo descoloco de la revista que estaba leyendo mientras esperaba su vuelo
-Ay no pobre gente, deberían mudarse lo mas pronto posible de ahí- seguían conversando hasta que el sonido de anuncio de uno de los vuelos hizo que ambas mujeres se levantaran y se marcharan al acto, Law carraspeo la garganta nervioso mientras hojeaba la revista
-Al parecer no será tan tranquilo como pensaba- no podía evitar sentir un extraño sentimiento de incertidumbre y curiosidad por lo antes escuchado, al fin el anuncio de su vuelo, tomo con su mano la cual poseía tatuajes mismos que su padre adoptivo lucho para que no se los hiciera pero haciéndolo de todos modos en su etapa de rebeldía, con mirada indiferente, ojos rasgados y ojeras demostrando un cansancio persistente en su alma le dio el boleto a la azafata quien no le importo su faceta y quedo embelesada con el muchacho, ignorando la mirada de la mujer puesto a que estaba acostumbrado a ello avanzo en el pasillo rumbo al avión, veía con intensa curiosidad el folleto del pueblo Foosha mismo proporcionado en la organización de salud a la que asistió para que lo asignaran al lugar, debía sospechar que el sitio era difícil al tener en sus recuerdos la persona que lo atendió advirtiendo
-“Que valiente eres”- le declaraba al ver su solicitud al lugar, nada de eso lo detendría de avanzar con su mejoría en la medicina, ya arriba del avión coloco la única maleta que llevaba encima suyo mientras se acomodaba en su asiento, noto que poca gente arribaba al vuelo haciendolo sentir mas tranquilo, no le gustaban los lugares concurridos y el exceso de gente así que eso le quedaba como anillo al dedo, estaba por relajarse cuando vio a una hermosa mujer de cabello verde largo subir con una dulce sonrisa, piel pálida y delgada, pasaba a su lado camino a su asiento, sintió un leve escalofrió cuando paso junto a el pero no le tomo mas importancia al pensar que el clima del avión daba ligeros soplos mas fríos, se coloco los auriculares escuchando su lista de reproducción ya preparada para el corto viaje de una hora pero que fácilmente en autobús llevaría muchas horas, estaba relajado pese al ambiente en el avión, desconocía a las personas que lo abordaban quienes al parecer tenían secretos escondidos tras sus caras mientras avanzaban hacia el mismo sitio.
Rápidamente había pasado la hora y estaban aterrizando, comenzó a bajar sus cosas y descendió del mismo, para si sorpresa una chica de cabellos rubios lo saludaba, desconcertado al ver que le hablaba a el se presento
-Buenas tardes, me llamo Trafalgar Law ¿Te conozco?- estaba confundido con dicho recibimiento
-Hola, mucho gusto, me llamo Conis y es un placer recibirte, soy tu guía al pueblo Foosha- declaraba al pelinegro, la peliverde junto a un hombre de extraños tatuajes en su rostro y cabello largo rubio, otro hombre de cabellera roja y cara de pocos amigos reaccionaron al escucharla, Law no lo había notado y siguió hablando con ella
-Soy el nuevo medico, quiero conseguir la mayor experiencia y enriquecer mis conocimientos médicos en medicina natural, no recuerdo haber solicitado una guía- aun estaba dudando por su presencia, pese a eso la chica se mostraba temple y sonriendo respondió
-Su padre Corazon se comunico con nosotros, me dijo que no te había avisado- le apunto con su mano la salida del pequeño aeropuerto donde una carreta los esperaba
-Trabajo en la parroquia junto a mi padre mas no es el sacerdote, el esta en la iglesia dando misa en el pueblo Syrup- el nombre le resonaba mientras ponía atención a la chica, saludo al hombre y subió su maleta en la parte trasera seguido de el acomodándose entre la paja, la chica lo invitaba a sentarse junto a su padre pero le parecía de mal gusto dejar que ella se ensuciara con la paja, odiaba la suciedad pero no dejaría su lado caballero inculcado por su padre, avanzaba lentamente y disfrutaba del viento y el paisaje a su alrededor, pese a todos los malos rumores el ambiente del lugar era hermoso y agradable
-Es increíble que haya aceptado ser el medico del pueblo Foosha- decía la chica sorprendida por el, Law quien mantenía sus ojos cerrados al disfrutar la calidez del viento los abrió en curiosidad por los comentarios que había escuchado desde que decidió ir al lugar
-¿Que tiene el pueblo? He escuchado rumores y para ser honesto me están inquietando- deseaba saber que tanto ocurría en aquellas tierras, la chica y su padre se miraron nerviosos y fue quien comenzó a contar
-A lado del pueblo Foosha se encuentra un bosque, este mismo es llamado “Bosque oscuro” y esta entre el pueblo y Syrup, es mucho tramo pero debes cruzar por el para llegar allá, entre este mismo se encuentra el castillo del conde, fue abandonado hace siglos por una leyenda que persiste en nuestros días..- dejo de charlar ante la preocupación de la chica quien tampoco deseaba contar esa parte, Law se levanto y se les quedo mirando
-Creo que es algo que debo saber ¿No es así?- pregunto arqueando una ceja en señal de reclamo al tener que convivir con lo que fuera esa problemática, los dos sudando decidieron seguir contando
-Es difícil contar esto a un citadino, el castillo del conde alberga a lo que popularmente es llamado vampiro- soltó sin reparo, en ese momento como broma cruel del destino un viento escalofriante roso la piel de Law quien se sorprendió al escuchar dicha leyenda, resoplo algo de aire mientras soltaba un ligero rechisto
-¿Vampiros? Eso son solo cuentos ¿Los pueblerinos se asustan con su propia sombra? Creo que me especializare en salud mental en este sitio- bostezo al sentirse cansado por el viaje, los dos se miraron preocupados por el comentario del joven
-No debe subestimar leyendas joven medico, aquí en los pueblos los fantasmas del pasado se rehúsan a irse, procure no salir a altas horas de la noche y no salga de las líneas territoriales de estas mismas, el sacerdote tiene bendecido los limites así que no entrara nada que pueda soportar el poder divino- advertía el hombre, Law se relajo y se recostó nuevamente
-Muy bien, todo un reto y no pienso echarme para atrás- decía tranquilo mientras cruzaba sus brazos detrás de su cabeza, no insistieron mas y avanzaron hacia el pueblo, el camino empedrado mecían al joven quien parecía caer en una profunda relajación, tampoco podía negar que no estaba interesado en el tema antes dicho pero el era un medico y no un cazador de monstruos, lo único que deseaba era cumplir con su cometido, deseaba tanto ayudar a esa gente al escuchar no hace mucho que fueron abandonados en cuestiones de salud que no deseaba quedarse de brazos cruzados, el camino fácilmente duro una hora hasta que el hombre anuncio su llegada
-Bienvenido al pueblo Foosha- agito las riendas haciendo que el caballo relajara su paso, se levanto estirando sus brazos y observo el sitio, alegre y con algunas casas hechas de madera amarradas y muy bien acomodadas, uno que otra persona miraba al nuevo llegando, sus calles de tierra y una que otra casa hecha de concreto mostraba un intento de modernización lento, bajo su maleta y Conis se bajo mientras le indicaba el camino, noto que los pueblerinos lo veían con desdén y llenos de desconfianza, Conis nerviosa le dijo
-Lo siento mucho por el recibimiento, esa leyenda los ha estado molestando estos últimos días y están nerviosos, el sacerdote ha bendecido el sitio así que nada perturbara estos días aun así manténgase dentro del pueblo hasta saber bien como moverse en el- le advertía la chica, Law viendo a las personas notaba incertidumbre y nerviosismo, sabia que estos mismos podían hacer justicia por sus propias manos así que se mantuvo con perfil bajo hasta ganarse su confianza, le mostro donde se alojaría, afortunadamente el medico anterior tenia un consultorio bien cuidado y de concreto, a lado su alojamiento que también estaba hecho del mismo material, se adentro primeramente en el consultorio notando lo pulcro y acogedor, se sentía como en casa en ese tipo de sitio, esculco algunos cajones y miro el material dejado mismo que esterilizaría al día siguiente, dejo algunas cosas que traía consigo y la siguió ahora a su alojamiento, miro que aunque no poseía gran espacio era cómodo y cálido, tenia todo lo básico y asombrosamente tenían servicio de luz al ser un pueblo cercano a la ciudad de Loguetown, todo estaba en orden pero con algo de polvo al no ser habitado en por lo menos dos semanas, agradeció la guía de la chica y estaba por comenzar una ligera limpieza y conocer un poco el pueblo
-Me tengo que retirar, espero que el lugar sea de su agrado y sobre la gente solo trate de ser paciente con ellos, son muy buenas personas pero con los últimos acontecimientos los mantiene nerviosos- se despedía con amabilidad y Law le agradeció todas sus atenciones y consejos, al cerrar la puerta movió su maleta a lo que seria su ahora habitación, poseía una cama de tamaño matrimonial, al parecer el doctor anterior le gustaba la comodidad pese a la pequeña habitación, solo dormiría así que el espacio en ese sitio era lo de menos, noto la caldera para el agua caliente en la parte trasera del lugar, un angosto pasillo a lado cercado de la casa aledaña la cual si estaba hecha de madera, comedor y una cocina con ventana que daba mira hacia el pueblo, parecía muy acogedor y saco su ropa para acomodarla en el ropero que ocupaba el nulo espacio de la habitación, sacudió un poco el polvo de algunos muebles, una cómoda y la mesa que era el comedor y un par de sillas de madera, después de un rato de limpieza miro su celular en búsqueda de señal la cual dificultosamente aparecía, al mirar una raya de señal apresurado envió un mensaje a Corazon de su arribo al pueblo y que se encontraba con bien, sospechaba que el hombre no estaría a gusto sin saber alguna noticia de el, ya mandado se dispuso a salir al pueblo, escucho el canto de los gallos y el berreo de algunas cabras, las campanillas de algunas vacas cercanas y el sonido de carretas pasar, el lugar era tranquilo, decidió explorar el lugar y buscar donde conseguir víveres, su paga vendría cada quincena así que tenia que ser recatado con su consumo.
Avanzo hacia una casona que en su entrada colocaba Baratie Restaurante y animado entro para poder conseguir algo de alimento mismo que no consumía desde hace algunas horas, algunas mesas en el lugar y uno que otro pueblerino lo vieron entrar, estaban atentos a sus movimientos ante su desagrado, disimulo lo mejor posible agregando que ya tenia demasiada hambre para preocuparse por los presentes, uno era el mas notorio, su mirada era realmente fulminante y esos cabellos verdes no lo dejaban pasar para nada desapercibido, camino hacia la barra y se sentó en búsqueda de quien podría atenderlo, detrás de una cortina aparecía un joven de cabello rubio y cigarro en la boca
-Bienvenido al Baratie ¿Que desea consumir?- pregunto mientras le dejaba una carta de menú frente a el, miro esta misma y decidió pedir la especialidad de la casa
-Muy bien, en un momento se lo traigo- tomo la carta elegantemente y del fondo una voz lo llamo
-Berenjena muévete que aun tenemos otros pedidos- le grito desde el fondo
-Espera viejo rancio, tengo otro pedido- se adentro hacia la cocina, Law se relajo al ver que no todos poseían miradas fulminantes, de pronto un desconocido lo tomo de los hombros y comenzó a hablarle
-¿Que tenemos aquí? Un citadino ¿Que te trae por aquí?- Law estaba mosqueado por las confianzas que el hombre se estaba dando al tocarlo, giro para verlo y ante su sorpresa al notar algo fuera de lo común
-Que gran nariz- observo como esta totalmente redonda y de un color rojo intenso
-¿Que dijiste maldito?- reclamo tratando de provocar un lio en el lugar
-Calma, tu empezaste Buggy- un hombre de cabello azul oscuro y bien peinado se disculpaba por su parte
-Disculpa al hombre, me llamo Iceburg, soy uno de los pobladores de aquí, tu eres el nuevo medico si no me equivoco- se presento ante el y haciendo que el narizón se agachara obligadamente
-Si, acepte venir aquí a sabiendas que no tenían uno- decía tranquilo al notar el buen aura del hombre frente a el
-Ya veo, sea bienvenido, siento mucho que todos aquí seamos muy fríos con su recibimiento pero estamos en tiempos difíciles, no deseo espantarlo pero las leyendas de este sitio han tomado mucha fuerza últimamente- declaraba el hombre, Law movió ligeramente los hombros aun incrédulo con ello, el noto su reacción y advirtió
-Joven medico, se dará cuenta que aquí no estamos bromeando, vendrá atendiendo casos “extraños” así que atento, por nuestra parte haremos lo posible para que este cómodo, en un pueblo siempre es primordial tener un medico y no queremos perderlo por nada- Law agradeció al hombre al ser uno de los pocos que se acercaron a saludarlo, en eso el rubio salió con grandes bandejas de comida mientras les decía
-Vaya, al fin nos han enviado un medico, esto se debe festejar, esta va por la casa, eh...- Law entendió lo que trataba de hacer y se presento
-Disculpen mi tardanza, me llamo Trafalgar Law- se presento, el chico dejo su plato con el pedido y se presento
-Me llamo Sanji, ya conoces al viejo Iceburg y este tonto de Buggy, aquel bebedor empedernido se llama Zoro y el acompañante de Iceburg es Paulie, mucho gusto- presento a los demás mientras sacaba otro cigarrillo
-No te olvides de mi mocoso de mierda- le aventó una bandeja resonando en su cabeza, un hombre entrado en edad con largos bigotes trenzados
-Bienvenido espaguetti, aquí puedes venir por alimento ya que siempre tenemos- declaro el hombre sorprendiendo a Law por el apodo que le dio
-Viejo mierdoso, no trates así a los clientes- le devolvió la bandeja pero el mas rápido logro sujetarla antes de que lo golpeara
-No te pago para estar holgazaneando berenjena, ponte a trabajar- volvió a la cocina, pese al recibimiento de antes noto que los pueblerinos en verdad eran buenas personas, decidió indagar un poco mas sobre el asunto que los aquejaba
-Me dijeron que tenían un problema con una leyenda del lugar- ese comentario hizo mas pesado el ambiente, estaban un poco tranquilos hasta que el decidió tocar una fibra sensible, el peliverde muy serio se levanto y respondió con una grave voz
-Tenemos una plaga, los vampiros acechan nuestro pueblo- declaro mientras todos se quedaban helados.
Entre el bosque oscuro el castillo sobresalía mostrando su magnitud y misterio, en sus paredes resguardaba secretos y seres nunca antes vistos, una risa resonaba en el lugar
-Shishishishi, hay que salir esta noche- entre las oscuras paredes tres sombras se cernían en sus pasillos en espera de que el sol se ocultara.