Canciones no escritas
las luces de color neón parpadeaban sobre la lluvia como si la ciudad intentara imitar una discoteca decadente. Londres siempre tenía ese aire gris, impredecible y con olor a cigarro mojado.
April de 22 años estaba sentada en el suelo frio del backstage, con las rodillas recogidas y un cuaderno de tapas negras abierto sobre las piernas, fingía escribir, pero en realidad solo garabateaba palabras sin sentido entre las letras de canciones que no eran suyas.
Su hermano, Noah de 25 años acababa de subir al escenario con la banda The Arctic Monkeys, tenían un show en un club indie que olía a cerveza rancia y a sueños frustrados. Ella ya conocía el ritual: 3 cervezas, 1 llamada perdida de mamá y un Alex Turner que siempre llegaba tarde, pero robaba la escena como si el tiempo le perteneciera
Y entonces lo vio
Alex entro por la puerta trasera, con una guitarra colgada del hombro y con un cigarro colgando de los labios, como si fuera parte de su alma, con una chaqueta de cuero, con ojos oscuros y ese maldito andar que decía " no me importa nada, pero sé que me estas mirando".
April bajó la mirada al cuaderno.
"No te atrevas a ser una más"
"No te atrevas a escribir sobre él".
- ¿Eres la hermana de Noah? - pregunto con voz grave, justo encima de ella
- ¿Alex? - dijo ella levantando la vista, estaba más cerca de que lo esperaba, con una sonrisa torcida y una energía eléctrica en los ojos, era el tipo de hombre que tu madre te decía que evitaras, pero acababa escribiendo canciones sobre ti cuando no estabas.
-Eso dicen-
- ¿Y tú? ¿También escribes canciones o solo escribes cosas tristes en rincones oscuros?
-Depende de quien pregunte- April cerraba el cuaderno.
-Entonces supongo que preguntare más seguido- respondió Alex, con voz rasposa, como un acorde mal tocado que aun suena bien.
El silencio entre entonces se volvió denso, de esos que incomodan.
¡Alex! dijo alguien que, con tono seco, estaba parado justamente en la puerta, detrás de ellos.
Ambos giraron y se dieron cuenta que era Noah.
Él estaba con las baquetas en las manos apretándolas muy fuertes y con una mirada entre molesta y protectora, cuando el los vio, frunció los labios.
- ¿Qué haces aquí con mi hermana? -pregunto Noah que aún seguía en la puerta.
-Solo estoy hablando con ella- respondió Alex con una media sonrisa.
¡Aléjate de ella! -Noah cada vez estaba más irritado.
-Noah, relájate- Añadió April con un tono de fastidio.
-No me gusta que estes hablando con hombres que sean mucho mayores que tú y menos si es el, tu apenas tienes 22 y él tiene 39, él es una mala influencia para ti- Noah primero vio a April y después miro fijamente a Alex.
-No juegue con ella, no es una de tu grupo de fans, ni mucho menos una groupie- Noah se quitó de la puerta, dando unos cuantos pasos quedando al frente de Alex y mirándolo fijamente
“No era un hombre violento, pero su deseo de proteger a su hermana era inquebrantable, siempre buscando lo mejor para ella.”
¡Ya basta! estoy bien Noah- April se interpuso en el medio antes de que subiera más la tensión.
-En 3 minutos te espero afuera- añadió Noah que finalmente salió sin mirar atrás.
Alex la miro fijamente - ¿Entonces tienes novio? - pregunto con ese descaro juguetón que era muy típico de él.
April estaba muy nerviosa - No- respondió con un suspiro y aunque lo tuviera, Noah probablemente los asustaría el primer día.
“Alex sonrió de lado, esa sonrisa torcida que siempre parecía esconder más de lo que revelaba.”
-Me gustan los desafíos- añadió Alex con voz coqueta
"En ese momento, April se sorprendió y notando una chispa adentro de su cuerpo, pero a los 2 minutos reacciono, además ella vio de reojo a Noah sintiendo su mirada".
-April, es mejor que te vayas, no quiero que tengas problemas con tu hermano- Añadió Alex con sarcasmo.
- ¿Qué tal si nos vemos después? Él sonrió como si acabara de encontrar su nuevo pasa tiempo favorito.
-Además eres muy hermosa- él le guiña el ojo izquierdo.
-Me parece bien y gracias- dice mientras mete el cuaderno al bolso.
“Ella se despidió de Alex, dejándolo atrás mientras caminaba hacia la salida, donde Noah la esperaba. En ese instante, April supo que la historia que tanto temía evitar apenas comenzaba a escribirse.”